Rizartrosis y el Tratamiento con Inyecciones de Ácido Hialurónico en Aix-les-Bains

La rizartrosis, también conocida como artrosis del pulgar u osteoartritis trapeciometacarpiana, es un tipo de artrosis que afecta a la articulación trapecio-metacarpiana. Esta articulación une el primer metacarpo del dedo pulgar con el hueso trapecio del carpo. La rizartrosis se produce cuando el cartílago articular que conecta estas dos estructuras se desgasta, a menudo provocando dolor, rigidez y limitación del movimiento.

Está estrechamente relacionada con la obesidad y suele desarrollarse en edades avanzadas, siendo mucho más frecuente en mujeres que en hombres. Además, es el segundo tipo de artrosis más común en la mano después de la artrosis de las articulaciones interfalángicas.

En los primeros años del siglo XVIII, Josias Weitbrecht, médico y profesor de anatomía y fisiología de la Academia de Ciencia de San Petersburgo, estudió las articulaciones y ligamentos de más de cien cadáveres. La primera publicación científica que abordaba directamente este aspecto degenerativo propio de la articulación data de 1936, por parte del radiólogo Paul Robert, que ejercía en el Établissement Thermal d’Aix-les-Bains. Esta obra sería más tarde traducida al inglés como «Radiography of the Trapeziometacarpal Joint - Degenerative Changes of This Joint».

Aunque en la publicación de tres páginas no había imágenes radiográficas mostrando rizartrosis, Robert hizo una descripción en detalle de la anatomía del hueso trapecio, mencionando su concavidad en el plano transverso y su convexidad en el plano anteroposterior. Además, Robert explicaba cómo debía de colocarse la mano -en pronación forzada- para la realización de una radiografía de la articulación. Respecto a los cambios degenerativos, Robert habló de la presencia de esclerosis subcondral, formación de osteofitos y degradación de la articulación; con un posible aumento progresivo de la oquedad del hueso trapecio.

La prevalencia de artritis en la mano es común. Respecto a la rizartrosis, esta afecta al 7% de los hombres y al 15% de las mujeres, independientemente de la edad. Su incidencia aumenta con la edad; en mayores de 40 años, esta asciende a un 21%, y en la población mayor de 80 años, alcanza el 91%.

Uno de los síntomas más comunes es dolor. Sin embargo, aunque la incidencia es significativamente alta, se estima que solamente un 28% de los pacientes con diagnóstico de rizartrosis por radiografía sufre dolor en la base del pulgar. Este dolor suele exacerbarse en la realización de acciones de pinza o pellizco. La zona de la base del pulgar puede encontrarse en un estado de hipersensibilidad a la palpación.

Se ha visto que las personas cuyas profesiones impliquen la realización diaria de movimientos repetitivos con la articulación trapeciometacarpiana son más propensas a padecer la enfermedad. Un ejemplo de esto fue evidenciado en un estudio que concluyó que los trabajadores que tienen que realizar tareas de planchado desarrollan rizartrosis más precozmente. La realización de profesiones que impliquen mayor destreza en la mano es, asimismo, un factor de riesgo para el desarrollo de rizartrosis.

También existen factores anatómicos que pueden causar una mayor propensión. La articulación trapecio-metacarpiana de los hombres es más congruente que la de las mujeres, por la forma específica que poseen sendas superficies del hueso trapecio y la diferencia en tamaño en ambos sexos. A consecuencia de esto, la presión en el contacto en la articulación es mayor en las mujeres que en los hombres en condiciones similares de uso de la articulación.

En la evaluación clínica del dolor del paciente se deben tener en cuenta la localización, la duración, el inicio, la frecuencia y la intensidad de dolor, así como factores que puedan incrementar o disminuir el dolor. En la rizartrosis los pacientes a menudo se quejan de que los síntomas empeoran cuando realizan la posición de pinza o pellizco de la mano. En la evaluación, los pacientes muestran sensibilidad en la palpación de la articulación trapeciometacarpiana pero no en articulaciones similares adyacentes, como el compartimento dorsal extensor, la articulación radiocarpiana, el hueso escafoides y la articulación escafotrapeciotrapezoide.

La protrusión de la articulación se hace más evidente en fases más avanzadas de la enfermedad, pudiendo desarrollar inestabilidad y crepitación. El test de deslizamiento de la articulación trapeciometacarpiana puede reproducir los síntomas. Consiste en la realización de deslizamientos específicos de ambas superficies articulares de la articulación en todos los arcos del movimiento por parte del terapeuta.

El dolor también puede provocarse a través de la palpación directa de la articulación trapeciometacarpiana. Dentro de las pruebas radiológicas, la que ofrece mayor fiabilidad para el diagnóstico de rizartrosis es la radiografía. Las formas de posicionamiento estándar de esta incluyen la vista postero-anterior, lateral y oblicua. Sin embargo, aunque estas posiciones permiten diagnosticar rizartrosis de forma fiable, ninguna de ellas permite evaluar la evolución de los cambios artrósicos en la articulación.

El tratamiento de la rizartrosis ha evolucionado considerablemente en las últimas décadas, especialmente en cuanto a técnicas quirúrgicas. Generalmente se prefieren métodos de tratamiento conservadores en los estadios iniciales de la enfermedad. Las inyecciones de corticoesteroides administradas de forma repetida pueden, sin embargo, debilitar la cápsula articular y complicar futuros procesos quirúrgicos.

La utilización de férulas ha sido tradicionalmente la opción más popular y, aunque un estudio de 130 casos de rizartrosis confirmó una relativa mejora en los pacientes tratados por este método, esta mejora solo se daba en los casos leves y no era estadísticamente significativa.

La ligamentoplastia se utiliza en el tratamiento de rizartrosis en sus estadios iniciales. En esta fase, la rizartrosis afecta sobre todo a los principales ligamentos estabilizadores de la articulación trapecio-metacarpiana. Consiste en la resección parcial del hueso trapecio con el objetivo de corregir la displasia del hueso.

Creado en 2005, el Laboratorio Labrha se especializa en el diseño y la producción de dispositivos médicos innovadores a base de ácido hialurónico para ayudar a aliviar el dolor articular.

Anatomía de la mano mostrando la articulación trapecio-metacarpiana

LABRHA es un laboratorio francés de reumatología creado en 2005 que ofrece una solución global en el tratamiento de trastornos reumáticos, incluyendo una amplia gama de suplementos alimenticios.

Proveedores Especializados en Inyecciones de Ácido Hialurónico en Aix-les-Bains

En la región de Aix-les-Bains, varios proveedores se especializan en el tratamiento de la rizartrosis mediante inyecciones de ácido hialurónico. Estos incluyen:

  • Fabricantes/Productores: Empresas que se dedican a la creación y producción de dispositivos médicos basados en ácido hialurónico, diseñados para aliviar el dolor articular.
  • Fabricantes específicos para el cliente: Talleres y laboratorios que ofrecen soluciones personalizadas, adaptando los tratamientos a las necesidades individuales de cada paciente.
  • Distribuidores: Empresas que facilitan el acceso a estos productos, conectando a los fabricantes con los profesionales de la salud y los pacientes.
  • Proveedor de servicios: Empresas que ofrecen servicios de mecanizado láser y la micromecánica de alta precisión.

RIZARTROSIS | ¿Qué es?

Anatomía de la mano mostrando la articulación trapecio-metacarpiana

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