El nombre de Isabel Pardo de Vera (50) se suma a la lista de personas vinculadas al PSOE bajo investigación. La que fuera secretaria de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Gobierno de España de 2021 a 2023, se encuentra bajo la sombra del caso Koldo. Se le acusa de presuntos delitos de malversación de caudal público, cohecho, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal durante su mandato.
La que también fue presidenta de Adif entre 2018 y 2021 ha sido acusada de gestionar de forma dudosa la contratación de personas en empresas públicas. La UCO pone en entredicho cuatro adjudicaciones que creen que fueron hechas a dedo y presentaron su investigación ante la Audiencia Nacional. Los agentes del cuerpo especial de la Guardia Civil han encontrado, además, un cuaderno en la vivienda de la sospechosa que "podría guardar relación con los hechos investigados".
La libreta mencionada fue hallada en uno de sus domicilios, ubicado en Santiago de Compostela. Tiene otra casa en Madrid que fue sometida a un registro idéntico por parte de los agentes. La investigada reside entre la capital de España y su Galicia natal por razones personales y políticas.
Para conocer a Isabel primero hay que familiarizarse con los Pardo de Vera, un apellido compuesto y de abolengo galaico cuyos miembros están más acostumbrados a firmar artículos que a protagonizarlos.
Su hermana, Ana Pardo de Vera (51), es una reconocida periodista que dirigió el diario Público entre 2016 y 2019, periódico del que fue fundadora en 2007 y del que hoy es directora corporativa. Comenzó su trayectoria escribiendo en medios como Diario 16, La Voz de Galicia, Tiempo o El Siglo de Europa con sensibilidad de izquierdas. Esta tendencia periodística acabó traspasando la línea política y el gobierno de Zapatero la fichó como asesora de Comunicación en los Ministerios de Defensa, Industria, Turismo y Comercio y en la Vicepresidencia de Política Territorial.
Aunque si por algo es identificada esta filóloga de formación con máster en comunicación es por su trayectoria radiofónica y televisiva. Suele ser una habitual de las tertulias y últimamente asistía con frecuencia al programa Todo es Mentira de Cuatro como comentarista política. Sin embargo, estos días no ha acudido a la mesa y el presentador del espacio, Risto Mejide, ha querido dejar claro que no es su decisión.
"¡Estamos deseando que venga! Yo también. Es lo único que puedo decir. Aquí no obligamos a nadie a venir obviamente, pero también estoy deseando tener a nuestra compañera Ana Pardo de Vera para preguntarle por este tema. Cuando se produzca... Lo veréis en directo. No hay ninguna maniobra. No encubrimos nada. Aquí invitamos. Quien quiere viene y quien no quiere no viene", explicó el presentador el pasado 9 de junio.
Ana Pardo de Vera ha denunciado a Vito Quiles, el joven periodista que se ha hecho popular por ejercer el reporterismo político a pie de calle con formas de cobrador del frac. Durante un acto celebrado en San Lorenzo de El Escorial, el reportero la persiguió mientras emitía preguntas incómodas sobre su hermana. A causa de este marcaje incansable, ella lo denunció por acoso.
Es cierto que las dos nacieron en Lugo hace medio siglo, con un solo año de diferencia, y que al terminar sus carreras se marcharon a Madrid. También que ambas están vinculadas a la izquierda. A pesar de ello, es evidente que la sangre no siempre te hace de la misma condición, ni siquiera ideológicamente.
La primera diferencia es que Ana es una mujer de letras, filóloga, mientras que su hermana es una ingeniera de caminos elevada a empresaria. Incluso fue portada de la revista Vogue Business en 2021, como referente femenina en el mundo de los negocios.
Según publicó el diario El Debate, su marido, el constructor Juan Manuel Álvarez, ganó 22 millones de euros por la venta de pisos de una promoción de viviendas que se construyó en Santiago de Compostela. La anomalía percibida es que los terrenos estaban en un suelo propiedad de Adif y el negocio se hizo mientras Isabel Pardo de Vera era presidenta de la compañía ferroviaria pública.
De hecho, su padre, Gerardo Pardo de Vera, fue elegido alcalde de la localidad lucense de Becerreá en 1979. Se había presentado a las elecciones por Coalición Democrática, una formación que algutinaba partidos de derechas como Alianza Popular. De esta última agrupación fue después activo militante y llegó a ser diputado provincial. Hasta que en 1981 un duro enfrentamiento con Manuel Fraga propició que le expedientasen y le desterrasen del partido y de su cargo de primer edil.
Fuera de la política, se dedicó a la prensa y fue cronista parlamentario para medios como El Progreso o La Voz de Galicia. De ser periodista quiso pasar a escribir textos más amplios y publicó dos biografías: una sobre Voltaire y otra sobre Valle-Inclán.
El escritor gallego es, de hecho, una de sus grandes obsesiones. En parte, porque es pariente lejano suyo. Según contó en varias entrevistas, también está emparentado con Sancho III de Navarra. Aún así, el autor de Luces de bohemia es su mayor referente. Tanto es así, que incluso se ha caracterizado de él para obras de teatro.
Gerardo Pardo de Vera vive en una casona del siglo XVII con su mujer, Ana Luisa Posada. Además de Ana e Isabel tienen otros tres hijos y uno de ellos, Gerardo, es un reconocido abogado.
Los registros, ordenados por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, se han desarrollado en Madrid y en una localidad del norte de España donde Pardo de Vera posee una vivienda. Las actuaciones están bajo secreto de sumario y se han llevado a cabo desde primera hora de la mañana, prolongándose durante varias horas.
En un informe de la UCO entregado al Supremo en junio, los investigadores detallan una conversación grabada entre García y Pardo de Vera en noviembre de 2020. Aunque la entonces presidenta de Adif rechaza inicialmente la propuesta, recuerda que ya se le había concedido a LIC un contrato de 700.000 euros y expresa su temor a que una nueva adjudicación “cante” demasiado.
Además de las supuestas adjudicaciones irregulares, Isabel Pardo de Vera está siendo investigada por la contratación presuntamente irregular de Jésica Rodríguez, expareja del exministro Ábalos, en las empresas públicas Ineco y Tragsatec. Según los informes policiales, Koldo García habría aprovechado su influencia sobre Pardo de Vera y Javier Herreropara intervenir directamente en los procesos de contratación.
La investigación se mantiene abierta y podría derivar en nuevas imputaciones y registros en los próximos días.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y si esta es buena, puede abrir muchas puertas. Así lo señalan los expertos que aseguran que, en política, la apariencia física es un factor clave para ganarse la confianza y el apoyo del electorado. Actos públicos, apariciones en televisión, fotografías en redes sociales… son muchos los momentos en los que los políticos tienen que mostrar la mejor de sus imágenes. Así, en los últimos años, hemos visto las discretas pero detectables mejoras físicas de representantes de la talla de Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo o Isabel Díaz Ayuso.
Aseguran que el líder del PSOE es muy cuidadoso con su imagen, algo que demuestran los sutiles cambios estéticos que se ha realizado. El más evidente, las notables marcas que antes lucía en su rostro. Unas cicatrices, probablemente causadas por el acné juvenil, que desde 2019 comenzaron a desaparecer. Ahora, y aunque sin obviar las arrugas propias del paso del tiempo, Pedro Sánchez luce una piel más luminosa y uniforme que en épocas anteriores. Pedro Sánchez también libra una batalla estética contra las canas. En los últimos años hemos podido verle modificar su pelo que, más largo o más corto, también ha experimentado cambios en su tonalidad.
Fue hace apenas unas semanas cuando Alberto Núñez Feijóo acaparó todas las miradas por un cambio de aspecto ligado a un problema de salud. Tal y como se confirmó el pasado verano, el líder del Partido Popular tuvo que ser intervenido por un desprendimiento de reina. Una intervención tras la que se dejó ver sin gafas, y tras la que el político nos ha mostrado una imagen más rejuvenecida, con la que parece estar encantado, y que ha rematado con un nuevo look capilar.
Como es de imaginar, este nuevo aspecto ha dado lugar muchos rumores, sobre la posibilidad de que el político hubiera recurrido a algún tratamiento estético. Algo que el doctor Frank Dos Ramos, experto en medicina estética, no descarta en sus declaraciones a ‘El Debate’: “Pudiese ser que se haya hecho un reforzamiento en el tercio medio facial, a nivel del pómulo central y lateral, porque si lo comparas parece que la zona malar la tiene más arriba. Se puede hacer con ácido hialurónico y estimuladores de colágeno.
El líder de Vox lleva trabajando en la política desde finales de la década de los 90. Una carrera que inició de la mano del Partido Popular, y que ha dejado buena muestra de los cambios físicos de Santiago Abascal. Fue en 2019 cuando las redes sociales advirtieron del importante cambio estético del político. En la actualidad, Santiago Abascal luce una tupida cabellera tras la que los expertos aseguran que se encuentra un injerto capilar, uno de los tratamientos más eficaces para recuperar el pelo, al que han sucumbido numerosos famosos y rostros conocidos.
Mucho se ha hablado del cambio físico de Isabel Díaz Ayuso, un cambio centrado en un nuevo estilo a la hora de vestir y en una figura tras la que desveló que se encuentra una buena rutina deportiva. Sin embargo, el aspecto de la presidenta de la Comunidad de Madrid también podría esconder otros factores. Según el experto, “aparte del cambio obvio del peinado y maquillaje, la política parece, por un lado, haber mejorado sustancialmente la zona del contorno de ojos.
Pero además, uno de los aspectos que más parece haber cambiado en la imagen de Isabel Díaz Ayuso con los años es la sonrisa. “Los dientes están mucho mejor alineados y proporcionados que antes” señaló el doctor al citado portal, donde añadió: “La sonrisa gingival ha desaparecido por completo y eso se consigue, o bien infiltrando un poco de ácido hialurónico, o bien con unos puntos estratégicos de toxina que hacen descender el labio superior mejorando el problema.
Y la sonrisa también parece haber cambiado en José Luis Martínez-Almeida, quien hace un tiempo habría decidido mejorar la apariencia de sus dientes. Tal y como contó el doctor Simón Pardiñas López en su perfil de Instagram, el político tenía varios problemas dentales: “Almeida presenta un labio superior corto, lo que afecta a la armonía de su sonrisa. Además, tiene una marcada clase dos, lo que implica un exceso de hueso en el maxilar superior y una compresión en la misma zona. También podemos notar que sus dientes son cortos y presentan una erupción pasiva y alterada. Esto significa que durante el proceso de erupción dental la encía no se coloca correctamente en la unión entre la corona del diente y la raíz.
Según apuntó el experto, “sus dientes están inclinados hacia dentro, lo cual es un mecanismo del compensación natural para buscar el contacto con los dientes inferiores. Esto contribuye a la complejidad de su sonrisa.
El envejecimiento facial es fundamentalmente por la pérdida de volumen de nuestros tejidos. Imagen tomada de Plast Reconstr Surg. 2009 Dec;124(6):2151:60. Periorbital skeletal augmentation to improve blepharoplasty and midfacial results. Yaremchuk MJ, Kahn DM.
El cambio físico de Isabel Díaz Ayuso, centrado en un nuevo estilo a la hora de vestir y una figura tras la que desveló que se encuentra una buena rutina deportiva.
Pedro Sánchez es muy cuidadoso con su imagen, algo que demuestran los sutiles cambios estéticos que se ha realizado.
Alberto Núñez Feijóo acaparó todas las miradas por un cambio de aspecto ligado a un problema de salud.
Santiago Abascal luce una tupida cabellera tras la que los expertos aseguran que se encuentra un injerto capilar.
José Luis Martínez-Almeida habría decidido mejorar la apariencia de sus dientes.