La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a un porcentaje significativo de la población. A menudo surge la pregunta de si la psoriasis es una enfermedad autoinmune o una alergia. Para comprender mejor esta condición, exploraremos sus causas, síntomas y opciones de tratamiento.
Psoriasis en el codo.
¿Qué es la Psoriasis?
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune que afecta a la piel y a las articulaciones, caracterizada por una fuerte proliferación e incompleta diferenciación de los queratinocitos. Se manifiesta con placas eritematosas de forma redondeada, reconocibles porque están cubiertas por escamas de un color blanquecino.
Histopatológicamente la epidermis está engrosada debido a la elongación y al engrosamiento de las crestas epidérmicas, y por un marcado infiltrado inflamatorio.
La psoriasis puede manifestarse en diferentes formas y grados de severidad, y su aparición puede estar influenciada por factores genéticos y ambientales.
Su presentación más común es en forma de placas eritematodescamativas crónicas que afectan principalmente a codos, rodillas y cuero cabelludo, aunque existen diversas formas clínicas en las que también se ven afectadas, además de la piel, las uñas y las articulaciones.
Además de la piel, la psoriasis puede afectar las uñas y las articulaciones, dando lugar a la psoriasis ungueal y a la psoriasis articular, respectivamente.
La prevalencia de psoriasis es variable, estimándose que afecta el 2-4% de la población occidental.
Es una afección autoinmune en la cual el sistema inmunológico del cuerpo ataca por error las células sanas de la piel, acelerando el ciclo de crecimiento de las células cutáneas. Esta aceleración en el ciclo de crecimiento provoca la acumulación de células en la superficie de la piel, formando las placas características de la psoriasis. Estas placas suelen ser dolorosas, irritantes y causar picazón.
Tipos de Psoriasis
- Psoriasis de placas o psoriasis vulgar: Es la forma más común.
- Psoriasis guttata: Se manifiesta con pequeñas manchas rosas o rojas, en forma de gota, cubiertas por escamas.
- Psoriasis inversa: Afecta los pliegues de la piel.
- Psoriasis eritrodérmica o eritrodermia: Es la forma más rara y grave, donde la piel se enrojece y presenta un aspecto brillante en más del 90% del cuerpo.
Tipos de psoriasis.
Causas y Factores Desencadenantes
La aparición de la psoriasis supone una predisposición genética, un tercio de las personas con psoriasis tienen antecedentes familiares.
Un brote de psoriasis puede desencadenarse por un traumatismo (heridas, golpes, quemaduras solares, …), el estrés psicológico, cambios hormonales (menstruación, embarazo, menopausia…) , procesos infecciosos de piel o vías respiratorias, y ciertos fármacos contraindicados como: sales de litio, Aines (indometacina), cloroquina, interferón alfa, betabloqueantes y antagonistas del calcio.
En algunas personas los cambios hormonales pueden provocar mejorías. El exceso de alcohol y de peso perjudican.
Aunque el choque emocional o el estrés no son la causa de la psoriasis, pueden provocar brotes. De hecho, el estrés es tanto una causa como una consecuencia de la enfermedad. La ansiedad puede provocar un brote, que a su vez causa estrés por la forma en que la gente te mira, la falta de sueño o el picor, por ejemplo.
Tratamientos para la Psoriasis
🔴 TRATAMIENTO para la PSORIASIS ¿Tiene CURA? | Te lo EXPLICO TODO @drapilarochoa - Dermatologa
El objetivo del tratamiento es librar la piel de lesiones psoriáticas durante un período de tiempo, lo que se llama “limpiar”, “aclarar las manchas” o remisión. A veces se dan remisiones espontáneas. Otras veces la psoriasis se hace resistente a un tratamiento, que deja de ser efectivo, y, por tanto, debe cambiarse por otro.
Existe un amplio abanico de tratamientos. Aunque todos los tratamientos de la psoriasis son efectivos para mucha gente, ninguno lo es para todo el mundo: la respuesta a cada tratamiento varía de una a otra persona. Consecuentemente, un paciente no debe quedarse estancado en un solo tratamiento cuando no le resulte efectivo. Frecuentemente, el médico rotará los tratamientos para evitar o minimizar los efectos secundarios a largo plazo.
Dividimos los tratamientos en cuatro clases:
- Tópicos (directamente sobre la piel).
- Fototerapias (luz ultravioleta).
- Baños.
- Internos (pastillas, píldoras, inyecciones).
Usualmente, cuando se inicia el primer tratamiento, se aplica un tratamiento tópico, pasando a fototerapia o tratamientos internos si los otros no son efectivos o porque la gravedad del caso lo requiera. El criterio es usar primero los tratamientos con menos efectos secundarios y sólo pasar a otros más agresivos si los primeros fracasan.
Muchos tratamientos para la psoriasis se han descubierto por casualidad al aplicarlos a otras enfermedades.
Para el tratamiento de la psoriasis en las orejas existen diferentes remedios naturales. El aloe vera, por ejemplo, tiene una acción antiinflamatoria y calmante.
Dieta y Psoriasis
Una dieta para psoriasis determinada y especial no existe, pero sí, se conoce que una alimentación basada en la dieta mediterránea, prestar atención a ciertos nutrientes y unos hábitos de vida adecuados y saludables, puede permitir a la piel mantenerse en mejores condiciones y controlar mejor la enfermedad.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, por lo tanto, quienes la padecen se benefician de una alimentación influenciada por el consumo de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras y de la ingesta diaria de omega 3 (mayoritariamente EPA y DHA) en forma de:
- pescado azul (EPA Y DHA): anchoas, arenque, atún, boquerón, caballa, salmón, sardina…
- frutos secos
- semillas
- aceite de oliva virgen extra
Así como, evitando las grasas saturadas (embutidos, carnes rojas, mantequilla, lácteos enteros…), grasas trans (alimentos industriales y procesados, fritos, margarinas, algunas galletas, bollería…) y los hidratos de carbono refinados (azúcar de mesa, bebidas azucaradas, galletas, golosinas, cereales blancos…).
También se debe considerar que una ingesta excesiva de ácidos grasos Omega 6 de tipo vegetal (aceites vegetales de girasol, maíz o soja muy presentes en los alimentos industriales y procesados) se transforman en ácido Omega 6-araquidónico (presente también en alimentos animales como carne, huevos y lácteos) dentro el organismo contribuyendo a una respuesta inflamatoria. Así pues, es importante lograr un equilibrio entre la ingesta de ácidos grasos omega 3 y los omega 6.
Antioxidantes para la Psoriasis
Las personas con psoriasis tienen varios marcadores de estrés oxidativo, la exigencia de antioxidantes es mayor, por lo tanto, se debe garantizar un aporte suficiente de antioxidantes en una dieta para psoriasis para favorecer la reparación de la piel:
- carotenoides: zanahoria, espinacas, pimiento rojo, acelga, albaricoque, caqui, endivia, tomate, mango, brócoli, puerro, calabaza, guisante, judía…
- flavonoides: arándanos, fresas, naranjas, ciruelas, moras, cerezas, manzana, limones, espinacas…
- vitamina C: pimientos rojos, limón, naranja, pomelo, kiwi, papaya, fresas, caqui, brócoli, perejil…
- vitamina E: aceite de oliva, semillas de girasol, almendras, avellanas, cacahuetes, pistachos, brócoli, pimiento, kiwi, espárragos, calabaza…
- selenio: cereales y semillas, prácticamente todas las verduras, pescado…
En las formas más graves de esta enfermedad, puede haber una disminución de los niveles de vitamina D y ser necesaria la suplementación.
Además, las personas con psoriasis tienen más prevalencia de obesidad, diabetes, hipertensión e hipercolesterolemia, por lo tanto, una buena alimentación e intervención dietética ayudará a reducir el riesgo cardiovascular.
Un estilo de vida saludable, que evite hábitos tóxicos como el tabaco y el consumo de alcohol, también será positivo para la psoriasis ya que concretamente, el alcohol estimula la liberación de histamina y esto favorece la inflamación y empeora las lesiones de la piel.
Psoriasis y Enfermedades Asociadas
Entre las enfermedades gastrointestinales, la psoriasis se asocia a una mayor incidencia de enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa) y enfermedad celíaca, así como de determinados cánceres (esófago, estómago y páncreas).
Entre las enfermedades hepáticas, se relaciona, sobre todo, con la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) y también con la hepatitis autoinmune.
Múltiples estudios epidemiológicos señalan una prevalencia significativamente mayor de EHGNA en los pacientes con psoriasis, siendo esta más del doble que en la población general. Ambas enfermedades comparten en su patogenia el estado de inflamación crónica, la resistencia periférica a la insulina y el síndrome metabólico. Además, esta coexistencia es sinérgica.
Tabla 1: Factores de riesgo de síndrome metabólico en pacientes con psoriasis
| Factor de Riesgo | Criterio Diagnóstico |
|---|---|
| Obesidad abdominal | Circunferencia de cintura > 102 cm en hombres o > 88 cm en mujeres |
| Hipertensión arterial | Presión arterial ≥ 130/85 mmHg o tratamiento antihipertensivo |
| Hipertrigliceridemia | Triglicéridos ≥ 150 mg/dL o tratamiento para hipertrigliceridemia |
| HDL bajo | HDL < 40 mg/dL en hombres o < 50 mg/dL en mujeres |
| Glucosa elevada en ayunas | Glucosa en ayunas ≥ 100 mg/dL o tratamiento para diabetes |
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