Con la llegada del buen tiempo y las vacaciones, la exposición al sol aumenta, lo que puede provocar la aparición de pecas, lunares o manchas en la piel. Es fundamental conocer las diferencias entre estas marcas cutáneas para proteger adecuadamente nuestra piel y saber cuándo es necesario consultar a un especialista.

¿Qué son las Pecas (Efélides)?
Las pecas, conocidas médicamente como efélides, son pequeñas manchas pigmentadas en la piel que comúnmente aparecen en áreas expuestas al sol, como la cara, los brazos y los hombros. Son el resultado de un incremento en la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y los ojos.
Características de las Pecas
- Son manchas planas de tonos marrones, que varían desde el amarillo claro hasta el marrón oscuro.
- Su tamaño es generalmente pequeño, con un diámetro que rara vez excede los 5 mm.
- No tienen relieve y no son estructuras cutáneas elevadas, a diferencia de los lunares (nevus).
- Aparecen con mayor frecuencia en personas con piel clara, especialmente aquellas con cabello rojo y ojos claros.
La formación de pecas es un mecanismo de defensa de la piel ante la exposición a la radiación ultravioleta (UV). La exposición al sol induce a los melanocitos, células productoras de pigmento en la piel, a aumentar la producción de melanina.
Las pecas son también conocidas como efélides y son un indicador de la capacidad de la piel para defenderse de la radiación solar.
¿Son Peligrosas las Pecas?
En términos de manejo, las pecas no requieren tratamiento médico, ya que son completamente benignas. Sin embargo, las personas “pecosas” son más sensibles a los efectos de la luz solar y deben protegerse del sol con más cuidado, ya que tienen un riesgo más elevado de padecer melanoma, el tipo más peligroso de cáncer de piel.
¿Qué son los Lunares (Nevus Melanocíticos)?
Un lunar es la forma popular de llamar a los nevus melanocíticos. Los nevus son acúmulos de células pigmentadas (melanocitos) y pueden estar presentes desde el nacimiento (nevus congénitos) o aparecer durante los 30 primeros años de vida (nevus adquiridos).
Tipos de Lunares
- Nevus Congénitos: Están presentes desde el nacimiento.
- Nevus Adquiridos: Aparecen durante los 30 primeros años de vida.
Riesgos Asociados a los Lunares
Tener muchos nevus (más de 30 nevus a los 30 años) o tenerlos de gran tamaño (nevus gigantes) son factores de riesgo para desarrollar un melanoma. El melanoma es el cáncer de piel más peligroso, y consiste en una proliferación incontrolada de melanocitos malignos que puede diseminarse por el cuerpo y provocar la muerte. Además, algunas personas tienen numerosos nevus de forma y colores especiales, que denominamos “nevus atípicos”, que también confieren un mayor riesgo de melanoma, aunque el melanoma puede desarrollarse a partir de un nevus o aparecer en una zona de la piel donde no había un lunar previamente.
Las personas con muchos nevus o con nevus atípicos deben seguir controles en un dermatólogo y realizar una correcta protección frente al sol.
Manchas en la Piel
Las manchas en la piel son una marca provocada por una exposición solar muy intensa a lo largo de los años. Se producen porque en las células de la piel aumenta el número de melanocitos. Las de la gente mayor que salen en las sienes o el dorso de las manos se denominan léntigos.
Manchas Solares
Las manchas solares son más grandes que las pecas y aparecen como manchas planas de color marrón. Estas se desarrollan con el tiempo debido a la exposición prolongada al sol, lo que provoca una producción excesiva de melanina. Suelen aparecer en pieles con mayor exposición solar, como el rostro, las manos, los hombros y los brazos.
Las manchas solares no son peligrosas. Sin embargo, aumentan el riesgo de sufrir otros tipos de cáncer de piel en esa zona.
5 señales para detectar un lunar maligno (cancer de piel melanoma) II Dr Marino Dermatólogo
¿Cuándo Deben Preocuparnos las Pecas?
Sí, pero es un fenómeno poco frecuente. El tumor maligno que deriva de los melanócitos (melanoma maligno) es un tumor que puede aparecer tanto a partir de piel normal, o bien a partir de una peca que ha cambiado. Resulta importante detectarlo precozmente, puesto que un diagnóstico y tratamiento precoz implica un aumento importantísimo de las posibilidades de curación.
Cambios en las Pecas
A diferencia de las congénitas (que habitualmente persisten inmodificables con gran actividad de pigmento y no raramente con pelos encima), las pecas adquiridas normalmente van cambiando lentamente a lo largo de los años con una pérdida de la cantidad de pigmento y a menudo con una superficie verrucosa.

Signos de Alerta (Regla ABCDE)
Los signos que tienen que llamar la atención en una peca vienen definidos por las iniciales ABCD. Es un acrónimo que resume los principales signos de alerta de sospecha:
- A (Asimetría): si una mitad del lunar se ve diferente de la otra mitad
- B (Bordes irregulares): si su lunar tiene forma irregular, dentada o bordes poco definidos
- C (Color): tonos variados o cambios repentinos en el color del lunar
- D (Diámetro): si es mayor a 6 milímetros (aproximadamente el tamaño de una goma de borrar de lápiz)
- E (Evolución): si su lunar presenta algún cambio en su tamaño, forma, color o sensación como picazón o sangrado durante más de unas pocas semanas.
En un individuo con múltiples pecas, ante la presencia de una peca de características diferentes al resto es recomendable que la lesión sea valorada por parte del especialista. Finalmente, es recomendable que cualquier cambio anormal de una peca incluso sangrado, inflamación, prurito o cambio de medida sea motivo de consulta al médico.
Prevención y Cuidado de la Piel
Ante todo, procura cuidar tu piel, mantenla hidratada, protegida y evita la exposición prolongada bajo el sol durante estos meses de verano.
El uso de protector solar y ropa protectora puede ayudar a prevenir la aparición de nuevas pecas, especialmente en la cara y los brazos.
Es necesario evitar las quemaduras solares y exposiciones al sol intensas. Es aconsejable que las personas que tienen muchas pecas pidan visitas periódicas al médico.
¿Qué son las Verrugas y Queratosis Seborreicas?
En realidad, el nombre “verruga” debe reservarse para las lesiones provocadas por virus del papiloma humano en la piel. Las verrugas son, por lo tanto, una enfermedad vírica y contagiosa. Pueden ser difíciles de distinguir de otras lesiones de la piel, y es mejor acudir a un dermatólogo para que establezca el diagnóstico correcto.
Las queratosis seborreicas o “verrugas de los viejos” aparecen como resultado del envejecimiento, son de color marrón claro u oscuro, y no se contagian, sino que van apareciendo en zonas típicas como la cara o la espalda.
Otras Manchas y Afecciones Cutáneas
Existen muchas enfermedades de la piel que se manifiestan como “manchas” oscuras, algunas desde el nacimiento como las manchas de café con leche, otras apareciendo con el paso del tiempo.
Los acrocordones o fibromas blandos aparecen en zonas de roce (cuello, axilas) en las personas con sobrepeso. Son más blandos y pediculados, y muchas veces pueden desaparecer solos al engancharlos con la ropa.
La Importancia del Diagnóstico Profesional
Poner un nombre correcto a las lesiones de la piel sólo puede hacerlo un especialista. Ante cualquier lesión de la piel que nos parezca una “verruga”, es mejor que un médico haga un diagnóstico correcto y explique qué tratamiento debe seguirse.
En muchos casos la relevancia de los nevus, léntigos, melasmas o acrocordones es puramente cosmética, pero no pocas veces pueden confundirse con tumores malignos como los carcinomas y los melanomas.