¿Por qué las Verrugas Pican al Salir? Causas, Tipos y Tratamientos

Una verruga es una lesión cutánea que aparece a causa de un proceso viral en cualquier zona de la piel o de las mucosas. El virus que la ocasiona es el Virus del Papiloma Humano (VPH), que presenta más de 200 formas diferentes. Dependiendo de dónde salga, tiene distintas características.

Las verrugas pueden aparecer en forma de pápula (abultadas), planas o hiperqueratósicas, por lo que tienden a confundirse en muchas ocasiones con lunares. Cuando se presentan en la palma de las manos o en la planta de los pies tienen una forma que se asemeja a los callos. Se suelen llamar papilomas, por el virus que las causa, pero el nombre correcto es verrugas palmares o plantares. Generalmente no son peligrosas, aunque sí pueden causar diversas molestias como sangrar, inflamarse o encontrarse en lugares de roce. Ciertos tipos de papiloma pueden ser cancerígenos. Pueden ser de distintos colores, desde más blanquecinas a marrones.

Cuando la verruga sale en los genitales se denomina condiloma y se considera una infección de transmisión sexual. En este caso adquieren un aspecto papuloso, con una superficie en forma de cresta de gallo. Es probable que estas verrugas no aparezcan hasta pasado un tiempo después de la infección (pueden ser semanas, meses o años) por lo que es complicado conocer el momento exacto en el que la persona contrajo el virus (VPH).

Las verrugas son lesiones frecuentes que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo con diferentes morfologías. Suelen ser benignas y, con el tiempo, desaparecen por sí solas. Estas lesiones pueden aparecer a cualquier edad, pero son poco frecuentes durante la lactancia. Su prevalencia aumenta en la niñez hasta que alcanza un punto máximo en la adolescencia y luego disminuye drásticamente.

Las verrugas en las manos son lesiones cutáneas bastante comunes que afectan a muchas personas en algún momento de sus vidas. Las verrugas son crecimientos no cancerosos de la piel causados por el virus del papiloma humano (VPH).

En población general, entre un 60 y un 70% de las verrugas desaparece espontáneamente antes de 3 meses. En niños, dos tercios de los casos se resuelven en un plazo de 2 años. Hasta la fecha no existe ningún tratamiento 100% efectivo. Existen distintos tratamientos disponibles a la fecha: agentes queratolíticos, citotóxicos, inmunomoduladores, crioterapia, láser y la resección quirúrgica. Como ya hemos comentado, sólo se debe tratar aquellas lesiones que produzcan dolor, dificultades en la vida del paciente o un compromiso estético importante.

En Clínica IMOS queremos darte a conocer todos los detalles para que sepas los diferentes tipos de verrugas que existen, las causas de sus apariciones y otras cuestiones de interés al respecto. A modo de introducción, debes conocer que las verrugas en el cuello son crecimientos benignos que se presentan en la piel por diversos motivos. Lo más habitual es que sean inofensivas, al ser benignas, pero pueden suponer una molestia estética para muchas personas.

Otra de las preguntas más realizadas tiene que ver con el picor. En este sentido, queremos que sepas que la mayoría de las verrugas en el cuello no pican ni tampoco generan un escozor significativo. Aunque bien es cierto que existen diferencias entre unos tipos y otros.

Las verrugas comunes no suelen picar ni doler, no suponen ninguna preocupación para la persona que las tiene. Las verrugas que aparecen en el cuello y las axilas, por lo general, no pican.

Las verrugas son protuberancias en tonalidades marrones que aparecen sobre la piel. Son causadas por la infección de virus, existiendo más de 150 tipos que pueden generar su aparición. No producen síntomas más allá del signo de su aparición. En ocasiones pueden crecer, creando cierto color, o mostrar cambios en su coloración y forma. Al no ser molestas, por lo general, el tratamiento para eliminarlas tiene, sobre todo, una finalidad estética.

Tipos de Verrugas

El virus del papiloma humano (VPH) puede causar distintos tipos de verrugas:

  • Verrugas vulgares: Asociadas al VPH subtipos 1, 2, 4 y 7. Son las más comunes y suelen desarrollarse en el dorso de las manos y los dedos y, menos frecuentemente, en cara, cuello y cuero cabelludo. A veces, también aparecen puntos negros en su superficie, que corresponden a capilares donde se han formado pequeños trombos. Su tamaño varía y pueden ser múltiples. En otras ocasiones, se localizan debajo o alrededor de las uñas de manos y pies: son las verrugas subungueales y periungueales.
  • Verrugas planas: Asociadas al VPH subtipo 3. Son más frecuentes en niños y adolescentes, suelen aparecer en la cara, en la frente y en el dorso de las manos. También las podemos encontrar en la cara anterior de las piernas. Sobresalen muy poco, su diámetro es de escasos milímetros y suelen ser múltiples.
  • Verrugas plantares: Asociadas al VPH subtipo 1. Aparecen en las plantas de los pies y, como consecuencia de la presión que ejerce el peso del cuerpo, son planas también y, con frecuencia, dolorosas. En ocasiones, presentan puntos negros en su superficie. Son más habituales en personas que suelen caminar descalzas.
  • Verrugas genitales o condilomas acuminados: Se localizan en los genitales (pene y vulva), en el área púbica, perianal y entre los muslos. Se transmiten por vía sexual.

También existen variantes con formas inusuales como las verrugas en forma de coliflor, las cuales tienen un aspecto que recuerda al de este vegetal. Estas lesiones tienen un aspecto alargado y angosto. Es la morfología que suelen adquirir las verrugas en el párpado.

Tal como indica su nombre, se trata de lesiones pequeñas, muy poco sobreelevadas y que suelen observarse sobre todo en niños y jóvenes. Las verrugas en los pies aparecen en las plantas y, como consecuencia de la presión, son lesiones planas. Suelen ser asintomáticas, aunque pueden provocar fisuras en la piel que causen dolor.

Estas verrugas, también conocidas como condilomas acuminados, aparecen en la región púbica, genital (verrugas en el pene o la vulva), perianal o intragenital.

Si seguimos profundizando en este tema que afecta a la estética, podemos precisar que existen diferentes tipos de verrugas que se van a manifestar en el cuello. Los tipos que debes conocer son las verrugas comunes, filiformes, planas y seborreicas.

  • Las verrugas comunes son bultos granulares de superficie áspera de la piel que tardan desde 2 a 6 meses en desarrollarse por completo.
  • Al contrario que las anteriores, las verrugas filiformes son blandas y alargadas, asemejándose a la apariencia de hilos o hebras. Se las conoce además por otros nombres como acrocordones del cuello o fibromas péndulos. En los párpados, cara y cuello, el aspecto suele ser más alargado y pequeño; blandas al tacto y están unidas a la piel por un estrecho pedículo o tallo. Se llaman entonces verrugas filiformes.
  • Las verrugas planas son más habituales en personas jóvenes, ya que es uno de los síntomas del papiloma, pero eso no significa que no se muestre también en algunas ocasiones en adultos. Estas tienen un tono ligeramente blanquecino, y a veces similar al propio tono de la piel.
  • En cuanto a las verrugas seborreicas, debes saber que afectan a las personas de edad avanzada. Cuentan con un aspecto ceroso y suelen adquirir un color marrón con el paso del tiempo.

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Causas y Transmisión

Para que puedas entender mejor las verrugas en el cuello, debes saber que generalmente salen porque existe una transmisión de un virus o por cuestiones genéticas. Si profundizamos en las causas de las verrugas en el cuello, debemos hacerlo teniendo dos focos diferenciados. En cuanto al primero de estos, el virus que lo propaga es el del papiloma humano (VPH) de los tipos 1, 2, 4 y 7. Este es capaz de infectar la capa superficial de la piel mediante lesiones naturales o cortes, siendo estas las áreas más vulnerables. Se produce por este motivo un rápido crecimiento de superposición de células que acaban formando estas verrugas.

Por su parte, cuando encontramos razones genéticas detrás de una determinada verruga en el cuello, podemos apuntar que algunas personas tienen predisposición a este tipo de trastornos. Esto puede ser debido a que tengas una enfermedad rara con base genética, como la epidermodisplasia verruciforme, que aumenta la propagación de estas verrugas de forma generalizada.

Uno de los motivos más frecuentes es la aparición de resistencia a la insulina. Las verrugas pueden ser un signo de que se está creando esta resistencia, aunque no tiene porqué indicar que existe un cuadro diabético. Las verrugas también pueden aflorar durante el embarazo, dado el cambio hormonal existente.

Las personas que sufren microtraumatismos locales con frecuencia, como los atletas, los mecánicos o los carniceros, tienen un mayor riesgo de sufrir verrugas en las manos y que estas sean especialmente grandes y numerosas. La inoculación inicial puede estar provocada por traumatismos o la maceración de la piel. Esta diseminación es favorecida por factores inmunitarios, por lo que las personas inmunodeprimidas tienen especial riesgo de desarrollar lesiones generalizadas difíciles de tratar.

Las verrugas se transmiten por contacto directo (de una persona a otra) o indirecto (con toallas u otros objetos que hayan sido utilizados por personas que tienen verrugas) y, sobre todo, pueden aparecer cuando existen en la piel o en las mucosas pequeñas roturas, que actúan de puerta de entrada a la epidermis. Una vez que el virus ha penetrado y tras un periodo de incubación que puede oscilar entre uno y algunos meses, se suele producir la infección que puede dar lugar a la verruga.

Las infecciones son más frecuentes en personas con el sistema inmunitario débil o deprimido. Las verrugas de los genitales, en concreto, son muy contagiosas y pueden transmitirse de una persona a otra durante las relaciones sexuales, sean orales, vaginales o anales.

El contagio se produce principalmente por contacto directo en zonas de agua encharcada, por lo que a continuación, tras explicar qué es el virus que lo produce y cómo se pueden tratar las lesiones una vez diagnosticadas, vamos a incidir también en algunas formas sencillas de prevención. Así, tus pies lucirán sanos y bonitos este verano.

Los VPH se trasmiten por contacto directo o indirecto sobre todo en caso de rotura epidérmica. Tras haber penetrado, el VPH suele producir una infección latente, que puede dar lugar al cabo de uno a tres meses a las verrugas. Puede haber verrugas en cualquier localización pero son mucho más habituales en áreas expuestas (manos, cara, plantas de los pies, etc.)

En la mayoría de los casos, el contagio se produce mediante el contacto cutáneo casual o a través de objetos compartidos, como toallas o paños. La presencia de lesiones en la piel, como padrastros o rasguños favorecen este contagio. El sistema inmunológico de cada persona responde al VPH de forma diferente; por eso, no todas las personas que entran en contacto con el virus desarrollan verrugas.

A partir de una primera lesión pueden aparecer otras por un fenómeno de autoinoculación.

Tratamientos para Eliminar las Verrugas

Existen diferentes técnicas para eliminar las verrugas. A continuación exponemos las más utilizadas:

  • Tratamientos tópicos: Están compuestos por ácido salicílico y ácido láctico (queratolíticos). Es un tratamiento menos agresivo, por lo que los resultados son algo más lentos. Se sugiere iniciar la terapia con preparados tópicos que contengan ácido salicílico, explicando previamente al paciente, sus potenciales riesgos, es decir que al tratar pueden quedar cicatrices que no ocurrirían si se resuelven espontáneamente. El ácido salicílico va incorporado en algunos medicamentos específicos para tratar este tipo de verrugas, ayudando a eliminar las capas de dicha lesión.
  • Cremas inmunosupresoras: Como Imiquimod o 5 Fluoracilo.
  • Crioterapia: Es una técnica en la que se utiliza nitrógeno líquido, mediante la cual se expone la lesión a un frío extremo de -196º, logrando la congelación y destrucción de las células anormales de la piel. En unas dos o tres semanas la lesión desaparece. En ocasiones es necesario repetir el uso del nitrógeno. Al contrario que el láser, en este caso se introduce frío extremo para congelar la verruga por completo mediante el uso de nitrógeno líquido. El tratamiento con frío generalmente se considera el método más efectivo. Este método se conoce como crioterapia y funciona congelando las células.
  • Electrofulguración: La eliminación de la verruga se realiza con un bisturí eléctrico. No suele quedar marca.
  • Extirpación quirúrgica: Es la técnica más agresiva y se suele usar cuando la lesión es grande.
  • Láser de colorante pulsado: La técnica más apropiada siempre y cuando se disponga de ella, ya que garantiza la eliminación de la lesión tras una o varias sesiones sin afectar a la piel de alrededor, disminuyendo el riesgo de cicatrices post-tratamiento. Centro Dermatológico Estético dispone actualmente del láser de colorante pulsado más innovador, tecnológicamente hablando. Se trata de V-Beam Prima, la mejora tecnológica de muchos otros V-Beam que ya han pasado por nuestras instalaciones y que ofrece un abanico de posibilidades terapéuticas mucho más amplio y seguro, minimizando el número de sesiones. Mediante la aplicación de calor se puede erradicar la verruga con láser.

Es primordial no confundir las verrugas con otros tumores benignos o anomalías de la piel como los acrocordones, los fibromas blandos, los nevus verrucosos, intradérmicos o vasculares. Para ello es muy importante que el médico, en este caso el dermatólogo, haga un diagnóstico correcto para decidir el proceder terapéutico más eficaz en cada caso.

Generalmente puede diagnosticarse una verruga cuando no presenta líneas cutáneas que crucen su superficie y hay lesiones puntiformes negras en el centro. También debe descartarse que no se trate de carcinomas.

Muchas verrugas, sobre todo las verrugas comunes, involucionan espontáneamente. De hecho, se estima que un 30% desaparece sin ningún tratamiento en los primeros seis meses, mientras que un 65% lo hace en los dos primeros años. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las verrugas sin tratar representan una fuente permanente de infección y diseminación del virus.

La primera opción terapéutica es el ácido salicílico a concentraciones de entre un 10 y un 25%. Este principio activo tiene un efecto queratolítico y consigue resultados satisfactorios en la mayoría de verrugas en las manos, los pies, y las rodillas.

El tratamiento de las verrugas también se puede hacer mediante agentes cáusticos que ‘queman’ el tejido. Finalmente, los métodos físicos y quirúrgicos son una opción para otros casos.

En el caso de las verrugas genitales, su diagnóstico y tratamiento deben ser establecidos necesariamente por el dermatólogo.

Si tienes verrugas en el cuello, y la apariencia no te gusta o te genera algún tipo de inseguridad, no tienes de qué preocuparte. No debes hacerlo porque existen diferentes posibilidades para eliminar las verrugas que aparecen en el cuello de una forma muy sencilla y rápida.

Aunque existen varias posibilidades de tratamiento contra las verrugas, la técnica, más apropiada siempre y cuando se disponga de ella, es la utilización del láser de colorante pulsado, ya que garantiza la eliminación de la lesión tras una o varias sesiones sin afectar a la piel de alrededor, disminuyendo el riesgo de cicatrices post-tratamiento.

La importancia de tratar estas verrugas con láser V-Beam Prima, radica en la eliminación de la lesión sin producir una cicatriz residual en la planta del pie, que puede tener como consecuencia cicatrices molestas y dolorosas a la hora de caminar. El tratamiento con V-Beam Prima para verrugas, está indicado tanto en niños como en adultos. Pueden realizarse los tratamientos durante los meses de verano y además son convenientes por la prevención del contagio.

Lo más importante en el tratamiento de las verrugas, sea cual sea el tratamiento que se emplee, es concienciar a los pacientes de la importancia de eliminar al 100% los VPH que pueden afectar las células de nuestra piel, y para ello, se debe acudir regularmente a las revisiones programadas y seguir las instrucciones indicadas por el equipo médico que se encargue del tratamiento.

Será necesario saber que no existe ningún tratamient eficaz en un 100% de los casos. La mayoría de tratamientos tienen como objetivo la destrucción de las lesiones. Algunos tratamientos son bastante agresivos y pueden dar lugar a la formación de cicatrices en zonas en las que el efecto estético es importante (p.e. en la cara).

Los más utilizados son la aplicación de sustancias químicas que destruyen las verrugas (líquidos, parches preparados y formulados). A menudo se aplican sustancias en oclusión y de forma continuada se va limando la superficie tratada. También pueden utilizarse métodos físicos como la crioterapia con nitrógeno líquido (que destruye las verrugas por efecto de frío), tratamientos con lásers o incluso, métodos quirúrgicos (electrocoagulación y curetaje, extirpación).

Existen varios tratamientos para eliminar las verrugas de las manos. Sin embargo, el tratamiento con frío generalmente se considera el método más efectivo. Este método se conoce como crioterapia y funciona congelando las células.

Además de la crioterapia, existen otras opciones de tratamiento como la aplicación de ácido tricloroacético, el remedio más eficaz contra las verrugas más resistentes, o el uso de medicamentos con receta.

Diez Recomendaciones para Prevenir las Verrugas

Las siguientes precauciones pueden ayudar a prevenir la aparición de verrugas, tanto en la piel como en las mucosas:

  1. No camines descalzo en instalaciones públicas: Para evitar las verrugas plantares, es conveniente que en piscinas, saunas, gimnasios, vestuarios, duchas… emplees chanclas o el tipo de calzado correspondiente. Otras formas de prevención de las que deben tomar nota tanto adultos como niños son: evitar caminar descalzos en superficies húmedas de piscinas, hacer uso de duchas públicas o lavapiés en las playas sin emplear chanclas. Es recomendable usarlas para caminar en el borde de piscinas y otros lugares habituales de estancamiento de agua y cubrir la verruga durante el tratamiento y hasta su completa eliminación para prevenir el contagio a otras personas
  2. Usa calcetines limpios todos los días: Mantén también una higiene adecuada de los pies, sobre todo entre los dedos, con un exhaustivo lavado y secado.
  3. Evita el contacto directo con las verrugas de otra persona: Y tampoco toques objetos suyos personales, como toallas. Si lo haces, lávate después las manos minuciosamente, al igual que tras haber tocado tus propias verrugas, con el fin de evitar que se propaguen. No compartas utensilios de higiene personal (toallas, etc.) en instalaciones públicas.
  4. No manipules la verruga por tus propios medios: No la extirpes cortándola, quemándola o arrancándola, porque puedes empeorar la lesión y/o favorecer el autocontagio. No te las arranques: esto puede propagar el virus.
  5. Cúbrela con un apósito: Contribuye a disminuir el riesgo de transmisión. Cubre la verruga durante el tratamiento y hasta su completa eliminación para prevenir el contagio a otras personas.
  6. Recurre a soluciones para el alivio sintomático de las verrugas plantares: Para las verrugas plantares, habituales en la planta del pie, puedes usar algún apósito almohadillado de venta en farmacias que, al disminuir la presión en la zona, contribuye a disminuir el dolor. Utilizar un calzado adecuado, evitando los tacones altos o zapatos que compriman excesivamente el pie, también puede ser una medida para mejorar la sintomatología dolorosa en estos casos.
  7. Vigila la aparición de ciertos signos: Existen algunos síntomas que evidencian posibles complicaciones: aumento del dolor, sangrado que no cesa, cambios en la forma o el color o secreción en forma de pus o fiebre. Si aparecen, consulta con tu médico.
  8. Lava la lima que uses para tratar tu verruga antes de volver a usarla: De esta manera, evitarás que se propague el virus a otras partes del cuerpo. Tampoco uses la misma piedra pómez.
  9. Usa preservativo cuando mantengas relaciones sexuales: También puedes informarte sobre las vacunas que pueden prevenir algunos tipos del VPH, causantes de las verrugas genitales, actualmente disponibles para mujeres. En el caso de padecer verrugas genitales, acude al médico y deja de fumar (el tabaquismo favorece la persistencia de la infección).
  10. Lava tus manos regularmente con agua y jabón: Para eliminar cualquier virus o bacteria que pueda estar presente. Mantén tus manos secas, la humedad puede debilitar la barrera protectora de la piel, lo que la hace más vulnerable a las verrugas. Sé cuidadoso con el aseo y evita cepillar, cortar o afeitar las áreas que tengan verrugas.

Además, no te muerdas las uñas de las manos, las verrugas aparecen con mayor frecuencia en la piel agrietada.

Tabla Resumen de Tipos de Verrugas y Virus Asociados

Tipo de Verruga Virus del Papiloma Humano (VPH) Asociado Localización Común
Verrugas Vulgares Subtipos 1, 2, 4 y 7 Dorso de las manos y dedos
Verrugas Planas Subtipo 3 Cara, frente y dorso de las manos
Verrugas Plantares Subtipo 1 Plantas de los pies
Verrugas Genitales (Condilomas Acuminados) Varios subtipos Genitales, área púbica, perianal y entre los muslos

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