Los gatos suelen cuidar mucho su piel, acicalándola con frecuencia y diligencia. Pero, al mismo tiempo, suelen tener una constitución cutánea bastante delicada, por lo que no es de extrañar que existan algunas afecciones recurrentes que debamos tener en cuenta para tratar antes de que se vuelvan un problema.
Por esa razón, hoy repasamos las enfermedades de la piel en gatos más comunes y cómo tratarlas. Si te preocupa la salud de tu felino, lee con atención la siguiente lista para que puedas reconocerlas y sepas qué hacer.
Tiña o Dermatofitosis
La tiña es una enfermedad muy frecuente en los gatos causada por una infección fúngica, por parte de un grupo de hongos conocidos como dermatofitos quienes se alimentan de la queratina presente en el pelo y la piel.
La dermatofitosis, como también se le conoce, se presenta como lesiones particularmente circulares, acompañadas de un cambio en la constitución de la piel, caída del pelo, piel escamosa y casposa. Es importante tratar la tiña de manera rápida, ya que es altamente contagiosa, llegando incluso a afectar a los humanos.
El tratamiento consiste en un corte de pelo, en caso de que el gato sea de pelo largo; desinfección del área donde suela pasar más tiempo, curas con antimicóticos y baños con champú antifúngicos. Las esporas del hongo pueden vivir más de un año en el ambiente, por lo que es esencial limpiar la casa con aspiradora y desinfectante, incluyendo la cama del gato.
🐱 ¿Qué es Tiña en Gatos y Cómo se Cura? - Síntomas y Tratamiento 🐱
Dermatitis Alérgica
La dermatitis alérgica es una reacción visible en la piel del gato ante la exposición de determinadas sustancias como los productos de limpieza. En los felinos esto se produce casi siempre por acción de la saliva de la pulga, aunque puede haber otros elementos irritantes en el entorno.
Se puede ver fácilmente como una irritación, hinchazón y enrojecimiento de la piel del gato, usualmente focalizada y raras veces con caídas de pelo abundantes.
Hay que estar muy atentos a los patrones de rascado, especialmente si tu gato comienza a rascarse ferozmente en una parte concreta del cuerpo o si detectas algún tipo de parásito como garrapatas o pulgas.
El tratamiento es sencillo y suele ir acompañado de un tópico para aliviar la comezón y la desparasitación del gato.
Sarna
La sarna es otra enfermedad común en la piel de los gatos, especialmente la sarna sarcóptica y la sarna notoédrica. Todas ellas son causadas por la acción de ácaros capaces de incrustarse en la piel, creando túneles y produciendo una sustancia altamente irritante que genera mucha comezón en los gatos.
A medida que el gato se rasca, los huevos de los ácaros quedan incrustados en otras zonas de la piel, pudiendo avanzar muy rápido si no se toman medidas.
Se reconoce fácilmente por la descamación de la piel, hinchazón, enrojecimiento, comezón y patrones de pérdida de pelo desiguales. El tratamiento consiste en aplicaciones de antiparasitarios tópicos, que variarán dependiendo del tipo de ácaro, y es importante tratarlo porque es altamente contagiosa, incluso en los humanos.
Acné Felino
El acné felino es una curiosa enfermedad de los gatos que se caracteriza por la aparición de puntos negros o manchas negras en el mentón, muy parecidas a las espinillas.
No se sabe exactamente cuál es la causa, aunque se entiende que se forman gracias a la acumulación inusual de queratina en el mentón, lo que tiene como efecto la aparición del acné.
No es contagioso, pero puede llegar a causar infecciones si el gato se rasca mucho la zona, por lo que conviene tratarlo a tiempo con ungüentos, limpiando y secando mucho la zona con compresas tibias, pasando toallitas con clorhexidina alrededor de las lesiones y tópicos antimicóticos.
Lo ideal es dejar que el veterinario analice la lesión y recomiende personalmente el tratamiento.
Dermatitis Infecciosa
La dermatitis infecciosa es una alteración de la propiedad de la piel, acompañada de un cambio en la coloración, textura y elasticidad, que alerta de una posible reacción por bacterias u hongos no especificados.
Estas pueden aparecer en patrones desiguales, especialmente en mentón, orejas y torso, normalmente acompañadas de comezón, enrojecimiento y caída del pelo.
En raras ocasiones, una dermatitis infecciosa que aparece de manera recurrente sin explicación evidente, puede alertar de una posible deficiencia en la alimentación del felino, por lo que conviene visitar al veterinario.
Por lo general, se recomendarán soluciones tópicas antimicóticas específicas para gatos y se vigilará la evolución de la misma para detectar posibles patrones.
Alopecia Felina
La alopecia felina es una enfermedad caracterizada por la caída del pelo en zonas específicas.
Aunque las causas pueden ser variadas, incluyendo una mala alimentación en los cachorros felinos, una reacción alérgica grave, el hipertiroidismo u otra condición genética hereditaria, la razón más frecuente tiende a ser el estrés.
Cuando un felino se encuentra expuesto a un cambio de rutina drástico o sufre un evento traumático, puede comenzar a acicalarse de manera desmedida para combatir el estrés, lo que provoca que pierda todo el pelo de una determinada zona.
No hay una forma médica de tratarlo directamente, más que encontrar las posibles causas y ofrecer al gato medios interesantes para que se relaje y se sienta seguro como juguetes, estructuras para trepar y demás.
En casos extremos puede llegar a ser necesario la colocación de un cono, para detener esta conducta dañina y consultar con un veterinario experto en comportamiento felino.
Abscesos
Los abscesos no son enfermedades propiamente dichas, pero sí son una afectación frecuente en la piel de los gatos, las cuales se producen por lesiones mal atendidas que logran acumular bacterias, creando una colonia en bultos que pronto se llena de pus, secreciones, enrojecimiento y pérdida del pelo en la zona.
Algunos gatos pueden llegar a ser particularmente susceptibles a formar abscesos, por lo que se deben duplicar las acciones de higiene con ellos.
Los abscesos son muy dolorosos y requieren de una intervención veterinaria para el correcto drenaje y para la aplicación de antibióticos, dependiendo de la gravedad de la lesión.
¿Cómo Tratar los Problemas en la Piel de los Gatos?
Lo primero que debes hacer cuando tu gato presente algún tipo de síntoma parecido a los aquí descritos, es asistir a profesionales veterinarios, ya que los especialistas evaluamos no solo la lesión, si no sus potenciales causas, y tenemos las herramientas para saber si estas pueden estar escondiendo una enfermedad subyacente importante que deba ser tratada con agilidad.
Sin mencionar que muchas de las enfermedades de la piel de los gatos pueden confundirse entre ellas, por lo que un tratamiento autodirigido, lejos de mejorar la condición, puede terminar empeorándola.
Complejo Pénfigo
El complejo pénfigo comprende un grupo de enfermedades dermatológicas complejas que pueden afectar a varias especies incluyendo caninos, felinos, equinos, humanos, cabras y ovejas. Dentro de este complejo en medicina veterinaria se reconocen cinco variantes: pénfigo foliáceo, pénfigo vulgar, pénfigo eritematoso, pénfigo vegetante y pénfigo paraneoplásico.
Pénfigo foliáceo
El pénfigo foliáceo es una dermatopatía vesiculopustular autoinmune caracterizada por la producción de autoanticuerpos dirigidos contra los desmosomas intercelulares de la epidermis superficial y del epitelio folicular.
Es sin lugar a duda la forma de pénfigo y la dermatosis inmunomediada más frecuente en la especie felina y canina. La patogénesis de esta forma de presentación ha sido ampliamente estudiada en humanos y caninos pero no tanto así en felinos donde aún quedan muchas incógnitas por dilucidar.
- Lesiones: Las lesiones tienden a ser simétricas y bilaterales. Suelen distribuirse en la región de la cabeza afectando principalmente los pabellones auriculares, la región periocular, el plano nasal, el puente nasal y las almohadillas podales.
- Signos sistémicos: En los felinos, es frecuente también observar además de los signos cutáneos, signos sistémicos de letargia, decaimiento, anorexia, linfoadenopatía, pirexia junto a alteraciones del comportamiento.
- Diagnóstico: El diagnóstico definitivo se alcanza a partir de la realización de una biopsia y posterior estudio histopatológico.
- Tratamiento: La monoterapia con corticosteroides suele ser un tratamiento efectivo en el 35-55% de los casos tratados adecuadamente actuando tanto a nivel de la inmunidad celular como humoral, inhibiendo a los mediadores inflamatorios y suprimiendo la producción de autoanticuerpos.
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