La urticaria y el angioedema son enfermedades frecuentes tanto en niños como en adultos. Se estima que entre el 15 y el 25% de la población experimentará urticaria o angioedema al menos una vez en su vida.
La urticaria se manifiesta como una hinchazón eritematosa, circunscrita, pruriginosa y edematosa del tejido de la dermis superior. El edema eritematoso del tejido cutáneo y subcutáneo más profundo se conoce como angioedema. En el angioedema, las lesiones son menos pruriginosas, pero es frecuente la sensación de dolor y quemazón.
La urticaria puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero el angioedema a menudo implica la cara, extremidades o genitales. A diferencia de otras formas de edema, su distribución no es simétrica, y la urticaria y el angioedema a menudo se asocian.
Frecuencia y Duración
Se define como urticaria crónica aquella en que las lesiones persisten más de seis semanas y como aguda los procesos de menor duración. Otra forma de presentación es la urticaria recurrente con cuadros agudos con intervalos de normalidad de semanas o meses entre los brotes. En la infancia la presentación más habitual (80% de los casos) es en forma de urticaria aguda.
Causas de la Urticaria
La urticaria puede clasificarse en función de los factores inductores y mecanismos patológicos. Diversos autores han indicado que la historia clínica realizada por un médico experimentado puede ser la herramienta diagnóstica más valiosa, no contribuyendo al diagnóstico etiológico de la urticaria las pruebas extensas de despistaje. Sólo algunas pruebas específicas parecen tener valor.
En estudios de la urticaria infantil, los factores causales comunes que han sido identificados son la infección, la urticaria física, la alergia a alimentos, las reacciones adversas farmacológicas, la infestación por parásitos y la urticaria papulosa.
Clasificación etiopatogénica de urticaria-angioedema:
- Mediada por IgE: Desencadenada por alimentos, fármacos, insectos, anafilaxia por ejercicio, helmintos.
- Mediada por complemento: Angioedema hereditario y déficit adquirido de C1 inhibidor, enfermedad del suero, reacciones a hemoderivados, vasculitis necrotizante.
- Alteraciones del metabolismo del ácido araquidónico: AAS y otros AINE, colorantes y conservantes.
- Agentes degranuladores del mastocito: Contrastes radiológicos, opiáceos, antibióticos polianiónicos, curarínicos.
- Urticaria en relación a problemas infecciosos: Virus, bacterias, parásitos.
- Urticarias físicas: Desencadenada por dermografismo, frío, calor, colinérgicas, luz solar, presión, acuagénica.
- Otros: Urticaria papulosa (prúrigo estrófulo), urticaria por contacto por irritantes.
- Urticaria sintomática o secundaria: Hipertiroidismo, leucosis, procesos malignos, mastocitosis, alteraciones hepáticas.
- Urticaria crónica idiopática.
Alergias y Sensibilidades Relacionadas con la Actividad Sexual
Calor, sudores, sensación de hormigueo o incluso un leve picor, además de algún raspón, irritación o enrojecimiento, quizá en alguna de las zonas más 'visitadas', son algo normal si de sexo se trata, pero, ¿y si se debe a una alergia?
Algunas personas podrían asustarse, si jamás les ocurrió antes, y pensar que se trata de una alergia horrible, ¡la alergia al sexo! Pero no nos alarmemos, el sexo, como tal, no genera alergias, por suerte, aunque sí podemos tener algunas reacciones alérgicas o intolerancias a determinados fluidos asociados o productos que utilizamos como aliados sexuales.
Para poder disfrutar plenamente de nuestra sexualidad, nada mejor que la información. Así, antes de asustarnos, podremos tomar medidas para que nada nos amargue una velada.
Alergia a los Besos o por Contacto
Algunas parejas aseguran en las consultas de dermatología sufrir erupciones en los labios o el resto del cuerpo tras una relación sexual. Aunque pueda corresponder a una respuesta autoinmune, desapareciendo al poco tiempo, parece que a algunas personas les genera una reacción alérgica más prolongada.
En estos casos, la mayoría de ellas, no serían provocadas por el contacto cuerpo a cuerpo, sino por determinados componentes químicos que presentan algunos cosméticos, como barras de labios, cremas, lacas de uñas o desodorantes, generando reacciones alérgicas en la persona que no los consume. Si aparece solo al besarse, quizá se deba a alguna intolerancia alimentaria como, por ejemplo, a los frutos secos.
Si te ves reflejado en alguno de estos casos, propón a tu pareja de cama daros una ducha antes de entrar en acción, que se lave los dientes o, si sabes de qué producto se trata, que no coma aquello que te genera esa reacción, cambie de marca o no se eche ese producto para estar contigo.
Algunas personas también comentan sufrir inflamaciones, hipersensibilidad e incluso erupciones en los pezones cuando se los muerden, más o menos cariñosamente. En este caso, los médicos no suelen asociarlo a alergias sino a infecciones provocadas por pequeñas heridas causadas por la pasión del momento. Coméntaselo a tu pareja, que se calme un poco, y se acabarán las molestias.
Alergia al Látex
A raíz de las campañas de prevención del VIH-Sida en los años 90, aumentó el uso de los preservativos o condones de látex. Fue entonces cuando se detectaron casos de alergia a este componente. Este producía escozor y erupciones en el pene, el ano, la vulva y la vagina.
Pero no te asustes, "la prevalencia de sensibilización al látex en la población general es menor al 1%", según la doctora Silvia Romero Carrillo, médico general especializada en sexología. En el caso de los preservativos, existen alternativas pues los hay de resinas y poliuretano. Así que no lo utilicéis como excusa para no protegeros.
Entre los grupos de riesgo, se encontrarían las personas sometidas a múltiples intervenciones quirúrgicas, el personal sanitario, así como los trabajadores del caucho, el porcentaje asciende al 4-10%, porque están expuestos a estos materiales en su trabajo a diario y desarrollan mayor sensibilización, asegura la experta.
Hay que recordar que, tanto preservativos como globos infantiles, calzado o chupetes para bebés, pueden contener látex.
Si padeces esta alergia, que se da con mayor frecuencia en mujeres, la doctora recomienda evitar el contacto, en la medida de lo posible, con este tipo de materiales desde la infancia para no desarrollar la alergia, en caso de predisposición personal.
Alergia al Flujo Vaginal o al Semen
El ph ácido del flujo vaginal sirve para evitar que se altere su flora, entre otras funciones. Es cierto que existen casos de hombres que aseguran haber sufrido quemaduras, más o menos leves, en su pene tras el coito, aunque suele achacarse a lesiones por hongos o Candida albicans.
En relación a la hipersensibilidad al fluido cervicovaginal o al plasma seminal, la doctora Romero aclara que, "según un estudio muy reciente de la Academia Europea de Dermatología y Venereología, se identificaron en 2018 52 casos de sospecha de hipersensibilidad al fluido cervicovaginal (CVF). Siendo estudiados solo aquellos pacientes que presentaron, al menos, dos síntomas sugestivos de hipersensibilidad al plasma seminal o al fluido cervicovaginal, que dieron negativos a infecciones de transmisión sexual ITS, o para otro tipo de hipersensibilidad como la alergia al látex, y que demostraron reacciones de hipersensibilidad tras el coito.
El equipo de dermatólogos llegó a la conclusión de que la reacción alérgica al fluido cervical es, al menos, tan común como la del plasma seminal, dejando la puerta abierta a estudios futuros.
En cuanto a la alergia al plasma seminal, la doctora afirma que es muy poco frecuente. Su sintomatología iría desde el picor o quemazón, urticaria y edema, hasta el shock anafiláctico. Hay reportados muy pocos casos, no sabemos si por infradiagnóstico o por confusión diagnóstica con infecciones vulvovaginales.
Se suele recomendar como tratamiento el uso de preservativo para evitar el contacto directo con el semen, así como la desensibilización con antihistamínicos y el uso de corticoides, e incluso adrenalina en los casos más graves, como ocurre con otro tipo de alergias.
En cuanto a la autoalergia al semen, no se han encontrado evidencias científicas y se asocia a cuadros de ansiedad y trastornos psicológicos.
Alergia a la Menstruación
Se denomina 'dermatitis autoinmune menstrual o de progesterona', porque también se da en las embarazadas. Y, aunque exista, es minoritario. Parece que se produce cuando el aumento de la hormona progesterona en el torrente sanguíneo, al unirse a la testosterona, genera una respuesta autoinmune, y el sistema inmunitario lo confunde con un cuerpo extraño al que atacar.
Ya ves que son casos muy poco frecuentes, aún así, acude a tu médico si tienes alguna duda o sospechas de que pudieras estar padeciendo alguna alergia.
Tratamiento de la Urticaria
La urticaria no es fácil de eliminar, pero se puede minimizar con un antihistamínico recetado para controlar la picazón. Asimismo, tomar un baño fresco puede calmar el prurito y el rascado, con el que se acaban formando heridas. No obstante, lo más importante es evitar los factores desencadenantes.
Si la urticaria aparece debido al estrés, es vital controlarlo, ya sea manteniendo una rutina de ejercicio físico o practicando actividades de relajación. También, se debe tener cuidado con el contacto con algunas plantas, como la ortiga, y proteger las manos al emplear productos químicos que puedan desencadenar una posible urticaria de contacto.
El tratamiento de urticaria para esta tipología es algo más complejo. Y es que nos estamos refiriendo a una reacción en la piel persistente en el tiempo. Para su diagnóstico debe cumplirse la condición de que se mantenga durante al menos 6 semanas. Su origen es desconocido y el tratamiento está enfocado a minimizar la molestia de la reacción.
Para mitigar los efectos de esta enfermedad se utilizan principalmente antihistamínicos H1 no sedantes, que sirven para controlar y prevenir las lesiones cutáneas. La dosis inicial suele ser baja, pero si no consigue el efecto buscado se puede aumentar la dosis, siempre bajo estricto control médico.
También hay una serie de hábitos y de pautas que ayudan a sobrellevar mejor la enfermedad. Evidentemente, hay que evitar estar en contacto con sustancias o alimentos que produzcan reacciones alérgicas. En la medida de lo posible hay que evitar también el estrés.
En general, el pronóstico de la urticaria crónica es bueno, pero los pacientes pueden continuar con brotes repetitivos durante mucho tiempo.
Importante: En caso de presentar cualquier problema de salud, acuda a un centro sanitario. Toda sintomatología, diagnóstico o tratamiento debe ser valorado o prescrito por un especialista médico.