Es prácticamente imposible conocer a una persona sin un lunar, una verruga o una pequeña mancha en el cuerpo. La piel es el órgano más largo del organismo y, como tal, tiene casi vida propia. Cada marca, cada pliegue, cada roce, quemadura o arañazo cuentan la historia de ese cuerpo, de esa persona. Son pequeños recuerdos que dejan su estampa tanto en la sustancia material como espiritual del ser humano.
Dependiendo de la posición donde se encuentren los lunares en el cuerpo y de su tamaño, estas marcas pueden indicar informaciones muy distintas sobre el pasado, el presente y el futuro de una persona, así como rasgos claves de su carácter y su temperamento.

¿Qué son los lunares?
Según indica la web especializada en salud MedlinePlus, los lunares son crecimientos de la piel sobre sí misma. Cuando las células encargadas de producir los pigmentos naturales que dan color a la piel, los melanocitos, crecen en grupos, dan lugar a la formación de lunares.
Son un tipo de mancha sobre la piel de lo más común. La basta mayoría de las personas posee repartidos por todo el cuerpo entre 10 y 40 lunares, aunque hay quien tiene muchísimos más.
Los lunares pueden ser rosados, morenos o marrones, dependiendo de los pigmentos de cada tipo de piel. Normalmente no sobresalen demasiado, aunque los hay que pueden estar algo elevados. Su tamaño, usualmente, no suele sobrepasar al de una lenteja común.
Con el paso de los años, estas marcas van desapareciendo de la piel, como si el cuerpo fuese perdiendo recuerdos. Suelen debilitarse o incluso dejar de ser visibles por rozaduras, por el desgaste del tiempo y por las nuevas capas de tejido que van creciendo por encima.
Significado de los lunares y manchas en la piel
No son nada antiestético, ya que todos las poseemos y las modas sobre tener o no manchas en la piel han ido variando a lo largo de la historia. Tan pronto está en boga pintarse cientos de pecas sobre la cara, como se pone de moda taparse todas las "imperfecciones" (que no lo son).
Es más, el cronista y escritor Francisco Umbral llegó a asegurar en varias ocasiones la extrañeza que le producía ver a una persona que se tapara todas las manchas de la piel. Decía que quedaba una superficie demasiado lisa y homogénea, antinatural, sin historia.
Y es que los lunares, según algunas teorías y artes de la adivinación, pueden contar más de una persona que su mera apariencia, tienen historias y datos sobre todos los aspectos importantes de la vida y el temperamento de cada uno.
¿Qué significado tienen los lunares según la parte del cuerpo en la que estén?
La quiromancia es un forma de adivinación del futuro y del temperamento de una persona a través de las arrugas que hay en las palmas de sus manos. Pero también existen tradiciones muy próximas a la quiromancia que tratan de explicar el sentido de los lunares en diferentes partes del cuerpo.
Aquí va una pequeña guía para conocer algunos de los significados que arrojan los lunares sobre las personas:
En la cara
Es la parte del cuerpo en la que antes se fijan los demás, por lo que actúa casi como una carta de presentación: "Hola, soy Pepita y sí, tengo un lunar en medio de la frente". Casi todas las tradiciones coinciden en que es un claro símbolo de inteligencia y de astucia.
En los labios
Suelen ser síntoma de personas benévolas, amables y con gran sentido de la justicia. Quien tiene un lunar en los labios suele proyectar grandes sonrisas. Además, algunas tradiciones los consideran un símbolo de erotismo y de gran pasión en la cama.
En el cuello
El cuello es la parte más sensual donde se puede tener un lunar. Está asociado completamente con la voluptuosidad y el saber manejarse en la cama con otra persona. Quien tiene un lunar en el cuello, especialmente si está a la vista, suele actuar como un imán para otras personas.
En las manos
Las manos son la principal herramienta del ser humano, y lo que se acaba utilizando para conseguir alimento y riquezas. Es por eso que un lunar en esta zona está asociado a la abundancia y al talento, tanto en salud como en amor. En el plano amoroso, se dice que son personas muy entregadas y mañosas.
En los brazos
Los brazos son una de las zonas más comunes donde aparecen normalmente los lunares. Indican predisposición a la sociabilidad, y aparecen en personas amigables. En el amor, suelen asociarse con facilidad en el trato y pocos remilgos.
En las orejas
Siempre se ha dicho aquello de que "tenemos una boca para hablar y dos orejas para escuchar". Pues bien, los lunares en esta zona se suelen relacionar con altas capacidades de esa persona para comunicarse, revela que son buenos confidentes. En el amor, son buen síntoma de relaciones a largo plazo muy duraderas.
En el pecho
La situación es muy distinta en hombres que en mujeres. En ellos, suele indicar soberbia y algo de arrogancia. En ellas, todo lo contrario, suele interpretarse como un signo de fraternidad y delicadeza. En el amor, se le asocia a personas intensas, pero algo distraídas.
En la espalda
Sobre la espalda se carga todo el peso del cuerpo, especialmente cuando se llevan a cabo tareas complicadas o físicas. Es por eso que los lunares en la espalda se suelen encontrar en personas con gran capacidad de resiliencia y sacrificio. En el amor, indican tanto mañana como fuerza.
En la ingle
Un lunar en una parte tan delicada se asocia con una línea vital frágil, por lo que se recomienda no caer en muchos abusos y estar siempre alerta. En el plano amoroso, se les considera amantes fogosos, pero precoces.
🌑 SIGNIFICADO de LUNARES y PECAS
Mitos y realidades sobre los lunares
Es normal tener dudas y preguntas relacionadas con los lunares, y es que son muchos los rumores y bulos que corren por ahí. Veamos qué hay de cierto.
- Mito 1: Si un lunar se extirpa, siempre vuelve a aparecer. Esta creencia es falsa ya que si un lunar se extirpa por completo no debería volver a aparecer.
- Mito 2: Si un lunar cambia de tamaño, es cáncer. No exactamente. Si bien es cierto que el cambio en el tamaño de un lunar puede ser signo de cáncer de piel, no es la única explicación posible.
- Mito 3: Los lunares en los niños no necesitan control si crecen con ellos. Existe la falsa creencia de que como los niños crecen, los lunares que crecen con ellos no hay necesidad de controlarlos.
- Mito 4: Los lunares en pies y manos son peligrosos. Hace años se tenía la creencia de que los lunares de los pies y las manos tenían un alto riesgo de transformación maligna.
- Mito 5: Todos los cánceres de piel comienzan en los lunares. Esta es una falsa creencia muy común. Lo cierto es que hay muchos tipos de cáncer de piel, y precisamente el tipo que tiende a comenzar en los lunares se llama melanoma.
- Mito 6: Los lunares deben protegerse más del sol que el resto de la piel. Esto es totalmente falso. De hecho, los lunares son una acumulación de melanocitos, las células que se encargan de proteger la piel de la radiación ultravioleta, por lo que precisamente el lunar está más protegido que el resto de la piel.
- Mito 7: Si se caen los pelos de un lunar, es cáncer. Esta afirmación es en realidad una falsa creencia muy peligrosa y es que, si bien es cierto que el melanoma tiende a hacer que se caigan los pelos de los lunares esto no se da hasta que el cáncer ya está en un estado bastante avanzado, por lo que no realizar una consulta médica bajo esa premisa podría retrasar la detección y el tratamiento de un posible cáncer de piel.

NOTA: Tanto la quiromancia como la adivinación a través de lunares en la piel no son una ciencia exacta y las predicciones deben tomarse como orientativas. Cada individuo es único y su vida puede no ajustarse a las descripciones generales proporcionadas.