Lunares: Causas, Tipos y Cuidados Esenciales

Los lunares, también conocidos como nevus, son crecimientos en la piel formados por células pigmentadas llamadas melanocitos. Los lunares son pequeñas manchas pigmentadas que aparecen en nuestra piel a lo largo de la vida. Algunas personas nacen con ellos, mientras que en otras surgen con el tiempo debido a diversos factores.

Empecemos por el principio: ¿por qué salen lunares en el cuerpo?

Causas de la Aparición de Lunares

Uno de los principales motivos por los que aparecen lunares en el cuerpo es la genética. Si en nuestra familia hay antecedentes de muchos lunares, es probable que también desarrollemos una gran cantidad a lo largo de nuestra vida. Esta predisposición hace que ciertas personas sean más propensas a tener lunares en distintas zonas, como la cara, el cuello o la espalda.

Otro factor determinante es la exposición al sol. Los lunares por el sol son comunes, ya que la radiación ultravioleta estimula la producción de melanina en la piel. Esta sustancia es la responsable del color de nuestra piel, pero cuando se acumula en un área específica, puede formar un lunar. Deben evitarse las quemaduras solares y exposiciones intensas al sol.

Por otro lado, los cambios hormonales también influyen en la aparición de lunares. Durante la adolescencia, el embarazo o la menopausia, es común notar que surgen nuevos lunares o que los ya existentes cambian de aspecto. En la formación de nevus melancítico influye la genética, ya que hay una presiposición heredidaria, la exposición solar y también los cambios hormonales.

Para terminar, es importante mencionar que las verrugas y otras lesiones cutáneas pueden confundirse con lunares, pero no son lo mismo. Mientras que los lunares son acumulaciones de melanocitos, las verrugas están causadas por infecciones virales, como el virus del papiloma humano. Un lunar es una acumulación de melanocitos, puede ser plano o ligeramente elevado. Una verruga es causada por el virus del papiloma humano, tienen una textura áspera y pueden sobresalir.

Tipos de Lunares

Existen varios tipos de lunares, cada uno con características específicas. Los dermatólogos denominamos a un lunares nevus melanocítico. Existen distintos tipos de lunar o nevus melanocítico.

Nevus Melanocítico (o Lunar Común)

Son manchas o protuberancias que no producen síntomas. Son pequeñas (menores de 5mm) de un solo color el cual varía desde marrón oscuro a color piel. Los Nevus melanociticos se localizan en áreas expuestas al sol y crecen simultáneamente con el paciente, en el momento que el niño es adulto tiene, normalmente, entre 12 y 20 nevus. Los nevus melanocíticos son máculas oscuras, de color marrón a negro, de 2 a 6 milímetros de diámetro. Los nevus melanocíticos, comúnmente conocidos como lunares, son lesiones cutáneas benignas y naturales que aparecen en la piel.

Normalmente son redondos u ovalados, con superficie lisa y borde definido, en forma de cúpula. Las personas de piel o cabello más oscuro suelen tener lunares más oscuros que las personas de piel clara o cabello rubio.

Nevus Congénito

Es el nombre que se le da a los nevus que son presentes desde el nacimiento, considerado como una marca de nacimiento. Pueden manifestarse como un nevus normal o como manchas o protuberancias de forma irregular o tamaño variable, desde pocos milímetros a cubrir todo el cuerpo. Los nevus congénito de gran tamaño (> 20%) tienen mayor riesgo de producir melanoma, especialmente, durante los primeros 10 años de vida. La historia natural del nevus melanocítico es ser en la mayoría adquiridos, y sólo nacemos con algún ocasional nevus aislado (nevus melanocítico congénito).

Nevus Displásico o Nevus Atípicos

Son los nevus que tienen forma irregular, presentan más de 1 color y tienen un diámetro mayor a 6 mm (es decir más grandes que el borrador de un lápiz). Son nevus que deben ser controlados periódicamente por un dermatólogo infantil, especialmente después de la pubertad. Su histología también es controvertida y se denominan nevus con atipia arquitectural. El nevus atípico es aquel que es diferente a los demás, por su mayor tamaño y cierta asimietría que no llegán a ser malignos. Un nevus displásico es un nevus pre-maligno, ya tiene cambios en el estudio histológico cercanos al melanoma.

Nevus Spitz

Estos nevus aparecen generalmente durante los primeros 20 años de vida. Se manifiestan como protuberancias, normalmente de color rosa, pero que puede tener un contenido de colores variable como rojo, negro o marrón. En ocasiones sangra y produce secreciones. Este tipo de nevus debe ser valorado por un dermatólogo infantil.

Otros tipos de lunares y lesiones

  • Léntigos solares: asociados a la exposición solar crónica, bien delimitadas, de color marrón.
  • Melanocitosis dérmicas o manchas azules: son la “mancha mongólica”, el nevus de Ota y el nevus de Ito.
  • Angiomas: también conocidos como rubís o puntos seniles, son una consulta frecuente relacionada con lunares rojos que aparecen en la piel madura.

¿Cuándo preocuparse por un lunar? La regla ABCDE

Aunque los lunares no son cancerígenos, las personas que tienen muchos, a la larga tienen un mayor riesgo de presentar un melanoma, que es un tipo de cáncer de piel. Hay algunos cambios que indican que un lunar se está convirtiendo en un melanoma. Como regla general los dermatólogos usamos la regla ABDCE para resumir y explicar a nuestros pacientes cuando podemos sospechar que un lunar puede ser cancerígeno. Es el acrónimo de Asimetría, Bordes mal definidos, Diámetro grande (>6mm), Contornos irregulares y Evolución, ha cambiado.

Para identificar si un lunar podría ser peligroso, los dermatólogos recurren a la conocida regla ABCDE que comentábamos anteriormente. En primer lugar, la asimetría; un lunar benigno generalmente tiene una forma simétrica, mientras que un lunar maligno tiende a ser irregular. El color también es un factor importante. Los lunares normales suelen tener un solo tono, como marrón o negro uniforme, mientras que los melanomas pueden mostrar una variedad de colores, incluyendo negro, marrón, rojo, azul o blanco. El tamaño o diámetro del lunar es otro aspecto a considerar, ya que un lunar que crece o supera los 6 mm de diámetro podría ser sospechoso, aunque algunos melanomas pueden ser más pequeños. Por último, es crucial observar cualquier evolución en el lunar.

Es importante ser consciente de que estos tipos de lunares no siempre implican un riesgo inminente de melanoma. La vigilancia periódica de lunares, especialmente aquellos considerados congénitos o atípicos, es fundamental para la detección temprana de cambios sospechosos.

Aquí hay una tabla que resume los criterios ABCDE:

Criterio Descripción Implicación
Asimetría Una mitad del lunar no coincide con la otra. Puede indicar un crecimiento irregular.
Bordes Bordes irregulares, borrosos o mal definidos. Sugiere que el crecimiento no está contenido.
Color Variedad de colores dentro del lunar (negro, marrón, rojo, azul). Indica diferentes concentraciones de pigmento.
Diámetro Mayor de 6 mm (aproximadamente el tamaño de una goma de lápiz). Puede indicar un crecimiento significativo.
Evolución Cambios en tamaño, forma, color, elevación o síntomas (picazón, sangrado). Señal de actividad celular inusual.

Prevención y Cuidados

Ahora que ya sabes por qué salen lunares en la piel, veamos cómo evitar su aparición:

  • Usar protección solar diariamente: la radiación ultravioleta es una de las principales causas de la aparición de lunares.
  • Evitar la exposición prolongada al sol: permanecer demasiado tiempo al sol, especialmente en horas de alta radiación, incrementa el riesgo de desarrollar lunares.
  • Realizar revisiones dermatológicas: controlar los lunares existentes y detectar la aparición de nuevos es fundamental para la salud cutánea.

La fotoprotección es un importante factor de prevención de los nevus, incluso cuando ya se hayan presentado. Podemos reducir el riesgo de aparición utilizando un protector solar FPS50 y evitando las horas de mayor radiación solar.

La mayoría de nevus no requieren tratamiento pero si controles dermatológicos periódicos. Hay algunos que son mejor extirparlos ya sea por su aspecto irregular, por su localización de difícil control o porque afecta sensiblemente el aspecto del niño.

Si presentan atipias o cambios el dermatólogo realizará la exéresis completa del nevus melanocítico. En ocasiones, los dermatólogos recomiendarán la extirpación completa del lunar o nevus melanocitico y luego darán puntos de sutura. Esto se realiza especialmente cuando se quiere analizar posteriormente la muestra, mediante una biopsia incisional, para tener un estudio histológico de la misma.

Si el tratamiento ha sido realizado mediante electrocoagulación o láser, los cuidados no implican puntos de sutura. En este caso, se formará una costra que generalmente se desprende entre siete a diez días después del procedimiento. Por otro lado, si se han aplicado puntos de sutura, el dermatólogo brindará indicaciones específicas sobre su cuidado. Por lo general, se cubrirán los puntos para prevenir roces y protegerlos de la suciedad o posibles infecciones. Ocasionalmente, se puede permitir que la zona se airee en un ambiente tranquilo en casa. La extracción de los puntos se llevará a cabo entre siete y 20 días después del procedimiento, dependiendo de las instrucciones proporcionadas por el dermatólogo.

En los pacientes con múltiples lunares yo como prevención les recomiendo acudir a la consulta una vez al año, así les puedo revisar los de la espalda o si tienen muchos les ayudo a diferenciarlos de otras lesiones parecidas a ojo no experto (pecas, léntigos, verrugas, queratosis seborreicas, angiomas, fibromas, etc).

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