Los lunares son un tipo común de tumor en la piel. Generalmente, aparecen como melanocitos, pequeños puntos marrones oscuros ocasionados por grupos de células que producen la pigmentación. La mayoría de las personas tienen entre 10 y 45 lunares que aparecen durante la niñez y la adolescencia. La apariencia de estos lunares puede cambiar con el tiempo. La mayoría de los lunares son inofensivos. En raros casos, se vuelven cancerosos.

¿Lunar o Verruga?
Seguramente alguna vez te has encontrado con una manchita o protuberancia en tu piel que no tenías antes, o que simplemente no habías notado. ¿Será un lunar? ¿O podría tratarse de una verruga? Aunque muchas personas los confunden, la diferencia entre un lunar y una verruga es más importante de lo que parece. No solo tienen distintos orígenes, sino también distintas implicaciones para tu salud dermatológica.
En este artículo, te ayudamos a identificar sus características principales, cuándo debes preocuparte y cómo actuar si aparece una lesión nueva o sospechosa. Saber la diferencia entre un lunar y una verruga te permite actuar con criterio.
- Lunares: Son acumulaciones de melanocitos, las células que producen melanina (el pigmento de la piel). Pueden ser marrones, negros, rojizos o del color de la piel.
- Verrugas: Están causadas por una infección del virus del papiloma humano (VPH). Son grisáceas, amarillentas o del mismo tono que la piel.
Las verrugas son más frecuentes en manos, pies, codos, rodillas, cara o zonas genitales.
Tipos de Lunares
- Lunares comunes (nevos melanocíticos): De pequeño tamaño, bordes regulares y un solo color.
- Lunares atípicos o displásicos: Presentan formas irregulares, bordes difusos o colores variables.
- Lunares congénitos: Están presentes desde el nacimiento.
- Lunares adquiridos: Aparecen a lo largo de la vida, especialmente por exposición solar.
Además, algunos lunares pueden presentar vello, variar su color con el tiempo o crecer ligeramente.
Tipos de Verrugas
Las verrugas también se clasifican en función del tipo de VPH involucrado y la zona corporal afectada.
- Verrugas vulgares: Aparecen con frecuencia en manos, codos o rodillas.
- Verrugas plantares: Se desarrollan en la planta de los pies, donde el peso del cuerpo las aplasta hacia dentro.
- Verrugas planas: Pequeñas, suaves y de superficie lisa. A menudo aparecen en la cara, brazos o piernas.
- Verrugas filiformes: Largas, finas y con forma de hilo.

¿Qué son los lunares y las verrugas y por qué aparecen?
Lunares Poco Comunes que Pueden Indicar la Presencia de un Melanoma
Un lunar puede ser un signo de cáncer de piel si tiene bordes irregulares o una forma asimétrica, o si cambia de color, forma, tamaño o relieve. Los lunares cancerosos, también conocidos como lunares malignos, cambian mucho de apariencia. Algunos pueden presentar todos los cambios mencionados antes.
Los dermatólogos aconsejan que se acuda a un especialista ante cualquier cambio, que se considere inusual en la piel, un lunar que experimenta un cambio de color y/o tamaño, una marca nueva, una herida que no cicatriza correctamente, lesiones pigmentadas, ya que podría ser una primera señal de la existencia de un melanoma u otro cáncer de piel.
La Regla ABCDE
En el caso de los melanomas, según la American Cancer Society (Sociedad Norteamericana del Cáncer) existe la regla ABCDE para detectar sus signos más comunes y se recomienda acudir a un especialista cuanto antes.
Los síntomas ABCDE son:
- A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no es igual que la otra mitad.
- B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, poco definidos.
- C de Color: el color no es uniforme. Pueden aparecer sombras color marrón o negras; en otras ocasiones aparecerán manchas rosadas, azules rojas, azules e incluso blancas.
- D de Diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros de ancho (como el tamaño del borrador de un lápiz), aunque podría ser más pequeño.
- E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar cambia.

Tipos de Cáncer de Piel
El tipo más común de cáncer de piel es el cáncer de piel no melanoma, llamado así porque engloba a todos los tipos de cáncer de la piel, a excepción del melanoma maligno.
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se desarrolla cuando las células denominadas melanocitos, las células que producen la melanina (pigmento que protege de las radiaciones solares), se convierten en malignas. El melanoma si no se detecta en estadíos iniciales, tiene probabilidades de que se difunda a otras partes del cuerpo.
Respecto a los tipos de cáncer de piel no melanoma, se presenta de varias maneras, siendo las más comunes las siguientes:
- Carcinomas de células basales: Se trata de un tumor que crece de forma lenta y puede ser un área plana como gruesa, de superficie lisa o en ocasiones escamosa. Posee un color piel o rojizo, perladas, brillantes y translúcidas al relieve. En ocasiones pueden sangrar y se pueden apreciar vasos sanguíneos irregulares o incluso zonas de color azul, negro o tono café. Representa el 70% de los cánceres de piel.
- Carcinoma espinocelular o carcinomas de células escamosas: Aparece en las áreas superiores de la epidermis, de superficie áspera y supone el 20% de los cánceres de piel.
- Queratosis actínicas: Se manifiestan como pequeñas manchas escamosas que pueden variar desde el color rojo, rosado o del color de la propia piel.
Otras Lesiones y Lunares
- Nevos azules: Se clasifican en “nevo azul común” o “nevo azul celular”. El nevo azul común suele ser plano o en forma de cúpula con una superficie lisa y su tamaño varía de 0.5 a 1 cm. Estos nevos se encuentran con mayor frecuencia en la cabeza y el cuello, la zona sacra (encima del coxis), el dorso de las manos y los pies. La mayoría de los nevos azules son benignos, aunque existe la posibilidad de que un nevo azul celular se vuelva canceroso.
- Nevos congénitos: Son lunares con los que se nace o que aparecen en la primera infancia. Los estudios que han investigado el riesgo de que un nevo congénito pequeño o mediano se convierta en un melanoma han estimado el riesgo a lo largo de la vida entre el 0% y el 5%. El riesgo de nevos congénitos gigantes (también conocidos como nevos de la prenda), que cubren áreas importantes de la cabeza o el cuerpo, es menos claro. Históricamente, algunos estudios informaron un riesgo de por vida muy alto, de hasta el 50%.
- Pecas: Las pecas se oscurecen con la exposición al sol y se aclaran o se desvanecen cuando ya no están expuestas.
- Nevos intradérmicos: Los melanocitos que forman un nevo intradérmico se encuentran en la dermis (debajo de la unión dermoepidérmica). A veces se confunden con verrugas o melanomas y su color varía desde el marrón tostado hasta el marrón oscuro o el negro. Estas lesiones pueden aparecer en zonas expuestas al sol o cubiertas por el sol.
- Queratosis seborreicas: Son las lesiones benignas más comunes que imitan la apariencia del melanoma. Estas lesiones suelen aparecer en la cara, el cuello y las piernas, pero también pueden aparecer en los brazos, los hombros o el tronco. Crecen rápidamente y pueden alcanzar un tamaño de 1 cm en seis meses. Después de ese tiempo, deberían mantener el mismo tamaño, forma y color.
- Dermatosis papulosa nigra: Los grupos de puntos marrones alrededor de los ojos, las mejillas y la nariz se conocen como dermatosis papulosa nigra, un tipo de queratosis seborreica no cancerosa que se presenta como protuberancias de color tostado, negro o marrón con aspecto ceroso. No son grupos de células que producen la pigmentación, denominados nevos. La dermatosis papulosa nigra es más común en mujeres de piel negra.
¿Cuándo Consultar al Médico?
Programa una cita con el profesional de atención médica si tienes un lunar con un aspecto inusual, que aumenta de tamaño o que presenta algún cambio. Los lunares se forman cuando las células de la piel o melanocitos crecen en grupos. Por lo general, los melanocitos están distribuidos en toda la piel.
Complicaciones
El melanoma es la complicación principal de los lunares. Algunas personas corren un riesgo mayor que el promedio de que sus lunares se vuelvan cancerosos y deriven en un melanoma.
- Nacer con lunares grandes. Estos tipos de lunares se llaman nevos congénitos. Se subclasifican según su tamaño adulto estimado.
- Tener lunares poco comunes. Los lunares grandes y con bordes irregulares se denominan nevos atípicos o nevos displásicos.
- Tener muchos lunares.
- Tener antecedentes personales o familiares de melanoma. Si ya tuviste melanoma, tu riesgo para volver a tener melanoma es mayor.
- Usar lámparas de bronceado o camas solares.
Presta Atención a los Cambios
Familiarízate con la ubicación y el patrón de tus lunares. Obsérvate la piel con regularidad para detectar cambios que puedan ser indicios de melanoma. Examínate la piel una vez al mes.
Protégete la Piel
Toma medidas para proteger la piel de la radiación ultravioleta (UV), como la del sol o la de las camas solares. La radiación UV se ha vinculado con un mayor riesgo para melanoma.
- No te expongas al sol en las horas pico. Para muchas personas en Norteamérica, los rayos solares son más fuertes entre las 10:00 y las 14:00. Intenta programar actividades al aire libre para otros momentos del día, incluso cuando está nublado o en invierno.
- Usa protector solar todo el año. Aplícate protector solar sobre la piel seca unos 15 minutos antes de salir al aire libre, incluso los días nublados. Usa un protector solar de amplio espectro, resistente al agua, con un factor de protección solar 30 como mínimo.
- Usa ropa de protección. Las gafas de sol, los sombreros de ala ancha, las mangas largas y otros tipos de ropa pueden protegerte de los nocivos rayos UV.
- No utilices lámparas de bronceado ni camas solares.
¿Es Necesario Extirpar un Nevo Displásico o un Lunar Común?
No. Por lo normal, no es necesario extirpar un nevo displásico o un lunar común. Esto es porque muy pocos nevos displásicos o lunares comunes se convierten en melanoma. Además, la mayoría de los melanomas no empiezan como lunares comunes o nevos displásicos.
Melanoma
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se inicia en los melanocitos. Es peligroso porque podría invadir los tejidos cercanos y diseminarse a otras partes del cuerpo, como los pulmones, el hígado, los huesos o el encéfalo. Mientras más temprano se detecte y se extirpe el melanoma, mayor es la probabilidad de que el tratamiento sea exitoso.
La mayoría de los melanocitos están en la piel y el melanoma aparece en cualquier superficie de la piel. Podría surgir de un lunar común o un nevo displásico, pero es más frecuente que aparezca en un área de la piel de aspecto normal. El melanoma también aparece en el ojo (se llama melanoma uveal), debajo de las uñas, en el tubo digestivo y en otras partes del cuerpo.
En los hombres, el melanoma se suele encontrar en la cabeza, el cuello o la espalda. En las mujeres, el melanoma se suele encontrar en la espalda o la parte inferior de las piernas.
Lunares Negros
Los lunares negros son áreas de la piel donde las células pigmentadas, llamadas melanocitos, se agrupan formando una mancha oscura. Si bien el color oscuro de un lunar puede hacer que muchas personas se alarmen, el simple hecho de que un lunar sea negro no significa que sea maligno.
Aunque no todos los melanomas son negros, muchos sí lo son o presentan áreas de color oscuro. La detección temprana del melanoma es fundamental, ya que este cáncer es altamente tratable en sus primeras etapas.
Para identificar si un lunar podría ser peligroso, los dermatólogos recurren a la conocida regla ABCDE que comentábamos anteriormente.
Cuidado Extra en Verano
Sí, los mismos que con la piel en general. Deben protegerse del exceso de sol, ya que éste puede "activar" algunos lunares, lo que años después podría traducirse en una mayor tendencia a tener cáncer de piel.
¿Pican y son Carnosos?
No siempre los lunares que pican son malos. Ya sea por roce o traumatismo involuntario, muchos pican y son benignos. Sin embargo, algunos que sí pican, son malos, por lo que se debe consultar para que el dermatólogo decida qué camino seguir.
Lunares con Aureola Blanca
Los lunares están compuestos por millones de células névicas que a veces son atacadas por otras del propio organismo (linfocitos). De este modo, las células del lunar pueden destruirse perdiendo incluso su color y dejando un tono blanco residual. Aunque en la gran mayoría de los casos es benigno, este fenómeno de 'autodestrucción' debe ser visto por un dermatólogo, ya que un melanoma (cáncer derivado del lunar) en ocasiones también puede tener una aureola blanca.
Lunares con Pelos
No son malos. En general, no se les debe sacar los pelos con pinzas o cera, a lo más cortarle los pelos con tijeras romas por un sentido estético. La razón está en que al usar pinzas o cera, esto tracciona los pelos y pueden inflamar el lunar o, incluso, infectarlo.
Lunares Carnosos y en Lugares de Roce
Los lunares intradérmicos son sólo más profundos y llegan a una capa más interna de la piel llamada dermis, pero no es necesario sacarlos por eso. Asimismo, por muchos años se pensó que lunares sometidos a roce en la palma de las manos o en el pie podían ser potencialmente malignos en el futuro. Eso es un mito. Sólo se deben sacar si molestan o si se lastiman mucho por el roce. La extirpación se puede hacer a cualquier edad y cuando el paciente lo solicite.
Otros Lunares a Tener en Cuenta
Con los que aparecen en forma brusca y se colocan de color negro, sobre todo si presentan sangramiento o mucho picor.
¿Cada Cuánto Tiempo Hay que Controlarlos?
Por lo general, un adolescente tiene 15 lunares y un adulto entre 20 y 40. Si un paciente presenta mucho más que el promedio, debe consultar. El autoexamen (mirarse los lunares frente a un espejo) siguiendo sobre todo las enseñanzas de la regla del ABCDE es muy bueno y deberíamos hacerlo al menos cada seis meses frente a un espejo.
Los mayores de 40 años deberían siempre ir al especialista para definir junto a él su nivel de riesgo y la periodicidad de los controles posteriores. La mayoría de los cánceres de piel aparecen después de esta edad. Sin embargo, en la actualidad esto ha ido cambiando y la gente joven -por una mayor exposición solar- está presentando cáncer de piel con mayor frecuencia y a una menor edad.
| Característica | Lunar Común | Nevo Displásico | Melanoma |
|---|---|---|---|
| Tamaño | Menos de 6 mm | Más de 6 mm | Variable, a menudo > 6 mm |
| Forma | Redonda u ovalada, simétrica | Irregular, asimétrica | Asimétrica |
| Bordes | Definidos, regulares | Irregulares, difusos | Irregulares, desiguales |
| Color | Uniforme (marrón, negro) | Múltiples colores (rosado, marrón oscuro) | Variedad de colores (negro, marrón, rojo, azul, blanco) |
| Superficie | Lisa | Lisa, escamosa o pedregosa | Puede cambiar, ulcerarse o sangrar |
Tipos de Cáncer de Piel y Lunares
El melanoma maligno. Lamentablemente, este es un cáncer muy maligno y capaz de dar metástasis a diversos órganos del cuerpo cuando no es detectado a tiempo.
Consulta Precoz
Sí, como muchas cosas en medicina la consulta precoz es muy beneficiosa. Si un lunar malo ya es un melanoma maligno, pero su crecimiento ha sido muy pequeño dentro de la piel (menos de 1 mm de profundidad), su pronóstico es excelente pudiendo llegar a casi el 100% de sobrevida. Sin embargo, si se consulta tarde, con un lunar sangrante y de más de 4 milímetros de profundidad, la sobrevida cae a menos del 50% después de cinco años.
Cirugía para Sacar Lunares Malignos
Es una cirugía que sólo debe ser manejada por especialistas. En general, se saca el lunar y, según el resultado de la biopsia, se determina una segunda cirugía para ampliar los márgenes de seguridad de extracción del tumor. Si la profundidad del lunar supera 1 milímetro, se realiza una nueva técnica llamada 'extracción del ganglio centinela', la cual consiste en sacar un solo ganglio (el más cercano al melanoma original) para ver si está comprometido o no. Si no es así, no es necesario sacar los otros ganglios, pero si está comprometido, se deben sacar todos los ganglios restantes que están cerca del tumor original.
Dermatoscopía
Sí, recientemente se ha desarrollado la técnica de dermoscopía en la dermatología oncológica. Mediante una cámara conectada a un sistema computacional se 'mapea' toda la piel del cuerpo. En cada zona puede fotografiar todos los lunares y ampliar estas imágenes hasta 70 veces más. Existen signos claves para detectar cuando un lunar es malo o no. Además, la imagen digitalizada puede ser estudiada en más de 48 variables, y la máquina entrega un puntaje de posibilidad de malignización del lunar.
Esta técnica permite seguir cada lunar en el tiempo, ya que la máquina los puede superponer para comparar sus cambios morfológicos. Asimismo, el dermatoscopio da un puntaje de probabilidad de que sea maligno. Es importante comparar las variaciones de puntaje de un mismo lunar durante el tiempo, para tener una conducta adecuada sobre si extirparlo o no.
La dermatoscopía permite seguir en forma más objetiva a los pacientes, enviar imágenes a distancia para realizar interconsultas, seleccionar sólo los lunares que sea necesario sacar y disminuir el número de biopsias al hacer más precisa su real indicación.
¿Se Puede Morir Alguien de Cáncer de Piel?
Sí, lamentablemente el melanoma es la forma más agresiva de cáncer de piel y sigue siendo causa de muerte para muchas personas. Sin embargo, esto no debería ser así, ya que este mismo tumor, detectado a tiempo, tiene 100% de sobrevida.