Gafas, cremas, viseras, sombrillas… Todos estos objetos cumplen una misma función: protegernos del sol. Una estrella sin la cual no sería posible la vida pero que, a la vez, puede dejar una huella importante en nuestro cuerpo. El sol no es inofensivo.
Querer lucir un bronceado sin tomar las medidas de protección adecuadas puede terminar pasando factura. La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) calcula que cada año se diagnostican en España más de 78.000 nuevos casos de cáncer de piel. No obstante, no todos los efectos del sol son malignos.

Muchas personas se preguntan: ¿El sol produce manchas? ¿Son peligrosas? ¿Se pueden quitar? Descubre con nosotros por qué aparecen las manchas solares, en qué zonas son más comunes, cuándo es importante acudir a un dermatólogo y cómo un protector solar puede ayudarte a prevenir su aparición.
¿Qué es una mancha solar?
Una mancha solar en la piel es una zona de coloración más oscura que aparece debido a una producción excesiva o irregular de melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y los ojos. La piel tiene melanina, un pigmento natural que se encarga de dar color a la dermis.
Sin embargo, la producción excesiva de este pigmento en una zona específica de la cara o el cuerpo puede hacer que aparezcan las manchas solares en la piel. A esto se le conoce como hiperpigmentación. La hiperpigmentación es la responsable de que aparezcan manchas solares en la cara, manos, brazos, cuello…
¿Por qué aparecen las manchas solares?
La exposición solar sin protección es la principal causante de las manchas solares, pero no es la única: el asunto va mucho más allá. Los rayos ultravioleta (UV) del sol pueden dañar las células de la piel, lo que, a su vez, puede desencadenar el crecimiento anormal de melanocitos, las células que producen pigmento en la piel. Estos rayos penetran profundamente en la piel y estimulan los melanocitos, las células encargadas de producir melanina.
La melanina es un pigmento natural asociado con el color de la piel y del pelo. Y cuando se produce en exceso, con el objetivo de proteger a las células de una sobreexposición al sol, puede que no se logre distribuir de manera regular por la superficie del cutis. Además, la edad, la genética, las hormonas, el daño causado por los radicales libres e incluso algunos tipos de medicamentos, también pueden acentuar una pigmentación desigual.
Con los años, si no se protege la piel con protección solar o se está muy expuesto al sol, es posible que empiecen a aparecer las manchas. Normalmente, las primeras pueden aparecer a partir de los 30 o 40 años y las solemos ver después del verano, cuando la piel aún está más expuesta a la luz solar.
Es más frecuente que aparezcan durante el verano, cuando muchas personas acuden a la playa o a la piscina a tomar el sol. No todo el mundo pone en marcha las medidas de protección adecuadas, lo que provoca que en estas fechas se multipliquen las lesiones originadas por el sol, como las quemaduras.
¿Qué aspecto tienen las manchas solares?
En muchos casos, las manchas solares en la piel no entrañan ningún peligro para la salud. A pesar de ello, resultan antiestéticas para un gran número de personas, ya que resaltan en el cutis. Generalmente son manchas planas, ubicadas en las capas superficiales de la piel, y de color marrón.
Algunas tienen un tono más claro y otras un tono más oscuro, y sus dimensiones varían: pueden medir desde algunos milímetros hasta varios centímetros. Por consiguiente, algunas pueden pasar desapercibidas si surgen en una parte poco perceptible y son de pequeño tamaño.
Si notas que una mancha cambia de forma, color o tamaño, que tiene bordes irregulares o sangra, lo más recomendable es consultarlo con un dermatólogo. Además, «Hay signos de alarma que nos deben hacer acudir a nuestro dermatólogo, como puede ser la aparición de alguna mancha distinta de las habituales, que destaque en color, forma o tamaño.
A fin de cuentas, los profesionales médicos son los más preparados para realizar un diagnóstico adecuado. «Al acudir al dermatólogo, él decidirá si tiene riesgo y es necesario hacer algún tipo de tratamiento. En caso de que puedan ser malignas, normalmente se decide tratamiento quirúrgico, y en muchos casos supondrá su curación.
No todas las manchas son peligrosas, pero algunas pueden requerir atención médica urgente. Si has notado manchas en la piel después del verano, no esperes a que empeoren.
Tipos de manchas solares
No existe una sola clase de manchas solares en la piel. Los tipos de manchas solares varían en apariencia y gravedad. Aunque existen diversos tipos de manchas en la piel, hay tres que principales que son causadas por la exposición a los rayos UV del sol:
- Manchas del sol y selines: Su aparición suele tener una relación directa con la exposición solar. Se trata de manchas planas y homogéneas, de una tonalidad marrón pardo claro, y su tamaño variará en cada caso.
- Pecas: Pequeñas manchas oscuras en la piel que miden solo algunos milímetros de diámetro. Su aparición está vinculada a un aumento temporal en la producción de melanina y tienden a salir en las mejillas, especialmente durante el verano. No obstante, suelen desvanecerse en invierno, ofreciendo un ciclo estacional fascinante a su presencia. Las pecas (también denominadas efélides) están presentes en prácticamente toda la población. Pero son especialmente comunes en personas con la tez muy blanca, el cabello rubio y los ojos claros. Es decir, aquellas que, por su fototipo, se queman con más facilidad.
- Lunares: En su mayoría benignos, muestran una gran diversidad en cuanto a formas, colores y tamaños. Algunos pueden hacer acto de presencia después del nacimiento, mientras que otros surgen años más tarde debido a la exposición al sol y en períodos como la pubertad o el embarazo. Es importante prestarles atención y tomar precauciones adecuadas en caso de que muestren cambios significativos. Los lunares (también conocidos como nevus melanocíticos comunes) están presentes en prácticamente toda la población. Muchas veces, los lunares son congénitos o se desarrollan durante el primer año de vida.
Algunos tipos de manchas en la piel y su tratamiento
Además de estos tipos, existen otros como:
- Lentigos: Cuando se piensa en manchas solares en la piel, los lentigos suelen ser lo primero que se le viene a la mente a muchas personas. Son frecuentes en áreas que han estado muy expuestas al sol, como las manos o la cara, donde la ropa no protege la piel. Los lentigos o lentigos solares son unas manchas de color marrón, generalmente un poco más grandes y oscuras que las pecas. Son comunes en áreas que han estado muy expuestas al sol, como las manos o la cara, donde la ropa no protege la piel. Aparecen con la edad y son manchas de color marrón que aparecen no solo en la cara sino en diferentes partes del cuerpo, con mayor predominancia en las manos y antebrazos. La exposición al sol que vamos acumulando durante nuestra vida es la principal causa de estos léntigos. Es por ellos que normalmente aparecen después de los 30 años y se manifiestan en las partes del cuerpo que reciben más sol, como la cara, el escote y las manos.
- Melasma: Los melasmas, que suelen salir en el bigote, la frente o las mejillas, son otras de las manchas solares en la piel más comunes. Se trata de una hiperpigmentación por exceso de melanina, que suele aparecer principalmente en el rostro… Tiene una mayor incidencia en mujeres a causa de los cambios hormonales ocasionados por el embarazo, la menopausia o el uso de anticonceptivos hormonales, pero también puede producirse sencillamente por exposición solar o la predisposición genética en ambos sexos. También conocido como “paño del embarazo”, es una hiperpigmentación difusa que afecta sobre todo a mujeres y se agrava con el sol.
- Queratosis seborreicas: Las queratosis seborreicas son manchas de color marrón o negro, escamosas y abultadas. Se originan en unas células llamadas queratinocitos.
- Queratosis actínicas: Las queratosis actínicas se desarrollan después de exponerse al sol durante varios años.
- Hipomelanosis guttata: No todas las manchas solares en la piel tienen por qué ser de color oscuro. La hipomelanosis guttata se caracteriza por la aparición de pequeñas manchas blancas en áreas expuestas de manera continua al sol.

¿Se pueden prevenir las manchas solares?
Cuando se habla de manchas solares en la piel, la prevención es la mejor aliada. Prevenir las manchas en la piel es más sencillo que tratarlas. La prevención siempre es la mejor arma para evitar las manchas solares.
«Hay que evitar la exposición solar en las horas de mayor índice de radiación y protegerse adecuadamente. Estar a la sombra, utilizar ropa, sombrero y gafas de sol y utilizar cremas solares que bloqueen tanto UVA como UVB. Para proteger a la piel de la hiperpigmentación es esencial no exponerse al sol entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde, pues en esta franja de tiempo la radiación solar es mucho más intensa.
Pero la crema solar no solo tiene que estar presente en la mochila de la playa o la piscina. Y, por último, hay que proteger con especial cuidado a los bebés y a los niños pequeños, pues su sistema inmune todavía está desarrollándose, y pueden ser más sensibles al sol. Al fin y al cabo, la piel tiene memoria.
Lo más importante es proteger a la piel y para ello nada como la loción hidratante de rostro SPF 50 de CeraVe. Su fórmula está adicionada con tres ceramidas esenciales que se encargan de reparar la barrera protectora de la piel y dar sensación de calma e hidratación hasta por 24 horas. Lo mejor de esta loción hidratante de CeraVe, que también contiene niacinamida y vitamina E, es que puede ser utilizada por las pieles normales a secas, pero también por aquellas que sean con tendencia acneica.
Ten en cuenta que la hidratación también es fundamental para mantener a la piel sana y todavía más si la crema que escojas contiene niacinamida, como la hidratante SPF 50 de CeraVe. Las manchas del sol se quitan (dependiendo del tipo de mancha y el tamaño de las mismas) o se difuminan considerablemente gracias a la niacinamida.
Pero la hidratación no sólo debe ser externa, sino que tiene que venir del interior. Por eso es importante beber suficiente agua y seguir una dieta equilibrada, con vitaminas y minerales que ayuden a mantener sana la piel.
La mejor manera de evitar la aparición de manchas solares es mediante una protección solar adecuada. Utilizar protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30, reaplicarlo cada dos horas y evitar la exposición solar directa en las horas más intensas, puede prevenir la formación de manchas. Además, el uso de sombreros, gafas de sol y ropa protectora contribuye a reducir el daño solar acumulado. Mantener la piel hidratada y llevar una dieta rica en antioxidantes también ayuda a preservar la salud de la piel y prevenir la aparición de manchas solares.
¿Cómo aplicar correctamente el protector solar? Para que la acción de un fotoprotector sea efectiva, debe aplicarse regularmente (cada 2 horas) y generosamente (medida de 2 dedos).
Para las pieles más claras, sensibles e intolerantes al sol es ideal la Crema Facial Hidratante Textura Gel Alta Protección Solar FPS50+. Protege de las quemaduras, de los daños cutáneos provocados por el sol y del envejecimiento prematuro.
El Sérum Invisible Super UV FPS50+ es un protector diario más ligero enriquecido con ceramida para proteger la barrera de la piel. Para pieles sensibles, reactivas o alérgicas al sol se recomienda Sensitive Advanced Serum de Cuerpo FPS 50+, que ofrece protección inmediata frente a rayos UVB y UVA con la textura más ligera.
Reaplica siempre que lo necesitas de forma cómoda y sencilla con la Bruma Facial Hidratante FPS50, que puedes llevar en el bolso.
Recuerda reaplicar cada cierto tiempo (dos horas máximo) para mantener su eficacia. Apuesta por sombreros y ropa ligera que te proteja si vas a estar al aire libre, especialmente si lo haces durante aquellas horas de mayor intensidad solar (entre las 12h y las 16h).
Tratamientos para eliminar las manchas solares
Afortunadamente, hoy en día existen diversos tratamientos dermatológicos para eliminarlas o atenuarlas, devolviendo a la piel un aspecto más uniforme y saludable. Eliminar por completo las manchas solares puede ser un desafío, ¡pero no es imposible! El primer paso es consultar a un especialista para identificar el tipo de hiperpigmentación que afecta tu piel.
Existen diversas formas de tratar y eliminar las manchas solares, dependiendo del tipo de mancha y su extensión. Uno de los métodos más utilizados es el láser CO2 fraccionado, que actúa eliminando las capas superficiales de la piel donde se encuentran las manchas. El IPL (luz pulsada intensa) también es eficaz para manchas menos profundas, y funciona mediante la emisión de luz que descompone la melanina acumulada.
Para casos más leves, las cremas despigmentantes que contienen ingredientes como la hidroquinona, el ácido kójico o la vitamina C pueden aclarar progresivamente las manchas. Por otro lado, los peelings químicos y la microdermoabrasión ayudan a exfoliar la piel, eliminando las capas afectadas y estimulando la regeneración celular.
En el Instituto de Fotomedicina tenemos equipos con avanzada tecnología destinados a eliminar las manchas del sol en la piel, incluso en la cara.
A continuación, se presenta una tabla con los tratamientos más comunes:
| Tratamiento | Descripción | Eficacia |
|---|---|---|
| Láser CO2 fraccionado | Elimina las capas superficiales de la piel donde se encuentran las manchas. | Alta para lentigos solares profundos. |
| IPL (Luz Pulsada Intensa) | Emite luz que descompone la melanina acumulada. | Eficaz para manchas menos profundas. |
| Cremas Despigmentantes | Contienen hidroquinona, ácido kójico o vitamina C para aclarar las manchas. | Útiles para manchas más leves, requiere constancia. |
| Peelings Químicos | Exfolian la piel, eliminando las células dañadas por el sol. | Ayudan a renovar la piel de manera efectiva. |
Los lentigos solares y el melasma responden muy bien a los tratamientos con láser como el láser QS Spectra o Starwalker. Para las lesiones nodulares y sospechosas de melanoma se recomienda la extirpación quirúrgica.