Lunares para Afuera: Significado, Implicaciones y Tratamientos

Las populares manchas que aparecen en la piel del rostro o del cuerpo en general en forma de lunares y verrugas pudieran afectar también la piel de los genitales masculinos o femeninos, oscureciéndolos y alterando el aspecto estético de los mismos. Los lunares, también llamados nevus melanocíticos, son pequeñas lesiones indoloras e hiperpigmentadas que aparecen diseminadas por la piel de la cara y de la espalda, aunque pudieran aparecer en cualquier ubicación del cuerpo, incluyendo sitios tan diversos como la planta de los pies, la palma de las manos o en la piel de los genitales externos.

Las características de los lunares pueden ser muy variadas en cuanto al tamaño, el contorno, la ubicación el color y la textura de los mismos (algunos están algo elevados en la piel y pueden palparse). Rara vez llegan a exceder los 3 mm de diámetro y suelen ser de color marrón oscuro, dado su naturaleza melanocítica. Son más evidentes en pieles claras y algunos de ellos aparecen y desaparecen con el paso del tiempo por sí solos.

Las verrugas son lesiones benignas de la piel en las que se produce una protuberancia en la piel, visible y palpable. Son totalmente indoloras y en algunos casos son producto de manifestaciones cutáneas del virus del papiloma humano (VPH). A menudo, aparecen durante la adolescencia, pero pueden presentarse en cualquier etapa de la vida. Las ubicaciones más frecuentes de las verrugas son las palmas de las manos, los nudillos, la región de la axila, la planta de los pies y en la zona genital y anal.

Las manchas corresponden a zonas de piel hiperpigmentada, generalmente de color marrón (con tonos que van desde el marrón claro al oscuro o manchas rojizas). La mayoría de las manchas de la piel provienen desde el nacimiento y no generan ningún tipo de síntoma en la vida adulta. Algunas de ellas pueden modificar su tamaño, su color o su ubicación con el paso del tiempo. Algunas otras simplemente desaparecen espontáneamente al cabo de unos años. La espalda, el pecho y el cuello son los sitios de aparición más frecuente.

En las últimas décadas se ha evidenciado un claro aumento de las intervenciones estéticas destinadas a eliminar los lunares, las verrugas y las manchas del cuerpo. Especialmente las de las áreas genitales, tanto en mujeres como en hombres. La primera razón de este aumento tiene que ver fundamentalmente, con eso mismo, el aspecto estético de la región genital. La mayoría de los pacientes detestan cómo ciertas imperfecciones en la piel de sus genitales, arruinan como se ven y les generan incomodidad a la hora de tener relaciones sexuales, especialmente el sexo oral (cunilingus, felación, etc.).

Por no contar con el hecho de que en algunos casos, las verrugas y los lunares pueden ser molestos y causar dolor si son frotados durante unos minutos o con el roce de la ropa interior. La segunda razón se relaciona con el aspecto médico. Existe evidencia médica que avala la hipótesis de que ciertos lesiones cutáneas (como lunares o verrugas) tienden a malignizarse con el paso de los años y producir síntomas mayores, poniendo en peligro la vida del paciente. En la mayoría de los casos los resultados son prácticamente inmediatos. Los pacientes que se someten a este tipo de tratamiento no necesitan tomar reposo físico.


Signos de un lunar peligroso

Técnicas para la Eliminación de Lunares, Verrugas y Manchas

Existe otro conjunto de técnicas bastante vanguardistas para eliminar de forma permanente los lunares, las verrugas y las manchas de la piel genital. En Urología y Andrología, la aplicación de la tecnología láser se ha demostrado muy efectiva en múltiples y diversos tratamientos. Las longitudes de onda que utiliza el láser de neodimio tipo YAG van desde los 1064nm hasta los 532nm.

El procedimiento consiste en aplicar haces de luz láser directamente sobre la lesión cutánea, en la piel previamente preparada con lociones humectantes y antisépticas. El tratamiento se realiza entre 1 y 4 sesiones, separadas por un tiempo aproximado de tres semanas (para favorecer la reparación y la recuperación de la piel). El procedimiento se realiza en un consultorio médico, sin necesidad de ser internado hospitalariamente y por un profesional calificado de la dermatología o su equivalente. Posterior a cada sesión de tratamiento láser, la piel se torna un poco más áspera y aparecen costras blanquecinas de piel descamativa, que irán cayendo por sí solas con el paso de los días.

El láser de dióxido de carbono (o CO2) fraccionado es un procedimiento estético algo más convencional y antiguo que el láser de neodimio. Hasta hace algunas décadas era el tipo de láser más empleado en la medicina estética dado su costo, no obstante era algo más aparatoso que los actuales. Actualmente, por suerte para todos, es mucho más asequible. El láser de dióxido de carbono fraccionado se vale de un complejo sistema de emisión de iones tipo láser de CO2 para llegar a las capas más necesitadas de la piel y así eliminar manchas, lunares, cicatrices y favorecer la renovación de las células.

El procedimiento suele ser el mismo que con el anterior tipo de láser. La piel de la zona a tratar recibe una preparación previa con cremas y lociones humectantes (lo que facilita la labor del láser). La emisión de ondas del láser se realiza de acuerdo a las necesidades específicas del área y al cabo de unos días, la piel se descama y las manchas van desapareciendo progresivamente. Las sesiones se realizan con un mínimo de tres semanas de tiempo entre ellas, para la reparación de la piel.

Fundamento Científico del Láser

¿Cuál es el fundamento científico del láser? La gran mayoría de las lesiones cutáneas antiestéticas (lunares, manchas…) se caracterizan por ser zonas de piel hiperpigmentada, lo que significa que existe una gran acumulación de melanina en una pequeña área de piel. La melanina es un pigmento natural de color café que es producido por las células del cuerpo humano. Su finalidad es la de proteger a las células de las capas más profundas de la piel de la peligrosa radiación ultravioleta.

La emisión de rayos láser sobre la piel hiperpigmentada lo que hace es destruir las células que acumulan ese pigmento (llamadas melanocitos) en la epidermis, haciendo que este último sea liberado a la matriz extracelular y reabsorbido por el sistema circulatorio y linfático. Existe una serie de condiciones médicas con las cuales, el paciente deja de ser candidato a los tratamientos con láser de forma casi automática y serán tomados en cuenta desde las primeras consultas, para revisar la historia médica de la persona.

Otras Técnicas

Con pinzas, tijeras o bisturís quirúrgicos. El lunar, la verruga o la mancha con un poco de nitrógeno líquido (colocado con un hisopo o en forma de spray).

Eliminar lunares con Laser I Eliminación de Lunares en Medellín

Precauciones y Mitos sobre la Eliminación de Lunares y Verrugas

En Internet pueden conseguirse innumerables remedios caseros para eliminar lunares que van desde cremas astringentes y aclarantes hasta cataplasmas de vegetales. No obstante, prácticamente ninguno de estos tratamientos ha sido comprobado o avalado por estudios médicos relevantes para medir su efectividad y seguridad. Eliminar un lunar (o un nevus melanocítico) implica destruir completamente a un conjunto importante de células melanocíticas agrupadas y que se encuentran debajo de la piel.

Existen ciertas técnicas populares para remover verrugas. Estas van desde el corte completo de la lesión con una hojilla para rasurar (en casa) hasta atar la base de la verruga con una hebra de cabello hasta que este cae por sí solo. Estas técnicas pueden ser potencialmente peligrosas dado que extraer un elemento cutáneo como una verruga, sin supervisión médica y sin los debidos cuidados de antisepsia, puede acarrear un alto riesgo de infección. Además, las verrugas son lesiones cutáneas de tamaños diversos que protruyen desde la piel. Están increíblemente vascularizadas y pueden sangrar abundantemente si son cortadas.

En casi el 95 por ciento de los casos, los lunares (también llamados nevus melanocíticos) son lesiones cutáneas benignas, lo que quiere decir, que son completamente seguras, asintomáticas y que no generan riesgo de malignizarse. Evaluar si un lunar se ha malignizado o no, es trabajo del médico dermatólogo. El cual examinará minuciosamente la lesión, revisará la historia clínica del paciente y obtendrá una pequeña muestra de tejido para llevarlo a un laboratorio para un análisis de biopsia. En otros casos, los lunares pueden producir comezón, doler, supurar pus o sangrar.

Lunares en los Ojos (Nevus Oculares)

Los lunares en los ojos, o también conocidos como nevus o nevo oculares, son pequeñas pigmentaciones en las que se producen un crecimiento de color común en el polo anterior o polo posterior del ojo. Esas pequeñas pigmentaciones se conocen más a menudo en el mundo de la oftalmología como nevus o nevos oculares. Muchas veces, las personas, para identificarlas se refieren a ellas como pecas en el ojo y son muy frecuentes en la población mundial.

La mayoría de los casos de los pacientes en los que se determina la presencia de nevus, suelen ser asintomáticos y benignos, independientemente de la edad, y prevaleciendo la aparición de nevus oculares al nacer o antes de llegar a la edad de 20 años. Muy rara vez y en determinadas ocasiones, pueden cambiar de forma y tamaño como ocurre en la piel, y transformarse en un melanoma, el cual conllevaría un tratamiento exhaustivo al tratarse de una lesión maligna en el ojo. Esta transformación en melanoma es la principal complicación que tiene un nevus ocular y debemos tener en cuenta que es muy poco frecuente ya que en general los nevus son lesiones completamente benignas y asintomáticas.

El nevus o nevo ocular está formado por células conocidas como melanocitos. Estas células producen melanina, que es el pigmento que tiñe nuestro pelo, ojos y piel. Puede existir correlación entre la exposición a la luz de los rayos ultravioleta y el desarrollo de los nevus.


Nevus Ocular

Diferencias entre Verrugas y Lunares

Las verrugas y los lunares son dos tipos de lesiones cutáneas comunes que a menudo se confunden. Aunque ambos pueden parecer similares a simple vista, tienen características distintas y requieren enfoques diferentes para su manejo y tratamiento.

  • Las verrugas son pequeñas protuberancias en la piel causadas por el virus del papiloma humano (VPH).
  • Los lunares, se encuentran dentro de los diferentes tipos de manchas en la piel, también conocidos como nevus, son crecimientos de células pigmentadas en la piel llamados melanocitos.

Apariencia: Pueden ser planos o elevados, y varían en color desde marrón claro hasta negro. Crecimiento y cambios: La mayoría de los lunares se desarrollan en la infancia y adolescencia y cambian poco con el tiempo. Es crucial conocer cuándo es necesario buscar atención médica. Conocer la diferencia entre verrugas y lunares es esencial para su identificación y tratamiento adecuados. Las verrugas son causadas por infecciones virales y son contagiosas, mientras que los lunares son crecimientos de melanocitos y no son contagiosos.

Referencias:

  • Sterling, J. C., Handfield-Jones, S., & Hudson, P. M. (2001). Guidelines for the management of cutaneous warts.
  • Bolognia, J. L., Schaffer, J. V., & Cerroni, L. (2018). Dermatology (4th ed.).
  • Habif, T. P. (2015). Clinical Dermatology: A Color Guide to Diagnosis and Therapy (6th ed.).
  • James, W. D., Elston, D. M., & Treat, J. R. (2016). Andrews’ Diseases of the Skin: Clinical Dermatology (12th ed.).
  • Peris, K., Fargnoli, M. C., Garbe, C., Kaufmann, R., Bastholt, L., Seguin, N. B., … & Harwood, C. A. (2019). Diagnosis and treatment of basal cell carcinoma: European consensus-based interdisciplinary guidelines.

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