Los lunares rojos, también conocidos como angiomas seniles o nevus rubí, son pequeñas lesiones vasculares muy comunes y, en la mayoría de los casos, benignas. Suelen aparecer en forma de puntitos rojos en la piel, con forma abombada o plana, y un diámetro de 1 a 5 mm. No duelen y, salvo que se irriten o se enganchen con la ropa, no tienen síntomas.
Aunque no duelen y rara vez ocasionan problemas, es común que despierten dudas y, en algunos casos, inseguridad. A muchas personas les resulta incómodo ver cómo se multiplican en el pecho o en los brazos, o cómo alguno sangra después de rozarlo con la ropa. La buena noticia es que existen respuestas claras y tratamientos eficaces para eliminarlos sin complicaciones.
¿Qué son los puntos rubí o angiomas en la piel?
Pueden parecer lunares rojos en la piel, pero no suelen tener nada que ver con este tipo de lesiones. Los puntos rubí son dilataciones de pequeños capilares que surgen de manera perpendicular a la piel.
Un punto rubí, también llamado nevus rubí o lunar rojo, es una pequeña acumulación de vasos sanguíneos muy superficiales. Este tipo de hemangiomas se ven como redondeces rojizas, del tamaño de una cabeza de alfiler hasta el de una lenteja pequeña. No duelen, no pican y, salvo que se rocen o se enganchen con la ropa, tampoco sangran.
Pueden ser planos o ligeramente abultados, y al presionar alrededor suelen palidecer por un instante, como si la sangre se escondiera. Es importante diferenciarlos de otras lesiones rojas, como las petequias, que no desaparecen al presionar y pueden asociarse a fragilidad capilar, o los angiomas en araña, que se ven como un punto central rodeado de finos capilares.
Causas de los Lunares Rojos
Las causas de los puntos rubí están ligadas, en la mayoría de los casos, al propio paso del tiempo. La exposición solar es otro factor a tener en cuenta. Aunque estos lunares rojos en la piel no son estrictamente manchas solares, el sol acelera el envejecimiento cutáneo y favorece alteraciones vasculares que facilitan su aparición.
También influyen los cambios hormonales, como los del embarazo o ciertos tratamientos médicos. De forma menos frecuente, aparecen brotes de muchos puntos rubí en poco tiempo, lo que se conoce como angiomas eruptivos. Aunque no es lo habitual, merece una revisión médica para descartar que haya un factor interno detrás.
Uno de los principales factores que afectan al envejecimiento de nuestra piel es la sobreexposición solar. Es recomendable utilizar factor de protección solar a menudo y controlar la exposición al sol como medida preventiva del envejecimiento de nuestra piel y de todos los problemas derivados de ella, como por ejemplo, la aparición de los puntos rojos en la piel o puntos rubí.
Hay pocas cosas que podamos hacer para prevenirlas, aunque la fotoprotección es un factor importante ya que el sol es uno de los principales culpables del envejecimiento cutáneo. Es habitual que los puntos de sangre en la piel emerjan a partir de los 40 años, pero las personas que posean un alto componente hereditario pueden padecerlas antes, entre los 20 y los 40 años. Los cambios hormonales también son otra de sus causas.
¿Son Peligrosos los Lunares Rojos?
La primera respuesta tranquiliza: no, los puntos rubí no son peligrosos. Son benignos y no se transforman en cáncer de piel. Ahora bien, hay momentos en los que conviene pedir una valoración médica. Por ejemplo, si aparecen de golpe decenas de lunares rojos en la piel, si alguno cambia bruscamente de tamaño o se oscurece de forma irregular, o si sangran de manera repetida sin razón aparente.
Diagnóstico de los Lunares Rojos
Acudir a un especialista en medicina estética es útil no solo para descartar cualquier duda, sino también para conocer las opciones de tratamiento. En la consulta se revisan los puntitos rojos en la piel con lupa o dermatoscopio y se confirma si se trata de un nevus rubí.
Si has observado estos puntos rubís en alguna zona de tu cuerpo lo mejor es que acudas a un especialista en dermatología para que se cerciore de que realmente se trata de un lunar rojo producido por la dilatación de los capilares.
Aunque como hemos dicho, en la mayoría de los casos los puntos de rubí en la piel son lesiones benignas y no necesitan tratamiento, siempre es recomendable el diagnóstico de un profesional para que pueda valorar la situación del paciente. Además, es importante prestar atención a sus cambios, por ejemplo, si producen molestias como picor, dolor o sangrado.
Tratamientos para Eliminar Lunares Rojos
No siempre es necesario eliminarlos. Si no molestan, se pueden dejar sin problema. Sin embargo, muchas personas optan por retirarlos para mejorar la apariencia de su piel o evitar sangrados recurrentes. Las más habituales son el láser vascular y la luz pulsada intensa (IPL). En algunos casos, también se puede aplicar crioterapia.
Como siempre, la medicina y la cirugía estética ponen a nuestra disposición una serie de técnicas con las que deshacernos de estas marcas. Van desde la crioterapia hasta el láser.
La elección del método para quitar los angiomas seniles o rubí depende del tamaño, ubicación, y número de lesiones, así como de las preferencias y salud general del paciente.
- Láser Vascular: Es el tratamiento de elección para los puntos rubí porque actúa con precisión sobre los vasos sanguíneos responsables de la lesión, sin dañar la piel circundante. El procedimiento es rápido y, en la mayoría de los casos, una única sesión basta.
- Luz Pulsada Intensa (IPL): Es una técnica efectiva y no agresiva, también usada para la piel sensible y reactiva, que incide sobre las manchas de la piel directamente mediante el calor.
- Crioterapia: Consiste en la aplicación frio para congelar y destruir el tejido del angioma. Mediante este tratamiento se consigue eliminar los tejidos enfermos de la piel. Su principal característica es la utilización de frío extremo en el área localizada, lo que provoca una destrucción controlada de la lesión.
- Electrocoagulación: Implica el uso de electricidad para cauterizar o quemar el angioma, cortando el suministro de sangre a la lesión. Este procedimiento se destina, principalmente, a eliminar lesiones de la piel. Gracias al uso de una corriente de alta frecuencia se logra destruir un lunar de sangre de manera rápida y sencilla.
- Vaporización con Láser: Utiliza la energía láser para quemar y destruir el angioma. Es un procedimiento rápido, con mínima molestia y tiempo de recuperación.
- Cirugía: La cirugía de los angiomas también se ha descrito, aunque hoy en día apenas es utilizada. La cirugía es invasiva y tiene altas posibilidades de dejar una cicatriz.
En Instituto Médico Láser contamos con especialistas en dermatología que podrán asesorarte de forma precisa sobre tu problema específico en la piel. Contamos con el novedoso láser neodimio-yag, se trata de un tratamiento láser que puede eliminar los puntos rubí o lunares rojos en una sola sesión.
El número de sesiones que necesite cada paciente vendrá determinado por el tamaño del lunar rojo y del diagnóstico y consejos del especialista dermatólogo. La eliminación de los puntos rubí es posible en Instituto Médico Láser de una forma definitiva, no lo dudes más y acaba con tu problema ahora.
Cuidados Posteriores al Tratamiento
El cuidado posterior es sencillo pero fundamental para que la piel cicatrice bien y sin marcas. Durante las primeras 48 horas es recomendable mantener la zona limpia con agua tibia y un limpiador suave, aplicar una crema reparadora indicada por el especialista y evitar el maquillaje en el área tratada. En las semanas siguientes, la clave está en la protección solar. Usar un fotoprotector de amplio espectro SPF 50+ todos los días evita la aparición de manchas y ayuda a que la piel recupere su tono normal.
Si aparecen pequeñas costras, lo mejor es dejarlas caer solas, sin manipularlas, para prevenir cicatrices. Aunque no es lo habitual, si aparece un enrojecimiento excesivo que empeora después de tres días, dolor intenso o signos de infección, lo recomendable es acudir a la clínica para una revisión.
Los angiomas que se quiten no volverán a aparecer. El problema es que al ser una condición genética aparecerán nuevos lunares rojos a lo largo de la vida. Los dermatólogos recomendamos que de forma recurrente y, según la necesidad de cada paciente, realizar sesiones de periódicas para eliminar los nuevos puntos rojos que vayan apareciendo en la piel.
Al final, lo importante es recordar que estos pequeños lunares rojos en la piel no definen la salud ni la belleza de una persona. Son solo señales visibles de la vida en la piel, y decidir eliminarlos es un acto de autocuidado y confianza. Consultar con un especialista en medicina estética ayuda a dar el paso con seguridad, resolver dudas y encontrar la solución más adecuada para cada piel.