Lunares y cáncer de mama: ¿Existe una relación?

La cantidad de lunares que tiene una mujer podría estar asociada con el riesgo que tiene de desarrollar cáncer de mama, según sugieren dos nuevos estudios. Los resultados no prueban que los lunares causen la enfermedad o que las mujeres con muchos lunares padecerán el cáncer, sino que sugieren que existiría una pequeña relación genética u hormonal entre ambos.

"Las mujeres con lunares no deben preocupares porque no pensamos que sea una relación causal", aclaró la autora principal de uno de los estudios, Marina Kvaskoff, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM, por su nombre en francés) y la Universidad París 11. "Necesitamos descubrir más causas del cáncer y del cáncer mamario en particular. Si más estudios detectan que los lunares están asociados con el riesgo de padecer cáncer de pecho, entonces se volverían un marcador de riesgo de la enfermedad", explicó.

En uno de los estudios, el equipo de Mingfeng Zhang, del Hospital de Brigham y las Mujeres, en Boston, utilizó datos de 74.523 enfermeras obtenidos entre 1986 y 2010 para determinar el nivel de riesgo de desarrollar cáncer de pecho por la cantidad de lunares en sus brazos.

Las mujeres sin lunares tenían un 8,5 por ciento de posibilidades de desarrollar la enfermedad durante el estudio, comparado con un 11,4 por ciento de riesgo en las participantes con 15 o más lunares en su brazo izquierdo.

En las mujeres menopáusicas, el equipo observó que las participantes con seis o más lunares tenían niveles de estrógeno en sangre más altos que las mujeres sin lunares. Tras considerar esa diferencia hormonal, la relación entre los lunares y el cáncer de pecho desapareció.

En el segundo estudio, el equipo de Kvaskoff descubrió entre 89.902 participantes francesas que las que decían tener "muchos lunares" eran un 13 por ciento más propensas a desarrollar cáncer de mama entre 1990 y 2008 que las mujeres sin lunares. La relación también se desvaneció tras considerar otros factores de riesgo del cáncer mamario, incluidos los antecedentes familiares de la enfermedad.

Para Kvaskoff, los resultados sugieren que la relación entre la cantidad de lunares que tiene una mujer y su riesgo de desarrollar el cáncer podría ser genética u hormonal. Su equipo no contó con la información necesaria para incluir los valores hormonales en el estudio. Las dos investigaciones, publicadas en PLOS Medicine, comparten otra limitación: los datos originales provenían principalmente de mujeres blancas.

Por lo tanto, aunque los lunares negros no son automáticamente malignos, es importante monitorear cualquier cambio o característica inusual y acudir a un dermatólogo si se detecta alguna anomalía.

Es importante, para poder tener un diagnóstico precoz del cáncer de piel, autoexplorarnos y vigilar algunos cambios que pueden producirse en nuestros lunares y manchas. Para hacer una buena autoexploración y diferencias entre lunar y melanoma, hay cinco puntos clave que debemos tener en cuenta en una lesión cutánea, esto es lo que se conoce como el ABCDE del cáncer de piel.

¿Sabes cómo examinar tu piel ante un lunar sospechoso?

El ABCDE del cáncer de piel

Para la autoexploración de la piel y la detección temprana del melanoma, se utiliza la regla ABCDE:

  • A - Asimetría: Cuando una parte del lunar es de distinto tamaño y forma que la otra.
  • B - Bordes: Cuando el contorno es irregular.
  • C - Color: Cuando aparece diversidad de colores y tonos (marrones, negros, rojos, azulados) o cambian de color.
  • D - Diámetro: Cuando se nota una variación en el tamaño del lunar, pero sobre todo especial atención cuando la lesión supere los 6 mm.
  • E - Evolución: Cuando se perciban otras modificaciones o cambios en el aspecto, la forma o relieve; o la piel de la superficie adquiera una textura seca o escamosa; o el lunar se endurezca, sangre o permita la salida de líquido.

Este listado puede darnos pistas por lo que, si se detecta alguno de estos síntomas, el mejor consejo es que acudas a un dermatólogo lo antes posible. En caso de melanoma detectado en estados iniciales, la tasa de supervivencia supera el 90%.

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en España se diagnostican al año unos 6.179 casos nuevos al año de melanoma de piel. «Es un tumor peligroso porque, con lesiones muy finitas de poco más de un milímetro de grosor, tiene la capacidad de desarrollar metástasis», explica Marisol Soengas, actual presidenta de la Asociación Española de Investigación contra el Cáncer, en esta entrevista. Así, la capacidad invasiva es mayor que en el resto.

El principal factor de riesgo es la exposición a la radiación ultravioleta, especialmente, si esta terminó en quemaduras durante la infancia y la adolescencia. La piel tiene memoria. «Los melanocitos son células que tenemos en la piel durante toda nuestra vida. Al quemarnos, se producen alteraciones. Si eso ocurre durante muchos años, al final y de manera conjunta, puede aparecer un melanoma.

En España, se estima que en 2025 habrá cerca de 9.400 casos de melanoma, un tumor muy agresivo, que puede diseminarse rápido y causar metástasis en apenas unos meses. Precisamente esta urgencia ha llevado al País Vasco a apostar por la inteligencia artificial.

El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, trabaja para que sus centros de salud y hospitales públicos incorporen Quantus Skin, un algoritmo diseñado para diagnosticar el riesgo de cáncer de piel, incluido el melanoma. En teoría, promete agilizar el proceso: desde atención primaria, las médicas y médicos de familia podrán enviar al servicio de dermatología del hospital imágenes de lesiones sospechosas, junto con la probabilidad de que sean malignas, calculada de forma automatizada por el algoritmo.

Tipos de cáncer de piel

  • Carcinoma basocelular: se origina a partir de las células basales.
  • Carcinoma espinocelular: que se origina a partir de los queratinocitos.

Ambos se denominan cánceres de la piel no melanoma, y son los más comunes, pero también los que presentan una mortalidad más baja. Actualmente, la incidencia de este tipo de tumor aumenta a un ritmo de un 10% anual.

Melanoma: Es un tipo de cáncer que se origina en los melanocitos, y es mucho más grave. Representa el 10% de los tumores cutáneos, pero causa más del 90% de las muertes por cáncer de piel. Si se detecta en fases más avanzadas, la supervivencia cae del 90% al 15%.

Como decíamos, el color juega un papel fundamental a la hora de identificar un lunar maligno. Lo cierto es que no todos los lunares negros son malignos, pero es importante prestar atención a ciertos signos que pueden indicar la presencia de un melanoma. La mayoría de los lunares, ya sean lunares negros, marrones o de otros colores, son benignos y no representan ningún peligro.

Para identificar si un lunar podría ser peligroso, los dermatólogos recurren a la conocida regla ABCDE que comentábamos anteriormente. En primer lugar, la asimetría; un lunar benigno generalmente tiene una forma simétrica, mientras que un lunar maligno tiende a ser irregular. El color también es un factor importante. Los lunares normales suelen tener un solo tono, como marrón o negro uniforme, mientras que los melanomas pueden mostrar una variedad de colores, incluyendo negro, marrón, rojo, azul o blanco. El tamaño o diámetro del lunar es otro aspecto a considerar, ya que un lunar que crece o supera los 6 mm de diámetro podría ser sospechoso, aunque algunos melanomas pueden ser más pequeños. Por último, es crucial observar cualquier evolución en el lunar.

Los lunares negros son áreas de la piel donde las células pigmentadas, llamadas melanocitos, se agrupan formando una mancha oscura. Si bien el color oscuro de un lunar puede hacer que muchas personas se alarmen, el simple hecho de que un lunar sea negro no significa que sea maligno. Aunque no todos los melanomas son negros, muchos sí lo son o presentan áreas de color oscuro. La detección temprana del melanoma es fundamental, ya que este cáncer es altamente tratable en sus primeras etapas.

El tiempo es oro. Especialmente si hablamos de melanoma, el cáncer de piel más peligroso: diagnosticar cuanto antes este tumor resulta decisivo para salvar vidas, más que en casi cualquier otro cáncer.

En cuanto a los lunares, según Gilaberte, todos los que presenta una misma persona deberían ser bastante parecidos; es decir, deberían tener la misma forma y los mismos colores. Sin embargo, si aparece una nueva lesión que es diferente del resto, podría ser sospechoso. Sin embargo, esta experta señala que los melanomas y otros tumores de la piel no tienen por qué aparecer sobre los lunares ya existentes. Así, advierte sobre las manchas de color rosado, úlceras que no curan o lesiones que crecen, cambian de color o comienzan a picar.

Nuestro laboratorio también está investigando el papel de las células T CD4+ en el cáncer de mama, el cáncer de pulmón y otros carcinomas, ya que la ciencia empieza a apreciar estas células inmunitarias como actores activos y versátiles tanto en el tratamiento del cáncer como en la inmunoprevención".

Cada año se registran más casos de cáncer de piel, que de mama, próstata, pulmón y colon juntos. Al año se diagnostican 5,4 millones de personas con algún tipo de cáncer de piel en todo el mundo, según datos publicado por la American Cancer Society. Sin embargo, quizá lo más sorprendente no sea este preocupante dato, sino que, a pesar de ser el cáncer más padecido, es también el más prevenible de todos y no hacemos casi nada al respecto.

1 de cada 4 melanomas aparece junto a un lunar del cuerpo, mientras que el 75% restante puede aparecer en cualquier zona de la piel, también en lugares que no han estado expuestos al sol, advierten los expertos, como los genitales, las plantas de los pies, el cuero cabelludo o debajo de las uñas.

Buendía ha hecho públicos los resultados de una encuesta a 1.000 personas de entre 20 y 50 años que revelan que casi el 22 % de los entrevistados nunca revisa los lunares de su piel, el 75,9 % no ha ido nunca al dermatólogo y la mitad de ellos no ha revisado nunca los lunares de su pareja.

El principal factor de riesgo del cáncer de piel es la exposición a rayos UV.

Cada año en España se diagnostican unos 4.000 melanomas y unos 75.000 cáncer cutáneos no melanomas. El diagnóstico precoz puede salvarnos la vida, por lo que, frente al cáncer de piel, es fundamental la prevención y en la necesidad de realizar autoexploraciones y controles rutinarios ya qu...

Si el cáncer de piel se detecta en estadios iniciales tiene una tasa de supervivencia superior al 90%.

Aunque es complicado identificar un lunar peligroso existe la denominada regla ABCDE: A se refiere a si un lunar es asimétrico; B de bordes irregulares: C de color, es decir, si tiene varios colores (heterocrómico); D pertenece a diámetro, por si tiene seis seis milímetros o más, y finalmente, la E habla de la evolución.

Respecto a su crecimiento, es importante saber que el aumento de estos lunares es progresivo y, en principio, no tienen por qué ser lunares malignos.

Los lunares en la piel también pueden ser de diferente forma; bien planos o con más o menos relieve o, incluso, algunos pueden tener pelos. La forma de los lunares es un factor que puede sufrir una evolución u otra conforme pasa el tiempo, ya sea por la exposición al sol o el embarazo.

Generalmente, los lunares con mayor predisposición a convertirse en melanoma (cáncer cutáneo) son los denominados nevus displásicos; unos lunares diferentes en apariencia a los comunes por su color, superficie y tamaño anómalo.

Para conseguirlo, hubieran necesitado unos “50 años”, según estimaciones de Pereyra Rodríguez. “En nuestro caso, es tan sencillo como decir: ojo, no uses el algoritmo para lesiones acrales, en general, porque no lo he entrenado. “La teoría dice que si el 90% de mi población” corresponde a pieles blancas, “tengo que entrenar” con esos tipos “porque la prevalencia también es importante a la hora de tomar decisiones. Tengo que entrenar en mi entorno”, subraya Pereyra Rodríguez.

En el caso de sistemas desarrollados fuera, lo ideal es que los hospitales evalúen el rendimiento de los algoritmos para el tratamiento más efectivo suele ser quirúrgico, la extirpación de la lesión tumoral. Y también están apareciendo en los últimos años una serie de terapias dirigidas contra las mutaciones genéticas que hay en el melanoma, como el BRAF, que es una mutación que está presente en un 60 % de los pacientes. Y hay otros tratamientos que van apareciendo y son inmunomoduladores que aumentan las defensas del organismo, los linfocitos que atacan a las células cancerígenas. Los estamos usando sobre todo en fases avanzadas de la enfermedad. Tenemos entre ellos el nivolumab, el pembrolizumab y otros inhibidores de la vía MEK KRAS.

CaracterísticaLunar normalMelanoma
AsimetríaSimétricoAsimétrico
BordesRegularesIrregulares
ColorUn solo tonoMúltiples colores
DiámetroMenor a 6mmMayor a 6mm
EvoluciónEstableCambios notables

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