Enfermedades Crónicas de la Piel: Un Panorama Detallado

Las enfermedades dermatológicas abarcan una amplia variedad de condiciones que afectan la piel, el cabello, las uñas y las mucosas. La piel es el órgano más grande del cuerpo y, también, el mayor protector frente a factores externos. Por ello, su cuidado es el gran objetivo de todos y, en particular, de los dermatólogos. Dolor, sensación de "piel tirante", picor: estos son sólo algunos de los síntomas que padecen las personas con una enfermedad crónica de la piel. Estas patologías presentan un gran grado psicológico al ser la gran mayoría muy visibles por el resto de personas. La piel no solo actúa como una barrera protectora, sino que también tiene funciones inmunológicas y sensoriales.

Cuando su integridad se ve comprometida, pueden surgir diversas complicaciones, incluyendo infecciones secundarias. Algunas de las enfermedades de la piel más comunes están causadas por infecciones, y otras son consecuencia de factores genéticos combinados con factores ambientales.

Los dos grandes objetivos de los especialistas en dermatología son el cuidado y tratamiento de la piel sana y enferma, englobando un gran número de enfermedades (eczema, acné…) e incluso cáncer en la piel.

En este artículo, exploraremos en detalle qué son las enfermedades dermatológicas, sus tipos, cuándo consultar al médico, sus causas, tratamientos y medidas de prevención, así como las ayudas y asistencia disponibles.

La disciplina que se encarga de estudiar, prevenir y tratar las diversas patologías que afectan a la piel al igual que del cuidado de la piel sana se llama dermatología. Estas patologías que afectan a la piel pueden ser desde enfermedades cutáneas primarias, hasta enfermedades sistémicas cuyos síntomas se manifiesten a través de la piel. La mayor parte de enfermedades de la piel no son graves, sin embargo, suelen acarrear síntomas molestos que además, pueden influir en el ánimo del paciente, ya que la mayoría de ellas suelen ser visibles.

El origen de las enfermedades cutáneas puede ser muy diverso. Como hemos mencionado antes, algunas son consecuencia de infecciones fúngicas o víricas, mientras que en otras intervienen factores ambientales y genéticos o incluso pueden estar causadas por problemas inmunológicos. A continuación, vamos a ver algunas de las enfermedades más comunes de la piel, incluyendo una cuyos casos han aumentado de forma preocupante en los últimos años: el melanoma, que es un tipo de cáncer de piel.

Tipos Comunes de Enfermedades Crónicas de la Piel

Existen numerosos trastornos de la piel, cada uno con sus propias características y causas. A continuación, se describen algunas de las enfermedades crónicas de la piel más comunes:

Vitíligo

El vitíligo se caracteriza por la aparición de manchas blancas de distintos tamaños en diferentes partes del cuerpo, principalmente en las más expuestas al sol, como manos, brazos, cara y pies. Las manchas tienen los bordes bien delimitados y a veces estos presentan una apariencia más oscura o rojiza. Además, el vitíligo suele conllevar la aparición temprana de canas, sobre todo en las zonas de las manchas.

La enfermedad se produce como consecuencia de la destrucción o un funcionamiento incorrecto de los melanocitos, que son las células que producen melanina (pigmento que determina el color del cabello y de la piel). Por eso, aunque afecta a todos los tipos de piel, es más perceptible en las pieles de tono oscuro.

No es una enfermedad contagiosa ni con pronóstico grave, sin embargo, puede provocar quemaduras solares o cáncer de piel entre otras complicaciones. La piel afectada de vitíligo en escasas ocasiones recupera su color, y la mayoría de las veces, la falta de pigmentación se extiende por diversas partes del cuerpo.

Una vez diagnosticado el vitíligo, mediante análisis de sangre o biopsia, se pueden iniciar tratamientos para equilibrar el tono de la piel, como por ejemplo:

  • Despigmentación de las zonas no afectadas.
  • Medicamentos con cremas con corticoides.
  • Activación de los melanocitos mediante la exposición a los rayos UVA.
  • Cirugía.

La causa de la enfermedad aún es desconocida, aunque muchas investigaciones señalan que el responsable puede ser la combinación del componente genético y el ambiental.

En concreto, las investigaciones apuntan que el vitíligo tiene un patrón de herencia poligénica, es decir, son múltiples alelos los que contribuyen al riesgo genético de la enfermedad.

Hace tiempo que se sospechaba la relación entre la genética y el desarrollo del vitíligo puesto que los familiares de primer grado de personas con esta enfermedad presentan una mayor incidencia de vitíligo que la población general. En concreto, los hermanos de personas afectadas tienen una prevalencia del 6% que aumenta hasta un 23% en el caso de gemelos.

En cuanto a los factores ambientales, se ha observado que la exposición a diversas sustancias químicas, como los compuestos fenólicos, alteran la síntesis de melanina y por tanto, pueden desencadenar el vitíligo.

Vitíligo en la mano.

Acné

Entre las enfermedades de la piel, el acné es la más común y la más conocida. Tiene una prevalencia del 80% en personas de entre 11 y 30 años, aunque su pico máximo de incidencia lo alcanza en mujeres de entre 14 y 17 años y en hombres de entre 16 y 19.

En general, el acné, en cualquiera de sus grados, suele remitir espontáneamente entre los 20-25 años, aunque algunas mujeres lo padecen más allá de los 40.

El acné es una de las enfermedades de la piel que más afectan psicológicamente por su gran visibilidad. Se trata de una inflamación de los folículos pilosebáceos, que suele aparecer en la cara y afecta con frecuencia en la adolescencia. Esto último es lo que provoca que sea una patología con mucho grado psicológico, afectando en un grado muy elevado a la estética de la persona afectada debido a que su perseverancia y durabilidad pueden ser muy severas.

Las lesiones citadas se conocen técnicamente como ‘Comedones’ y pueden ser abiertos o cerrados, también conocidos como puntos negros o blancos, respectivamente. Sobre ellos, se empieza a manifestar el acné mediante abultamientos rojos, que pueden desarollarse en puntos con pus blanco o amarillo en su superficie, o lesiones más profundas como nódulos o quistes.

La enfermedad se caracteriza por la aparición, normalmente en el rostro, de comedones (granos con sebo) que pueden llegar a romperse e infectarse, convirtiéndose en pústulas o incluso formar quistes.

El acné se produce porque los folículos pilosos se obstruyen con células muertas de la piel, bacterias o sebo seco que va acumulándose y bloquea el sebo que debería salir a la superficie de la piel por los poros.

En cuanto a sus causas, la más destacada es la secreción de hormonas sexuales, siendo los andrógenos los que más aumentan su aparición.

En función del daño producido en la piel, y del número de granos presentes, el acné puede ser leve, moderado o grave.

Se trata de una enfermedad multifactorial, es decir, es provocada por la intervención de varios factores, que en este caso son genéticos, ambientales e individuales de la piel.

Diversos estudios han demostrado recientemente la heredabilidad del acné. Una reciente investigación del instituto de dermatología del King’s College y genetistas de la misma universidad encontró 15 variantes genéticas relacionadas con el acné, que influían en la forma de los folículos pilosos, haciéndolos más propensos a desarrollar una inflamación bacteriana

El desencadenante del acné suele ser la pubertad, una etapa en la que se sucede un cambio hormonal, especialmente se produce un aumento de los andrógenos, y esto provoca la estimulación de las glándulas sebáceas.

Aunque normalmente desaparece de forma espontánea, un dermatólogo puede recomendar en cada caso tratamientos enfocados a aliviar los signos del acné.

Acné severo en la cara.

Psoriasis

Entre las enfermedades crónicas y hereditarias de la piel, también encontramos la psoriasis, cuyo origen o causas son todavía desconocidas. La psoriasis está causada por una aceleración del ciclo de vida de las células cutáneas, que provoca que estas se acumulen en la superficie de la piel dando lugar a escamas y manchas rojizas que provocan picor e incluso dolor.

Esta enfermedad presenta una inflación de la piel que aparece principalmente en zonas del cuerpo como la cabeza, los codos y las rodillas, entre otras. Su aparición se puede detectar por sus características distintivas: un enrojecimiento de la piel con descamación. Con normalidad no suelen presentarse picores, pero este factor varía de unos pacientes a otros.

Los síntomas varían en cada persona, pero los más comunes son:

  • Manchas rojas en la piel cubiertas con escamas.
  • Piel seca y agrietada que incluso puede sangrar.
  • Picor, ardor y dolor.
  • Uñas más gruesas de lo normal y agrietadas.
  • Articulaciones inflamadas.

La psoriasis se manifiesta en brotes, que pueden durar semanas o meses y luego disminuir, aunque vuelven a aparecer al cabo de un tiempo ya que se trata de una enfermedad crónica que no tiene cura. Por eso, el control de los síntomas es el principal objetivo de los tratamientos, que pueden ser de tres tipos:

  • Tópicos: cremas, normalmente con corticosteroides que se aplican en casos leves de psoriasis.
  • Fototerapia: se basa en la radiación con luz ultravioleta, bien natural o bien artificial.
  • Medicamentos sistémicos, como por ejemplo los retinoides: se usan en casos más acusados de psoriasis o cuando esta es resistente a otros tratamientos.

El cuidado de la piel aparece como gran método para atajar esta enfermedad dermatológica, que también precisa tratamiento médico. Para la ingesta de menos fármacos se recomienda atender al uso de champús y geles de ducha específicos y cremas hidratantes. Su uso y continuo examen de las zonas afectadas serán de vital importancia.

La psoriasis es multifactorial, ya que intervienen tanto factores genéticos como ambientales.

Se ha demostrado que tener padres con psoriasis aumenta el riesgo de contraer esta misma enfermedad. En un meta-análisis en el que se compararon variaciones genéticas en 39.000 participantes, se identificaron 16 marcadores asociados con la psoriasis.

Entre los factores ambientales que aumentan las probabilidades de padecer psoriasis encontramos un sistema inmune debilitado, niveles altos de estrés, la obesidad o el tabaquismo.

Psoriasis en los codos.

Alopecia

Al igual que el acné, la alopecia afecta en gran medida al estado de ánimo de los pacientes que la sufren. Esta enfermedad de la piel se da a través de una pérdida de pelo o densidad capilar.

Con una frecuencia mucho mayor para hombres que para mujeres, tiene un valor estético muy potente y se trata mediante la tricología, rama de la dermatología que se ocupa específicamente del estudio de las alopecias.

Su distinción y clasificación para estudio mediante esta especialidad se debe a su gran complejidad, puesto que se trata de una patología que cuenta con más de 100 variedades.

También hay otros tipos que tienen su origen en la dieta, el estrés, la anemia, enfermedades inmunológicas o tiroides, entre otras causas. Aunque también hay que destacar que no siempre que se caiga mucho el pelo hay una alopecia.

Urticaria

En el apartado de consultas urgentes más comunes en dermatología aparece la urticaria. Esta enfermedad de la piel se presenta como ronchas rojas inflamadas que suelen picar en gran medida.

La urticaria se divide en aguda o crónica, según su duración en el tiempo. El salto de la primera a la segunda se producirá cuando pasemos de las seis semanas de persistencia de la patología.

Cabe destacar que casi nunca se descubre la causa de un brote de urticaria, su origen pueden estar en una alergia alimentaria de ciertos alimentos como el marisco o el huevo, así como la ingesta de algún medicamento. Si se trata de algunas de estas última causas estaríamos ante la conocida como urticaria idiopática.

Dermatitis Atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel que se presenta a través de una hipersensibilidad en la epidermis, que suele estar relacionada con mutaciones genéticas, rinitis, asma o conjuntivitis.

Su mayor frecuencia se encuentra en la infancia, aunque en los últimos años se ha incrementado su afección en los adultos, con la perseverancia de eczemas. En el caso de los niños, nos encontramos con numerosos casos durante la lactancia, con irritación de mejillas y cabeza, incluyendo el cuello.

Entre sus causas está el citado fallo genético, que se da en los genes encargados de producir filagrina y en lo que producen una respuesta inflamatoria. La alteración de algunos de los dos produce una especie de alergia constante.

El origen de la dermatitis atópica también puede encontrarse en el estrés o en el uso de ciertos productos químicos.

Otras Afecciones Comunes

Además de las enfermedades mencionadas, existen otras afecciones dermatológicas comunes que pueden afectar la calidad de vida de las personas. Algunas de estas incluyen:

  • Eczema: Esta patología es una respuesta de la piel a un agente externo o interno, normalmente alergia, y se manifiesta por medio de una inflamación de la piel. ¿Sientes como que te hierve la piel? Los eczemas exógenos son una reacción irritativa a ciertas sustancias químicas en el momento que estas entran en contacto con la piel. Se trata también de una alergia cutánea que no tiene cura, siendo una enfermedad crónica.
  • Cáncer de piel: Este tipo de cáncer surge cuando crecen de forma descontrolada células anómalas de la piel, debido a daños en su ADN provocados sobre todo por la radiación ultravioleta. Aunque es más frecuente en áreas del cuerpo expuestas al sol como cara, cuello, pecho, brazos y piernas, también puede ocurrir en las zonas que normalmente no se ven expuestas como las palmas de las manos o debajo de las uñas. Entre los tipos de cáncer de piel que existen, el melanoma es el más peligroso, puesto que es su fase avanzada se puede extender a órganos internos y por tanto poner en riesgo la vida de la persona. Detectado a tiempo, suele tener cura, por ello hay que prestar mucha atención a sus primeras manifestaciones. El número de casos de melanoma se ha triplicado en los últimos 20 años. La proliferación de las actividades al aire libre o los salones de bronceado son algunos de los motivos que se barajan para explicar este gran aumento. El tratamiento principal de este tipo de cáncer de piel es la cirugía para retirar el crecimiento maligno. Si el cáncer está avanzado, se procede a un tratamiento mediante quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia para ralentizar el avance de la enfermedad. En el desarrollo de esta enfermedad intervienen factores ambientales y genéticos.
  • Pie de atleta: Esta enfermedad de la piel es una infección causada por un hongo, y suele comenzar entre los dedos de los pies. La enfermedad se caracteriza por erupciones que pueden estar acompañadas de picor y ardor y que pueden causar descamación. El pie de aleta es muy contagioso, ya que se puede propagar fácilmente a otras partes del cuerpo del propio afectado o a otras personas al tener contacto con la parte infectada o compartir, por ejemplo, una toalla.
  • Verrugas: Las verrugas son unas prominencias epidérmicas benignas que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque son más frecuentes en dedos y manos. Normalmente son asintomáticas, aunque en ocasiones pueden causar un dolor leve, y a pesar de que suelen desaparecer por sí solas al cabo de un par de años, también pueden eliminarse antes mediante tratamientos como la aplicación de fármacos con ácido salicílico o la crioterapia, que consiste en aplicar nitrógeno líquido a la verruga, entre otros.

Factores que Contribuyen a las Enfermedades de la Piel

Las causas comunes conocidas de los trastornos de la piel incluyen:

  • Bacterias atrapadas en los poros de la piel y los folículos pilosos.
  • Hongos, parásitos o microorganismos que viven en la piel.
  • Virus.
  • Un sistema inmunitario debilitado.
  • Contacto con alérgenos, irritantes o la piel infectada de otra persona.
  • Factores genéticos.
  • Enfermedades que afectan la tiroides, el sistema inmunitario, los riñones y otros sistemas del cuerpo.

Numerosas enfermedades y factores de estilos de vida también pueden conducir al desarrollo de ciertos trastornos de la piel. Algunas afecciones de la piel no tienen una causa conocida.

El Impacto Psicológico de las Enfermedades Crónicas de la Piel

No es de extrañar, pues, que la calidad de vida de estas personas se vea gravemente comprometida, sobre todo cuando los signos de la enfermedad aparecen en sus caras o manos. Impulsados por la inseguridad, muchas personas se encierran en sus conchas, abandonan ciertas actividades (por ejemplo, nadar en la piscina), evitan ciertas prendas de vestir, evitan las relaciones. Crear un clima abierto y comprensivo a tu alrededor puede ayudar mucho a aliviar la frustración.

Añade a eso los prejuicios ofensivos. Así, se atribuyen erróneamente a los enfermos de acné comportamientos como una higiene personal deficiente, un consumo excesivo de chocolate o una tendencia a "ensuciar" los pensamientos: clichés que han resultado ser completamente falsos. Algunos pacientes que sufren de rosácea (cuperosis) desarrollan la llamada rinofima, que a menudo en un círculo social inexperto se convierte en razón suficiente para "diagnosticar" un caso de alcoholismo de improviso. Cada vez más a menudo el vitíligo se pone en un solo caldero con la lepra, especialmente en el caso de los hombres de piel más oscura, mientras que la psoriasis desencadena el pánico entre los que están convencidos de que es contagioso.

Cuándo Consultar a un Médico

Acudir a un especialista de la piel cuando encontramos algún síntoma o anomalía en la misma es muy importante para una detección temprana y un tratamiento más eficaz. Este hecho resulta de vital importancia si el problema persiste, puesto que precisará un diagnóstico, tratamiento y posible intervención si fuera necesario.

Si bien la mayoría de los trastornos de la piel son menores, otros pueden indicar un problema más grave. Comunícate con tu médico si crees que podrías tener uno de estos problemas comunes de la piel.

Las irregularidades de la piel que generalmente son síntomas de un trastorno de la piel incluyen:

  • Protuberancias elevadas rojas o blancas
  • Un sarpullido, que puede ser doloroso o que causa picazón
  • Piel escamosa o áspera
  • Úlceras
  • Llagas o lesiones abiertas
  • Piel seca y agrietada
  • Manchas decoloradas en la piel
  • Protuberancias en carne viva, verrugas u otros crecimientos en la piel
  • Cambios en el color o tamaño de un lunar
  • Una pérdida del pigmento de la piel
  • Enrojecimiento excesivo

Tratamientos y Prevención

Muchos trastornos de la piel son tratables. Los métodos comunes de tratamiento para afecciones de la piel incluyen:

  • Antihistamínicos
  • Cremas y ungüentos medicinales
  • Antibióticos
  • Inyecciones de vitaminas o esteroides
  • Terapia con láser
  • Medicamentos recetados específicos

No todos los trastornos de la piel responden al tratamiento. Algunas condiciones desaparecen sin tratamiento. Las personas con afecciones permanentes de la piel a menudo pasan por períodos de síntomas graves. En ocasiones, les es posible forzar afecciones incurables a su remisión. Sin embargo, la mayoría de las afecciones de la piel vuelven a aparecer debido a ciertos factores desencadenantes, como el estrés o una enfermedad.

A menudo, es posible tratar los trastornos de la piel que son temporales y cosméticos con:

  • Maquillaje medicado
  • Productos de venta libre para el cuidado de la piel
  • Buenas prácticas de higiene
  • Pequeños ajustes en el estilo de vida, como hacer ciertos cambios en la dieta

Ciertos trastornos de la piel no se pueden prevenir, incluyendo las afecciones genéticas y algunos problemas de la piel debido a otras enfermedades. Sin embargo, es posible prevenir algunos de estos trastornos.

Sigue estos consejos para prevenir trastornos infecciosos de la piel:

  • Lava tus manos con jabón y agua tibia con frecuencia.
  • Evita compartir cubiertos para comer y vasos para beber con otras personas.
  • Evita el contacto directo con la piel de otras personas que tienen una infección.
  • Limpia las cosas en espacios públicos, como equipos de gimnasia, antes de usarlos.
  • No compartas artículos personales, como mantas, cepillos para el cabello o trajes de baño.
  • Duerme al menos siete horas cada noche.
  • Toma suficiente agua.
  • Evita lo que te causa estrés físico o emocional.
  • Sigue una dieta nutritiva.
  • Hazte vacunar contra infecciosas de la piel, como la varicela.

Los trastornos no infecciosos de la piel, como el acné y la dermatitis atópica, a veces se pueden prevenir. Las técnicas de prevención varían en función de la afección. Aquí te presentamos algunos consejos para prevenir ciertos trastornos no infecciosos de la piel:

  • Lava tu cara con un limpiador suave y agua todos los días.
  • Usa crema hidratante.
  • Evita los alérgenos ambientales y alimenticios.
  • Evita el contacto con productos químicos fuertes u otros irritantes.
  • Duerme al menos siete horas cada noche.
  • Toma suficiente agua.
  • Lleva una dieta saludable.
  • Protege tu piel del frío, el calor y el viento excesivos.

Tabla Resumen de Enfermedades de la Piel

Enfermedad Descripción Síntomas Comunes Tratamientos
Acné Inflamación de los folículos pilosebáceos. Comedones, pústulas, nódulos. Tratamientos tópicos, antibióticos, retinoides.
Psoriasis Aceleración del ciclo de vida de las células cutáneas. Manchas rojas con escamas, picazón, dolor. Cremas con corticosteroides, fototerapia, medicamentos sistémicos.
Vitíligo Destrucción de melanocitos. Manchas blancas en la piel. Despigmentación, cremas con corticoides, rayos UVA, cirugía.
Dermatitis Atópica Hipersensibilidad en la epidermis. Eczema, irritación, picazón. Cremas hidratantes, corticosteroides tópicos, antihistamínicos.
Urticaria Ronchas rojas inflamadas. Picazón intensa, ronchas elevadas. Antihistamínicos, corticosteroides.

Aprender sobre el cuidado de la piel y los tratamientos adecuados para los trastornos de la piel puede ser muy importante para la salud de tu piel. Algunas afecciones requieren la atención de un médico; sin embargo, puedes controlar otras de manera segura en tu hogar.

Desde Veritas, como siempre, te animamos a que tengas una actitud proactiva en el cuidado de tu salud, para lograr un bienestar completo y tratar de prevenir estas y otras patologías.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes de la piel?

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