Las enfermedades de la piel son un problema de salud pública significativo en África, afectando a millones de personas y contribuyendo a la estigmatización, discriminación y problemas de salud mental. A pesar de su prevalencia, muchas de estas afecciones no reciben la atención y los recursos necesarios. Este artículo explora las enfermedades de la piel más comunes en África, sus causas, tratamientos y las iniciativas que se están llevando a cabo para abordar este desafío.
A Kouadio Konan Rene le brillan los ojos cuando el dermatólogo y doctor Kaloga Mamadou entran en su sala de hospitalización. Con tan solo 20 años, Kouadio recibió la noticia que al Dr.Kaloga le gustaría dejar de dar: “Tiene úlcera de buruli”, explica el dermatólogo. Su pie izquierdo está vendado y aunque los días de hospital ya están contados después de nueve meses de hospitalización, el joven dice echar de menos jugar al fútbol o andar sin las muletas.
En la siguiente habitación, un niño de nueve años apoya ambas piernas sobre su cama. Con los brazos cruzados y una mueca tímida en su rostro, enseña su pierna derecha, ahora recuperada tras una operación de injerto. “En los casos en los que el tratamiento primario basado en antibióticos y cuidados de heridas no funcionan y nos encontramos ante úlceras grandes o en áreas críticas, tenemos que recurrir al injerto”, explica Kaloga sentado sobre la cama del niño, que también le mira con admiración.
Los pasillos laterales del centro recuerdan a los pacientes que no están solos. Madres, hermanas, hijos, sobrinos y amigos preparan la comida del mediodía al ritmo de la música de una pequeña radio. “Esto también es sanador: el acompañamiento”, cuenta uno de los médicos del hospital que trabajan junto con el Dr.Kaloga.
La Úlcera de Buruli y Otras Dermatosis
Aun así, desde el terreno, y como explica Kaloga y su equipo médico, se observa una gran variedad de dermatosis más allá de la úlcera de Buruli como, por ejemplo, la escabiosis, tiñas o úlceras crónicas… “Muchos pacientes presentaban enfermedades cutáneas que no estaban cubiertas por el programa nacional”, explica el dermatólogo. “La falta de cobertura de medicamentos para estas otras dermatosis generaba desconfianza, estigmatización y abandono de campañas sanitarias.
Hay pacientes que destruían las recetas médicas porque no podían pagar los medicamentos y la escasez de recursos impide una cobertura geográfica adecuada del país”, añade. Ante la falta de cobertura, el primer paso fue cambiar el nombre del propio programa nacional para incluir “otras enfermedades cutáneas ulcerativas endémicas”, pero la propuesta no solo se quedó en casa.
Desde 2019, Dr. Kaloga es director del Programa Nacional de Lucha contra la Úlcera de Buruli y otras enfermedades cutáneas ulcerativas endémicas en Costa de Marfil. Un cargo al que el propio Kaloga no le da importancia: “Que yo sea director no es lo importante. Yo lo único que quiero es aportar mi grano de arena como dermatólogo en la lucha contra las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD)”, explica desde la Unidad médico-quirúrgica para la lucha contra la úlcera de buruli y la lepra de Divo.
En 2023 se detectaron 207 casos de úlcera de Buruli en Costa de Marfil, una cifra que disminuye en comparación con otros años: en 2020 fueron 232; en 2021, 239; y, en 2022, alrededor de 270 casos.
“La vida es sagrada, y más a esta edad”, recuerda Kaloga.
WEBINAR ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 30.01.2026
Distribución global de las Enfermedades Tropicales Desatendidas. Fuente: Wikipedia.
Enfermedades Tropicales: Un Panorama General
Se conoce como enfermedades tropicales el grupo de patologías predominantemente infecciosas prevalentes en las regiones tropicales y subtropicales del planeta, cuyo clima húmedo y cálido favorece la reproducción y proliferación de insectos como los mosquitos. Estos actúan a menudo como vectores, portando los parásitos, bacterias o virus que son los agentes que realmente causan la infección.
También contribuye a la alta prevalencia y propagación de estas enfermedades -muchas de ellas, endémicas- el subdesarrollo económico, social y sanitario de los países tropicales. Este lleva con frecuencia a escasos servicios e infraestructuras de saneamiento y a un deficiente acceso al agua potable y a una atención médica de calidad.
Por otra parte, el riesgo de contagio no solo afecta a la población del país en que la enfermedad es endémica. Dos factores, la globalización y el cambio climático, se han reconocido como elementos clave en la propagación de estas enfermedades a regiones donde no eran prevalentes.
Enfermedades tropicales más comunes
- Malaria (o paludismo): Se trata de una enfermedad infecciosa parasitaria grave, endémica en áreas tropicales y subtropicales del mundo, especialmente en el África subsahariana y Oceanía.
- Cólera: El cólera es una enfermedad intestinal aguda y grave causada por la ingestión de alimentos o agua contaminados con la bacteria Vibrio cholerae.
- Dengue: Es una enfermedad vírica provocada por el virus del dengue, de la familia Flaviviridae, que principalmente transmiten las hembras infectadas de mosquitos de la especie Aedes aegypti.
- Fiebre amarilla: La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa de carácter hemorrágico producida por un virus del género Flavivirus, que, en zonas urbanas, transmite a las personas principalmente el mosquitoAedes aegypti y, en zonas boscosas, los mosquitos Haemagogus o Sabethes.
- Amebiasis / disentería amebiana: La amebiasis es una infección del intestino grueso y, en ocasiones, del hígado y otros órganos, que causa la ameba Entamoeba histolytica, un parásito protozoico unicelular.
- Esquistosomiasis: Se trata de una infección parasitaria aguda y crónica causada por gusanos trematodos del género Schistosoma.
- Filariasis linfática: Conocida como elefantiasis, se trata de una infección provocada por un tipo de parásito llamado filaria.
La Respuesta Global: La Resolución EB156(24) de la OMS
“Con el apoyo de organizaciones no gubernamentales como Fundación Anesvad, el Ministerio de Salud de Costa de Marfil, la Liga Internacional de Dermatología y países aliados como Nigeria, Togo y Micronesia, presentamos una iniciativa en salud dermatológica a la Organización Mundial de la Salud”. Es la primera vez que Costa de Marfil lidera una propuesta y estrategia eficiente en el contexto internacional “al integrar recursos y programas y formar personal capacitado en diagnóstico y tratamiento”, explica con orgullo el director. “Este liderazgo africano también rompe estereotipos occidentales: sí, en África hay hospitales, médicos competentes y capacidad organizativa”, añade entre risas.
El pasado 23 de mayo, la idea de la delegación de Costa de Marfil que nace, entre otros sitios, en hospitales como el de Divo, convocó la 156ª reunión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra, donde se consagró la aprobación de la resolución con nombres y apellidos: Resolución EB156(24): Enfermedades de la piel como prioridad de salud pública global.
Como menciona el texto, en 2021 hubo 4.690 millones de casos incidentes de enfermedades cutáneas, provocando 41,9 millones de años de vida ajustados por discapacidad. En este contexto, se reconoce por primera vez que las enfermedades de la piel, más allá de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, son muy comunes y abarcan afecciones infecciosas que provocan consecuencias sociales, económicas y emocionales, incluyendo la estigmatización, discriminación y problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad.
“La mayoría de los casos de enfermedades de la piel que se identifican gracias a nuestra colaboración con los Ministerios de Salud son enfermedades de la piel, pero no ETDs. Tan sólo este hecho, justifica que necesitemos una resolución sobre enfermedades de la piel que nos permita trabajar de forma más global”, explica desde Ginebra, Iñigo Lasa, director general de Fundación Anesvad. “Por ejemplo, en 2017 en Benín, el 94% de los casos que analizamos no eran ETDs, pero sí enfermedades de la piel”, añade.
Desde el mismo espacio de discusión, Brahim Socé Fall, director de Enfermedades Tropicales Desatendidas en la OMS insiste en que “integrar la atención dermatológica en la atención primaria de salud es la vía más sencilla y accesible para aplicar esta resolución”. Entre las acciones recomendadas para los Estados Miembros a raíz de la resolución de la OMS destacan la asignación de recursos adecuados y prioridad de las enfermedades de la piel, reforzar capacidades diagnósticas (incluyendo métodos avanzados como la inmunología o la microbiología), la integración de servicios dermatológicos en políticas de rehabilitación, discapacidad y salud mental así como el cumplimiento de metas dermatológicas del plan de Enfermedades Tropicales Desatendidas al 2030, entre otras propuestas.
Todo esto bajo un plan de acción global con metas claras y en consulta con Estados y actores claves que informen sobre el progreso en las Asambleas Mundiales de la Salud de 2027, 2029 y 2031. Desde la habitación de hospitalización en Divo hasta una de las salas del hotel President Wilson en Ginebra, Kaloga defiende la importancia de la resolución: “Es un alivio para los pacientes con enfermedades dermatológicas, especialmente en países en desarrollo. Esta resolución facilitará la atención global e inclusiva, con diagnóstico temprano, acceso a medicamente, promoción de campañas de sensibilización y formación de personal sanitario”, explica. “La piel, al ser un órgano visible, es también un motor de estigma, lo cual puede evitarse con una atención digna, accesible y humana”, añade desde Ginebra.
Desafíos Estructurales y Acceso a Medicamentos
En lo estructural, muchos de los tratamientos dermatológicos son costosos en un contexto de falta de recursos y algunos ascienden hasta los 100.000 CFA en Costa de Marfil (lo equivalente a 150 euros), mientras que otros medicamentos dermatológicos ni siquiera están incluidos en los seguros, pues se consideran “cosméticos”.
Gastos sanitarios per cápita en África. Fuente: Wikipedia.
El Rol de las Campañas de Cooperación y la Telemedicina
En esta línea, nuestros dermatólogos están en contacto con colaboradores locales malawís que, mediante telemedicina, envían imágenes de las lesiones de los pacientes y comparten los casos para guiar el abordaje u organizar las cirugías dermatológicas de los viajes de cooperación. “Las campañas tienen que ir enfocadas a dotar de recursos, de personal, material y tiempo, a los centros locales para que puedan concienciarse de la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz local. Además, es importante que se faciliten los desplazamientos, tanto de los pacientes a los centros como de los especialistas a las áreas más rurales”, concluye el Dr.
Recomendaciones para Viajeros a África
Si se decide viajar a África se está expuesto a enfermedades infecciosas tropicales y a elementos naturales del propio viaje como el calor, la humedad, el consumo de agua y alimentos no seguros y los mosquitos. Es por ello que en esas circunstancias el viajero debe recordar las recomendaciones generales que le fueron dadas en el Centro de Salud Internacional.
Algunos países en África tienen vacunas obligatorias para poder entrar en el país, y otros simplemente algunas que pueden ser recomendables (estas últimas solo tienes que ponértelas si quieres). Toda esta información nos la darán en cualquier Centro de Vacunación Internacional. Ir con la suficiente antelación es muy recomendable para planificar el viaje.
La mayoría de los países africanos cuentan con unas infraestructuras sanitarias muy básicas, exceptuando la sanidad privada que es carísima. Independientemente del país de destino es muy recomendable tener un seguro de viaje. Es importante que el seguro conste de: Una alta cobertura de gastos médicos, que cubra la totalidad de los costes de repatriación y que cubra el 100% del desplazamiento de un familiar.
El número de vacunas dependerá del país de destino. Sin embargo, por norma general, para poder entrar en gran parte de los países africanos exigen tener un certificado de vacunación de fiebre amarilla.
Consejos generales de salud
- Evitar la ingesta de alimentos crudos o que hayan estado a temperatura ambiente durante largos periodos de tiempo.
- Si se comen frutas y verduras hay siempre que lavarlas y pelarlas. Si la piel está dañada evita su ingesta.
- Comer alimentos que han sido cocinados totalmente, preferiblemente que estén calientes en el momento en el que los vamos a comer. Las bebidas o comida cocinadas a más de 60ºC son seguras.
- Evitar beber agua que no sea embotellada y nunca pedir hielos ni comer helados caseros o jugos. Si no se tiene acceso a agua embotellada hay que hervirla, o potabilizarla con algún producto específico.
- No beber leche si no está hervida ni tampoco comer lácteos no pasteurizados.
- Especial atención merece el pescado y el marisco que pueden contener biotoxinas venenosas. Solicita consejo local antes de comerlo.
- Lavarse las manos con agua y jabón antes de cocinar o ingerir alimentos o usar gel hidroalcohólico.
- Los dientes deben lavarse con agua embotellada.
Recomendaciones según el destino
- La cuenca mediterránea o del Magreb: La preparación de los alimentos e incluso el acto de comer se realiza con las manos, por lo que la higiene de las mismas es fundamental y hay un alto riesgo de diarrea del viajero. Es necesaria la vacunación para hepatitis A y fiebre tifoidea.
- La zona del cinturón meningítico: Es muy importante vacunarse de la meningitis tetravalente. También puede haber riesgo de malaria y fiebre amarilla, siendo recomendado su quimioprofilaxis y vacunación respectivamente.
- África subsahariana: El principal riesgo es el de las enfermedades transmitidas por insectos, como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla.
“Normalmente se adquiere al caminar sin zapatos por zonas arenosas”, explica Llamas. “Lo que hace esta pulga es un túnel en la piel y empezar a crecer dentro. Básicamente, se alimenta de nuestra sangre y va soltando huevos”, añade. La tungiasis se adquiere al caminar sin zapatos por zonas arenosas.
La dermatóloga explica que “cuando alguien se infecta en vacaciones, normalmente se la tratan al volver. Simplemente se extrae la tunga y se evitar que se infecte”. Pero subraya que es un gran problema en los países donde esta pulga es endémica, como en regiones tropicales y subtropicales del Caribe, Sudamérica y el África Subsahariana, y hay un menor acceso a sanidad.