El burro (Equus asinus) es una especie utilizada en todo el mundo principalmente como animal de carga o medio de transporte, y de vez en cuando como fuente de carne o como animal de compañía. Es normal que la mayoría de los veterinarios consideren que esta especie sufre un menor número de enfermedades de la piel con respecto a otras especies domésticas, debido a que poseen características morfofisiológicas particulares, como el hecho de tener una piel bien adaptada a los rigores de la luz solar y el calor extremo. Estos animales conservan agua sobre la piel mediante el sudor y limitan su pérdida cuando la temperatura corporal aumenta considerablemente.
Esto les permite restringir la necesidad de eliminación de calor mediante evaporación, y el enfriamiento debajo de la capa de pelo maximiza la eficiencia de refrigeración de la sudoración. Tales propiedades pueden dar la impresión de que la piel del burro es capaz de resistir casi cualquier afección; pero es todo lo contrario. Existe escasez de información sobre las enfermedades de la piel de los burros; este hecho refleja la falta de interés en el estudio de las dermopatías de la especie. A pesar de que estos animales son aparentemente más resistentes a las inclemencias del medio, son tomados con menor importancia por parte de sus propietarios, al pensar que las enfermedades no afectan su salud y vida.
Las enfermedades dermatológicas de los burros pueden presentar características clínico-epidemiológicas similares, hecho que genera diagnósticos presuntivos inciertos o errados, por lo que la dermatología tropical es para el médico veterinario clínico un reto importante en el ejercicio profesional. Algunos de los trastornos cutáneos que afectan a los burros en climas tropicales son muy graves. Las principales enfermedades de la piel diagnosticadas en burros fueron heridas traumáticas, ectoparasitismo por garrapatas y dermatofitosis. A continuación, exploraremos las causas, síntomas y tratamientos de algunas de las enfermedades de la piel más comunes en burros.

Burro Poitou
Estudio Retrospectivo de Dermopatías en Burros
Se realizó un estudio retrospectivo de las historias clínicas de dermopatías diagnosticadas en burros de trabajo, a través del Servicio Médico Ambulatorio de Grandes Animales de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Córdoba, desde enero de 2008 hasta diciembre de 2015. El objetivo fue determinar la frecuencia de las enfermedades cutáneas que ocurren en burros (Equus asinus). Fueron atendidos 238 casos clínicos de dermopatías, pero las más frecuentemente diagnosticadas en orden descendente fueron:
- Heridas traumáticas (26,4 %)
- Ectoparasitismo por garrapatas (19,7 %)
- Dermatofitosis (16,3 %)
- Sarcoide (8,9 %)
- Habronemosis (7,1 %)
- Pitiosis (6,3 %)
- Sarna (5,4 %)
- Miasis (4,6 %)
- Abscesos (2,9 %)
- Dermatofilosis (1,7 %)
- Papilomatosis (0,4 %)
- Melanoma (0,4 %)
- Fotosensibilización (0,4 %)
- Quemaduras (0,4 %)
El grupo etario más afectado fue el de 5 a 10 años (60,3 %), seguido de los menores de 5 años (20,8 %) y los mayores de 10 años (19,2 %).

Burro catalán
Enfermedades Comunes de la Piel en Burros
Heridas Traumáticas
Las heridas traumáticas fueron las dermopatías con mayor frecuencia en burros, lo cual se vio representado en el 26,4 % de los diagnósticos. Las lesiones traumáticas observadas en burros de Córdoba y otras regiones del mundo registradas se deben posiblemente al manejo inadecuado e indiscriminado que se le da a este tipo de animales, relacionados con los métodos de contención y de equipamientos de trabajo inadecuados y con malos tratos.
Ectoparasitismo por Garrapatas
El ectoparasitismo por garrapatas fue la segunda causa de dermatopatías con 19,7 % de los burros del estudio. Esto puede deberse a la poca conciencia que se tiene sobre el manejo y control de ectoparásitos en este tipo de animales en el departamento. Las garrapatas son un problema grave en algunas partes del mundo, y pueden llevar a la transmisión de infecciones graves como los parásitos endoglobulares (Babesia caballi y Theileria equi).
Dermatofitosis (Tiña)
La dermatofitosis fue diagnosticada en el 16,3 % de las dermatopatías. El causante es un hongo dermatofito. Son hongos que tienen afinidad hacia la queratina, por lo que tienen una gran capacidad para parasitar piel, pelo y uñas en los animales y humanos. La queratina es la proteína que nutre el hongo. La forma típica de la lesión es redondeada. Los dermatofitos viven en tejidos con queratina, así que el mínimo pelo que quede en el ambiente, y esté contaminado con tiña, puede contagiar. Las lesiones comienzan con una elevación del pelo similar a cuando les pica un insecto.
Esquilar el pelo de alrededor de la zona infectada para eliminar la principal fuente de alimento del hongo causante de la infección. Realizar limpiezas diárias con agua y jabón para desinfectar la zona. Aplicación de una crema antimicótica o fungicida que en ciertos casos contienen glucocorticoides (antibiótico), con propiedades antiinflamatorias y antibacterianas. El tratamiento tiene que estar supervisado por un veterinario ya que suele durar 6 semanas. Si no se trata correctamente podría reaparecer la infección o estenderse por más zonas corporales agravando el estado de salud del caballo. La aparición de la Tiña normalmente es imprevisible.
Sarcoide
De las enfermedades tumorales el sarcoide fue el que presentó mayor prevalencia, ya que fue observado en 8,9 % de los casos. El sarcoide es considerado el tumor cutáneo más común en burros, e inclusive estos tienen mayor incidencia de la enfermedad que los caballos, especialmente el sarcoide fibroblástico, que se caracteriza por grandes masas con superficies ulceradas y a menudo cubiertos por restos necróticos.
Habronemosis
La habronemosis, con una presentación del 7,1 % de los casos, podría relacionarse con la gran cantidad de moscas que se presentan en la época de lluvia y que actúan como vectores o huéspedes intermediarios.
Pitiosis
La pitiosis se presentó en el 6,3 % de los burros del estudio. En los casos de pitiosis se identificaron grandes cantidades de hifas color marrón, parcialmente septadas, ramificadas y con formación ocasional de ángulos rectos.
Sarna
La sarna chorioptica (Chorioptes spp.) se diagnosticó en el 5,4 % de los casos. Enfermedad parasitária transmitida por ácaros reconocida por la rápida expansion y contagio. Los ácaros suelen habitar en climas secos y muy calurosos. El diagnóstico de la sarna a menudo es muy difícil de detectar hasta que no es evidente exteriormente. El pelo del animal perderá el brillo volviendose opaco, rápidamente aparecerán costras y pérdida de pelo que produciran picor, sequedad y dermatitis con ampollas etc.
Otras Dermatopatías
La dermatopatías con menor frecuencia fueron las miasis (4,6 %), abscesos (2,9 %), dermatofilosis (1,7 %), papilomatosis (0,4 %), melanoma (0,4 %), fotosensibilización (0,4 %) y quemadura (0,4 %).

American Mammoth Jackstock donkey
Prevención y Tratamiento General
Para proteger a tu burro de diversas enfermedades de la piel, debes procurar limitar el contacto con mosquitos. Para ello, puedes usar mantas especiales para el pastoreo, mosquiteras en las puertas del establo e insecticidas. Si tienes a tu caballo en un establo abierto, deberás procurar que haya zonas de sombra, por ejemplo, con un cobertizo. Los setos y árboles grandes también dan mucha sombra.
Es fundamental que los propietarios de burros estén atentos a los signos de enfermedad y actúen rápidamente buscando atención veterinaria cuando sea necesario. Además, el manejo adecuado del estrés y el ambiente, proporcionando un refugio adecuado, agua limpia y una dieta balanceada, puede ayudar a prevenir muchas enfermedades. La educación sobre las necesidades de salud y bienestar de los burros también es clave, tanto para propietarios como para aquellos que trabajan con estos animales en industrias como la agricultura y el turismo. Al abordar estas enfermedades de manera proactiva y brindar cuidados adecuados, podemos mejorar la calidad de vida de los burros y garantizar su papel continuo como importantes compañeros de trabajo y amigos en nuestras comunidades.
La prevención juega un papel crucial en la gestión de estas enfermedades, a través de medidas como la vacunación, el control de parásitos, una nutrición adecuada y un manejo adecuado del estrés y el ambiente.
| Enfermedad de la piel | Frecuencia |
|---|---|
| Heridas traumáticas | 26,4 % |
| Ectoparasitismo por garrapatas | 19,7 % |
| Dermatofitosis | 16,3 % |
| Sarcoide | 8,9 % |
| Habronemosis | 7,1 % |
| Pitiosis | 6,3 % |
| Sarna | 5,4 % |
| Miasis | 4,6 % |
| Abscesos | 2,9 % |
| Dermatofilosis | 1,7 % |
| Papilomatosis | 0,4 % |
| Melanoma | 0,4 % |
| Fotosensibilización | 0,4 % |
| Quemaduras | 0,4 % |