Cada persona es única y, por lo tanto, cada piel también. Encontrar la rutina del cuidado de la piel que cubra tus necesidades específicas es fundamental para conseguir una piel bonita y saludable. Cuando se trata de skincare, es muy importante respetar el orden de aplicación de los productos, porque de esto puede depender su efectividad. Factores como la textura, el pH de los activos que contienen y hasta el tamaño molecular de estos deben considerarse para maximizar su acción en la piel.
En el mundo del skincare, seguir una rutina paso a paso es fundamental para potenciar los resultados. ¿Ya has encontrado los productos que le van bien a tu piel, pero todavía no sabes cuál es el orden correcto para aplicarlos? ¡Te lo contamos! A continuación, enumeraremos los pasos a seguir dentro de nuestra nueva rutina de cuidado de la piel y los productos que se deben utilizar en cada uno. ¡Sigue leyendo!
La regla general es sencilla: de texturas más ligeras a más densas. Aplica primero los productos líquidos o en sérum y deja para el final las cremas más nutritivas. Tu rutina de skincare es como un viaje: cada producto es una parada necesaria para llegar a un destino muy claro: una piel bonita, saludable y radiante.
RUTINA DE SKINCARE MATUTINO, Tips de una DERMATÓLOGA
Pasos Básicos e Imprescindibles
Lo básico e imprescindible es limpiar, hidratar, aportar antioxidantes y proteger contra el sol. Todo lo demás es opcional, así que eres libre de escoger tantos productos como quieras e incorporarlos a tu rutina.
Paso 1: Limpiar
Limpiar el rostro primero por la mañana es fundamental, para eliminar residuos de productos que se usan durante la rutina nocturna. Limpiar es el primer y más importante paso en tu rutina de belleza. Debería ser suave, neutro para la piel, que elimine la grasa, sudor, contaminantes y productos acumulados. Usar tanto en la rutina de día como de noche.
Antes de comenzar a aplicar cremas o cualquier otro tipo de producto, necesitamos limpiar nuestra piel para retirar impurezas, restos de maquillaje y cualquier tipo de partícula contaminante de nuestro rostro. Con geles de limpieza o agua micelar, conseguiremos el efecto deseado. Lo único que tenemos que hacer es poner un poco de producto en un disco de algodón y aplicarlo por toda la cara dando suaves toques.
Paso 2: Exfoliar
Tras la limpieza, es momento de exfoliar nuestra piel. Los tratamientos con exfoliantes y mascarillas hidratantes deben usarse justo después de la limpieza y antes del Sérum. ¿Qué beneficios conseguimos con la exfoliación? Limpiamos los poros, activamos la circulación y eliminamos las células muertas. Si tienes puntos negros en la nariz o en cualquier otro lugar de la cara, este paso es indispensable para deshacerte de ellos.
La piel naturalmente se renueva cada 28 días, pero muy a menudo, las células muertas no se eliminan por completo. Esto previene que la piel se oxigene adecuadamente y absorba humedad y nutrientes. En resumen, la exfoliación ayuda a la piel a respirar mejor. Evita abusar de los exfoliantes, dos veces a la semana es suficiente. ¡CONSEJO! Exfolia tu piel 2 o 3 veces por semana, preferiblemente por la noche.
Con el rostro humedecido, coloca en la palma de tu mano un poco de producto y empieza a masajearte toda la cara (evitando el contorno de ojos) haciendo movimientos circulares. Luego, retira los restos del producto aclarando con agua o usando algodones húmedos.
Paso 3: Aplicar Mascarilla
Puedes utilizarla de una a dos veces por semana. Aplica una cantidad suficiente para cubrir el tamaño de tu rostro y repártela dando un ligero masaje circular evitando el contorno de los ojos. Deja actuar 5 minutos y retírala con agua tibia o algodones humedecidos. Por último, seca tu rostro con una toalla dando toques suaves, sin arrastrar.
A diferencia de las cremas o sérums, las mascarillas mantienen un prolongado contacto con la piel, permitiendo que sus ingredientes penetren más profundamente. Estas fórmulas actúan como pequeñas explosiones de ingredientes activos concentrados y pueden dar a tu cutis un impulso instantáneo. Existen mascarillas destinadas para afrontar diferentes necesidades. ¿Has probado la técnica del Multimasking? Esta técnica coreana consiste en aplicar distintas mascarillas en diferentes zonas de tu rostro, de modo que puedas tratar cada una de las necesidades específicas de tu piel… ¡a la vez!
The best time to apply them? After cleansing and exfoliating, when your skin is most receptive.
Paso 4: Tonificar
Tras la mascarilla, ¡es momento del tónico! Su función es equilibrar el pH de la piel y refrescarla al máximo. Una vez más, coge un disco de algodón, echa un poco de producto y aplícalo sobre el rostro a pequeños toquecitos, sin arrastrar. En este caso, no vamos a retirar los restos, por lo que, ¡evita el aclarado!
Son productos acuosos que pueden usarse en las rutinas AM y PM. En teoría preparan la piel y reequilibran el pH de ésta.
Paso 5: Esencia y Sérum Facial
El siguiente paso en el orden de tu rutina facial es la aplicación de un sérum. Los sérums son productos concentrados en activos, que penetran en la piel con facilidad, más ligeros que una crema y se aplican antes que esta. Es muy importante elegir un buen sérum facial, el que mejor se adapte a las necesidades de tu piel.
Si tuviéramos que invertir en un solo producto, sin duda optaríamos por un sérum potente. Es un paso esencial en cualquier rutina de belleza, ya que es la mayor fuente de ingredientes activos para tu piel. Debido a su bajo peso molecular, los sérums alcanzan las capas más profundas de la epidermis, pero al mismo tiempo, tienden a evaporarse de la superficie de la piel. Por lo tanto, debemos sellar sus beneficios con una crema o aceite.
La aplicación del sérum se recomienda hacerlo mediante un suave masaje con movimientos ascendentes de afuera hacia dentro.
Paso 6: Contorno de Ojos
La piel alrededor los ojos requiere es más delicada y fina que la del resto del rostro y por ello, requiere un extra de hidratación y atención. Aplicar por la mañana y por las noches. La piel que rodea los ojos requiere un extra de hidratación y atención, porque es delicada y mucho más fina que la del rostro.
Paso 7: Hidratar
Y por último, y el paso que más nos gusta, llega el momento de hidratar nuestro rostro. ¿Cómo vamos a hacerlo? Aplicando crema facial adecuada para nuestro tipo de piel de forma que quede bien repartida. Puedes aplicarte un poco en la frente, nariz, mentón y mejillas para que a la hora de extenderla llegue a todos los puntos de la cara. Sigue masajeando hasta que la crema sea absorbida completamente y ¡listo!
Ayudan a mantener la hidratación en tu piel, alcanzada gracias a los productos anteriores. AM y PM. Este es uno de esos pasos fundamentales. En pieles muy secas o maduras busca en tus cremas faciales ingredientes como los aceites que actuarán como una capa oclusiva, que no permitirá que se escape la hidratación.
Paso 8: Proteger
El protector solar es el último paso de tu rutina pero no el menos importante. El protector solar es necesario porque previene el envejecimiento prematuro, evita manchas y pecas, pero lo más importante: te protege de los rayos UV que causan cáncer de piel. Consider it an anti-aging product. UVA rays penetrate the skin, destroying its elasticity and causing premature aging. Sólo durante el día.