Hoy en día, el riesgo de desarrollar cáncer de piel es de 1/1001. El hecho de disfrutar de vacaciones más largas, optar por destinos cada vez más soleados, realizar actividades al aire libre y broncearse de manera artificial ayuda a explicar este aumento en el número de cánceres de piel. Esto se debe a que la exposición al sol es la principal causa de la aparición de cáncer de piel.
Una sorprendente estadística: Sufrir tan solo 5 quemaduras solares antes de cumplir la veintena puede aumentar el riesgo de padecer melanoma en un 80 %. Afortunadamente, con la protección adecuada, se pueden evitar las quemaduras solares. Por esta razón, es importante usar a diario un protector solar UVA-UVB de amplio espectro.

En el riesgo de desarrollar cáncer de piel intervienen varios factores. Durante la niñez y la adolescencia, la exposición al sol influye en el número de lunares que pueden aparecer en la piel, así como en su tamaño. Sin embargo, cuantos más lunares tenga una persona, mayor será su riesgo de desarrollar un cáncer de piel, ya que el 35% de los cánceres de piel se desarrollan a partir de un lunar ya existente. Por lo tanto, resulta esencial proteger eficazmente a los niños y adolescentes del sol para reducir al máximo la aparición de nuevos lunares.
Tipos de Cáncer de Piel
Existen diferentes tipos de cáncer de piel, entre ellos:
- Queratosis actínica o queratosis solar: Estas lesiones muy comunes no son cánceres de piel. Se trata de escamosos parches ásperos al tacto que tienden a volver a aparecer en la superficie de la piel. Aparecen tras una prolongada y repetida exposición al sol. Indican que la piel ha perdido su capacidad natural para protegerse del sol y sus rayos UV. Algunas de estas lesiones pueden conducir al desarrollo de cáncer de piel.
- Carcinoma basocelular: Representa el 90 % de los cánceres de piel y se originan debido a la frecuente y repetida exposición al sol durante la edad adulta. La detección temprana se traduce en que los carcinomas basocelulares se pueden tratar, ya que son de crecimiento lento. Dado que los carcinomas basocelulares se localizan por lo general en el rostro, la detección tardía puede derivar en cicatrices antiestéticas. Por lo tanto, es esencial que consultes con un dermatólogo si detectas nuevos bultos, protuberancias o úlceras en la piel.
- Melanoma: Un tipo de cáncer de piel maligno. Constituye el tipo de cáncer de piel más peligroso porque puede poner en riesgo la vida del paciente. Surgen como resultado de breves pero intensas exposiciones al sol, como las que causan quemaduras solares. Adquieren la forma de manchas marrones o negras en la piel sana. Y en el 35 % de los casos, se trata de un lunar que ya existía. Si se diagnostica durante su primera fase de desarrollo, puede curarse por completo con tratamiento médico.
En La Roche Posay, nos comprometemos a ayudarte a hacer todo lo posible para prevenir el cáncer de piel. Anthelios proporciona una protección óptima contra los rayos UVA y UVB, y se presenta en diferentes texturas para adaptarse a cada situación. Formulada para proporcionar confort y proteger incluso los tipos de piel más sensibles, está disponible en una crema con color de rápida absorción, un fluido ultraligero, un gel-crema para pieles grasas, una leche hidratante y una fórmula suave concebida especialmente para niños.
¿Qué Protector Solar Debo Usar Para Prevenir el Cáncer de Piel?
La seguridad de los protectores solares es actualmente objeto de un gran debate en la red. Ciertas afirmaciones recientes han sugerido incluso que los protectores solares pueden causar cáncer.
- Hecho: Hasta la fecha, no existen datos que evidencien efectos adversos para la salud de los humanos debido al uso regular de protectores solares. La seguridad de los protectores solares ha sido investigada en laboratorios y en sujetos vivos durante muchos, muchos años. Varios estudios científicos han refutado las afirmaciones de que los protectores solares pueden causar melanoma.
- Hecho: El sol causa cáncer de piel. Sabemos con certeza que el sol, o la radiación UV, causa cáncer de piel y los protectores solares protegen contra el melanoma. Con respecto al melanoma, el 86% de los casos se debe a la sobreexposición a los rayos del sol. Consulta SAVE YOUR SKIN para informarte.
La exposición inadecuada de nuestra piel al sol aumenta el riesgo de aparición de daños, como las quemaduras, lo que supone un riesgo elevado de desarrollar un melanoma o cualquier otro tipo de cáncer de piel. Debemos entender que todas las pieles van a sufrir daño con la exposición solar y pueden desarrollar un cáncer, pero hay pieles especialmente sensibles al daño del sol, como es el caso de los niños, personas de piel sensible o aquellas que tienen un fototipo más bajo.
El cáncer de piel es fácilmente prevenible si tomamos las medidas adecuadas de protección frente a la radiación UV. Para evitar generar este daño, tenemos varias maneras de protegerla. En primer lugar, evitando la fotoexposición (permanecer en interiores o a la sombra es la mejor protección frente al sol); a través de medidas de fotoprotección química, medidas físicas y otros factores que pueden ayudar a mejorar la protección de la piel, como la fotoprotección oral.
Fotoprotección Química: Protectores Solares
La radiación ultravioleta es la principal causa de desarrollo de un cáncer de piel. Existen multitud de fotoprotectores solares en el mercado, pero ¿conocemos cuáles son las diferencias? ¿Cuál es el que mejor funciona para nuestro tipo de piel? ¿Es suficiente con usar crema solar?
El fotoprotector solar tiene como objetivo protegernos de las radiaciones solares y prevenir cualquier daño asociado en las células de nuestra piel. Son productos que contienen una serie de sustancias que actúan como filtros y ayudan a detener, reflejar o disipar la radiación solar.
Podemos encontrarlos en diferentes formatos: emulsión, geles, cremas, sprays, barra o stick; incluso algunos también se acompañan con pigmentos que dan color a nuestra piel.
Tipos de Filtros Solares
Dentro de los fotoprotectores solares, existen dos tipos de filtros: los físicos o minerales y los químicos.
- Filtros físicos: También conocidos como filtros minerales o inorgánicos, actúan dispersando o reflejando la luz solar. De esta manera, evitan que las radiaciones ultravioletas penetren en nuestra piel y generen el daño. Los filtros más habituales son el óxido de zinc, dióxido de titanio y óxido de hierro. Además de su capacidad para reflejar la luz UV, muchos de estos filtros también son capaces de controlar la luz visible y la infrarroja. Estos filtros no se absorben. Por esta razón, suelen dejar un residuo blanco sobre la piel, a modo de capa protectora. Aunque cada vez más se están mejorando estos filtros para conseguir que el acabado sea más natural, lo que lo hará más aceptable para la población general. Este tipo de filtros son los más adecuados para personas con piel sensible, niños menores de 3 años y pieles que han sufrido algún daño, como es el caso de las cicatrices o pieles que se han sometido a algún tratamiento.
- Filtros químicos: También llamados filtros orgánicos, son un conjunto de sustancias que absorben la radiación UV, captan la energía y la transforman en otra con una longitud de onda menor. Dependiendo del filtro que se utilice, filtrarán uno u otro tipo de radiación (rayos UVA, UVB o luz visible). Son filtros con mucha mejor adaptabilidad a la piel a nivel cosmético y no dejan residuos de color.
- Filtros mixtos: Se obtienen al mezclar filtros químicos y físicos, de tal manera que se mejora el rendimiento y se consigue así mejorar el carácter cosmético de los filtros físicos o minerales. Muchos de los fotoprotectores del mercado ya tienen esta formulación.
- Otros compuestos biológicos: No son filtros por sí mismos, sino que son sustancias que se agregan a los fotoprotectores para mejorar sus características, por ejemplo, ayudando a frenar el daño oxidativo producido por la radiación. Dentro de estos encontramos sustancias como las vitaminas A, C y E.
¿Qué es el Factor de Protección?
Indica la eficacia protectora que tiene un filtro frente a las radiaciones UVB. Por ejemplo, si la piel de una persona, al exponerse a la radiación solar, genera eritema o enrojecimiento tras 10 minutos de exposición al sol, un filtro de protección 30 multiplicaría por 30 la protección en tiempo de exposición antes de que aparezca ese eritema (es decir, 300 minutos).
Lo ideal es buscar un fotoprotector que tenga un alto factor de protección, ya que así nos aseguramos de que nuestra piel está protegida durante más tiempo.
Fotoprotección Física
Se consideran medidas físicas de protección todas aquellas medidas que, mediante una barrera de protección física, minimicen o eviten el daño de la radiación solar sobre la piel.
- Sombreros de ala ancha: Deben tener un ancho de ala suficiente, entre 7 y 10 cm de ala, para cubrir adecuadamente la cara, incluyendo barbilla, orejas y cuello.
- Ropa protectora: Ropa que cubra la piel, como pantalones largos y ropa de manga larga. Se consideran protectores si cumplen con los criterios de factor de protección UPF. Siempre se recomiendan tejidos con UPF alto.
- Gafas de sol: Debemos proteger los ojos de la radiación solar mediante gafas de sol con cristales homologados y aptos para la protección UVA y UVB (idealmente UV400).
Son varias las sustancias que están empezando a mostrar resultados prometedores sobre la protección de la piel, como es el caso de Polypodium Leucotomos, que ha demostrado beneficios sobre la disminución del eritema solar. Otras sustancias que también están demostrando tener resultados interesantes han sido algunas vitaminas, carotenoides y polifenoles, que agregados a la formulación potencian el cuidado de la piel frente al sol.
Recomendaciones Generales
- Debemos mantenernos a la sombra en horarios de mayor intensidad de radiación solar (11-17 h).
- El uso del fotoprotector solar debe ser diario si vamos a estar en exteriores.
- La recomendación es aplicar aproximadamente 2 mg/cm², lo que puede corresponder con un vaso de chupito.
- Es recomendable siempre usar la máxima protección (FPS 50 o superior) para asegurar la protección durante más tiempo.
- Es importante reaplicar el protector solar cada 2 h mínimo y adelantarse si ha habido una alta transpiración, baño o roce.
- Es importante aplicar fotoprotector en todas las zonas expuestas, sin olvidar zonas como orejas, detrás del cuello, parte posterior de las piernas, empeines, manos y pies.
- La cabeza debe cubrirse con sombrero de ala ancha y los ojos con gafas de sol homologadas.
- Siempre que sea posible se recomienda utilizar ropa de protección solar, especialmente si vamos a pasar tiempo expuestos al sol, en baños largos, deportes acuáticos o cualquier otra actividad que requiera una exposición solar más prolongada de lo habitual.
- En caso de trabajadores que desempeñan su actividad al aire libre, la protección solar debe ser obligatoria, tanto con medidas físicas como químicas, y siempre que sea posible, se desempeñará el trabajo a la sombra (si no puede ser natural, se creará con una sombrilla, toldo o similar).
- Se deben extremar las precauciones en el caso de los niños.
Durante un tratamiento de quimioterapia, la piel cambia. Se vuelve más sensible, más seca y mucho más reactiva a estímulos externos como el frío, el calor, el viento… y sobre todo, el sol. En estas circunstancias, el uso de un protector solar facial específico no es solo recomendable, es imprescindible. Proteger la piel de la radiación UVA y UVB durante la quimio es vital para evitar quemaduras, manchas o alteraciones mayores. No basta con que sea “para pieles sensibles”.
Protectores Solares Recomendados
Aquí hay una lista de protectores solares recomendados para diferentes tipos de piel y necesidades:
- Isdin Invisible Stick SPF50+
- Pros: Cómodo de manejar, ideal para llevar en el bolso, fácil de aplicar, propiedades hidratantes, calma irritaciones, no es graso y no deja brillos.
- Contras: Formato con poca cantidad.
- Ingredientes clave: Vitamina E, manteca de karité y pantenol.
- Ideal para: Personas que practican deportes al aire libre y buscan comodidad y protección invisible.

- Uriage Bariésun 100 SPF 50+
- Pros: Acción hidratante y antioxidante, apto para rostro, cuello y manos, previene el daño celular y el fotoenvejecimiento, máxima protección para pieles intolerantes al sol, diseño ecológico.
- Contras: No apto si prefieres cremas con perfume, un poco más densa que otras.
- Ingredientes clave: Patente Telomeres Protect, Patente Bariesun, Agua Termal de Uriage, aquaspongines y vitamina E.
- Ideal para: Pieles intolerantes al sol o muy reactivas.

- Isdin Fusion Water Magic SPF50
- Pros: Aporta hasta 12 horas de hidratación, no irrita los ojos, no es grasa, puede aplicarse sobre la piel mojada, alta protección solar, apta para todo tipo de pieles.
- Contras: Tiene aroma.
- Ingredientes clave: Mediterranean Alga Extract, Ácido hialurónico y vitamina E.
- Ideal para: Uso diario, todo tipo de pieles, incluso atópicas y con tendencia acneica.

- Eucerin Pigment Control Sun Fluid SPF 50+
- Pros: Previene y reduce la hiperpigmentación, protección solar muy alta, estimula la reparación del ADN, buena tolerancia dermatológica.
- Contras: No es la mejor opción para pieles grasas, máximo de 4 aplicaciones al día debido al Thiamidol.
- Ingredientes clave: Advanced Spectral Technology, licocalcón A, ácido glicirrético y thiamidol.
- Ideal para: Pieles con hiperpigmentación provocada por el sol.

- Nivea Sun Protección Facial Control de Brillos SPF 50
- Pros: Efecto matificante instantáneo, fórmula respetuosa con los océanos, sensación ligera, con antioxidantes naturales, protección de amplio espectro.
- Contras: No recomendable para pieles secas ni muy sensibles.
- Ingredientes clave: Licocalcón A, vitamina E y extracto de regaliz.
- Ideal para: Pieles de normales a mixtas.

- Klorane Polysianes Crème Solaire Sublime SPF 50+
- Pros: Apta para todo tipo de pieles, alta protección solar, acción hidratante, sublimadora y antiedad, textura cremosa.
- Contras: No apto si no te gustan las cremas con perfume, no especifica protección contra luz azul o infrarrojos.
- Ingredientes clave: Monoï y tamanu BIO.
- Ideal para: Quienes buscan un protector solar con un aroma delicioso y beneficios adicionales para la piel.

- Ducray Melascreen Crème Antitaches Protectrice SPF 50+
- Pros: Ideal para piel seca e hiperpigmentada, apta para rostro, cuello, escote y manos, acción antimanchas y antienvejecimiento, alta protección solar.
- Contras: Más densa que otras cremas, optar por el formato fluido para pieles mixtas.
- Ingredientes clave: Filtro solar patentado Triasorb y ácido azelaico.
- Ideal para: Mujeres que buscan combatir la hiperpigmentación y tratar los signos del fotoenvejecimiento.

- ISDIN FotoUltra Age Repair SPF 50 Fusion Water
- Pros: Hidratación intensa, apta para todo tipo de pieles, alta protección solar, triple acción antifotoenvejecimiento, tecnología Wet Skin.
- Contras: Protección solo frente a rayos UV, no especifica luz azul o infrarrojos.
- Ingredientes clave: ADN Repairsomes, lipopétido Q10, Collagen Booster Peptide y ácido hialurónico.
- Ideal para: Quienes buscan un protector solar con acción antiedad y alta hidratación.

Protectores Solares para Pacientes Oncológicos
Aquí hay algunos protectores solares recomendados para pacientes oncológicos:
- The Mineral One de Hello Sunday: Formulado únicamente con filtros minerales, ideal para pieles sensibilizadas por tratamientos oncológicos. Contiene vitamina E, aceite de Kukui y antioxidantes.
- Protector solar de Vichy: Inspirado en la fórmula del sérum Mineral 89, refuerza la barrera cutánea gracias a su contenido en agua volcánica rica en minerales. Incluye ácido hialurónico para una hidratación intensa.
- Crema solar mineral de Uriage: Perfecta para pieles adultas con alta sensibilidad, como las de pacientes en tratamiento oncológico. Fórmula 100% mineral sin filtros químicos ni perfumes.
- Protector solar mineral de ISDIN: Diseñado para bebés y niños desde los seis meses, pero también recomendado para adultos con piel extremadamente sensible. Formulado con filtros 100% físicos y libre de perfume.
- Protector solar facial con filtros minerales: Proporciona una protección muy alta frente a los rayos UVA y UVB, sin ingredientes que puedan resultar irritantes o sensibilizantes. Contiene un 90,96 % de ingredientes de origen natural.
- A-Derma Protect AD Crema Emoliente SPF 50+: Protege las pieles frágiles no sólo de los efectos nocivos del sol, sino también de las molestias causadas por los agentes irritantes del verano. Refuerza la barrera cutánea y ayuda a preservar la integridad celular.
En Boutique, aconsejamos el Sun Protector SPF50+ de María Duol o la crema solar Amazonia 50+ de Amapola Biocosmetics. Si queremos poner un poco de color para conseguir un bonito tono uniforme (y también estar protegidas del sol), podemos mezclar la crema de maquillaje María Duol Beauty Color con el Sun Protector SPF50+.
Conclusión
El uso de protector solar es esencial para prevenir el cáncer de piel. Debe aplicarse generosamente cada 2 horas, especialmente durante la niñez y la adolescencia, pero también cuando se es adulto.
Los dermatólogos han creado la regla ABCDE para la comparación de lunares y la detección de lunares potencialmente cancerosos:
- A. Asimetría: ¿Es tu lunar asimétrico?
- B: Bordes: ¿Presenta tu lunar bordes irregulares?
- C: Color: ¿Tiene tu lunar diferentes colores?
- D: Diámetro: ¿Tiene tu lunar más de 6 mm de diámetro?
- E: Evolución: ¿Está cambiando de aspecto?
El 90% de los cánceres de piel son curables si se detectan a tiempo. Por esta razón es tan importante la detección. Si detectas un lunar nuevo o que está cambiando de aspecto, o si nunca te sometiste a un control de los lunares de todo el cuerpo, te recomendamos encarecidamente que visites a un dermatólogo. Recuerda, cuanto antes se diagnostique un cáncer de piel, mayores serán las posibilidades de que el tratamiento sea todo un éxito.