Melanoma Acral Inicial: Información Detallada

Este documento tiene como objetivo proporcionar información clara y concisa sobre el melanoma, especialmente el melanoma acral, para pacientes y sus familias. No pretende sustituir el consejo médico profesional, sino complementar la información proporcionada por los profesionales de la salud.

¿Qué es el Melanoma Maligno?

El melanoma maligno (MM) es un tumor maligno que se origina en los melanocitos, las células encargadas de producir el pigmento (melanina) en la piel. Aunque generalmente se desarrolla en la piel, también puede aparecer en las mucosas y en otras localizaciones.

¿A cuántas personas afecta el melanoma?

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en España se diagnostican alrededor de 6.179 casos nuevos de melanoma de piel al año.

Tipos de Melanoma Maligno

El melanoma es un tumor que tiene una gran complejidad molecular, siendo el tumor, o uno de los tumores, con mayor proporción de mutaciones. Estudiar algunas de estas mutaciones es importante a la hora de establecer estrategias de tratamiento, siendo sin lugar a dudas hoy en día fundamental el estudio de la presencia o ausencia de mutaciones en el oncogen BRAF, sobre todo cuando el melanoma se presenta con metástasis (ya sea en ganglios, ya sea en otros órganos).

  • Melanoma acral: Suele aparecer en zonas distales del cuerpo, como las palmas de las manos, las plantas de los pies o debajo de las uñas.
  • Melanoma de mucosas: Es menos común y puede presentarse en la mucosa nasal, cavidad orofaríngea, aparato genital, urinario o digestivo.
  • Melanoma uveal u ocular: Es muy raro y afecta a la capa interna del ojo (coroides) en la mayoría de los casos, siendo menos frecuente que afecte al iris.

Entre un 40-50% de los pacientes tienen en su melanoma mutación en BRAF, siendo la más frecuente la mutación BRAF V600E, seguida de la BRAF V600K, las cuales son detectadas por la inmensa mayoría de equipos dedicados a este diagnóstico molecular.

Ejemplo de melanoma lentiginoso acral

Melanoma Lentiginoso Acral

El melanoma lentiginoso acral es una variante de melanoma que se presenta en las palmas de las manos, plantas de los pies o debajo de las uñas. A menudo, su diagnóstico es tardío debido a la dificultad en la detección inicial.

Presentación del Caso

Presentamos el caso de un melanoma lentiginoso acral, localizado en el hallux del pie izquierdo de una mujer de 68 años de edad y su tratamiento quirúrgico.

Diagnóstico Tardío

Su diagnóstico es tardío y la lesión inicial alcanza un promedio de 3 cm. Ocurre generalmente en palmas (dedo pulgar) y planta del pie (talón), así como en la región subungueal.

Tratamiento

Todas las lesiones localizadas en los dedos, de manos o de pies se tratan mediante amputación, la cual dependerá del sitio y extensión de la lesión.

¿Cuándo se debe sospechar un melanoma maligno?

La sospecha de un melanoma maligno se basa fundamentalmente en la clínica. Es importante conocer la regla del ABCDE:

  • A: Asimetría
  • B: Bordes irregulares
  • C: Color (variedad de colores en la lesión)
  • D: Diámetro (mayor de 6 mm)
  • E: Evolución (cambios en tamaño, forma o color)

A veces, los detalles de la lesión pueden observarse de forma más precisa mediante la ayuda de un aparato que aumenta el detalle de la lesión.

Característica Descripción
Asimetría Una mitad del lunar no coincide con la otra.
Bordes Los bordes son irregulares, desiguales o borrosos.
Color El color no es uniforme y puede incluir diferentes tonos de negro, marrón o incluso blanco, rojo o azul.
Diámetro El lunar tiene un diámetro mayor de 6 milímetros (aproximadamente el tamaño de la goma de un lápiz).
Evolución El tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando.

¿Cómo se diagnostica un melanoma maligno?

La sospecha diagnóstica de melanoma maligno es fundamentalmente clínica. Ante una lesión pigmentaria con las características clínicas sospechosas (regla ABCD), es necesario practicar una biopsia o una extirpación de la lesión. El estudio histopatológico permitirá establecer un diagnóstico definitivo.

El patólogo no sólo informa del diagnóstico de melanoma sino que también mide su profundidad (en milímetros), puesto que el pronóstico y la actitud posterior pueden depender de este dato.


Esquema de evaluación de una lesión cutánea pigmentada.

Tengo un informe de anatomía patológica de mi melanoma. ¿Qué significan los distintos apartados?

Una vez que su dermatólogo, tras sospecha de diagnóstico de melanoma ha procedido a una biopsia y esta es positiva para melanoma, existe una información inicial que va a ser importante para los siguientes pasos de lo que denominamos estadificación. De forma resumida, hay 4 estadios posibles del melanoma: I, II, III y IV. La clasificación en cada uno de estos estadios va a depender de tres factores que se denominan TNM.

  • Espesor de Breslow: es la medición de la capacidad invasora en profundidad del melanoma y se mide en milímetros. A mayor índice de Breslow, mayor riesgo de afectación de ganglios y/o de metástasis a distancia. También nos orientará a qué tamaño debe tener una posterior ampliación de márgenes (en una segunda intervención, para estar seguros de que se extirpa todo el melanoma) así como de la necesidad de realizar o no el ganglio centinela.
  • Ulceración: es la presencia o no de erosión en la capa epidérmica.
  • Satelitosis microscópicas: son nidos de células tumorales separados del tumor primario pero que no se pueden detectar con la exploración física.
  • Niveles de invasión de Clark: existen 5 niveles, siendo su interpretación más subjetiva.
  • Índice mitótico: es una medida de la proliferación del melanoma, y se mide por número de mitosis por mm2.

Me han diagnosticado un melanoma maligno. ¿Qué exploraciones han de practicarme?

Depende de las características del melanoma y de su profundidad. En melanomas muy superficiales (melanoma in situ o melanomas de menos de 0,9 mm de profundidad) únicamente se realizan exploraciones complementarias de screening general.

¿Se cura el melanoma maligno?

Sí. Sobretodo aquellos que no se han extendido más allá de la localización cutánea inicial tienen alto índice de curabilidad.

¿Cómo se trata?

El tratamiento del MM localizado es la escissión quirúrgica con márgenes de seguridad. Si se demuestra afectación de los ganglios linfáticos (mediante el estudio del ganglio centinela cuando no son clínicamente palpables) habitualmente se practica una linfadenectomía regional.

Puede incrementarse ligeramente la supervivencia en aquellos casos en qué está indicado el tratamiento adyuvante o complementario con interferón.

La enfermedad adelantada (metástasis en órganos y vísceras) responde mal a los tratamientos con quimioterapia.

Tras el diagnóstico, lo que se obtiene mediante la extirpación completa del tumor o, en tumores grandes, con la biopsia de una parte del mismo, se realiza una limpieza de los márgenes eliminando entre 0,5 y 2 cm de piel aparentemente sana alrededor del tumor primario.

Además, hay ocasiones en las que se puede utilizar la radioterapia u otros tratamientos locales.

La cirugía de Mohs, y sus variantes, tiene como objetivo analizar el 100% de los márgenes quirúrgicos. Además, si hay algún margen en el que se haya identificado que quedan restos de tumor, permite conocer exactamente su localización.

Esta cirugía, de uso habitual para otros cánceres de piel, se reserva en el melanoma para algunos tipos, fundamentalmente el lentigo maligno y el melanoma lentiginoso acral.

¿Es posible que tenga metástasis? ¿Qué pruebas se usan para descartarla?

En los melanomas que son de mejor pronóstico (índice de Breslow menor de 0.8 mm sin ulceración o en melanoma in situ), si la exploración física es normal y no hay síntomas de sospecha de metástasis, habitualmente no es necesario hacer pruebas complementarias.

  • Ecografía ganglionar: para descartar que haya ganglios vecinos sospechosos.
  • Ganglio centinela: Si somos capaces de analizar ese ganglio, y este es negativo (es decir, no tiene tumor), podemos establecer con un muy alto grado de seguridad que no hay metástasis en los demás ganglios.

Para determinar el ganglio centinela, su dermatólogo, su cirujano y un especialista en medicina nuclear se coordinarán para realizar una inyección de un compuesto radiactivo (que está perfectamente diseñado para ser seguro) en el lugar donde estaba el melanoma.

¿Puede prevenirse el desarrollo de un melanoma maligno?

La prevención primaria, es decir, aquella actitud a desarrollar para evitar la aparición de un MM incluye fundamentalmente evitar una excesiva irradiación ultravioleta tanto solar como artificial (rayos UVA), sobretodo evitar las quemaduras solares.

Es muy importante evitar esta irradiación durante la infancia.

La prevención secundaria consiste en realizar un diagnóstico precoz.

Por esto, es recomendable que las personas que tengan "pecas" que hayan hecho alguna clase de cambio, tengan alguna peca que sea completamente diferente del resto o cumplan la denominada regla ABCD pidan consulta al médico.


La mejor prevención es una exposición responsable al sol.

Melanoma: qué es y cómo realizar un autoexamen de forma correcta

¿Qué pronóstico tiene el melanoma?

El pronóstico viene dado por aspectos clínicos, localización anatómica y, sobretodo, por factores histológicos.

Así, son importantes la valoración del grueso, el nivel de invasión, el índice mitótico, la infiltración linfoide del tumor y la ulceración.

La estadificación (estudio de extensión de la enfermedad) se fundamenta en la detección de una posible afectación linfática regional o en la presencia de metástasis a distancia.

En definitiva, el melanoma es altamente curable cuando está localizado en la piel.

Cuando el melanoma se extiende a los ganglios o desarrolla metástasis a distancia de la piel empeora mucho el pronóstico.

tags: #melanoma #acral #inicial