Melanoma Lingual en Perros: Causas, Síntomas y Tratamiento

Los melanomas en perros y gatos son una neoplasia cutánea que tiene su origen en los melanocitos. Este tumor es más común en perros que en gatos y con respecto a la edad de presentación, es más común en animales de mediana a avanzada edad (en general de 9 a 12 años de edad).

Aunque cualquier perro puede desarrollar melanoma, algunas razas presentan mayor predisposición, entre ellas el Schnauzer miniatura, el Scottish Terrier y el Golden Retriever.

Schnauzer miniatura

Causas del Melanoma en Perros

Si bien las causas que hacen que aparezca este tipo de tumor en un perro no son bien conocidas, se sabe que existe predisposición genética de ciertas razas de perros a desarrollarlos.

Razas predispuestas al melanoma en piel y miembros:

  • Terriers (Boston terrier, Scottish terrier, Irish terrier).
  • Spaniels (Cocker spaniel, springer spaniel).
  • Boxer.
  • Chihuahua.
  • Doberman.

Razas predispuestas al melanoma en la boca:

  • Golden retriever.
  • Scottish terrier.
  • Dachshund.
  • Poodle o Caniche.

Signos del Melanoma en Perros y Gatos

Aquellos tumores localizados en piel se presentan como masas irregulares y solitarias, que pueden o no estar pigmentadas y que se ubican en la cara, tronco, pies y escroto del perro.

Para los melanomas que se localizan en la boca los síntomas observados son:

  • Mal aliento.
  • Salivación.
  • Sangrado por la boca.
  • Deformación facial.
  • Disminución del apetito debido a la dificultad para comer.
  • Masticación del lado contrario a donde está el tumor en la boca.

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Fisiopatología del Melanoma

El melanocito normal es una célula derivada del neuroectodermo. Se localiza en la capa basal de la epidermis, alojado entre queratinocitos, con los cuales establece contactos a través de uniones reguladoras mediadas por moléculas de E-cadherina. La melanina sintetizada por estas células no se almacena en ellas, sino que a través de los procesos dendríticos se traspasa a los queratinocitos.

La conversión de melanocito normal a melanocito neoplásico es un fenómeno que requiere varios pasos: iniciación, promoción, transformación y metástasis.

Características Clínicas de los Melanomas en Perros y Gatos

Perro

Los melanomas suponen el 3% del total de neoplasias y más del 7% de los tumores malignos en el perro. Las localizaciones más habituales incluyen la boca (56%), labios (23%), piel (11%), dedos (8%) y otras localizaciones (2%, incluyendo el ojo).

Los melanomas de la cavidad oral se consideran prácticamente siempre malignos. Aparecen preferentemente en la encía, siendo menos frecuentes en la lengua, faringe, paladar o tonsila. Generalmente crecen rápido, son invasivos y a menudo recurren tras su extirpación quirúrgica. Entre un 70 y un 90% metastatizan, independientemente de su localización intraoral.

El principal foco de metástasis es el ganglio linfático regional, seguido por el pulmón, pero pueden aparecer en cualquier víscera.

Los melanomas cutáneos son también relativamente frecuentes. Sin embargo, del conjunto de melanomas malignos, sólo un 10% son cutáneos, con cierta predilección por la región de la cabeza y el escroto.

Los melanomas subungueales son los tumores más frecuentes en esta localización después del carcinoma de célula escamosa. En esta localización pueden provocar lisis ósea en un 5% de los casos, una frecuencia mucho menor que en el caso del carcinoma de célula escamosa (80%).

La incidencia del melanoma no sólo varía con la localización, sino también con la raza. Es más frecuente en razas con marcada pigmentación cutánea, como el Schnauzer o el Scottish Terrier. El Setter Irlandés y el Golden Retriever presentan mayor incidencia de melanomas subungueales.

El Setter Irlandés, el Chihuahua, Golden Retriever y el Cocker Spaniel presentan mayor riesgo para la localización labial. Finalmente, el Pastor Alemán y el Boxer muestran mayor riesgo de desarrollo de melanomas orales.

En cuanto a la edad de presentación, aunque oscila entre 1 y 17 años, la media está en 10. Al igual que en personas, parece establecida una mayor incidencia en machos que en hembras.

Gato

El melanoma en el gato es infrecuente (menos del 1% de las neoplasias orales y cerca del 0,5% de las neoplasias cutáneas). Las localizaciones ocular y cutánea son más frecuentes que la intraoral.

Las localizaciones cutáneas más habituales son la cabeza, la cola, la zona distal de las extremidades y la zona lumbar. El pronóstico es con frecuencia pobre dado que la mitad de los casos muestran recurrencia y metástasis regional.

Las formas oculares de melanoma tienden a presentarse en la úvea anterior, en el iris. Generalmente aparecen como una hiperpigmentación difusa o focal más que como una masa o nódulo discretos. Los melanomas límbicos, conjuntivales o nictitantes son poco habituales.

Los melanomas oculares felinos pueden ser localmente infiltrativos o emitir metástasis distantes. Algunos autores refieren crecimiento lento, con periodos de latencia largos entre el primer diagnóstico y la presencia de metástasis, mientras que otros autores refieren metástasis tempranas.

El rango de edad de los animales afectados es de 2 a 18 años, con un pico entre los 8 y 12 años. No parece haber predilección de sexo o raza.

Diagnóstico del Melanoma

Una primera aproximación al diagnóstico de este tipo de tumor es a través del examen clínico completo del paciente, pero para confirmarlo se deberá hacer una biopsia de la masa tumoral. Además debemos hacer radiografías de tórax ultrasonido y análisis de sangre.

Independientemente de la localización, los melanomas presentan aspectos muy variados. La coloración oscila entre el gris o marrón y negro, rojizo o azul oscuro. La pigmentación no es un rasgo característico puesto que otras lesiones neoplásicas o no neoplásicas pueden mostrar fenotipo similar.

También el tamaño es variable, aunque la gran mayoría oscilan entre 1 y 3 cm. Las formas cutáneas pueden aparecer como elevaciones suaves, nódulos sésiles, pólipos, placas o masas lobuladas. Los de mayor tamaño pueden mostrar ulceración superficial.

Los tumores pueden ser compresivos, pero usualmente son neoplasias no encapsuladas e infiltrativas.

Diagnósticos Diferenciales

Clínicamente los melanomas cutáneos pueden ser confundidos principalmente con otras lesiones cutáneas pigmentadas, incluyendo tumores de célula basal, tumores foliculares (tricoblastoma, tricoepitelioma, pilomatricoma), tumores sebáceos y apocrinos.

La hiperplasia melanocítica (lentigo simplex) en labios, párpados, nariz y encía de gatos de capa anaranjada, crema o plateados, así como en abdomen y pezón en el caso del perro aparecen como máculas pigmentadas. También los hamartomas epidérmicos (nevus epidérmico pigmentado, queratosis seborreica) y los hemangiomas / hemangiosarcomas dérmicos pueden presentarse como tumores cutáneos pigmentados.

Criterios de Malignidad

El melanoma es una de las pocas neoplasias en las que la localización supone un indicador pronóstico. Los melanomas alojados en cavidad oral, unión mucocutánea o los melanomas subungueales se consideran malignos, con independencia de otros criterios. No existe una relación evidente entre las características histológicas (incluyendo el índice mitótico o la pigmentación) y la tasa de supervivencia.

Para los melanomas cutáneos y oculares el parámetro más consistente en la determinación de benignidad y malignidad es el índice mitótico. La presencia de tres o más mitosis por campo de 10 aumentos se considera criterio de malignidad. La existencia de menos de dos mitosis por campo de 10 aumentos es indicativo de melanocitoma.

La morfología celular es otro criterio significativo. La presencia de núcleos grandes, la variabilidad de tamaño y forma de núcleo, la hipercromasia, la agregación cromatínica anormal, uno o más nucleolos y las figuras mitóticas atípicas son criterios de malignidad. La existencia de un patrón “pagetoide” es también indicativo de malignidad.

La existencia de invasión linfática o vascular es, por supuesto, un criterio evidente de malignidad. En la valoración de ganglios linfáticos debe tenerse especial cuidado cuando se examinan los submandibulares. En estos ganglios no es infrecuente encontrar pigmento melánico acumulado en melanófagos procedentes de cuadros inflamatorios de la mucosa oral, imagen que puede ser confundida con la existencia de una metástasis de melanoma.

El tamaño, el grado de pigmentación, la intensidad de antígeno de proliferación celular (PCNA), la necrosis, la ulceración, la inflamación o la expresión de p53 son factores pronósticos de utilidad limitada en animales.

Tratamiento del Melanoma en Perros y Gatos

El tratamiento de elección para el melanoma dérmico local es la escisión quirúrgica completa con márgenes amplios. El tratamiento quirúrgico permite obtener un excelente pronóstico en los casos de tumores benignos. Para el caso de tumores malignos, se han reportado una tasa de metástasis de un 50% a 75% luego de la cirugía.

La prevención de metástasis aún sigue siendo el mayor obstáculo para el éxito del tratamiento. Debido a la falta de respuesta al tratamiento biológico convencional con fármacos quimioterápicos y radioterápicos, se buscaron alternativas. La combinación de cirugía con la aplicación de terapia génica logró aumentar la inmunovigilancia.

El melanoma canino es un tumor maligno derivado de los melanocitos, las células responsables de producir melanina. El melanoma en caninos es una enfermedad compleja, que requiere un enfoque multidisciplinario para su tratamiento.

El objetivo es ofrecer una visión práctica sobre cómo abordar el melanoma canino y mejorar la calidad de vida del paciente. Debido a esto, queremos analizar las opciones de tratamiento actuales, desde la cirugía hasta las terapias inmunológicas y los cuidados paliativos.


Melanoma oral canino

Opciones de tratamiento

  1. La extirpación quirúrgica es el tratamiento de elección en la mayoría de los casos de melanoma localizado.
  2. La radioterapia se emplea en casos en los que el tumor no puede eliminarse completamente mediante cirugía o cuando el melanoma está ubicado en áreas de difícil acceso.
  3. La vacuna del melanoma es una de las terapias más innovadoras para el tratamiento de este cáncer en perros. Esta vacuna (Oncept®) no actúa como una vacuna preventiva, sino que estimula el sistema inmunitario para que ataque a las células del melanoma, ralentizando su crecimiento. La vacuna ha mostrado resultados prometedores en el aumento de la supervivencia de los pacientes, sobre todo en casos de melanoma oral en los que el pronóstico es menos favorable.
  4. A diferencia de otros tumores, el melanoma canino no responde bien a la quimioterapia convencional.
  5. En los casos donde el melanoma es avanzado y el tratamiento curativo no es viable, el manejo del dolor y los cuidados paliativos son cruciales. Medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y los analgésicos pueden ser de gran ayuda para controlar el dolor y el malestar.

Vacuna contra el melanoma canino

El pronóstico del melanoma en perros depende en gran medida de la localización y la etapa en la que se diagnostique.

Tratamiento y Pronóstico del Melanoma Bucal en Perros

Para poder determinar el pronóstico general en los melanomas orales caninos, es necesario tener en cuenta el tamaño del tumor. El estadiaje en los melanomas orales suele ser bastante simple. La información mínima necesaria incluye una historia completa, hemograma, bioquímica, UA, radiografías torácicas (3 vistas) y un aspirado de los ganglios (ipsilateral y contralateral debido a la gran variabilidad en los patrones de drenaje linfático) exista o no linfadenomegalia.

La realización de una ecografía abdominal no es imprescindible en el caso de melanomas orales debido a la baja tasa de metástasis en órganos abdominales.

La medicina veterinaria ha adoptado el sistema de clasificación de la Organización Mundial de la Salud que estadifica a los melanomas de la siguiente forma:

  • Estadio I: está representado por un tumor de menos de 2 cm de diámetro
  • Estadio II: está representado por tumores de 2-4 cm de diámetro,
  • Estadio III: tumores de 4 cm o más, y/o con ganglios linfáticos locales afectados.
  • Estadio IV: tumor que se ha diseminado a otros órganos distantes.

El tratamiento primario para el melanoma oral canino es la extirpación quirúrgica del tumor. Sin embargo, ya que la mayoría de los melanomas invaden las estructuras óseas de la mandíbula la resección completa puede ser difícil. Para la mayoría de los melanomas bucales dado que el diagnóstico ocurre cuando el tumor ya invadió estructuras aledañas, serán entonces necesarios procedimientos quirúrgicos agresivos con la eliminación de una porción del hueso subyacente.

La sobrevida promedio de los perros con melanoma bucal tratados solamente con cirugía varían según el estadio del tumor al momento del diagnostico y tratamiento:

  • Etapa I: aproximadamente un año
  • Etapa II: 6 meses aproximadamente
  • Etapa III: aproximadamente 3 meses
  • Etapa IV: aproximadamente 1 mes

Cuando el tumor no se puede extirpar por completo se recomienda entonces la cirugía reductora en combinación con radioterapia o bien realizar tratamiento con radioterapia solamente.

Los posibles efectos secundarios de la radioterapia incluyen mucositis oral y descamación húmeda que generalmente se desarrolla en la mitad del tratamiento y tiene una duración de 2-4 semanas. Cuando esta complicación ocurre, los pacientes deben ser tratados con analgésicos y anti-inflamatorios, según sea necesario.

Debido al alto potencial que tiene este tumor para producir metástasis, la quimioterapia con carboplatino adyuvante debería ser considerada.

Otro medicamento a considerar es el piroxicam, antiinflamatorio no esteroides que es administrado por vía bucal y cuya acción es antiinflamatoria y analgésica y además posee una posible actividad antitumoral. El piroxicam debe administrarse con comida y el dueño del paciente debe ser advertido para que identifique sus efectos secundarios más comunes que son: vómitos, diarreas, malestar digestivo. Si se presentan tales signos, deberá interrumpirse su administración durante 3-5 días, para luego reiniciar la terapia conjuntamente con misoprostil como protector estomacal.

Para los casos de melanoma bucal con metástasis a sitios distantes como los pulmones, la quimioterapia y/o radioterapia paliativa es lo más recomendable.

Inmunoterapia: debido a avances tecnológicos se ha podido desarrollar una vacuna que resulta ser una opción en el tratamiento del melanoma bucal canino, dicha vacuna contiene una secuencia de ADN humano y cuya función es la de utilizar el propio sistema inmune del cuerpo para controlar el crecimiento tumoral, o potencialmente incluso erradicarlo por completo.

La vacuna contra el melanoma actualmente sólo está disponible a través de especialistas en oncología veterinaria y se administra inicialmente cada 15 días y en un total de cuatro dosis, se continua con dosis de refuerzo administradas cada seis meses durante toda la vida del perro . Esta terapia no viene a sustituir a las terapias convencionales existentes, sino que se utiliza en conjunto con la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.

La inmunomodulación se transforma actualmente en un área activa de investigación para el melanoma, tanto en seres humanos como en animales. En la terapia con genes suicidas, las células tumorales son modificadas genéticamente para que expresen un gen que las sensibiliza a las drogas. Uno de los sistemas de gen suicida más utilizado, es el que codifica para la enzima timidina kinasa del virus herpes simplex. Dicha enzima confiere sensibilidad a la pro-droga de baja toxicidad ganciclovir, que es monofosforilada y luego forforilada por otra enzima, convirtiéndose en un análogo de guanosina que interrumpe la síntesis del ADN. Así funciona como un terminador de cadena, que provoca la muerte celular. Se busca mejorar la calidad de vida del paciente.

La vacuna se compone de extractos de células tumorales, células xenogénicas producto...

En la clínica veterinaria María J. Cabeza siempre indicamos al propietario que, ante cualquier crecimiento anómalo o bulto que observe en su animal, debe acudir cuanto antes a la clínica veterinaria para la realización de un diagnóstico y estudio citológico que nos permita saber que tipo de células están implicadas en ese proceso y si nos debemos preocupar.

Por ejemplo, si es un epuli, la cirugía suele dar un pronóstico muy bueno ya que este tipo de tumores benignos no producen recidivas.

Una excepción es el epuli acantomatoso que es muy infiltrativo y hay que ser más agresivo para extraerlo, muchas veces debemos extraer varias piezas dentales.

La cirugía en el caso del carcinoma de células escamosas suele dar buenos resultados para los perros y no suelen dar metástasis, pero en los gatos en los que este tumor oral es más habitual, el pronóstico no es tan bueno como en los anteriores.

En el caso de los perros con melanoma maligno, después de la cirugía este tumor no suele volver a crecer localmente pero si mestastatiza con mucha facilidad, con lo que el pronóstico va a ser reservado.

Los fibrosarcomas por el contrario, son muy lentos en las metástasis pero como suelen ser muy infiltrativos suelen recidivar localmente.

¿Qué síntomas podemos observar en nuestra mascota?

Muy frecuentemente podemos tener dolor y dificultad al comer o tragar, mal aliento, salivación excesiva, pérdida de piezas dentales y a veces incluso sangrado.

Podemos tener a nivel del cuello los ganglios linfáticos aumentados de tamaño, e incluso podremos observar directamente en la boca una masa, o zonas con infección, ulceración o necrosis.

El carcinoma de células escamosas tiene predisposición en razas grandes y animales viejos, con masas ulceradas siendo el lugar de aparición más común en perros en la encía rostral.

En el gato frecuentemente invade el tejido óseo sin crecer excesivamente hacia la cavidad oral y puede aparecer también en la lengua y en su cara ventral, siendo mucho más agresivo que en el perro.

Es frecuente que en el momento del diagnóstico haya frecuentemente metástasis pulmonares.

El melanoma maligno tiene una predisposición racial en Cocker, Pastor Alemán y perros con hiperpigmentación de la mucosa oral y sexual, estando afectados de dos a cuatro veces más los machos que las hembras.

La localización más común es la encía y mucosa bucal. Son agresivos localmente y frecuentemente provocan metástasis rápidamente.

El fibrosarcoma es más común en razas grandes y machos en perros.

El promedio de edad de presentación es inferior que en los dos anteriores y se suele encontrar en el paladar blando y la encía y con frecuencia están ulcerados.

Podemos decir sin lugar a dudas, que el tratamiento más eficaz para los tumores orales es la cirugía, especialmente si se realiza de forma precoz.

Si se da el caso de una neoplasia maligna, debemos primero descartar una metástasis a distancia mediante examen de ganglio centinela y radiología, ecografía o TAC.

Si procede, se plantea al propietario una técnica quirúrgica mucho más agresiva, que incluye maxilectomía y/o mandibulectomía de diferentes grados en función de la localización y extensión de la neoplasia oral.

Tras la cirugía y con un informe anatomopatológico en la mano, podremos informar al propietario de si el pronóstico tras la intervención es bueno o reservado y la evolución y posibilidades de tratamiento en cada caso.

Tumores orales representan un problema clínico importante en perros y gatos. La detección precoz y la intervención adecuada son fundamentales para mejorar los resultados y mantener la calidad de vida. El primer artículo de esta serie abordó el diagnóstico de los tumores orales en perros y gatos.

El melanoma oral maligno es el tumor oral maligno más común en perros, pero rara vez se diagnostica en gatos. Estos tumores son altamente invasivos y tienen un elevado potencial metastásico, principalmente hacia los ganglios linfáticos regionales y los pulmones. La resección quirúrgica amplia es el tratamiento de elección para lograr el control local. La radioterapia puede utilizarse como complemento de la cirugía si no se consiguen márgenes libres de tumor o como tratamiento primario si la cirugía no es una opción. En algunos estudios, se ha demostrado que la vacuna contra el melanoma, combinada con cirugía o radioterapia, aumenta la mediana de supervivencia.


Melanoma maligno oral canino

El carcinoma de células escamosas (CCE) es el segundo tumor oral maligno más común en perros y la más común en gatos. Existen varios subtipos de carcinomas de células escamosas orales, pero, en términos generales, hablaremos de los que se localizan en las amígdalas frente a los que no. El carcinoma de células escamosas no amigdalino suele ser localmente invasivo, pero tiene un menor potencial metastásico que el melanoma oral.


Carcinoma de células escamosas mandibular

Al igual que en el melanoma oral, si la cirugía no es una opción o no se logran márgenes libres de tumor, se puede recurrir a la radioterapia para intentar el control local. La quimioterapia no ha demostrado ser un tratamiento eficaz, pero puede utilizarse como tratamiento paliativo en perros con carcinoma de células escamosas. El pronóstico es de reservado a bueno. Al igual que en los perros, la resección quirúrgica agresiva puede ser curativa en los gatos.


Carcinoma de células escamosas de la mandíbula izquierda

El tratamiento suele ser paliativo y puede incluir radioterapia, antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y opioides. El pronóstico es reservado, con una mediana de supervivencia inferior a tres meses.

El carcinoma de células escamosas de las amígdalas se diagnostica principalmente en perros y es un tumor muy agresivo con un alto potencial metastásico. Si no se diagnostica y trata precozmente, el tratamiento multimodal con cirugía, radioterapia y quimioterapia puede prolongar la vida, pero rara vez es curativo.

El fibrosarcoma es el tercer tumor maligno oral más frecuente en perros y menos común en gatos. Se trata de un tumor localmente muy agresivo que rara vez metastatiza. La detección precoz y la resección quirúrgica amplia pueden mejorar el pronóstico e incluso ser curativos. Si no se logra la resección completa o la cirugía no es viable, se puede recurrir a la radioterapia para el control local. La quimioterapia no ha demostrado ser eficaz contra el fibrosarcoma.

La mejor oportunidad para un resultado exitoso en el tratamiento de tumores orales en perros y gatos suele darse con la detección temprana, un diagnóstico preciso y la colaboración con especialistas en cirugía oral y oncología. Cuando sea posible, una combinación de cirugía, radioterapia y terapias complementarias ofrece la mejor posibilidad de control a largo plazo.

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