La rosácea es comúnmente asociada a una enfermedad de la piel. Sin embargo, esta también puede afectar a los ojos, denominándose rosácea ocular. La rosácea ocular es una afección inflamatoria crónica que afecta los ojos y los párpados, provocando enrojecimiento, irritación y molestias.

¿Qué es la Rosácea Ocular?
Aunque la rosácea es una enfermedad asociada normalmente a la piel, también existe la posibilidad de que afecte a los ojos, en cuyo caso se estará hablando de rosácea ocular. La rosácea es una enfermedad crónica inflamatoria que se manifiesta como un enrojecimiento de la zona afectada. En el caso de la rosácea ocular, este enrojecimiento puede darse tanto en los párpados como en el propio ojo. Se trata de una enfermedad fácilmente reconocible por la intensidad de la rojez presentada en la esclerótica.
Esta condición suele estar relacionada con la rosácea cutánea, una enfermedad que afecta principalmente la piel del rostro. La rosácea ocular es una manifestación de la rosácea que afecta los ojos y la zona periocular. Los pacientes con esta condición pueden experimentar sensación de ardor, ojos secos, enrojecimiento y sensibilidad a la luz.
La rosácea ocular constituye una dolencia inflamatoria crónica que, con frecuencia, se presenta asociada a la variante cutánea de esta patología, también de carácter inflamatorio y persistente. Esta última afecta principalmente al rostro, provocando enrojecimiento y la aparición de erupciones faciales. A pesar de que ambas formas suelen coexistir, la ocular puede manifestarse de manera independiente. De hecho, estudios estiman que hasta un 56 % de quienes padecen rosácea cutánea también presentan síntomas oculares, si bien esta variante es a menudo infradiagnosticada.
Causas y Factores de Riesgo
Las causas de la rosácea ocular no se comprenden completamente, pero se cree que involucran una combinación de factores genéticos y ambientales. Hay que tener en cuenta que, actualmente, los médicos no han sabido determinar con exactitud las causas que hacen que aparezca la rosácea, ya sea cutánea u ocular. No obstante, se piensa que puede estar vinculada con una reacción autoinmune del propio organismo, así como con la proliferación de determinados gérmenes en la zona afectada.
Además, también hay que tener en cuenta que determinados factores, como pueden ser la herencia genética o el estilo de vida, pueden determinar tanto su aparición como la virulencia con la que se presentan los brotes.
Según la doctora Cristina Sacristán, especialista en oculoplastia del Instituto Clínico Quirúrgico de oftalmología (ICQO), los signos de la rosácea ocular pueden ser diversos y en ocasiones más sutiles que los de la forma cutánea. Entre ellos se encuentran la presencia de ácaros en las pestañas, la obstrucción de las glándulas palpebrales, infecciones bacterianas, predisposición genética y condiciones ambientales desfavorables.
Algunos elementos que influyen en la rosácea cutánea también pueden exacerbar la ocular. Entre ellos figuran los alimentos muy condimentados o calientes, el consumo de alcohol, la exposición a temperaturas extremas o al sol, el estrés y la actividad física intensa. Por otra parte, diversas investigaciones sugieren posibles vínculos entre la rosácea y ciertas alteraciones sistémicas, como el colesterol elevado, la hipertensión o trastornos digestivos como la enfermedad celíaca o la infección por Helicobacter pylori.
Aunque la investigación ha avanzado mucho, todavía no se conoce la causa exacta por la que aparece la rosácea ocular:
- Herencia genética: la predisposición genética puede ser un factor crucial.
- Bacterias y microorganismos: Aunque aún está en estudio, algunas teorías sugieren una relación directa entre la rosácea y la bacteria Helicobacter pylori.
- Conexión con la rosácea cutánea: Si ya padeces rosácea en la piel, es crucial estar atento a los síntomas en los ojos.
Síntomas de la Rosácea Ocular
Los síntomas de la rosácea en los ojos pueden variar en severidad y presentarse de manera gradual. Los síntomas más comunes incluyen:
- Enrojecimiento alrededor de los ojos.
- Sensación de sequedad y picazón.
- Párpados hinchados.
- Blefaritis (inflamación de los párpados).
- Sensación de cuerpo extraño, sequedad, ardor, picazón, enrojecimiento, fotofobia, lagrimeo y visión borrosa.
Según la doctora Cristina Sacristán, especialista en oculoplastia del Instituto Clínico Quirúrgico de oftalmología (ICQO), los signos de la rosácea ocular pueden ser diversos y en ocasiones más sutiles que los de la forma cutánea. Entre los indicios más comunes se encuentran la sequedad ocular, el enrojecimiento y la inflamación de los párpados. No obstante, en determinados casos los síntomas pueden ser más notorios e incluir visión borrosa, fotofobia o infecciones recurrentes como orzuelos o conjuntivitis.
Estas señales pueden preceder, coincidir o seguir a las manifestaciones cutáneas, e incluso surgir de forma aislada. Además, su severidad no siempre guarda correlación directa con la intensidad de los síntomas dermatológicos.
Es importante tener en cuenta que, aunque estos síntomas son característicos de la rosácea ocular, también pueden ser comunes a otras afecciones oculares.
Diagnóstico de la Rosácea Ocular
No se usan pruebas ni procedimientos específicos para diagnosticar la rosácea ocular. Si sospechas que padeces de rosácea ocular, el primer paso es acudir a un oftalmólogo. En este sentido, es importante acudir al oftalmólogo lo antes posible si se cree que se puede estar padeciendo ataques frecuentes de rosácea ocular para que lleve a cabo una evaluación del paciente.
Tratamiento de la Rosácea Ocular
El rosácea ocular tratamiento se centra en el control de los síntomas y la prevención de brotes futuros. Aunque la rosácea ocular no tenga un tratamiento de curación definitivo, sí que existen ciertos tratamientos que ayudan a controlar y revertir los brotes más agudos. A día de hoy, no existe un tratamiento definitivo para la rosácea, por lo que está considerada una enfermedad crónica.
La mayoría de las veces, lo más habitual es que el tratamiento de la rosácea ocular esté basado en evitar las situaciones que actúan de desencadenantes de los brotes y, una vez que estos ya se han producido, en la aplicación de determinados medicamentos.
El manejo de esta enfermedad suele comenzar con medidas de cuidado local. Se recomienda una higiene palpebral meticulosa mediante productos específicos, así como el uso de lágrimas artificiales para paliar la sequedad ocular. Es aconsejable, por ejemplo, abstenerse de usar maquillaje en momentos en que los párpados estén inflamados.
En los casos en que las molestias persistan, pueden requerirse tratamientos tópicos adicionales. Las formas más graves exigen la administración de medicamentos orales que contribuyan a controlar el proceso inflamatorio.
El médico puede recetarte el uso temporal de antibióticos orales, como la tetraciclina, doxiciclina, eritromicina y minociclina. Cuando se habla de rosácea ocular, uno de los síntomas más frecuentes es la sequedad ocular. Las lágrimas artificiales sirven como una respuesta inmediata para aliviar este malestar. En aquellos casos en los que los síntomas de la rosácea ocular van más allá de la simple sequedad, se requieren medicamentos específicos como los antibióticos orales, dirigidos a combatir posibles infecciones bacterianas asociadas. La piel de los párpados es particularmente delicada y cuando es afectada por la rosácea, necesita tratamientos específicos. Estos se centran en aliviar la inflamación y combatir posibles infecciones con cremas tópicas.
Tratamientos Adicionales:
- Higiene Ocular: El primer paso para tratar la rosácea es llevar una buena higiene ocular. Los especialistas recomiendan tener una buena higiene de los párpados. Mantener los párpados limpios es un paso crucial para tratar la rosácea ocular y los síntomas de sequedad ocular. La higiene diaria de los párpados puede prevenir la acumulación de escamas cutáneas a lo largo de las pestañas, lo que puede causar irritación y agravar los síntomas. Comience aplicándose una máscara térmica por USB en los párpados durante 8 a 15 minutos. Después de 6 minutos, parpadee con fuerza debajo de la máscara.
- Lágrimas Artificiales: En segundo lugar, para tratar la rosácea leve los oftalmólogos recomiendan utilizar dos veces diarias gotas artificiales para lubricar los ojos. Las lágrimas artificiales, también conocidas como colirios lubricantes, desempeñan una función importante en el alivio de los síntomas de la rosácea ocular. Su objetivo principal es aliviar la sequedad, una de las quejas más comunes asociadas con esta afección. Las lágrimas artificiales actúan complementando la película lagrimal natural, ayudando a estabilizar su capa oleosa. Esta acción no solo ayuda a mantener la humedad del ojo, sino que también reduce al mínimo la fluctuación de la película lagrimal, lo que reduce la intensidad del síndrome del ojo seco. Las lágrimas artificiales de venta sin receta y los suplementos de la película lagrimal son opciones de uso común. Sin embargo, en la mayoría de los casos, puede que no sean suficientes, porque no son viables a largo plazo.
- Luz Pulsada Intensa (IPL): Una alternativa terapéutica eficaz es la Luz Pulsada Intensa (IPL), que ha demostrado beneficios significativos, como la reducción de la inflamación, la mejora en la función de las glándulas meibomianas y la estabilización de la película lagrimal. El tratamiento con luz pulsada intensa (IPL) se ha convertido en un método prometedor para tratar la rosácea, sobre todo en oftalmología. La IPL implica el uso de luz de amplio espectro para tratar y reducir la inflamación y los vasos sanguíneos anómalos asociados con la rosácea. En el contexto de la rosácea ocular, la IPL ha demostrado efectos beneficiosos para mejorar la función de las glándulas de Meibomio. Al reducir los mediadores inflamatorios y abrir las glándulas obstruidas, la IPL ayuda a restablecer la capa normal de aceite de la película lagrimal, que es esencial para evitar la evaporación de la lágrima y mantener la humedad ocular. Esto puede provocar una reducción significativa de los síntomas del ojo seco y mejorar la comodidad general. Además, el tratamiento con IPL puede mejorar el aspecto estético al reducir el enrojecimiento y la hinchazón alrededor de los ojos, lo que contribuye a mejorar la salud de la piel y los ojos.

Recomendaciones Adicionales:
- Evitar los factores desencadenantes.
- Protección solar.
- Consulta oftalmológica regular.
- Si el paciente tiene los ojos inflamados, debe evitar maquillarse.
- Si es posible, a fin de prevenir las exacerbaciones, evita las cosas que desencadenan o empeoran la rosácea ocular.
- Usa lágrimas artificiales para aliviar la sequedad.
Complicaciones de la Rosácea Ocular
Una de las complicaciones más inmediatas de la rosácea en los ojos es la sequedad ocular, resultado de la evaporación acelerada de la película lagrimal. En casos extremos y particularmente cuando no se recibe el tratamiento adecuado, las complicaciones de la rosácea ocular pueden llevar a una pérdida de la visión irreversible.
La rosácea ocular puede afectar significativamente a la córnea, la superficie frontal transparente del ojo. El trastorno puede provocar sequedad ocular por evaporación de las lágrimas, lo que a su vez puede causar complicaciones en la superficie corneal. Estas complicaciones pueden manifestarse como síntomas visuales. Además, la inflamación que comienza en los párpados puede causar irritación secundaria de la córnea. Esto puede ocurrir debido a pestañas torcidas hacia adentro u otras complicaciones. Además, la rosácea ocular puede aumentar las concentraciones de determinadas sustancias inflamatorias en las lágrimas, con la consiguiente disminución del volumen de las lágrimas y el empeoramiento de los síntomas de sequedad ocular.
Estilo de Vida y Remedios Caseros
Puedes controlar la rosácea ocular con una buena rutina de cuidado de los ojos. Mantén esta rutina aun si la afección desaparece, y así ayudarás a evitar que se exacerbe. Si tienes los ojos inflamados, evita maquillarte.
La relación entre la dieta y la rosácea ocular es un campo de gran interés y de investigación en curso. Algunos alimentos y bebidas pueden desencadenar o agravar los síntomas, y los alimentos picantes y el alcohol suelen identificarse como responsables. Por otro lado, una dieta rica en ácidos grasos Omega 3, que se encuentran en el pescado y las semillas de lino, puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar los síntomas de la rosácea ocular, incluidos los ojos secos. Dado que los efectos de la dieta pueden variar de una persona a otra, llevar un diario de comidas puede ayudar a identificar desencadenantes específicos o alimentos beneficiosos.
Profesionales Especializados
Confía en la Dra. Raquel Medina, oftalmóloga especializada en Salamanca, para un tratamiento personalizado y eficaz. En nuestra clínica de oftalmología Vista Sánchez Trancón, contamos con oftalmólogos especializados en el tratamiento de la rosácea ocular. El Dr. José Juan Mondéjar es oftalmólogo especialista en cirugía plástica ocular. Dr. Alberto Bermúdez Cortés es Oftalmólogo en Salamanca, especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.
Dra. María Cecilia Marini - Rosácea Ocular.
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