Enfermedad de Parkinson y Problemas de la Piel: Una Visión Detallada

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta al sistema nervioso y a unas 150.000 personas en España. De hecho, según la Sociedad Española de Neurología, la incidencia del párkinson ha aumentado en las últimas décadas y lo seguirá haciendo en los próximos años. En España se diagnostican unos 10.000 casos de Parkinson al año.

Un diagnóstico precoz del párkinson es uno de los pilares del buen funcionamiento del tratamiento farmacoterapéutico. Su diagnóstico puede tardar de media entre 1 y 3 años.

Fases de la Enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson se desarrolla en varias fases:

  • Fase presintomática. En esta primera etapa, la persona todavía no ha desarrollado síntomas relacionados con la enfermedad de Parkinson.
  • Fase premotora. En esta fase, no existe temblor, pero la persona puede experimentar otros síntomas asociados con la degeneración neurológica. Se calcula que se pierde entre el 60% y el 80% de las neuronas productoras de dopamina antes de que aparezca el primer síntoma motor. Existen técnicas de diagnóstico por la imagen que pueden ayudar a detectar el párkinson en esta fase, aunque ninguna confirma el diagnóstico. Es común que los síntomas no motores impacten el día a día de la persona.
  • Fase motora. En esta tercera etapa, la persona ya experimenta síntomas motores, que suelen manifestarse principalmente como temblor de manos. El párkinson tiene un impacto directo en la capacidad de movimiento de la persona.

Por este motivo, muchas de las personas con párkinson requieren de ayuda externa para acciones tan cotidianas como levantarse de la cama, hacerse la comida, asearse o comer.

Además del seguimiento médico, se puede acudir al farmacéutico para controlar el tratamiento, estar alerta de posibles cambios y resolver cualquier duda sobre la medicación. También cabe añadir la importancia de la adherencia terapéutica en estos casos. Es importante que la persona con párkinson mantenga los controles y visitas rutinarias con el neurólogo, informando de cualquier situación diferente a la habitual o cualquier duda.

La enfermedad de Parkinson y un grupo de trastornos neurodegenerativos relacionados conocidos como sinucleinopatías afectan a millones de personas en todo el mundo. Estas afecciones, incluida la enfermedad de Parkinson (EP), la demencia con cuerpos de Lewy (DCL), la atrofia multisistémica (AMS) y la insuficiencia autonómica pura (IAP), son enfermedades neurodegenerativas progresivas que, a pesar de tener algunos síntomas similares como temblores y problemas cognitivos, varían en sus resultados y no se benefician de tratamientos idénticos.

Una característica común entre ellos es la acumulación de una proteína anormal en las fibras nerviosas de la piel, conocida como α-sinucleína fosforilada (P-SYN). En el estudio, los neurólogos del Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC, Boston, MA, EUA) inscribieron a 428 personas, de entre 40 y 99 años de edad, a las que se les diagnosticó una de las sinucleinopatías basándose en evaluaciones clínicas confirmadas por especialistas o que eran voluntarios sanos sin antecedentes de enfermedades neurodegenerativas. A cada participante se le tomaron biopsias de piel de tres sitios: el cuello, la rodilla y el tobillo. Los hallazgos revelaron altas tasas de detección de la proteína P-SYN en pacientes con estas afecciones: 93 % en aquellos con EP, 96 % en DCL, 98 % en AMS y 100 % en IAP. Por el contrario, una pequeña fracción (un poco más del 3 %) del grupo de control dio positivo para P-SYN, lo que sugiere la posibilidad de un riesgo de sinucleinopatía no diagnosticada entre algunos individuos sanos.

"Con demasiada frecuencia, los pacientes experimentan retrasos en el diagnóstico o son mal diagnosticados debido a la complejidad de estas enfermedades", dijo el autor principal, el Dr. Christopher Gibbons, neurólogo del BIDMC y profesor de neurología en la Facultad de Medicina de Harvard (HMS).

🔴 Estrategias para Prevenir y Tratar el PARKINSON [Guía práctica para una vida saludable]

Problemas Cutáneos Asociados al Parkinson

La enfermedad de Parkinson, conocida principalmente por sus síntomas motores como temblores y rigidez, también puede causar problemas en la piel. El Parkinson puede provocar diversos problemas cutáneos debido a múltiples factores relacionados con la enfermedad y sus tratamientos.

Ahora bien, ¿Cuáles son los problemas cutáneos más frecuentes?

  • Dermatitis seborreica: caracterizada por áreas rojas y escamosas en la piel, especialmente en el cuero cabelludo, cara y parte superior del cuerpo.
  • Exceso de sudoración: muchas personas con Parkinson experimentan sudoración excesiva, lo que puede llevar a irritaciones cutáneas y problemas de higiene.
  • Infecciones cutáneas: debido a una inmunidad comprometida, los pacientes pueden ser más susceptibles a infecciones bacterianas y fúngicas en la piel.
  • Alteraciones del sistema nervioso autónomo: esta parte del sistema nervioso regula funciones involuntarias como la sudoración y la producción de sebo.
  • Medicamentos: los tratamientos para el Parkinson, aunque necesarios, pueden tener efectos secundarios que afectan la piel. Algunos medicamentos pueden resecarla, como si nos olvidáramos de ponernos crema, o provocar erupciones cutáneas, como si algo no le gustara a nuestra piel.
  • Movilidad reducida: la reducción de la movilidad puede llevar a problemas de piel, especialmente en personas que permanecen en la misma posición durante largos periodos de tiempo.
  • Sistema inmunológico debilitado: el Parkinson puede comprometer el sistema inmunológico, haciendo que la piel sea más susceptible a infecciones y otros problemas.

En el Centro de Medicina Neuro-Regenerativa, ofrecemos soluciones personalizadas para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes. La piel es el órgano más grande que tenemos, la de un adulto medio puede llegar a medir dos metros cuadrados y a pesar cerca de 2 kilos y medio. Es la primera barrera defensiva de nuestro organismo, secretas sustancias que acaban con determinadas bacterias patógenas y hace de escudo para que no pasen al torrente sanguíneo. A través de la piel, se elimina agua, grasas y sales minerales.

Como no le damos la misma importancia a la piel que a otros órganos como el corazón o los pulmones, en muchas ocasiones nos olvidados de su cuidado y tendemos a pensar que la tenemos garantizada para siempre, pero con el paso de los años la piel se va dañando y puede ser el origen de enfermedades y problemas. A causa de varios factores como los tratamientos farmacológicos o los problemas de movilidad, las personas con párkinson pueden sufrir problemas relacionados con la piel como: exceso de sudoración, picores, seborrea o irritación y sequedad.

Hiperhidrosis en Pacientes con Parkinson

La sudoración excesiva, también conocida como hiperhidrosis, es un síntoma común en pacientes con la enfermedad de Parkinson y se estima que afecta aproximadamente al 3% de la población general. Las causas y la frecuencia pueden variar según la patología, afectando entre el 30% y el 50% de los pacientes con la enfermedad de Parkinson.

Las personas con Parkinson también pueden experimentar alteraciones de la termorregulación, que incluyen la hiperhidrosis (sudoración excesiva), así como estrechamiento de los vasos sanguíneos.

Pero, ¿por qué se puede asociar a la sudoración excesiva? La sudoración excesiva (hiperhidrosis) es parte de los llamados síntomas disautonómicos de la enfermedad de Parkinson, siendo menos común en personas sin párkinson.

Las glándulas sudoríparas son activadas por el sistema nervioso simpático, específicamente por receptores muscarínicos localizados en las glándulas sudoríparas. Las alteraciones en este sistema general pueden llevar a la hiperhidrosis.

La sudoración puede ser profusa, acompañándose de una actividad metabólica excesiva con sudoración profusa. ¿En qué momento del día aparece más la sudoración? OFF.

Tratamiento de la Hiperhidrosis en Parkinson

El tratamiento de la hiperhidrosis en pacientes con Parkinson dependerá de la gravedad de la condición y de cómo afecta la calidad de vida del paciente.

Comer erguido y con los brazos apoyados para prevenir problemas con la deglución. Caminar marcando el paso, ya que el ritmo puede ayudar a la persona con párkinson en el desplazamiento. Levantarse y acostarse todos los días a la misma hora.

Si la ropa se moja con el sudor y sino la cambian pueden "coger frío" (tos irritativa, etc.), como ya se comentó.

¿Qué fármacos se pueden utilizar en estos casos? Algunos fármacos pueden ocasionar efectos secundarios, por lo que su uso debe ser siempre decidido por el neurólogo. Si la causa es el exceso de el tiempo diario en estado OFF o las discinesias la clave será intentar mejorar las mismas.

El tratamiento con un anticolinérgico podría ayudar algo a mejorar la sudoración excesiva. En pacientes con estreñimiento, retención de orina, boca seca, alteraciones cognitivas, o alucinaciones la precaución debe ser máxima al administrarlos o incluso considerar su contraindicación por riesgo de empeorar estos síntomas.

Algo importante en relación con el punto previo es que el nivel de evidencia es más bajo con los punto 2 (nivel III) y mayor con los del punto 3 (nivel I), pero realmente no tienen indicación para hiperhidrosis estrictamente sino para otro trastorno.

La infiltración con toxina botulínica puede ser una opción para pacientes que sufren de sudoración excesiva (hiperhidrosis), especialmente en palmas. El efecto se empieza a notar al segundo y cuarto día después de la infiltración. Es un procedimiento sencillo para el paciente y permite una rápida recuperación, ideal para pacientes con sudoración claramente de predominio en manos y axilar. La simpatectomía torácica suele hacer con anestesia general.

Algunos estudios han observado beneficio en síntomas disautonómicos con acupuntura en pacientes con enfermedad de Parkinson. El uso de iontoforesis puede ayudar para sudoración pero localizada en en manos y pies, y aunque no hay contraindicación tampoco hay datos en párkinson.

En resumen, la sudoración excesiva puede ser un síntoma discapacitante en la enfermedad de Parkinson. Será muy importante identificar en qué parte del cuerpo y en qué contexto es más prominente de cara a intentar plantear el mejor tratamiento posible.

Consejos para el Manejo de la Enfermedad de Parkinson

  • Relacionarse con otras personas con párkinson.
  • Comer erguido y con los brazos apoyados para prevenir problemas con la deglución.
  • Caminar marcando el paso, ya que el ritmo puede ayudar a la persona con párkinson en el desplazamiento.
  • Levantarse y acostarse todos los días a la misma hora.

Se ofrece la siguiente tabla con opciones de tratamiento para la hiperhidrosis en pacientes con Parkinson:

Tratamiento Descripción Consideraciones
Anticolinérgicos Fármacos que reducen la sudoración Precaución en pacientes con estreñimiento, retención urinaria, boca seca, alteraciones cognitivas o alucinaciones.
Toxina Botulínica Infiltración para reducir la sudoración, especialmente en manos y axilas Efecto notable a partir del segundo o cuarto día después de la infiltración.
Acupuntura Algunos estudios sugieren beneficios en síntomas disautonómicos Evidencia limitada en hiperhidrosis específicamente.
Iontoforesis Uso de corriente eléctrica para reducir la sudoración en manos y pies No hay datos específicos en pacientes con Parkinson.

tags: #parkinson #y #problemas #de #piel