Tratamiento del Melasma: Mesoterapia con Ácido Tranexámico y Peelings Químicos

El melasma es una lesión adquirida que se manifiesta como hiperpigmentación marrón en áreas expuestas al sol, especialmente en la cara. Afecta predominantemente a mujeres (80% de los casos) entre los 11 y 49 años, causando estrés y afectando la calidad de vida. El tratamiento del melasma sigue siendo un desafío, especialmente en individuos con fototipos altos, debido a la falta de un método universalmente efectivo.

Existen varios métodos de tratamiento disponibles para los pacientes con melasma, entre los cuales podemos mencionar protectores solares, despigmentantes en formato crema, peelings químicos, equipos de energía lumínica (láser, IPL), y la aplicación mesoterápica de ácido tranexámico.

Introducción al Melasma

El melasma es una hipermelanosis adquirida de la piel, potenciada por la exposición solar, que aparece en mejillas, frente, labio superior, nariz, mentón y, a veces, en el cuello. Causa una importante alteración cosmética, estrés y vergüenza, afectando la calidad de vida de los pacientes que la padecen.

Los factores desencadenantes son variados e incluyen anticonceptivos orales, tratamiento con estrógenos, disfunción ovárica o tiroidea leve, tumores ováricos, factores cosméticos, factores nutricionales, fármacos citotóxicos, agentes fotoalérgicos y antiepilépticos, entre otros.

Epidemiología del Melasma

La prevalencia del melasma varía según la etnia, el fototipo de la piel y la intensidad de la exposición al sol. En 2010, en Brasil, una encuesta a 1500 adultos en consultas de dermatología encontró que un 23,6% de los hombres y un 29,9% de las mujeres presentaban melasma.

Un estudio multicéntrico en Brasil identificó que el 13% de los pacientes tenían fototipo II, 36% fototipo III, 40% fototipo IV y 10% fototipo V.

Características y Patogenia

La patogenia del melasma no se conoce con certeza, pero se consideran importantes las influencias genéticas y hormonales en combinación con las radiaciones UV. Estudios histopatológicos mostraron que los melanocitos epidérmicos en el melasma son más activos que en la piel normal.

Las lesiones propias del melasma consisten en máculas de color amarronado, de bordes irregulares y distribución simétrica en zonas expuestas al sol, preferentemente en la cara, y con frecuencia muestran un patrón de coalescencia reticulado. La exposición al sol intensifica las lesiones.

Diagnóstico Diferencial

El diagnóstico diferencial para el melasma incluye liquen plano pigmentoso, lupus eritematoso discoide, dermatitis fototóxica, fitofotodermatitis, dermatitis de contacto pigmentada, pigmentación inducida por fármacos, poiquilodermia de Civatte, erythromelanosis follicularis faciei, ocronosis, nevo de Hori, argiria, nevo de Ota, lentigos, efélides, amiloidosis macular e hiperpigmentación post-inflamatoria.

Tratamientos Convencionales y Alternativos

El tratamiento del melasma sigue siendo insatisfactorio, especialmente en individuos con fototipos altos, porque no existe un método universalmente efectivo. Los agentes hipopigmentantes (hidroquinona, ácido retinoico, ácido kójico, ácido azelaico), los peelings químicos (ácido glicólico, ácido tricloroacético, ácido salicílico, ácido láctico) y los métodos físicos (láser, dermoabrasión) tienen una eficacia variable y limitada inherente a la presentación de efectos adversos.

Los peelings químicos se proponen como terapia de segunda línea para el tratamiento del melasma. En años recientes se ha investigado la terapia con láser para tratar el melasma, siendo preferibles los láseres no ablativos sobre los ablativos, debido a causar menos inflamación, y menor inducción de hiperpigmentación postinflamatoria (HPI).

Otro tipo de tratamiento que se utiliza para el melasma es la administración de ácido tranexámico (ATX) ya sea por vía tópica, oral o intradérmica. La terapia oral con ATX se muestra efectiva en dosis de 500 a 1.500 mg al día, inferiores a la dosis habitual para reducir el sangrado excesivo.

La aplicación de ATX mediante microinyecciones dérmicas parece ser eficaz para el tratamiento del melasma. No se han informado efectos secundarios graves, aparte de la sensación de ardor y el eritema, que fueron principalmente transitorios.

El objetivo del siguiente estudio es determinar la eficacia del AT al 5%, aplicado mediante mesoterapia, como alternativa y/o complemento a los tratamientos convencionales establecidos, además de valorar el riesgo de posibles efectos secundarios.

Mesoterapia con Ácido Tranexámico

La mesoterapia con ácido tranexámico se propone como un tratamiento que disminuye el melasma de forma efectiva y segura respecto a los demás tratamientos convencionales de primera y segunda línea. Su finalidad es no inducir hiperpigmentaciones secundarias no deseadas.

La mesoterapia con ácido tranexámico se utiliza como un tratamiento para reducir el melasma relativamente efectivamente y con seguridad comparado con otros tratamientos convencionales de primera y segunda línea. Su propósito es no inducir hiperpigmentación secundaria no deseada.

El objetivo es demostrar la efectividad de la mesoterapia con ácido tranexámico en pacientes con diferentes fototipos cutáneos, y valorar la seguridad y efectos secundarios que pudieran producirse durante el tratamiento.

Material y Método del Estudio

Se realizó un estudio prospectivo en 11 pacientes, de 23 a 60 años, con diagnóstico de melasma epidérmico, dérmico o mixto. La duración del estudio fue de 12 semanas. Se realizaron 7 sesiones de mesoterapia con ácido tranexámico al 5% cada 7 a 10 días, junto a un protocolo de cuidado diario de la piel.

Resultados Obtenidos

Se observó una disminución promedio del índice de gravedad del melasma (MASI) de ‑7,92 (33,0%) en todos los pacientes. En las primeras 24 horas se observaron los siguientes efectos secundarios: eritema en el punto de inyección, que desapareció sin secuelas y sensación de ardor al aplicar el fármaco en la dermis (1‑3 minutos de media). Estos efectos no persistieron más de 48 horas.

Protocolo de Tratamiento Utilizado

Todos los pacientes se trataron con el mismo protocolo:

  • Ácido tranexámico al 5% en viales de 5 ml.
  • Peeling de ácido mandélico al 15% y ácido salicílico al 15% en solución gel.
  • Crema Hidrorrenovadora ISSEIMI.
  • Serum despigmentante Blockmelan ISSEIMI.
  • Crema con retinol (TimeWise Repair® Volu‑Firm).
  • Filtro solar Láser Sunscreen 100.

El tratamiento con ATX (500 mg / 5 ml) se realizó en 7 sesiones de mesoterapia, previa limpieza de rostro con clorhexidina y aplicación de anestesia tópica EMLA entre 40‑60 minutos antes de aplicar las inyecciones. Se inyectó de 0,2 a 0,3 ml de ATX 5% sobre cada punto de mesoterapia, dejando un espacio de 1 cm entre cada punto aplicado. Al final del procedimiento se aplicó la crema hidrorrenovadora.

Además, se realizaron tres peelings médicos, uno cada 30 días, intercalados con la mesoterapia. Se empleó ácido mandélico y salicílico, ambos al 15% en formulación gel, como parte del protocolo despigmentante.

Cuidado Domiciliario

Al protocolo de clínica se sumaron las siguientes especificaciones para el cuidado domiciliario, durante los tres meses de duración del estudio.

  • Limpieza de la piel con un exfoliante suave, mañana y noche.
  • Crema hidratante específica para cada tipo de piel (seca, mixta y grasa).
  • Filtro solar 50+.
  • Crema de retinol por la noche.
  • Serum despigmentante, el cual se dejaba toda la noche sobre las zonas de mayor intensidad de la mancha.

Para el adecuado control de tratamiento se empleó un analizador cutáneo Observ 520 y toma de imágenes mediante iPad 4.

Tabla resumen de los resultados del estudio:

Parámetro Antes del Tratamiento Después del Tratamiento Cambio
Índice MASI (Promedio) [Valor Inicial] [Valor Final] -7.92 (33.0%)

Peeling Quimico paso a paso

Peelings Químicos y Renovación de la Piel

¿Quieres renovar tu piel, darle luminosidad y mejorar su textura? En ese caso ha llegado el momento de realizar un peeling químico. Con estas cremas conseguirás normalizar el estrato córneo para facilitar la penetración del peeling de forma más homogénea y, por tanto, más eficaz.

Cuidados Posteriores al Peeling Químico

Si te estás preguntando ¿cómo acelerar la descamación de peeling? ¿Qué hacer después de un peeling? Ya has conseguido una piel luminosa y mejorada tras el peeling pero ¡¡ahora hay que mantenerla!!

  1. Después de hacerte el peeling químico es fundamental que te protejas del sol pues tu piel está regenerándose y la notarás más sensible. Utiliza cremas solares o productos cosméticos que protejan del sol, ponte sombrero y gafas de sol.
  2. El día después de realizar el procedimiento del peeling podrás comenzar a lavarte la cara. Deberás utilizar un jabón o una crema limpiadora suave que esté testada dermatológicamente, usando las yemas de los dedos con movimientos circulares. Lava tu rostro unas 2 veces al día.
  3. Hidratación de la piel. Cremas regeneradoras post peeling que contengan ingredientes como rosa mosqueta, sucralfato, centella asiática, por ejemplo, aportarán hidratación y te ayudarán calmar el picor.
  4. De esa manera potenciarás los resultados logrados con el peeling y notarás todos los efectos beneficiosos de los retinoides sobre tu piel: incrementan la producción de colágeno, incrementan el recambio celular y reducen las hiperpigmentaciones existentes.
  5. Tras el tratamiento de peeling, es necesario mantener la piel hidratada, por dentro y por fuera. Aparte de las cremas ya mencionadas, es necesario beber en torno a 1,5-2 litros de agua al día. Otra recomendación muy útil, es aumentar el consumo de vitamina C y antioxidantes.

Seguro que después de leer todos estos consejos estás deseando hacerte un peeling químico, lograr obtener esa piel que deseas y ser la envidia de tu entorno.

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