La dermatitis es una afección cutánea común que puede manifestarse de diversas formas y tener múltiples causas. Una de las consecuencias menos conocidas de ciertas formas de dermatitis es la pérdida de huellas dactilares. Este artículo aborda las causas, los tratamientos y las consideraciones importantes relacionadas con este fenómeno.
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa con xerosis (sequedad de la piel), prurito y brotes de eccema. De manera general comienza en la infancia o en la adolescencia, siendo menos habitual su inicio en la edad adulta. Las personas con piel atópica tienen alterada la función barrera de la piel.
Causas de la Dermatitis y la Pérdida de Huellas Dactilares
Hasta el momento se desconoce su causa exacta. No obstante, se identifican varios factores que contribuyen al desarrollo de la dermatitis atópica:
- Factores Genéticos: El riesgo de desarrollar esta patología aumenta cuando existe historia familiar de dermatitis atópica.
- Factores Ambientales: Los principales factores asociados a la dermatitis atópica son la contaminación ambiental y la presencia de determinados microorganismos. Algunos virus, hongos y bacterias pueden complicar esta patología.
- Factores Psicológicos: La dermatitis atópica se asocia de forma directa con el estrés, la ansiedad y la depresión.
Etapas de la Dermatitis Atópica
- Etapa de Lactancia: Las primeras lesiones pueden aparecer en torno a los 5 meses. Por lo general se localizan en la cara, exceptuando los ojos, la boca y la nariz. Sin embargo también pueden localizarse en otras zonas como las orejas, el cuero cabelludo, las flexuras de los brazos y las piernas y el dorso de las manos y los pies.
- Etapa Infantil: El comienzo se sitúa alrededor de los dos años y la remisión entre los siete años y la pubertad. En esta etapa, las lesiones se observan mayoritariamente en las flexuras, sobre todo en los codos y las rodillas, aunque también pueden aparecer en otras zonas. En estas edades es más fácil observar eccemas con vesículas.
- Edad Adulta: Las lesiones típicas a partir de la pubertad son las placas de liquenificación. Estas lesiones consisten en un engrosamiento de la piel que se produce a consecuencia de un rascado continuado. Es habitual que sobre ellas aparezcan descamaciones. Suelen localizarse en la nuca, las flexuras de las extremidades y las muñecas y el dorso de las manos y los pies.
Otras Manifestaciones de la Dermatitis
- Pitiriasis Alba: Consiste en una serie de manchas de color blanquecino y de forma ovalada. A menudo se acompañan de una leve descamación. Suelen localizarse en la cara y las extremidades y no producen picor.
- Acrovesiculosis: Se manifiesta por la aparición de vesículas en los dedos de las manos y los pies. En ocasiones puede aparecer también en las palmas y las plantas. Habitualmente son lesiones que presentan prurito y evolucionan exudación y descamación.
- Dermatitis Plantar Juvenil: Su principal causa es el uso continuado de calzado deportivo. Suele desarrollarse entre los tres años y la pubertad. En la mayoría de los casos, aparece en el tercio distal de las plantas de los pies y de los dedos.
- Eritrodermia: Se caracteriza por un enrojecimiento generalizado de la piel, que se acompaña de prurito, edema, lesiones exudativas y descamación.
Tratamiento de la Dermatitis
El tratamiento y los cuidados de la piel con dermatitis atópica variarán en función de la severidad las lesiones. Es muy importante tener presente que la barrera protectora de la piel está alterada, lo cual propicia la pérdida de agua.
Tratamientos según la severidad de la dermatitis:
- Dermatitis leves: Por lo general, bastará con mantener unas adecuadas medidas de higiene e hidratación. En los períodos de reagudización puede aplicarse vía tópica algún corticoide de baja o media potencia.
- Dermatitis moderadas: Se llevarán a cabo las medidas generales de aseo mencionadas anteriormente. Además, en los períodos de reagudización podrá utilizarse vía tópica algún corticoide de potencia baja, media o elevada en función de las características de las lesiones. En caso de ser necesaria la administración continuada de corticoides, se vigilará de forma especial al paciente, controlando la absorción y manteniendo siempre los niveles de seguridad.
- Dermatitis graves: En los períodos de reagudización graves será necesaria la administración de corticoides vía oral en primera instancia. La dosis disminuirá paulatinamente hasta controlar la situación con corticoides tópicos.
El tratamiento de la dermatitis atópica requiere un abordaje complejo e individualizado.
Pulpitis Digital
En la pulpitis, la piel se vuelve más sensible y más reseca y pueden aparecer eccemas que suelen causar picor. Las causas de la pulpitis pueden ser internas o externas. La piel seca o la piel con psoriasis pueden desencadenar irritaciones en las puntas de los dedos.
Para prevenir la pulpitis, el doctor Josep González Castro revela que "lo más importante es la protección. Es decir, intentar proteger las manos con guantes o cremas protectoras".
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Otras Afecciones Cutáneas Relacionadas con la Dermatitis
Además de la dermatitis atópica y la pulpitis digital, existen otras afecciones cutáneas que pueden estar relacionadas con la dermatitis y contribuir a la pérdida de huellas dactilares:
- Piodermatitis-pioestomatitis vegetante (PPV): Es una rara inflamación mucocutánea crónica, asociada a EII (enfermedad inflamatoria intestinal).
- Granulomatosis orofacial (GOF): Afectación del labio o la cara secundaria a una inflamación granulomatosa subyacente.
- Crohn perianal: Manifestaciones perianales frecuentes que pueden preceder, suceder o aparecer simultáneamente al brote de EC (enfermedad de Crohn).
- Crohn metastásico (cutáneo): Presencia de granulomas no necrotizantes típicos pero no contiguos a las lesiones en el tubo digestivo.
Incontinencia y Dermatitis Asociada
Las personas que sufren de incontinencia tienen mayor riesgo de desarrollar dermatitis asociada a la incontinencia, un tipo de inflamación de la piel causada por una exposición prolongada a orina o heces.
Una buena atención a la continencia es fundamental para mantener la buena salud de la piel. La exposición prolongada a orina o heces aumenta el riesgo de desarrollar irritaciones y maceraciones. Llevar un producto para la incontinencia de tamaño no adecuado o con un nivel de absorción erróneo puede provocar rozaduras.