La rosácea es una afección cutánea que se caracteriza por el enrojecimiento de la piel, especialmente la de la cara. Es más frecuente en mujeres de mediana edad y también provoca vasos sanguíneos visibles en la cara.
Fuente: Wikipedia
A pesar de la gran cantidad de productos disponibles producidos por la industria farmacéutica, hoy en día la formulación magistral sigue teniendo un papel muy importante en el tratamiento de las afecciones dermatológicas. La rosácea es otra de las patologías que se ha beneficiado de la Formulación Magistral, pues la disponibilidad de principios activos y vehículos es escasa en la farmacopea actual. Para su tratamiento te proponemos esta fórmula magistral.
Componentes Clave de la Fórmula Magistral
Esta fórmula magistral es un gel especialmente indicado para pieles grasas, cuando hay que añadir principios activos no ácidos y solubles en agua. Está elaborado con Carbomero y glicerina, que le confiere un buen poder humectante y mejor extensibilidad, así como un aspecto completamente transparente.
- Metronidazol: Se trata de un derivado del 5-nitroimidazol con actividad frente a protozoos y bacterias anaerobias, presentando además, un efecto radiosensibilizante en células tumorales hipóxicas. La formulación del metronidazol tiene la ventaja de poder aumentar su concentración al 1% (dosis más altas no tienen mayor eficacia), mejorar el vehículo para disminuir los casos de intolerancia y asociarlo a otros antibióticos como la eritromicina o la clindamicina. Aunque no existen estudios que lo ratifiquen, la experiencia clínica demuestra que la asociación de metronidazol con antibióticos tópicos incrementa la respuesta terapéutica en las formas muy pustulosas de rosácea.
- Extracto de malva: Se elabora con flores de malva (Malva sylvestris) que son ricas en mucílagos, por lo que es muy apreciado por sus propiedades emolientes, antiinflamatorias e hidratantes.
- Extracto de manzanilla: Aporta beneficios relajantes, calmantes y tranquilizantes, por lo que es ideal a la hora de relajar y calmar el cutis.
Preparación de la Fórmula Magistral
La indicación de esta preparación es la del tratamiento de la rosácea.
- Pulverizamos el metronidazol y lo dispersamos en la glicerina.
- Añadimos los extractos glicólicos, y volvemos a homogeneizar.
Otras Posibles Formulaciones
Existen otras formulaciones que pueden ser utilizadas para tratar la rosácea, adaptándose a las necesidades específicas de cada paciente:
- Metronidazol 1% Enoxolona 0.5-1% Alfa bisabolol 1% Ácido hialuronico 0.5% Aloe vera 10% Crema pieles sensibles csp.
- Metronidazol 1% Enoxolona 0,5-1% Alfa bisabolol 1% Emulsión para pieles sensibles csp.
- Metronidazol 1% Clindamicina 1-2% Crema gel csp.
- Metronidazol 1% Ácido azelaico 15-20% Emulsión O/W csp.
- Metronidazol 1% Tacrolimus 0,03% Emulsión pieles sensibles csp.
- Metronidazol 1% Hidrocortisona 1% Clindamicina 2% Emulsión agua/silicona csp.
- Permetrina 5% Metronidazol 1% Crema base Beeler csp.
- Metronidazol 1% Ciclopiroxolamina 1% Ictiol 1% Emulsión pieles sensibles csp.
Cuando la rosácea se asocia a dermatitis seborreica, hecho muy frecuente, tiene mucho interés formular, asociando metronidazol a hidrocortisona (por un corto periodo de tiempo), a un imidazólico (clotrimazol, ketoconazol, ciclopiroxolamina) o a tacrolimus. El tacrolimus, además de actuar contra la dermatitis seborreica, tiene actividad antiinflamatoria y antipruriginosa, por lo que es de utilidad en la rosácea, aunque se han descrito casos de exacerbación.
Los casos con sospecha de demodicidosis se podrán tratar con permetrina, en monoterapia o asociada a metronidazol.
Tratamientos Adicionales
El tratamiento tópico de la rosácea eritematotelangiectásica o subtipo 1 es a base de venotónicos (castaño de indias, ruscus, mirtilo, meliloto, etc.), que tienen la intención de reducir el eritema persistente y la tendencia al flushing que caracteriza esta fase de la enfermedad. Pero es de difícil resolución solo con tratamiento tópico, de modo que este suele ser un complemento a otros tratamientos (orales o físicos).
Las rosáceas moderadas/graves requieren la asociación de antibióticos orales (minociclina, doxiciclina, metronidazol, etc.) que no suelen formularse.
En casos de pieles hipersensibles se añadirá algún antiinflamatorio como la enoxolona, el aloe vera o el alfa bisabolol para conseguir tolerarlo.
El ácido azelaico constituye, en nuestra opinión, un tratamiento de segunda línea en la rosácea, aunque algunos estudios le dan una eficacia equivalente a metronidazol. Se emplea en monoterapia o como complemento a este (por ejemplo ácido azelaico por la mañana y metronidazol por la noche). Se formula poco porque la elaboración es compleja, pero su ventaja radica en la posibilidad de vehiculizarlo en múltiples distintas bases. También es posible asociarlo a metronidazol.
La sulfacetamida sódica al 10% asociada a bioazufre al 5% se emplea mucho en el mundo anglosajón. Tiene actividad secante y antiinflamatoria. Tiene menor potencia que los anteriores y se emplea para casos más leves o en tratamiento de mantenimiento.
ROSÁCEA Dermatología - Síntomas, Causas, Tratamiento 📝👨🏻⚕️
Formulación en la Rosácea Ocular
También existe una formulación específica para la rosácea ocular:
Metronidazol 0,7% Solución estéril csp.
Consideraciones Finales
Es importante atenerse a las dosis y pautas prescritas.
| Componente Principal | Concentración | Base | Indicaciones Adicionales |
|---|---|---|---|
| Metronidazol | 1% | Crema pieles sensibles | Enoxolona, Alfa bisabolol, Ácido hialuronico, Aloe vera |
| Metronidazol | 1% | Emulsión O/W | Ácido azelaico (15-20%) |
| Metronidazol | 1% | Emulsión pieles sensibles | Tacrolimus (0,03%) |