Cuando acudimos al dermatólogo para revisar nuestros lunares, existen tres tipos de pacientes: aquellos que ya han sido tratados por lunares atípicos o melanoma, aquellos con múltiples lunares bajo control periódico, y aquellos que han notado cambios recientes en sus lunares.
El periodo entre revisiones para pacientes con múltiples lunares, lunares atípicos u otros factores de riesgo suele ser de 6 a 12 meses. Es importante estar atento a:
- Cambios rápidos (semanas o meses) en las características de un lunar (forma, bordes, color, tamaño).
- Heridas o sangrado en un lunar.
- Aparición de bandas o áreas pigmentadas en una uña, sin causa conocida.
- Revisar las mucosas (labios, mucosa oral, área genital, región perianal), donde también pueden aparecer lesiones pigmentadas.
La regla ABCDE nos da las claves para detectar cambios en nuestros lunares que requieren atención médica para descartar o diagnosticar cáncer de piel.
Sin embargo, ¿qué ocurre cuando pican los lunares? A continuación, te damos la respuesta.
¿Por qué pican los lunares? ¿Es peligroso?
Los dermatólogos explican que el picor en los lunares es algo habitual, no es peligroso y puede deberse a múltiples causas:
- En la mayoría de las ocasiones, se relaciona con la larga exposición solar. Tras tomar el sol o ir a una cabina de rayos UVA es normal que piquen los lunares y la piel de alrededor porque se ha producido una quemadura.
- También pueden picar como consecuencia de una rozadura, por ejemplo, con la ropa. De hecho, es frecuente en personas que utilizan ropa ajustada.
- Quienes tienen dermatitis y alergias son susceptibles de que les pique la piel y, por tanto, los lunares que se encuentren en esa zona pueden molestar.
- La sequedad e irritación de la piel puede ocasionar picor en la misma y en los lunares.
¿Debes acudir a consulta por picor en lunares?
El picor de lunares no debe ser un signo de alarma, pero es necesario acudir al dermatólogo cuando éstos, además de picar, sangran o se agrietan. También cuando aparezcan costras en los mismos, ya que puede ser cáncer de piel y debe diagnosticarse cuanto antes.
La regla ABCDE
La regla ABCDE se debe tener muy en cuenta cuando revisamos nuestros lunares en casa. Al detectar alguno de estos cambios debes acudir a la consulta de tu dermatólogo a la mayor brevedad:
- A de Asimetría: Cuando la mitad del lunar no corresponde a la otra mitad.
- B de Borde: Los bordes son irregulares, desiguales, dentados o poco definidos.
- C de Color: El color no es uniforme y pudiera haber sombras diferentes de color marrón o negras, o algunas veces con manchas rosadas, rojas, azules o blancas.
- D de Diámetro: El lunar mide más de 6 milímetros de ancho.
- E de Evolución: El tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando.
¿Cómo saber si un lunar es bueno o malo?
Un lunar considerado bueno es una mancha uniforme de color café, canela o negro. También puede ser plano o prominente. En algunos casos es redondo u ovalado. Por lo general suelen medir unos 6 milímetros de ancho.
Algunos lunares están presentes desde que nacemos, aunque suelen ir apareciendo durante la infancia y la juventud. Cada vez que aparezca un nuevo lunar debe ser examinado por el dermatólogo. Las personas de piel o cabello más oscuro suelen tener lunares más oscuros que las personas de piel clara o cabello rubio.
Normalmente son redondos u ovalados, con superficie lisa y borde definido, en forma de cúpula. Aunque los lunares no son cancerígenos, las personas que tienen muchos, a la larga tienen un mayor riesgo de presentar un melanoma, que es un tipo de cáncer de piel.
Hay algunos cambios que indican que un lunar se está convirtiendo en un melanoma. Al igual que los lunares, también se caracterizan por tener un número aumentado de melanócitos. Generalmente no requieren tratamiento. Muy a menudo, por estética se intentan minimizar con diferentes tratamientos.
Podemos reducir el riesgo de aparición utilizando un protector solar FPS50 y evitando las horas de mayor radiación solar.
Seguramente alguna vez te has encontrado con una manchita o protuberancia en tu piel que no tenías antes, o que simplemente no habías notado. ¿Será un lunar? ¿O podría tratarse de una verruga? Aunque muchas personas los confunden, la diferencia entre un lunar y una verruga es más importante de lo que parece. No solo tienen distintos orígenes, sino también distintas implicaciones para tu salud dermatológica.
¿Lunar o verruga?
COMO CONTROLAR TUS LUNARES : ¿Es un LUNAR MALIGNO? Como saberlo - Recomendaciones de un dermatologo
Los lunares son acumulaciones de melanocitos, las células que producen melanina (el pigmento de la piel). Las verrugas están causadas por una infección del virus del papiloma humano (VPH).
Los lunares pueden ser marrones, negros, rojizos o del color de la piel. Las verrugas son grisáceas, amarillentas o del mismo tono que la piel. Las verrugas son más frecuentes en manos, pies, codos, rodillas, cara o zonas genitales.
Tipos de lunares:
- Lunares comunes (nevos melanocíticos): De pequeño tamaño, bordes regulares y un solo color.
- Lunares atípicos o displásicos: Presentan formas irregulares, bordes difusos o colores variables.
- Lunares congénitos: Están presentes desde el nacimiento.
- Lunares adquiridos: Aparecen a lo largo de la vida, especialmente por exposición solar.
Además, algunos lunares pueden presentar vello, variar su color con el tiempo o crecer ligeramente.
Las verrugas también se clasifican en función del tipo de VPH involucrado y la zona corporal afectada.
- Verrugas vulgares: Aparecen con frecuencia en manos, codos o rodillas.
- Verrugas plantares: Se desarrollan en la planta de los pies, donde el peso del cuerpo las aplasta hacia dentro.
- Verrugas planas: Pequeñas, suaves y de superficie lisa. A menudo aparecen en la cara, brazos o piernas.
- Verrugas filiformes: Largas, finas y con forma de hilo.
Aunque la gran mayoría de los lunares son benignos, algunos pueden degenerar en melanoma, uno de los tipos más agresivos de cáncer de piel. Si un lunar cumple con alguno de los criterios de la regla ABCDE, o si simplemente tienes la sensación de que algo no va bien, consulta cuanto antes.
Además, existen lesiones cutáneas que pueden parecer verrugas, pero no lo son: ciertos carcinomas o queratosis actínicas pueden confundirse fácilmente. Evita manipularla o rascarla.
La piel es un órgano vital, que te protege del entorno, regula la temperatura y refleja tu salud interior. Si notas cualquier anomalía o lesión en tu piel, no te quedes con la duda. No todos los lunares peligrosos son oscuros o grandes. Saber la diferencia entre un lunar y una verruga te permite actuar con criterio.
Observar tu piel regularmente, protegerte del sol y acudir a revisiones periódicas con dermatología son los pilares de una piel sana. No subestimes ese bultito que parece no molestar. Escucha lo que tu cuerpo te está diciendo.
Queratosis seborreica vs. Melanoma
Tanto la queratosis seborreica como el melanoma pueden aparecer de muchas y variadas formas. Muchas personas revisan regularmente su piel en busca de cambios que podrían ser cáncer, pero no todos los lunares, manchas y erupciones son cancerosos.
La queratosis seborreica es una afección no cancerosa que se asemeja mucho al melanoma, aunque de carácter benigno. En cuanto al melanoma, en España se diagnóstican unos 150.000 nuevos casos al año, tratándose de de una forma potencialmente mortal de cáncer de piel.
La queratosis seborreica es una afección que causa proliferaciones celulares benignas en la piel (tumores benignos) que a menudo aparecen a medida que la piel envejece. Algunas personas tienen solo una, pero es común desarrollar varias. A menudo son pardas y parcheadas y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo.
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que puede comenzar como un lunar o una verruga. El melanoma y las queratosis seborreicas, en apariencia, no se distinguen facilmente, aunque el dermatólogo es capaz de detectar la diferencia mediante un simple examen físico.
Factores de riesgo para el melanoma:
- Exposición al sol (exposición a la luz ultravioleta UV).
- Sistema inmunológico debilitado debido ciertas enfermedades o tratamientos médicos.
- Xeroderma pigmentoso.
El médico puede distinguir el melanoma de la queratosis seborreica con un examen visual. Las queratosis seborreicas generalmente no causan síntomas y no necesariamente requieren tratamiento.
¿Qué son las queratosis seborreicas?
Si estás aquí es porque posiblemente te hayas notado algún lunar rasposo de aspecto graso o con alguna costra en su superficie que te ha aparecido recientemente. Además, al rascarlo incluso es posible que notes que parte de este «lunar» se desprende y se cae.
Las queratosis seborreicas son muy frecuentes y afortunadamente son totalmente benignas. Se producen debido al crecimiento excesivo de la capa superior de las células de la piel llamada epidermis y está relacionado con diferentes causas que luego te explicaré.
La asociación más clara es con la edad, ya se presentan normalmente en personas mayores de 30 años. Al final, casi todo el mundo acaba desarrollando al menos unas cuantas verrugas seborreicas durante su vida, ya que tienden a ser más comunes y más numerosas con la edad.
Aunque las queratosis seborreicas pueden aparecer primero en un lugar y parecer que se extienden a otro, no son contagiosas. Estas lesiones pueden encontrarse en cualquier parte del cuerpo, excepto en las plantas de los pies o en las palmas de las manos. En algunas localizaciones como la cara, las queratosis seborreicas pueden ser planas y ser una consulta frecuente de manchas faciales.
Pueden aparecer de forma aislada como una única lesión, o lo que es mucho más común, es que aparezcan varias al mismo tiempo. En la mayoría de los casos son de color marrón, pero pueden variar de tonalidad, desde el color piel claro hasta el negro.
Si bien sabemos que las queratosis seborreica no son peligrosas, hay algunas lesiones que pueden presentarse como un lunar con costra o manchas rugosas en la piel que requieren de cierta atención.
A veces, puede ser difícil distinguir entre una queratosis seborreica inofensiva de una lesión que sí es peligrosa. Si has notado un lunar con costra que tenga algunos de las características siguientes, es recomendable que tengas una visita con tu dermatólogo.
- Alguna de las características del ABCDE
- Hay un cambio en la apariencia de un lunar existente
- Hay un solo lunar de aspecto raro (las queratosis seborreicas suelen ser múltiples)
- La lesión está irritada, sangra o duele de forma persistente
Un dermatólogo puede diagnosticar la queratosis seborreica basándose en su aspecto clínico y complementar la exploración mediante un examen dermatoscópico.
¿Cómo identificar las queratosis seborreicas?
Una queratosis seborreica suele identificarse fácilmente por su aspecto. Posiblemente, una de las características más reveladoras de las queratosis seborreicas es que parecen haber sido «pegadas en la piel».
Estas manchas rugosas en la piel suelen comenzar como áreas pequeñas y ásperas. Con el tiempo, tienden a desarrollar una superficie gruesa y verrugosa. También pueden tener un aspecto ceroso y una superficie ligeramente elevada como una verruga. Las queratosis seborreicas suelen ser marrones, pero también pueden ser amarillas, blancas o negras.
Para hacer un diagnóstico preciso los dermatólogos siempre utilizamos una técnica que se llama dermatoscopia con luz polarizada. Después de hacer esta exploración podemos afirmar que se tratan de lesiones benignas y podemos ofrecer un tratamiento adecuado.
Factores de riesgo para las queratosis seborreicas:
- Edad avanzada: la afección suele desarrollarse en personas de mediana edad y va aumentando progresivamente con la edad.
- Familiares con queratosis seborreica: esta afección cutánea suele ser hereditaria.
En muchos casos, una queratosis seborreica no necesita tratamiento. Sin embargo, la mayoría de nuestros pacientes acuden porque les molestan o porque no les gustan estéticamente. Además, es posible que se decida extirpar cualquier lunar con costra que tenga un aspecto sospechoso o que cause molestias físicas o emocionales.
Métodos de eliminación más utilizados para las queratosis seborreica:
- La crioterapia (criocirugía): utiliza nitrógeno líquido para congelar el tumor y suele ser bastante eficaz para eliminar una queratosis seborreica.
- La electrocirugía: en primer lugar se anestesia la piel y luego se utiliza un electrodo por el cual se quema la queratosis seborreica con corriente eléctrica.
- Curetaje: en primer lugar se anestesia la piel y luego se utiliza un instrumento quirúrgico en forma de cuchara para raspar el tumor.
- Láser de CO2: utiliza un haz de luz que permite vaporizar la queratosis seborreica de forma muy controlada y precisa.
Dependiendo del tamaño de la queratosis seborreica es normal que la piel adquiera un tono más claro durante algún tiempo en el lugar de la extirpación. Las queratosis seborreicas que quitemos no volverán a aparecer, pero es posible que se desarrollen nuevas lesiones en otras partes del cuerpo con el tiempo.
Prevención de las queratosis seborreicas:
- Protegerse del sol: hoy sabemos que el sol es uno de los factores de riesgo para el desarrollo de queratosis seborreicas. Si nos protegemos adecuadamente disminuiría el riesgo de desarrollar más queratosis y también el temido cáncer de piel.
- Utilizar cremas con retinol o alfa-hidroxiácidos (AHA): en zonas como la cara se pueden utilizar cremas con compuestos que renueven la piel como el retinol o los AHA’s. Esto nos permitirá mejorar la calidad de la piel y secundariamente impedirá que se desarrollen más queratosis seborreicas.
- Acudir al dermatólogo cuando sean lo más pequeñas posibles: Si tu preocupación es la estética, lo más importante es acudir lo antes posible a tu dermatólogo para eliminar estos «lunares costrosos».
Nevus en niños
Es más frecuente que aparezcan en la infancia y en adolescencia, crecen simultáneamente con los pacientes y tienen la tendencia a oscurecerse durante la pubertad. Estos son cambios comunes en los nevus de los niños y también desafortunadamente, en algunos casos, en el melanoma (cáncer de piel no muy frecuente en los niños) pero que puede empezar como un nevus o lunar en niños o bebe.
La causa exacta del origen se desconoce. Pero se cree que es a consecuencia de la genética y la exposición excesiva al sol durante la infancia.
Tipos de Nevus en niños:
- Nevus melanocitico (o lunar común): Son manchas o protuberancias que no producen síntomas. Son pequeñas (menores de 5mm) de un solo color el cual varía desde marrón oscuro a color piel. Los Nevus melanocitico se localizan en áreas expuestas al sol y crecen simultáneamente con el paciente, en el momento que el niño es adulto tiene, normalmente, entre 12 y 20 nevus.
- Nevus congénito: Es el nombre que se le da a los nevus que son presentes desde el nacimiento, considerado como una marca de nacimiento. Pueden manifestarse como un nevus normal o como manchas o protuberancias de forma irregular o tamaño variable, desde pocos milímetros a cubrir todo el cuerpo. Los nevus congénito de gran tamaño (> 20%) tienen mayor riesgo de producir melanoma, especialmente, durante los primeros 10 años de vida.
- Nevus displásico o nevus atípicos: Son los nevus que tienen forma irregular, presentan más de 1 color y tienen un diámetro mayor a 6 mm (es decir más grandes que el borrador de un lápiz). Son nevus que deben ser controlados periódicamente por un dermatólogo infantil, especialmente después de la pubertad.
- Nevus spitz: Estos nevus aparecen generalmente durante los primeros 20 años de vida. Se manifiestan como protuberancias, normalmente de color rosa, pero que puede tener un contenido de colores variable como rojo, negro o marrón. En ocasiones sangra y produce secreciones. Este tipo de nevus debe ser valorado por un dermatólogo infantil.
La mayoría de nevus no requieren tratamiento pero si controles dermatológicos periódicos. Hay algunos que son mejor extirparlos ya sea por su aspecto irregular, por su localización de difícil control o porque afecta sensiblemente el aspecto del niño.
La fotoprotección es un importante factor de prevención de los nevus, incluso cuando ya se hayan presentado.
| Tipo de Lunar | Descripción | Riesgo de Melanoma | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Común | Pequeño, bordes regulares, un solo color | Bajo | Autocontrol y protección solar |
| Atípico | Forma irregular, bordes difusos, colores variables | Moderado | Control periódico por dermatólogo |
| Congénito | Presente al nacimiento | Variable (mayor si es grande) | Vigilancia especial, especialmente en los primeros años |
| Queratosis Seborreica | Aspecto costroso, parece "pegado" a la piel | Ninguno (benigno) | Examen para descartar otras lesiones, tratamiento estético si se desea |