Rozar nuestra piel con una planta urticante puede llegar a estropearnos un paseo. La necesidad de rascarnos con fuerza en la zona inflamada es inmediata e insoportable, pero casi siempre pasajera.
¿Por qué las plantas pican y producen urticaria?
La razón por la que algunas plantas desarrollan esta capacidad urticante es para protegerse de los herbívoros o para evitar que otras plantas compitan por los recursos. Los pelos urticantes actúan como una barrera física que desalienta a los animales que intentan comer las hojas o flores de la planta.
Las plantas urticantes tienen pelos o estructuras similares en sus hojas, tallos o flores que contienen sustancias químicas irritantes, como histamina, ácido fórmico y serotonina.
Ortiga mayor o verde (Urtica dioica)
LA URTICARIA: ¿Por qué pican las plantas?
El término urticaria engloba a un grupo heterogéneo de enfermedades, pero todos los tipos de urticaria tienen en común una reacción cutánea peculiar: las llamadas lesiones urticariales con ronchas pruriginosas y/o angioedema (hinchazón repentino de la piel en profundidad).
Este nombre procede del término ortiga en latín (urtica), y es cierto que las manifestaciones que produce el contacto de la piel con esta planta son esas mismas. Hasta un 20% de la población puede experimentar un tipo de urticaria alguna vez. Hay distintos tipos de urticaria y muy variadas sus causas, aunque muchas veces no se llegan a reconocer; solo se habla de urticaria crónica cuando la urticaria persiste durante más de seis semanas.
La picadura de una ortiga
La ortiga (Urtica dioica L.) se caracteriza porque tiene los tallos y las hojas completamente recubiertas de unos pelos que están dispuestos de forma inclinada.
Estos pelos son pequeños tubos muy frágiles que están llenos de un líquido denominado ácido fórmico. La punta de estos pelos es como una aguja que cuando la tocamos en la dirección «adecuada» agujerea la piel y deja entrar el ácido fórmico que se desprende cuando el pelo se rompe.
Entonces la zona que ha entrado en contacto con el ácido experimenta una reacción nociva que se denomina urticaria y de ahí que estos pelos se denominan pelos urticantes. Por esta razón, la ortiga se conoce también como la planta de los ciegos, puesto que incluso ellos la conocen sólo frotándola.
EL ÁCIDO METANOICO O ÁCIDO FÓRMICO
El ácido fórmico, o también denominado ácido metanoico, es la sustancia responsable de que la ortiga pique o produzca urticaria.
Químicamente es el ácido orgánico más simple que existe y pertenece al grupo de los ácidos carboxílicos, el grupo funcional de los cuales que corresponde a la fórmula COOH se nomina grupo carboxil y confiere las propiedades ácidas a la molécula. La fórmula del ácido fórmico es: HCOOH.
Entre otras propiedades el ácido fórmico o metanoico: es un ácido débil, líquido, incoloro, de olor irritante, el punto de ebullición del cual es de 100,7ºC y el de congelación de 8,4ºC y es completamente soluble en agua porque su cadena carbonada es muy corta. Se utiliza en la industria química en tintes. Y en la naturaleza se encuentra en el veneno de las hormigas y de las ortigas.
LA URTICARIA
El contacto de la piel con la ortiga causa que los pelos que cubren sus hojas y los tallos se rompan y que el ácido fórmico que contienen sea inyectado y provoque rápidamente una reacción irritante que se nomina urticaria.
Aún cuando nos centraremos sólo con el tipo de urticaria que produce la picadura de la ortiga, tenemos que decir que hay de muchos tipos y provocada por causas muy diferentes, aunque evidentemente tienen muchas cosas en común.
Por ejemplo puede ser una urticaria de tipo local, o afectar la mayor parte del cuerpo, o puede ser causada por el sol y el calor, o bien por alergia a algún medicamento.
Qué es el picor: Reacción de la urticaria
La urticaria está caracterizada por una reacción interna del antígeno - anticuerpo, cuyos síntomas son parecidos a los de una alergia.
Es decir, en nuestro cuerpo entra una substancia extraña, el antígeno, en este caso el ácido fórmico, y las defensas de nuestro cuerpo, los anticuerpos, la intentarán eliminar. Esta reacción interna que combate el anticuerpo, el ácido fórmico, la inicia y controla la histamina.
Los basófilos, un tipo de leucocito, son los encargados de segregar la histamina cuándo el tejido epitelial detecta el contacto con algún veneno. La histamina provoca la dilatación de los vasos sanguíneos de la zona afectada (vasodilatación). Así, cuanto más riego sanguíneo, más glóbulos blancos podrán llegar.
Y además, esta dilatación provoca la disminución de la presión sanguínea y por lo tanto más permeabilidad de los vasos así, los macrófagos y los linfocitos, encargados de segregar los anticuerpos, pueden salir de los vasos para llegar a los tejidos.
Las consecuencias externas de esta clase de batalla entre los antígenos y los anticuerpos se muestran con la aparición de pequeños granos o ampollas, una ligero enrojecimiento de la piel y un aumento muy ligero de temperatura, como en una inflamación local. Todo esto es debido a la dilatación de los vasos sanguíneos que la histamina ha provocado para aumentar las defensas.
¿Qué es lo que produce picor?
En los pelos urticantes de la ortiga también se encuentran la serotonina y la acetilcolina. Por lo tanto, cuando tocamos una ortiga, también entrarán estas substancias en nuestra epidermis. Estas substancias están relacionadas con la actividad del sistema nervioso.
Como sus cantidades aumentan, aunque muy ligeramente, en nuestro cuerpo, posiblemente sean las responsables de la fuerte sensación de escozor y picor que tenemos después de una picadura de una ortiga.
Afortunadamente, esta señal de escozor dura tan solo unos pocos minutos. Después, la reacción desaparece sin dejar rastro.
En resumen, no se cree que sea el ácido fórmico el responsable del picor y las molestias de la urticaria después de la picadura de una ortiga sino la combinación de tres elementos: la histamina, la serotonina y la acetilcolina.
La histamina produce el picor y la dilatación de los vasos, la acetilcolina provoca la sensación de quemazón, la serotonina contribuye a aumentar el efecto de la histamina y el ácido fórmico es, en cierto modo, el antígeno que inicia la reacción de la urticaria.
¿POR QUÉ EN AGUA NO PICAN LAS ORTIGAS?
El ácido fórmico no nos hace reacción cuando sumergimos la ortiga en agua y la sacudimos algo, porque los frágiles pelos se rompen y el ácido fórmico se disuelve completamente en el agua, debido a que es una sustancia soluble (su cadena hidrocarbonada es muy corta y fácilmente ionizable).
En el agua el ácido metanoico reacciona de la siguiente manera: HCOOH + H2O → HCOO- + H3O+
¿POR QUÉ SIN RESPIRAR NO PICAN LAS ORTIGAS?
Si dejamos de respirar durante unos pocos segundos, conseguimos desoxigenar la sangre. El oxígeno es el encargado de dar sensibilidad a nuestra piel. Si tocamos una ortiga en estas condiciones nos saldrán los granos igualmente, porque la histamina habrá dilatado los vasos en presencia de ácido fórmico, pero no notaremos el quemazón.
Cómo tomar las ortigas para que no piquen
Al cabo de 12 horas de la recolección de la planta desaparecen las propiedades urticantes del ácido fórmico de la ortiga.
Una especie de ortiga (Ortiga ferox), la más tóxica
En Australia y Nueva Zelanda existe una especie de ortiga endémica que provoca una reacción muy grave, mucho más que la que se conoce de la ortiga (Urtica dioica L.), y existen algunos casos documentados en los que ha llegado a producir la muerte.
Se trata de la Urtica ferox o Ongaonga como la llaman en Maorí. Es más leñosa que las nuestras, más grande y alta, es realmente un arbusto, y presenta niveles mucho altos de acetilcolina e histamina.
Se han descrito muchos casos de animales intoxicados al penetrar adentro de esta planta y el caso de un humano que murió al cabo de cinco horas después se ser violentamente picado.
Urtica ferox o Ongaonga
Según la OSHA, Organismo Americano por la Seguridad e Higiene en el trabajo, el nivel de exposición ambiental permitida de ácido fórmico se sitúa en 5 ppm y se muestra como irresistible a 10 ppm. En una escala del 1 al 4 la toxicidad por contacto del ácido fórmico con la piel se sitúa en 3. Estudios hechos en conejos sitúan la dosis mortal por inyección subcutánea en 1g/kg y en una dosis de contacto con la piel en 20 ml/kg.
Más información sobre las ortigas: propiedades, preparaciones y recetas. Este artículo ha sido avalado por Elisenda Carballido - Dietista nutricionista. Postgrado en Fitoterapia y máster en Nutrición y Metabolismo.
Otros nombres para un reino de seres vivos
El nombre ortiga en griego (knide) ha dado lugar a la denominación de un gran bloque de seres vivos acuáticos, los cninarios o cnidaria, compuesto por unas 10.000 especies, que están entre los organismos superiores más primitivos que existen (poseen una característica simetría radial: medusas, anémonas, corales, pólipos, hidras). Su nombre procede de las células urticantes en su superficie, llamadas cnidocistos.
Plantas Urticantes Comunes
Además de la ortiga, existen otras plantas que pueden causar urticaria:
- Hiedra Venenosa (Toxicodendron radicans): Contiene urushiol, una resina que causa una reacción alérgica en la mayoría de las personas.
- Roble Venenoso (Toxicodendron diversilobum): Similar a la hiedra venenosa, también contiene urushiol.
- Cardón Resinoso (Género Euphorbia): Algunas especies de este género producen un látex irritante.
- Loasaceae: Plantas semiarbustivas con setas urticantes y vellosidades.
¿Cómo saber si es urticaria o alergia?
Saber la diferencia entre urticaria y alergia es fundamental, pues en este último caso se puede producir una reacción anafiláctica -una reacción alérgica importante que afecta a todo el organismo. Para ello, la única forma de saber lo que está sucediendo es someterse a una serie de pruebas diagnósticas.
- Prick test: se aplica sobre la superficie de la piel del paciente una pequeña cantidad del elemento que se sospeche que esté generando la urticaria o alergia para comprobar cómo responde.
- Epicutánea: con un parche que contiene un agente que provoque una urticaria o alergia se debe esperar un tiempo prudencial, un día o dos, antes de ver cuál ha sido el efecto.
- Exposición: consumir un determinado alimento del que se sospecha que causa alergia es algo bastante habitual, ya que es una de las formas en las que se confirma el diagnóstico.
Estas pruebas deben ser realizadas y evaluadas por un profesional sanitario cualificado.
Tratamiento de la Urticaria por Contacto con Plantas
Si ya has sufrido el ataque de las plantas urticantes te recomiendo que, lo primero de todo, te laves la zona con agua bien fría y sin frotar (que eso solo empeoraría las cosas).
Algunos remedios populares son de nula efectividad. No servirá utilizar frotamientos de la piel afectada con otras plantas como el matorral romaza, ni otros peregrinos remedios populares en el medio rural como es orinar en la piel afectada (sí, esto se hace). Lo que podemos recomendar es aplicar un corticoide tópico, y, puesto que la histamina exógena es uno de los principales causantes del efecto ortiga, aplicar un antihistamínico tópico tendría plenamente sentido en es este caso (aunque los dermatólogos solemos evitar antihistamínicos tópicos por su potencial sensibilizante).
En cuanto a la reacción provocada por contacto con cnidarios (medusas, anémonas…), insistiremos en que prevenir el contacto con los mismos es lo más importante, pues algunas especies son altamente tóxicas para el organismo. En el caso de las que solamente producen efecto en la piel, las reacciones pueden ser inicialmente urticariales pero posteriormente se produce una compleja dermatitis retardada cuyo tratamiento suele ser controvertido.
Lo que sí se puede recomendar como medidas efectivas e inmediatas después del contacto con cnidarios es sacar del agua a la persona afectada y retirar los restos de nematocistos sin tocar la zona con los dedos, y lavar con agua caliente salada, pero no hirviendo, la zona afectada durante 30 minutos (esto desnaturaliza las toxinas). También pueden aplicarse medicamentos tópicos.
Existe antídoto específico para algunas especies de medusa de gran toxicidad. Algunas medidas de uso frecuente, pero que son controvertidas o inconvenientes son la aplicación de hielo o vinagre (5).
Las plantas urticantes y su papel en los ecosistemas
Las plantas urticantes, al igual que cualquier otra especie de planta, desempeñan un papel importante en los ecosistemas naturales en los que habitan. Como mencioné anteriormente, algunas plantas urticantes han desarrollado esta capacidad como mecanismo de defensa contra los herbívoros.
En algunos casos, las plantas urticantes pueden actuar como un control natural de plagas en los ecosistemas. Las plantas urticantes pueden formar parte de la diversidad de especies en los ecosistemas naturales, lo que contribuye a la biodiversidad general de la región.
Por ejemplo: La ortiga (Urtica dioica) se ha utilizado en la medicina tradicional para tratar una variedad de dolencias, incluyendo artritis, dolor muscular, alergias y problemas urinarios.
Hiedra Venenosa (Toxicodendron radicans)
Urticaria y Fototoxicidad: La Ruda (Ruta graveolens)
Además de las plantas urticantes comunes, es importante mencionar la Ruta graveolens, conocida comúnmente como ruda, la cual ha sido descrita en numerosas publicaciones como sustancia causante de reacciones de fototoxicidad.
La fototoxicidad es un tipo de reacción cutánea inflamatoria que se produce como consecuencia de la exposición a una sustancia química en combinación con la exposición a radiaciones lumínicas.
Cómo tratar una picadura de ortiga con Remedios Caseros
Los componentes causantes de esta reacción son las furanocumarinas, como el 5-metoxipsoraleno (bergapteno) y el 8-metoxipsoraleno (xantoxina), así como los alcaloides del grupo de la quinolina, como la dictamina.
Estas sustancias, en combinación con la radiación ultravioleta, producen daño en el ADN provocando un cese inmediato de su síntesis con la consiguiente apoptosis celular.
Es fundamental tener en cuenta esta patología a la hora del diagnóstico diferencial en pacientes con pérdidas cutáneas de espesor parcial extensas que requieren tratamiento en unidades especializadas.
Desde nuestro punto de vista, las características propias de las lesiones provocadas por reacciones de fototoxicidad deben ser bien conocidas por todo clínico que se ocupe del tratamiento de quemaduras y pérdidas cutáneas extensas debido a la posibilidad de que las lesiones provocadas por este mecanismo puedan semejar una quemadura de espesor parcial.
Por tanto creemos que deberían tenerse en cuenta dentro del diagnóstico diferencial de las quemaduras.
Aunque el tratamiento de dichas lesiones es muy similar al de una quemadura, es muy importante llegar al correcto diagnóstico etiológico para poder informar a los pacientes y a la población general de los riesgos de combinar determinadas sustancias con las radiaciones solares, más teniendo en cuenta que la presencia de este tipo de plantas en los jardines está muy extendida en nuestro entorno.