El impétigo es una infección cutánea bacteriana que puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común en niños, sobre todo en niños de edad preescolar y escolar. Entender qué es y cómo se trata te ayudará a manejar la situación con confianza y a proteger a otros miembros de la familia. Es contagioso por lo que hay que tomar medidas higiénicas. Es importante tratarlo, pero no es una enfermedad grave.
Como dermatóloga con años de experiencia en el cuidado de la piel, he atendido numerosos casos de impétigo y sé lo importante que es un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado para evitar complicaciones y acelerar la recuperación.
Impétigo: Causas y prevención
¿Qué es el impétigo?
El impétigo es una infección bacteriana de la capa más superficial de la piel. No es profunda. Es una infección que ocurre en la epidermis, la capa más externa de la piel. Esto es importante porque significa que es una infección relativamente superficial que responde bien al tratamiento.
Esta infección causa ampollas o llagas, no suele ser grave y mejora con un tratamiento con antibióticos.
El impétigo es una de las infecciones bacterianas de la piel más comunes en los niños, y con el tratamiento adecuado, desaparece rápidamente.
Tipos de impétigo
- Impétigo no ampolloso: la más común, se caracteriza por pequeñas lesiones rojas que rápidamente se cubren con costras amarillentas.
- Impétigo ampolloso: menos frecuente, produce ampollas llenas de líquido que se rompen con facilidad y dejan la piel húmeda.
- Ectima: tiene el aspecto de úlceras perforadas con costras amarillas y bordes rojos. Se conoce como impétigo profundo porque las vesículas penetran en la piel, ofreciendo un aspecto similar a las úlceras y formando costras de color amarillo.

Causas del impétigo
El impétigo está causado por bacterias que invaden la piel a través de pequeñas heridas o erosiones. Las bacterias más comunes son el Staphylococcus Aureus y el Streptococcus Pyogenes.
El impétigo suele aparecer a causa de dos bacterias: el Staphylococcus aureus y los estreptococos del grupo A (que también causan faringoamigdalitis estreptocócica). El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (o SARM) también se está convirtiendo en una causa importante de impétigo.
Estas bacterias se multiplican en la capa externa de la piel, provocando pequeñas lesiones con base roja y que pueden tener en la superficie ampollas o costras amarillentas. Aunque puede aparecer en cualquier persona, es especialmente frecuente en la infancia.
Los niños son más propensos a desarrollar impétigo si ya tienen la piel irritada por otros problemas cutáneos, como el eccema, la hiedra venenosa, las picaduras de insectos y los cortes o rasguños.
Las bacterias que viven habitualmente en la piel sin causar problemas pueden entrar en el cuerpo a través de una herida en la piel y causar síntomas de impétigo. Una causa frecuente de impétigo es rascarse una ampolla o una erupción.
Por ejemplo, una erupción provocada por la hiedra venenosa se puede infectar y convertirse en impétigo. También ocurre más a menudo en ambientes cálidos y húmedos.
Factores de riesgo
- Contacto directo con personas infectadas.
- Pequeñas heridas o irritaciones en la piel.
- Sistema inmunológico en desarrollo o debilitado.
- Ambientes con alta concentración de personas.
- Higiene insuficiente de la piel.
- Condiciones de la piel preexistentes.
- Clima: El calor y la humedad facilitan la infección.
Síntomas del impétigo
El impétigo presenta signos visibles en la piel que permiten identificarlo con facilidad.
El impétigo puede afectar a la piel de cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente alrededor de la nariz y de la boca, en las manos y los antebrazos y, en los niños pequeños, en la zona del pañal.
Podrás detectar los primeros síntomas alrededor de la nariz y de la boquita, en las manos, los antebrazos y en la zona del pañal. Los síntomas variarán en función del tipo de impétigo.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Lesiones rojas y húmedas: Pequeñas zonas inflamadas que pueden supurar líquido. Suelen aparecer en la cara, alrededor de la nariz y la boca, aunque también pueden afectar brazos, manos o piernas.
- Costras amarillentas: Tras romperse las ampollas o lesiones, se forman costras características que dan al impétigo su aspecto distintivo.
- Ampollas llenas de líquido: (en el impétigo ampolloso): Son ampollas de contenido claro que se rompen con facilidad.
- Picor o sensación de molestia: Aunque el impétigo rara vez provoca dolor intenso, puede generar picor o escozor, lo que aumenta el riesgo de rascarse y propagar la infección.
- Inflamación y enrojecimiento alrededor de la lesión: La piel circundante puede aparecer irritada e inflamada, señal de la reacción del organismo frente a la infección.
En algunos casos, puede haber síntomas generales como fiebre leve, malestar o inflamación de ganglios cercanos, especialmente si la infección es extensa.

Diagnóstico del impétigo
El diagnóstico del impétigo es principalmente clínico. El aspecto característico de las lesiones es suficiente para diagnosticar en la mayoría de los casos.
En la mayoría de los casos, los médicos pueden diagnosticar el impétigo basándose solo en el aspecto de la erupción. En ciertos casos, pueden tener que tomar una muestra del líquido que contienen las ampollas para analizarlo.
Tratamiento del impétigo
El tratamiento del impétigo se realiza con antibiótico, y la elección depende de la severidad y la extensión de la infección.
- Tratamiento tópico: Para casos leves y localizados, se aplican antibióticos en crema directamente sobre las lesiones, generalmente durante 10 días. Este enfoque ayuda a eliminar la infección de manera eficaz y limita la propagación. Es el tratamiento de primera línea y la mayor parte de las veces es suficiente.
- Tratamiento oral: En infecciones más extensas puede ser necesario un antibiótico oral prescrito por un médico, además de los cuidados tópicos.
Cuidados de la piel durante el tratamiento
- Limpiar suavemente las lesiones con agua y jabón neutro, o hacer fomentos con líquidos antisépticos que permitan levantar las costras, para que el antibiótico en crema pueda penetrar en la piel.
- Evitar rascarse para prevenir la propagación y la aparición de cicatrices.
- Mantener la higiene de ropa, toallas y objetos personales que hayan estado en contacto con la piel afectada.
Después de iniciar el tratamiento antibiótico, la curación debería comenzar al cabo de pocos días. Es importante asegurarse de que su hijo tome el medicamento tal como se lo hayan recetado. De lo contrario, se podría desarrollar una infección cutánea más profunda y más grave.
Seguimiento profesional
Es fundamental que un dermatólogo supervise la evolución de la infección, ajuste el tratamiento si es necesario y detecte posibles complicaciones, como infecciones secundarias o recurrencias.
Lo más importante es tratarlo rápidamente, completar el curso completo de antibióticos, y tomar precauciones para evitar la transmisión a otros miembros de la familia. Si tu hijo tiene lesiones que sospechas podrían ser impétigo, o si has notado costras amarillentas alrededor de la boca o la nariz, la valoración dermatológica es importante para confirmar el diagnóstico y establecer el tratamiento adecuado.
En Dermaniac, contamos con la experiencia necesaria para diagnosticar correctamente el impétigo, diferenciarla de otras infecciones de piel, y diseñar un plan de tratamiento personalizado. Realizamos una evaluación completa para determinar la extensión de la infección y la mejor opción de tratamiento. También te damos consejos prácticos sobre cómo prevenir la propagación a otros miembros de la familia y cómo cuidar las lesiones en casa. Podemos ser presenciales en Madrid o virtuales si lo prefieres.
¿Cómo prevenir el impétigo?
Mantener la piel limpia puede ayudar a prevenir el impétigo. Los niños deben lavarse las manos bien y con frecuencia, así como darse baños o duchas con regularidad.
Asegurarse de que los niños se laven bien las manos y la cara puede ayudar a prevenir el impétigo.
Preste especial atención a las heridas en la piel (cortes, rasguños, picaduras de insectos, etc.), las áreas con eccema y las erupciones, como las provocadas por la hiedra venenosa. Mantenga esas zonas limpias y cubiertas.
Cualquier persona de su familia que tenga impétigo debe llevar las uñas bien cortas y cubrirse las ampollas causadas por el impétigo con gasa y cinta adhesiva.
Para prevenir el contagio de una infección por impétigo a otros miembros de la familia, asegúrese de que todos usen sus propias prendas de vestir, sábanas, maquinillas de afeitar, jabones y toallas. Separe las sábanas, las toallas y la ropa de vestir de cualquier persona que tenga impétigo de las del resto de la familia y lávelas con agua caliente. Mantenga limpias las superficies de la cocina y las de toda la casa.

¿Cuándo llamar al médico?
Llame al médico si su hijo tiene signos de impétigo, sobre todo si ha estado en contacto con otro miembro de la familia o con un compañero de clase que padecía esta infección.
Si su hijo ya ha empezado a recibir tratamiento para el impétigo, observe bien sus ampollas y llame al médico si la piel no se le empieza a curar después de 3 días de tratamiento o si el niño tiene fiebre.
El impétigo es una enfermedad leve y no es habitual que cause mayores problemas de salud ni marcas en la piel.
Si el impétigo no se trata correctamente, los estreptococos del grupo A pueden causar otros problemas, entre los que se incluyen la fiebre reumática (que puede dañar el corazón) y las enfermedades renales.
Preguntas que puedes hacerle a tu médico:
- ¿Cuál podría ser la causa de las llagas?
- ¿Necesito hacerme pruebas para confirmar el diagnóstico?
- ¿Cuál es el mejor modo de proceder?
- ¿Qué puedo hacer para evitar que la infección se expanda?
- ¿Qué rutinas de cuidado de la piel me recomienda mientras se cura la afección?
- ¿Cuándo comenzaron las úlceras? ¿Qué aspecto tenían las úlceras cuando aparecieron?
- ¿Has tenido cortes, raspaduras o picaduras de insectos de forma reciente en la zona afectada?
- ¿Las úlceras te causan picazón o dolor? ¿Existe algo que, al parecer, mejore o empeore las úlceras?
- ¿Alguien de tu familia ya tiene impétigo? ¿Te ha ocurrido este problema en el pasado?