Cuidar nuestra piel no es solo una cuestión de estética, sino también de salud. Es esencial conocer las características de tu dermis para proporcionarle la atención específica que necesita. Un principio activo es el ingrediente más importante de cada producto cosmético, porque es el responsable de conseguir el efecto deseado al aplicártelo.
De ahí que sea tan importante saber cuál es tu tipo de piel y qué principios activos están más indicados para cubrir tus necesidades. En MaterialEstética te proporcionamos los principios activos para la piel más habituales y también los más exclusivos. Así, tienes todo lo que necesitas a tu alcance, con toda la comodidad y sin tener que desplazarte.

Principios Activos Clave y sus Beneficios
Los productos de cuidado de la piel contienen una gran variedad de principios activos nutritivos. Estos son muy diversos y cumplen distintas funciones. Las grasas, los aceites y las ceras son principios activos básicos que hidratan y protegen la piel.
La tendencia en la industria cosmética está poniendo el foco en los principios activos de sus cremas y cosméticos, deshaciéndose de otros mensajes genéricos a los que estábamos acostumbrados. Ahora es habitual comprar una crema con retinol, un sérum con vitamina C o un tónico de ácido glicólico. Y eso implica elevar nuestro nivel de conocimiento cosmético y saber cuáles son las bondades de esos principios activos para saber elegir correctamente.
Ácido Hialurónico
Imposible que no hayas oído hablar del ácido hialurónico, porque es uno de los principios activos para la piel más conocidos. De sus numerosas cualidades, sin duda, la más interesante es su elevado poder humectante. No solo tiene una excepcional capacidad para retener el agua (1 molécula retiene hasta 1.000 veces su peso). Es que, además, crea una defensa que evita la pérdida de humedad de la piel.
El ácido hialurónico se encuentra en el tejido conjuntivo y puede retener grandes cantidades de agua: un gramo de ácido hialurónico contiene seis litros de agua. Este principio activo puede rellenar las arrugas causadas por la falta de hidratación y alisar la piel. Esto estimula la síntesis de ácido hialurónico propia del organismo. Para un efecto adecuado, se debe aplicar por la mañana en forma de sérum o crema.
Niacinamida
La niacinamida es un derivado de la vitamina B3 y protege las células de los radicales libres. Como ingrediente activo de los productos para el cuidado de la piel, la niacinamida tiene un efecto alisante y calmante. Esto minimiza los poros, lo que da como resultado una tez más uniforme. Además, la niacinamida inhibe la síntesis de melanina y, por tanto, hace desaparecer las manchas de pigmentación.
Retinol
El retinol pertenece al grupo de las vitaminas A y es un clásico probado en el campo del cuidado antienvejecimiento de la piel. Como el retinol tiene un efecto relativamente intenso, es importante que lo apliques gradualmente para que tu piel se vaya acostumbrando al principio activo. El uso de productos que contienen retinol regenera la piel y estimula la síntesis de colágeno.
Vitamina C
La vitamina C es esencial para la piel, ya que este principio activo desempeña un papel clave en la formación de colágeno. El ácido ascórbico también es un potente antioxidante que protege la piel de las influencias nocivas. Gracias a su efecto de renovación celular, la vitamina C combate las manchas de pigmentación y las imperfecciones.

Glicerina
La glicerina es un principio activo hidratante que suele combinarse con ácido hialurónico, grasas y ceramidas en los productos para el cuidado de la piel. La glicerina actúa como una barrera sobre la piel y garantiza que la hidratación propia de la piel se evapore menos rápidamente.
Otros Principios Activos Destacados
- Ácido Ferúlico: Tiene un gran poder antioxidante, por eso suele combinarse con vitamina C y E para crear fórmulas que ayuden a combatir los efectos de los radicales libres y a dar luminosidad a las pieles apagadas. Combate el daño solar y el producido por la contaminación. Está especialmente indicado para prevenir signos de envejecimiento prematuro como manchas y líneas de expresión.
- Ácido Glicólico: Es uno de los activos preferidos por los dermatólogos y farmacéuticos para mejorar la textura de la piel por su acción queratolítica. Unifica el tono, atenúa la apariencia de las manchas y mejora el aspecto de los poros. También puede ayudar a tratar imperfecciones y a mejorar casos de acné.
- Ácido Láctico: Tiene acción queratolítica por lo que es una buena alternativa para unificar el tono de la piel, mejorar el aspecto de los poros y suavizar arrugas finas. Además, una de sus grandes ventajas es que esa acción exfoliante va acompañada de un efecto hidratante que hace que la piel quede “mucho más sedosa” después de usarlo.
- Ácido Salicílico: Es uno de los activos mas utilizados en los cosméticos antiacné por su efecto queratolítico y seborregulador, de manera que es apto para pieles grasas y/o con imperfecciones. Mejora las marcas de acné y pequeñas cicatrices, aunque hay que tener cuidado en pieles sensibles ya que pede provocar irritación y sequedad.
- Escualano: Este lípido vegetal es otro de los activos de moda ya que tiene efecto filmógeno, es decir, reduce la evaporación de agua en la piel, además de retrasar el envejecimiento cutáneo y tener capacidad antioxidante. Por eso es uno de los grandes elegidos para tratar pieles deshidratadas y con primeras arrugas.
- Pro-vitamina B5: Mantiene la hidratación de la piel al tiempo que rellena, alisa y aporta luminosidad. Es un activo aliado en cremas para pieles deshidratadas y con primeros signos de envejecimiento.
- Vitamina E: El antioxidante por excelencia, hidrata la piel y la protege de los efectos de los radicales libres.
Principios Activos según el Tipo de Piel
¡Descubre qué ingredientes se adaptan mejor a tu epidermis y obtén los mejores resultados! La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y, como tal, necesita de unos cuidados adecuados a su naturaleza y recomendados por especialistas. ¿Cómo sabemos si el tratamiento que usamos es 100% ideal para nuestra piel?
Piel Seca
La sequedad cutánea presenta aspereza, descamación, pérdida de flexibilidad, grietas e hiperqueratosis, a causa de la disminución de agua del estrato córneo de este tipo de piel. Dentro de las pieles secas, encontramos las pieles alipídicas (de aspecto mate, fácil descamación, tendencia a presentar arrugas y a no tolerar los jabones) y las pieles deshidratadas (de tacto áspero, gran tendencia a las arrugas, a la infección de poros, fácilmente irritable y con sensación de tirantez).
- Ceramidas: Lípidos naturales responsables de la unión intercelular que mantiene la hidratación de la piel. Proliferan la hidratación y evitan la sequedad, además de inhibir las enzimas elastasas que destruyen las fibras de elastina.
- Betaglucanos: Forman un film en la piel que sella la hidratación y ayuda a estimular la creación de colágeno.
- Ácido Hialurónico: Es imprescindible para las pieles secas. Su capacidad de retener agua ayuda a mantener la hidratación, mejorar la elasticidad y dar un aspecto más jugoso a la piel.
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Piel Sensible
Se caracteriza por presentar una condición de hiperreactividad, que variará según el caso y los factores. Como su umbral de tolerancia es inferior al de una piel normal, reacciona frente a los estímulso sufriendo sensaciones de incomodidad (calor, tirantez, enrojecimiento o prurito). Es frágil y suele ser clara, además de presentar una alta tendencia a desarrollar la rosácea, una inflamación crónica que obstruye los poro y dilata los capilares, provocando enrojecimiento y erupción.
- Teprenona: Estabiliza los telómeros y facilita la acción de la telomerasa, alargando la vida de las células de la piel.
- Niacinamida: Para las pieles sensibles, la niacinamida es ideal porque ayuda a reparar la barrera cutánea. Además, la centella asiática tiene propiedades calmantes y cicatrizantes, así como ayudar a mantener la humedad en la piel.
Piel Grasa
Este tipo de piel presenta una mayor actividad de las células sebáceas, así pues, según el grado de secreción existen diferentes tipos de piel grasa: piel grasa seborreica (que presentan principalmente los individuos de raza latina), piel grasa deshidratada (la secreción sebácea modifica su composicón cualitativa y se evapora el agua retenida), piel grasa asfíctica (por la utilización errónea de productos cosméticos se pueden generar quistes sebáceos).
- Retinoides: De acción anti-queratinizante, inhibe la producción de sebo, es anti-inflamatorio e inmuno-modulador, aumenta el colágeno y disminuye la elastina normal.
- Ácido Salicílico: Si tu cutis se caracteriza por producir un exceso de grasa, con la consiguiente tendencia al acné, tienes que centrarte en evitar que se obstruyan los poros y mejorar la textura de la piel. Para regular y reducir esa producción seborreica, busca productos con ácido salicílico, que tiene la capacidad de entrar en el poro u disolver la grasa. Sería interesante que combinases estas cualidades del ácido salicílico con las que proporciona el retinol. Es otro de los principios activos para la piel grasa, porque tiene efectos astringentes.
- Ácido Glicólico: El ácido glicólico también es un buen aliado de las pieles grasas (con tendencia acneica) ya que tiene propiedades exfoliantes que hacen que se renueve la piel, eliminando las células muertas.
Piel Mixta
Estas pieles tienen una situación intermedia que alterna las características de la piel seca y la grasa, dependiendo en cada caso concreto de la distribución de las glándulas sebáceas y sudoríparas. "Hay que ser muy precisos con los activos y las dosis que aplicamos en cada caso, ya que podemos presentar zonas de piel más seca, tirante y poros cerrados, como las mejillas, y zonas de piel más grasas, como la zona T", explica Canterla.
- Ácido Salicílico: Ideal para las pieles que presentan poros dilatados en la zona T, ya que ayuda a eliminar las células muertas y estimula el recambio celular, así como la formación de colágeno.
Piel Normal
Se trata de la conocida como piel normal, con secreciones equilibradas y ausencia de alteraciones. Está bien hidratada, tiene un aspecto luminoso, un brillo moderado, color uniforme y poros imperceptibles. Al tacto es una piel suave, elástica, aterciopelada y flexible. Según Inmaculada Canterla "este tipo de pieles necesitan un tratamiento basado en preservar su estado natural, protegerse de la deshidratación, la acción del sol y los agentes atmosféricos".
- Vitamina A y Vitamina C: Las funciones de la vitamina C son ideales para todo tipo de pieles, ya que tiene un gran poder antioxidante, inhibe la melanina, inactiva la tirosinasa, es antiinflamatoria, estimula la producción de colágeno e inhibe las metaproteinasas de matriz, que degradan el colágeno, la elastina y el ácido hialurónico.
- Factor de Crecimiento (EGF): Se trata de un péptido compuesto por 53 aminoácidos que promueve el cremcimiento, la proliferación, la diferenciación y la supervivencia celulares.
Activos Específicos para Problemas Comunes de la Piel
A veces, más que comprar muchas cremas, lo que necesitamos es tener claro qué buscamos tratar, para elegir el principio activo que tu piel demanda.
- Arrugas: El ingrediente que no puede faltar en tu rutina es el retinol y el retinal. Es una forma más potente y menos irritante del retinol tradicional. Estimula la producción de colágeno y acelera la renovación celular, ayudando a suavizar arrugas y líneas finas.
- Flacidez Facial: Para tratar la flacidez, lo más indicado es el retinol y el retinal. Aunque también actúa sobre las arrugas, su principal ventaja es que mejora la firmeza de la piel con el uso continuado. Estimula la síntesis de colágeno y mejora la textura cutánea.
- Manchas: El ácido tranexámico es uno de los activos más eficaces para combatir las manchas. Actúa sobre la hiperpigmentación de forma suave pero eficaz, y es apto incluso para pieles sensibles.
- Piel Apagada: Cuando lo que falta es luminosidad, el ingrediente estrella es la vitamina C. Este potente antioxidante no solo aporta brillo, sino que también protege del daño solar y mejora la síntesis de colágeno.
Tabla Resumen de Principios Activos y sus Beneficios
| Principio Activo | Beneficios Principales | Tipo de Piel Recomendado |
|---|---|---|
| Ácido Hialurónico | Hidratación profunda, relleno de arrugas | Todo tipo de piel, especialmente seca |
| Retinol | Antienvejecimiento, mejora la textura de la piel | Pieles maduras, pieles grasas |
| Vitamina C | Antioxidante, luminosidad, producción de colágeno | Todo tipo de piel, especialmente pieles apagadas |
| Niacinamida | Calmante, reduce poros, unifica el tono | Todo tipo de piel, especialmente pieles sensibles |
| Ácido Salicílico | Exfoliante, antiacné, reduce la producción de sebo | Pieles grasas, pieles con tendencia acneica |