Tratar tu piel sin entender antes cómo es y qué necesita, es como pretender construir tu casa por el tejado. Sí, lo sé. Tú crees conocer perfectamente tu piel. ¿¡Cómo no la vas a conocer si es tuya!? En ocasiones, una alteración en las estructuras cutáneas o una disfunción a nivel celular puede conllevar cambios que te hacen creer, por ejemplo, que tu piel es seca, cuando la realidad es que es grasa a más no poder.
Estas cosas pasan y no son algo residual. ¡Tranquilidad! Que no cunda el pánico, porque nos sentimos generosas y, por eso, hoy te explicamos las cinco claves para entender tu piel.
Claves para Entender tu Piel
- La piel es un órgano vivo, complejo y cambiante que debe entenderse en su conjunto. Sí, en su conjunto. Claro que la dividimos en partes para estudiarla, pero a la hora de abordarla, el planteamiento debe ser integrativo. Rara vez, lo que sucede en una determinada estructura no tiene impacto sobre el resto. Es más, la evidencia científica nos habla de la relación entre la microbiota intestinal y la cutánea y de cómo lo que ocurre a nivel digestivo tiene un impacto en el estado de la piel.
- Cuando somos jóvenes, la piel tiene una mayor tasa de renovación celular, es decir, que el ciclo de vida de cada célula se completa en menos tiempo. También es más eficiente a la hora de producir fibras de colágeno y elastina y de retener el agua que hace que la piel se mantenga hidratada. Reeducar implica someter a la piel a un entrenamiento que, según la persona, puede parecerse más a una sesión de aquagym o una de crossfit. Lo que está claro es que las células son perfectamente capaces de cumplir con las funciones para las que han sido programadas. Lo único que hay que hacer es recordárselo. Enfócate en recuperar su integridad para que todo vuelva a funcionar correctamente.
- La cosmética no debe darle a tu piel lo que ésta no es capaz de hacer por sí misma. No cometas el error de pensar que si “notas la piel seca” la solución es darle una buena capa de crema hidratante. No, por favor. Eso es, junto a freírse al sol, lo peor que puedes hacer. La hidratación externa no es la solución en la mayor parte de los casos. Está muy extendida la creencia de que la cosmética que no funciona, es decir, la que no es adecuada para tu tipo de piel, es inocua y esto no es así. Una rutina incorrecta puede hacerle mucho daño a tu piel. El segundo paso sería poner en orden las prioridades a la hora de elegir en qué productos invertir más o menos dinero. Hay principios activos que, por su estructura molecular y sus características, son más difíciles de estabilizar y/o vehiculizar. En esos casos es importante apostar por productos de más alta gama.
- Como te decía al principio, la piel no siempre muestra su verdadera cara. A ti puede parecerte que es de una determinada manera y no serlo. Esta paradoja se repite constantemente en consulta. No te imaginas la cantidad de pacientes que refieren piel seca cuando en realidad la tienen grasa o piel sensible e intolerante cuando lo que tienen es una función barrera alterada.
- En realidad, todos tenemos la piel mixta. Te explico: Las glándulas sebáceas de la piel de nuestro rostro tiene una determinada distribución, siendo las áreas de la frente, la nariz y las mejillas las que cuentan con un mayor número. Un mayor número y una mayor producción de forma basal. Es decir, los poros en esas zonas de la piel (sea seca o grasa) siempre van a excretar más sebo. De ahí lo de la zona T. Por otro lado, la piel normal no existe. Si entendemos como “normal” lo más habitual, entonces lo más frecuente es la piel grasa. Y es que la inmensa mayoría de nosotras tenemos la piel grasa. Si eres la excepción a la regla, la tendrás seca. Todo lo demás no debe considerarse tipos de piel, sino condiciones alteradas de la misma. Del mismo modo, no es lo mismo una piel seca que una piel deshidratada. La primera es una condición congénita y la segunda es el resultado de una alteración en la actividad de las células cutáneas. Y así es como volvemos a la función celular. ¿¡Ves cómo todo está interconectado!? Si ya te lo he dicho en el punto número uno.
💁♀️¿Qué tipo de piel tengo? Aprende a identificarla✅

Tipos de Piel
Hace un siglo Helena Rubinstein clasificó los tipos de piel en cuatro categorías atendiendo a distintas características como la apertura de poros, la cantidad de secreción de sebo o la tirantez. Se describen:
- Normal: Se trata de una piel equilibrada que no es demasiado grasa ni seca. Poros finos, una correcta circulación sanguínea, suave y lisa, sin impurezas. No es propensa a la sensibilidad. Con la edad, este tipo de piel suele convertirse en seca.
- Seca: Son pieles que producen menos grasa, lo que requiere que deban hidratarse con más frecuencia. Este tipo de piel se suele ver tirante y áspera. La piel se percibe tirante y frágil, sin elasticidad. Si es demasiado seca, puede presentar descamación leve y posible picor. Tiende a estar poco hidratada, ya que pierde la humedad constantemente a través de la transpiración; apenas presenta lípidos que actúen como barrera ante la pérdida de agua. Esto se acentúa si existe un factor de estrés. Existen distintos grados de sequedad en la piel, seca y muy seca, que pueden presentarse de manera generalizada en el cuerpo, y extremadamente seca, que suele presentarse en las plantas de los pies o en las manos.
- Grasa: Al contrario que la piel seca, este tipo de piel secreta más grasa, generando brillo en la piel y, normalmente, poros visibles. La principal característica es la presencia de poros grandes y visibles. Además, tiene brillo debido a la grasa y suele existir acné, frecuentemente en la "zona T". El motivo principal es un cambio hormonal o un factor genético, pero también influyen ciertos medicamentos, el estrés o el uso de cosméticos no recomendados para este tipo de piel (los que no la dejen respirar y taponen los poros). Un cutis graso tiene una apariencia porosa, húmeda y brillante. Se produce como resultado de un exceso de producción de grasa por las glándulas sebáceas.
- Mixta: Como indica su nombre, se trata de una piel que presenta características de piel seca y grasa. Presenta una "zona T" grasa, con poros grandes también en esa zona y algunas impurezas.
¿Qué tipo de piel tengo?
Existen características típicas que podemos usar para comparar y determinar nuestro tipo de piel. A pesar de esto, siempre es recomendable acudir al dermatólogo para contar con la visión de un experto. En Dermoclinic tenemos años de experiencia en el diagnóstico y cuidado de la piel.
¿Qué factores pueden condicionar los tipos de piel?
Existe un componente genético que predispone nuestro tipo de piel, pero también hay otros factores ambientales que influyen:
Cuidado de la Piel Según tu Tipo
¿Cómo puedo cuidarme en función de mi tipo de piel?
- Para la piel seca se recomienda:
- Hidratar la piel después de la limpieza.
- Usar mascarillas nocturnas para dar un extra de hidratación.
- Uso de cremas especiales para asegurar una alta hidratación.
- No debe aplicarse mucha agua caliente, ya que derrite la poca grasa que genera de manera natural.
- No se debe limpiar en exceso ni usar exfoliantes fuertes que dañen las glándulas que producen la grasa.
- Para la piel grasa se recomienda:
- Mantener una rutina de limpieza.
- Hidratar la piel. Se piensa que debido a la piel grasa no hay que utilizar hidratantes, pero esto es erróneo. Se puede optar por el uso de cremas de textura ligera para no crear un exceso de ella.
- Uso de cremas específicas que actúen para regular la producción de grasa.
- Uso de exfoliantes no agresivos. Los de tipo scrub pueden generar el efecto contrario y aumentar la secreción de grasa.
- Para la piel mixta se recomienda:
- Uso de un limpiador que no reseque la piel.
- Protectores solares y cremas en formato gel.
- No usar agua muy caliente o duchas prolongadas.

Tratamientos Dermatológicos Avanzados
Podemos mejorar cualquier tipo de piel facial. Conseguimos una piel sana en 10 semanas. Mediante nuestro Protocolo Objetivo Piel Sana de 10 semanas combinamos un mix de tratamiento tópico + tratamiento oral + tratamiento tecnológico.
Podemos tratar de forma aislada o combinada actuando sobre una PIEL FACIAL COMPLEJA en los siguientes casos:
- FOTOENVEJECIMIENTO FACIAL
- Piel con IRREGULARIDAD PIGMENTARIA FACIAL
- Piel Rosaceiforme
- Piel Grasa
La tecnología láser se ha convertido en el mejor aliado de la dermatología y medicina estética para el tratamiento de diferentes patologías y del envejecimiento de la piel. El equipo de especialistas de IMR combina los diferentes tipos de láser y los incluye en protocolos con otras terapias (peelings, fórmulas magistrales, rutinas cosméticas individualizadas…) para conseguir mejores resultados.
El láser CO2 permite estimular la síntesis de colágeno por lo que puede utilizarse para el tratamiento de las cicatrices de acné más profundas. Por otro lado, el dispositivo de luz pulsada intensa o IPL Ellipse mejora la textura de la piel y actúa reduciendo la coloración rojiza o marronácea de las cicatrices más recientes.
El láser Fraxel 1550nm permite estimular la síntesis de colágeno emitiendo ondas de calor a la dermis sin llegar a generar costra en superficie, siendo una buena alternativa en pacientes con fototipos oscuros o que no quieran pasar por postoperatorios prolongados por las costras como ocurre con el CO2. En casos de acné grave con mucha inflamación, antes de realizar el tratamiento láser utilizamos terapia biofotónica (Kleresca).
El láser de Picosegundos es actualmente la tecnología más eficaz para tratar el melasma según la evidencia científica. Esta tecnología emite pulsos de energía en un intervalo muy corto de tiempo (picosegundos, es decir, billenésimas de segundo) que permiten pulverizar o fragmentar el pigmento en partículas muy pequeñas que favorecen su eliminación del organismo. Nuestros especialistas en dermatología avanzada combinan IPL, Picosegundos, Q-switched o CO2 según el tipo de mancha.
El láser CO2 es muy eficaz para el tratamiento de las queratosis seborreicas y otras lesiones benignas como los nevus o verrugas. Ofrece una gran precisión en la eliminación de estas imperfecciones gracias a su manejo que nos permite disparar de forma tanto fraccionada como continua.
El láser CO2 Resurfacing es una técnica de rejuvenecimiento que combate y elimina las arrugas. Consigue difuminarlas gracias a la ablación que provoca en las diferentes capas de la piel. Produce una renovación celular, y activa la producción natural de colágeno aportando mayor firmeza a la piel.
El láser Fraxel regenera la piel actuando sobre el código de barras, ojeras, cuello, escote y también manos. El láser de Picosegundos emite pulsos de luz de duración extremadamente corta que pueden penetrar en las capas más profundas de la piel. Estos pulsos de luz pueden estimular la producción de colágeno en la piel, lo que ayuda a mejorar la firmeza y la elasticidad de la piel.
Las lesiones vasculares se producen como consecuencia de una alteración de los vasos sanguíneos de la piel y se muestra como cuperosis, telangiectasias, arañas vasculares, angiomas o los conocidos como puntos rubí.
Los avances en láseres dermatológicos actualmente ofrecen la posibilidad de eliminar los tatuajes de la piel. Ambos pertenecen a un tipo de tecnología que emite luz, pero, mientras que el láser funciona con una única longitud de onda, la luz pulsada abarca varias longitudes de onda en el mismo disparo siendo menos selectiva pero más versátil.
El láser puede ser fraccionado, que significa que es más respetuoso con la piel y requiere menos tiempo de recuperación, o ablativo que sí deja pequeñas costras tras el tratamiento. El láser no ablativo, en cambio, no las genera ni tampoco causa inflamación.
No es un tratamiento totalmente indoloro, no obstante, dependerá del tipo de la tecnología y del umbral del dolor de cada persona.
IPL Elipse: el paciente suele referir quemazón y notar un leve aumento de temperatura en las zonas tratatas. El número de sesiones dependerá del tratamiento que te realicemos.
Previamente a la realización de un tratamiento láser, tendemos a preparar la piel para obtener el mejor resultado posible.
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