Psoriasis en la Parte Baja de la Espalda: Causas, Síntomas y Tratamientos

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a millones de personas en todo el mundo. Es «crónica» porque puede durar largos periodos de tiempo e «inflamatoria» porque implica una sobreactivación del sistema inmunológico. La psoriasis se suele dar en personas con predisposición genética a la enfermedad.

Psoriasis en el codo.

¿Qué es la Psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por la aparición de lesiones rojizas escamosas preferentemente en codos, rodillas y cuero cabelludo, y que tiene la posibilidad de afectar a uñas y articulaciones. No es una enfermedad contagiosa ni hereditaria, y, aunque existe predisposición genética en las personas que la padecen, suelen estar involucrados además otros factores desencadenantes.

Se origina debido a una disfunción en el sistema inmune y puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Se manifiesta en brotes con periodos de mejoría y de remisión o empeoramiento, pero la enfermedad se desarrolla de una manera particular en cada paciente. En ocasiones, dura toda la vida.

Aunque no conlleva un riesgo vital, según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), esta enfermedad tiene repercusiones significativas en el ámbito físico, emocional, sexual, laboral y económico del paciente, y disminuye de forma relevante su calidad de vida, con un impacto similar al de la diabetes, la artritis o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

¿Cómo Actúa la Psoriasis?

La causa de esta enfermedad es una alteración del sistema inmunológico que provoca una cascada inflamatoria de las defensas del organismo que acaba manifestándose con una producción exagerada de células en la epidermis. Se manifiesta con la aparición de lesiones de color rosa rojizo recubiertas de escamas blancas nacaradas.

Sobre todo aparecen en los codos, las rodillas, la parte baja de la espalda y el cuero cabelludo; pero también en otras zonas del cuerpo. Hasta un tercio de las personas que sufren psoriasis pueden llegar a desarrollar afectación articular, denominada artritis psoriásica, que se caracteriza por la inflamación de las articulaciones, en general de forma intermitente y asimétrica, principalmente de los dedos de las manos y los pies, y la columna lumbosacra.

Síntomas de Psoriasis en la Piel.

Tipos de Psoriasis

Existen diferentes subtipos de psoriasis. La psoriasis presenta diversas formas clínicas, según la Sociedad Española de Reumatología (SER):

  • En Placas: Se caracteriza por la presencia de las lesiones rojizas con escamas blancas nacaradas. Es la más común. En el caso de la psoriasis en placas, las personas desarrollan parches rojos y gruesos de piel cubiertos por escamas blancas. Estas placas suelen aparecer en las zonas de la piel que están sujetas a fricción: rodillas, codos, abdomen y baja espalda. También se puede encontrar en el cuero cabelludo, las manos y los pies.
  • Inversa: Las lesiones aparecen en los pliegues cutáneos del cuerpo, como axilas, ingles, bajo los pechos o entre las nalgas.
  • En Gotas: Las lesiones son muy pequeñas y se distribuyen de forma irregular por todo el cuerpo. Normalmente se presenta en niños y jóvenes, en especial después de una infección por faringoamigdalitis, de forma episódica.
  • Eritrodérmica: Aparece un enrojecimiento de la piel muy intenso que cubre casi toda la superficie cutánea. Es mucho poco frecuente, pero puede llegar a ser grave y requerir ingreso hospitalario.
  • Pustulosa: Es una complicación poco habitual y, en casos generalizados, también puede ser grave y requerir ingreso hospitalario. Se caracteriza por la aparición de granos de pus no infecciosos sobre las placas.

¿A Quién Afecta la Psoriasis?

Afecta a entre el 2 y el 3% de la población mundial. Suele aparecer entre los 15 y los 35 años, aunque también puede afectar a niños y a personas mayores. Entre el 10 y el 30% de las personas que la sufren desarrolla artritis, que se puede manifestar en cualquier momento, aunque tiene más probabilidades de hacerlo entre los 30 y los 50 años.

Causas y Factores de Riesgo

La psoriasis está causada por una inflamación crónica. Esta inflamación se confirma con la presencia de los linfocitos T en la piel con psoriasis. La causa exacta de la psoriasis sigue siendo desconocida, pero se sabe que tiene una fuerte base genética.

La enfermedad comienza cuando los linfocitos T, un tipo de células blancas presentes en la sangre que ayudan a proteger el cuerpo contra las infecciones, se activan de manera indebida. Esto desencadena diversas respuestas inmunitarias, entre ellas, la proliferación y dilatación de los vasos sanguíneos de la piel y la proliferación de un tipo de células de la piel llamadas queratinocitos.

Además, existen otros factores de riesgo:

  • Infecciones: La psoriasis en gotas aparece con frecuencia poco tiempo después de una faringitis por estreptococo.
  • Estrés: Como el eczema, la psoriasis puede estar causada por el estrés. La psoriasis suele empeorar en épocas de mayor estrés y mejorar en vacaciones.
  • Tabaco: No solo aumenta el riesgo de psoriasis, sino que también puede aumentar la gravedad de la enfermedad.
  • Lesiones en la piel: Las lesiones en la piel como quemaduras del sol o tatuajes pueden causar brotes. Algunos pacientes desarrollan lesiones de psoriasis en zonas de la piel en las que han sufrido algún trauma o rascado con anterioridad.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos pueden provocar brotes de psoriasis, por ejemplo los bloqueadores beta, los AINE (ibuprofeno), el litio o los tratamientos para la malaria.
  • Clima: Cambios en el clima que resecan la piel.
  • Alimentación: Algunos estudios relacionan también la psoriasis con una alimentación rica en la ingesta de un ácido graso llamado ácido araquidónico (AA), presente en alimentos como la carne de vacuno, el cerdo, el pollo, los huevos, la leche de vaca, los cacahuetes, los lácteos y la mantequilla, entre otros.

Síntomas de la Psoriasis

La manifestación más habitual es la aparición de lesiones cutáneas que, a veces, pueden picar o doler, especialmente si se resquebrajan o aparecen heridas. La principal lesión de la psoriasis son las placas o manchas rojas cubiertas de escamas blanquecinas de grosor variable, formadas por los queratinocitos que se acumulan en la piel.

Estas placas, que pueden producir picor o dolor, suelen aparecer en codos, antebrazos, rodillas, la parte baja de la espalda, la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies, aunque depende de cada paciente y del tipo de psoriasis que padezca. También es frecuente que la enfermedad se manifieste en el cuero cabelludo y las uñas e, igualmente, puede aparecer en los genitales y dentro de la boca.

Las personas con psoriasis a menudo presentan cambios en las uñas en forma de picaduras o separación de la lámina ungueal (conocido como onicólisis).

Diagnóstico de la Psoriasis

El diagnóstico de la enfermedad se hace mediante la observación de las lesiones y el área donde se encuentran. El diagnóstico de la psoriasis es fundamentalmente clínico y debe realizarlo preferiblemente un experto en dermatología por visualización de las lesiones.

A veces, los especialistas hacen una biopsia de la piel para confirmar el diagnóstico y descartar otras enfermedades que se puedan parecer o que tengan los mismos síntomas.

Tratamientos para la Psoriasis

Aunque todos los tratamientos de la psoriasis son efectivos para la mayoría de los pacientes, ninguno lo es para todo el mundo, ya que la respuesta a cada tratamiento varía de una persona a otra. Aunque no existe una cura para la psoriasis, sí que se puede controlar aplicando determinados tratamientos para de alguna manera atenuarla.

El especialista en dermatología determina cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente, en función del tipo de psoriasis, dónde se encuentra, su extensión, la gravedad y las características de quien la sufre.

De acuerdo a los anteriores factores, el tratamiento puede ser:

  • Tratamiento tópico: Cremas, champús y lociones que se aplican directamente en la piel. Se utilizan sobre todo corticoides tópicos, sustancias derivadas de la vitamina D, retinoides tópicos, breas y alquitranes, ácido salicílico y urea. Lo ideal es aplicarlos una vez al día y solo en los momentos que se presenta un brote. Su objetivo es reducir la inflamación y el reemplazo celular, reducir la actividad del sistema inmunitario, descamar la piel y destapar los poros y suavizar la piel. La calidad del producto que se utilice es vital para obtener buenos resultados. Si deseas mejorar los efectos del tratamiento, es recomendable combinarlo con otro producto tópico eficaz para el cuidado de la piel.
  • Fototerapia: Tratamiento con luz ultravioleta A (rayos UVA) o B (rayos UVB) que se acostumbra a administrar dos o tres veces a la semana durante dos o tres meses. En la fototerapia, la piel está expuesta a una dosis controlada de rayos UVA o UVB. De este modo, se ralentiza la producción de células de la piel y se reduce la formación de placas. Otra opción de tratamiento es la fototerapia, la cual puede ser eficaz en los casos de psoriasis moderada o grave. Puede indicarse sola o en combinación con otros tratamientos, lo cual dependerá de las particularidades del caso. Consiste en exponer a la piel a cantidades reguladas de luz artificial o natural de manera reiterada.
  • Tratamiento sistémico: Fármacos que se administran por vía oral (pastillas) o inyectados. Cuando otros tratamientos no dan buenos resultados, es común que se receten medicamentos orales o inyectables, pues al ser más invasivos, suelen ser más efectivos. Muchos casos graves de psoriasis se tratan con terapias conocidas como «biológicas», es decir, anticuerpos que se proporcionan a través de una inyección.
  • Terapia combinada: Combina los tres tratamientos anteriores (los que se aplican en la piel, la fototerapia y los tratamientos sistémicos). Puede dar mejores resultados, además de que permite muchas veces usar una dosis más baja de cada tipo de terapia.

Tratamientos Efectivos para la Psoriasis: Opciones Disponibles

Cada caso de psoriasis es único, por lo que nos encontramos una variedad de productos diseñados para aliviar los síntomas y mejorar la salud de la piel:

  • Cremas y Lociones Hidratantes: La hidratación es fundamental para mantener la piel suave y reducir la aparición de escamas. Recomendamos productos con ingredientes calmantes como avena y aloe vera, así como lociones y cremas con urea, un ingrediente excelente para exfoliar suavemente y retener la humedad en la piel. Además, las cremas reparadoras ayudan a restaurar la barrera cutánea, aliviando la sequedad y protegiendo la piel de irritaciones.
  • Champús Especiales: Si la psoriasis afecta el cuero cabelludo, contamos con champús formulados específicamente para aliviar la picazón y reducir las escamas. Estos productos suelen incluir ingredientes activos como el alquitrán de hulla y el ácido salicílico, junto con urea, que ayuda a suavizar y exfoliar las escamas, facilitando su eliminación.
  • Productos Sin Perfumes: Los productos sin fragancias son ideales para evitar la irritación en pieles sensibles. Ofrecemos una selección de opciones suaves y eficaces, incluyendo cremas reparadoras sin perfume y productos con urea que brindan una hidratación intensa sin riesgo de irritación.

10 Consejos para Controlar la Psoriasis

Aunque solo de manera excepcional la psoriasis se cura definitivamente, adoptar una serie de hábitos puede ayudar a prevenir y/o mejorar los brotes en quienes padecen esta enfermedad:

  1. Cuida tu alimentación: Existen tres aspectos de la alimentación que tienen un efecto importante en la evolución de la enfermedad: mantén un peso adecuado y, si existe obesidad, realiza una dieta baja en calorías para perder peso; potencia los productos vegetales (menos carnes y grasas animales); y consume abundantemente (más de tres raciones a la semana) fuentes de ácidos grasos omega 3 (salmón, caballa, arenque, sardina, y/o fuentes añadidas a alimentos, como lácteos, margarinas).
  2. Mantén una higiene diaria y muy cuidada: Dúchate todos los días o incluso date un baño caliente y con sustancias emolientes para reducir el picor, hidratar las placas de psoriasis e, incluso, relajarte. También es fundamental cuidar la piel, hidratándola con lociones que la suavicen y aumenten su elasticidad, y no aplicando colonias ni perfumes directamente sobre ella, ya que la sequedad, además de causar picor e irritación, puede empeorar la psoriasis.
  3. Presta atención a tus manos y pies: El cuidado de estas partes del cuerpo es muy especial: recorta bien las uñas y evita las manicuras que puedan dañar su superficie; y usa calzado cómodo en los casos de psoriasis plantar, evitando rozaduras que pueden contribuir a agravar el cuadro. Y en general, no utilices prendas de lana o fibras artificiales, ni el abrigo en exceso, porque pueden aumentar el picor de la piel psoriática.
  4. Utiliza cosméticos adecuados: Una elección equivocada puede provocarte una piel más seca y tirante, y más picor y descamación, lo que puede dificultar que tus tratamientos tópicos actúen eficazmente. El pH de los productos debería estar entre 4 y 4.5, es decir, ligeramente ácido, como nuestra piel. La piel con psoriasis puede oler de una forma especial, por lo que es básica la elección de un buen jabón para lavarse; evita los geles y champús agresivos, así como las esponjas u otros utensilios (guante de crin, manoplas, cepillos, etc.) que puedan irritar la superficie cutánea. Además, para disminuir la hiperqueratosis podemos aplicar productos que renueven la piel como los alfa y beta-hidroxiácidos.
  5. Pelos fuera: Cuando te afeites, opta por un método suave y usa siempre, antes y después, una crema emoliente, calmante y reductora de la descamación. Respecto a la depilación, no existe un sistema mejor para los pacientes con psoriasis respecto a la población general, aunque no se puede realizar fotodepilación en áreas activas de psoriasis por el riesgo de quemaduras.
  6. No huyas del sol: En la mayoría de los casos, la luz solar y los rayos ultravioletas son beneficiosos para la psoriasis, al frenar la hiperproliferación de células en la placa. Por eso, es conveniente exponerse al sol, pero tomando siempre las precauciones adecuadas para no sufrir quemaduras solares ni demasiada sequedad en la piel. Sobre todo, no olvides aplicarte fotoprotección con un factor mínimo de 30 media hora antes de tomar el sol, ni de renovarla tras el baño.
  7. Dale una oportunidad a los balnearios y la playa: La estancia en un balneario, el reposo, la tranquilidad, la aplicación de sales, barros, emolientes, aguas tratantes, etc… puede ser muy beneficiosa para tu enfermedad. Y en la playa, además te beneficiarás de los minerales presentes en el agua del mar (el sodio, magnesio, bromo, iodo y calcio) y en la propia arena.
  8. Lactancia sí, pero con precauciones: Si acabas de ser madre y deseas dar el pecho a tu bebé, informa antes a tu médico, pues es posible que algunos medicamentos puedan llegar a la leche tras haber penetrado por la piel en otra parte del cuerpo. Por otra parte, justo antes de la toma, humedece tus pezones con hidratantes intensos para que puedas amamantar sin molestias.
  9. Intenta quitarle hierro al asunto: Si tu hijo tiene psoriasis, no te obsesiones con la enfermedad y ayuda también a tu hijo a entenderla con naturalidad: por ejemplo, jugad juntos con los ungüentos y cremas hidratantes para que no entienda el tratamiento como un castigo. Y, por supuesto, fomenta el contacto físico con él: acarícialo, bésalo y abrázalo todo lo posible.
  10. La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel: (lo que significa "de por vida") y bastante común que tiende a seguir un curso de erupciones (conocidas como exacerbaciones: períodos en que los síntomas son graves) y períodos de remisión (donde los síntomas son moderados o inexistentes).

¿Qué Deben Evitar las Personas con Psoriasis?

Las personas con psoriasis deben tomar ciertas precauciones para evitar agravar la condición:

  • Evitar rascarse: Aunque puede ser tentador, rascarse las placas puede empeorar la inflamación y aumentar el riesgo de infecciones.
  • Usar productos suaves: Evita productos que contengan químicos agresivos o fragancias que puedan irritar la piel.
  • Protegerse del sol: Aunque la luz solar controlada puede ser beneficiosa, es importante evitar las quemaduras solares.
  • Cuidar el bienestar emocional: El estrés y la ansiedad pueden desencadenar brotes, por lo que es fundamental gestionar las emociones y buscar apoyo si es necesario.

Eczema vs. Psoriasis

Tanto el eczema como la psoriasis causan enrojecimiento de la piel y picor, aunque son afecciones distintas.

Eczema vs. Psoriasis.

CONSULTA nuestra guía para descubrir las características de cada una.

Diferencia entre dermatitis y psoriasis

Aquí tienes una tabla comparativa:

Característica Eczema Psoriasis
Edad de aparición Bebés y niños pequeños Aparece por primera vez entre los 15 y los 35 años
Aspecto de las lesiones Parches rojos con descamación, supuración o costras Parches rojos gruesos con una capa de escamas blancas en la superficie
Localización Codos, rodillas, cuero cabelludo y cara Baja espalda, palmas de las manos y suelas de los pies
Uñas No afectadas Puede causar picaduras y separación de la lámina de las uñas
Desencadenantes Jabones agresivos, detergentes, alérgenos, estrés, calor, sudor Estrés, infecciones de garganta, lesiones en la piel, medicamentos
Tratamiento Cremas corticoesteroides tópicas y cremas emolientes Corticoesteroides tópicos y emolientes

Cualquier producto que seque la piel, como los jabones agresivos, puede desencadenar el eczema. También está causado por irritantes como los detergentes de la ropa, alérgenos como los ácaros del polvo del hogar o algunos alimentos. Por último, el eczema puede aparecer debido al estrés, en entornos cálidos y cerrados, o por el sudor que queda en la piel después de hacer deporte.

Como el eczema, la psoriasis puede estar causada por el estrés. También puede estar provocada por infecciones de garganta o lesiones en la piel (rasguños, cortes, tatuajes…). Algunos medicamentos pueden provocar brotes de psoriasis, por ejemplo los bloqueadores beta, los AINE (ibuprofeno), el litio o los tratamientos para la malaria.

Los brotes de eczema se suelen tratar con cremas corticoesteroides tópicas y cremas emolientes para el mantenimiento. Los casos de psoriasis medios y leves localizados se pueden controlar con corticoesteroides tópicos y emolientes. Un emoliente con acción queratolítica (adelgazante de la piel) también puede beneficiar esta afección.

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