La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica (autoinmune) de la piel, de causa desconocida, con gran variabilidad clínica y evolutiva, ocasionada por un crecimiento demasiado rápido de las células más superficiales de la piel. Puede afectar a cualquier área de la piel y mucosas. Y, aunque es una enfermedad eminentemente cutánea, puede afectar a mucosas, conjuntiva y tener repercusiones sistémicas.
Esta enfermedad puede aparecer a cualquier edad, pero la mayoría de pacientes son de mediana edad. La frecuencia de aparición de la enfermedad es similar en ambos sexos.
La psoriasis en manos es la llamada Psoriasis palmo-plantar. Es una psoriasis que afecta a las palmas de las manos y las plantas de los pies. A veces se presenta como una forma pustulosa que es más fácilmente reconocible.
Las personas afectas de psoriasis en manos o psoriasis palmo-plantar tendrán periodos de remisión y brotes, muchos de ellos provocados por un desencadenante.
Causas de la Psoriasis Palmoplantar
La principal causa de la psoriasis plantar es un sistema inmunológico hiperactivo. Cuando una persona padece psoriasis, su sistema inmunológico confunde las células sanas de la piel con invasores extraños. Como resultado, hace que las células se dividan y se repliquen demasiado rápido.
Entre sus causas encontramos la influencia genética. Esto significa que tendremos una mayor predisposición a padecerla si nuestros familiares la han tenido. A raíz de los últimos conocimientos sabemos que en la psoriasis hay una alteración de la respuesta inmune. En los últimos años se ha descubierto que lo más importante en el desarrollo de las lesiones de psoriasis son los fenómenos inflamatorios mediados por los linfocitos T.
Síntomas de la Psoriasis Palmoplantar
Los síntomas de la psoriasis plantar son diferentes para cada tipo. La psoriasis plantar o palmoplantar es una afectación cutánea que ocurre en las manos y en los pies. Provoca parches de piel escamosa y descolorida.
La psoriasis se manifiesta de diferentes formas:
- Psoriasis en placas: es la manifestación más frecuente.
- Artritis psoriásica: los parches aparecen en las articulaciones.
- Psoriasis pustulosa palmoplantar: es la que aparece únicamente en las plantas de manos y pies. Las placas de la psoriasis pustulosa se caracterizan por vesículas llenas de pus (pústulas), afectando mayormente a manos y pies. En la forma pustulosa, se presenta además pústulas, estrías, alteraciones en las uñas.
- Psoriasis ungueal: aparece en las uñas y las vuelve blandas y quebradizas.
Además, se presentan los siguientes signos histopatológicos:
- Hiperqueratosis: Las células de la capa superficial de la piel se renuevan con mucha velocidad.
- Infiltrado inflamatorio dérmico: La dermis está alterada debido a un anómalo comportamiento de los fibroblastos a ese nivel, que alteran el crecimiento de los queratinocitos. Existe una reacción inflamatoria de la piel.
Tratamiento de la Psoriasis Palmoplantar
El tratamiento de la psoriasis de las manos es el tratamiento propio de la psoriasis, no existe un tratamiento específico. Se utilizan los medicamentos tópicos y sistémicos, fototerapia, medicamentos biológicos, etc.
El tratamiento para la psoriasis en manos y pies suele incluir una combinación de diferentes herramientas terapéuticas que podrán variar según cada caso concreto:
- Medicamentos tópicos como cremas con corticosteroides o calcipotrieno.
- La terapia con luz se utiliza de segunda elección y se aplica en la psoriasis plantar moderada-grave y requiere de sesiones repetidas.
- Según el estudio 📚 “Palmoplantar psoriasis”, el tratamiento sistémico de primera línea incluye acitretina en dosis de 10 mg a 50 mg por día, observándose un efecto máximo entre 3-6 meses después del inicio del tratamiento. Recuerda que los tratamientos sistémicos afectan a todo el cuerpo.
Algunos medicamentos biológicos son:
- Efalizumab: actúa inhibiendo la activación del linfocito T.
- Infliximab: es otro medicamento biológico con acción anti-TNF para el tratamiento de la psoriasis moderada y grave. Es el fármaco biológico más efectivo para la psoriasis. Infliximab es un anticuerpo monoclonal con potente acción antiinflamatoria. Al comenzar el tratamiento es posible sentir un alivio inmediato de la picazón de la piel.
Tratamientos para la psoriasis
Tratamientos según el tipo de psoriasis:
- En placas: se trata por vía tópica con cremas, que deben ir acompañadas de sesiones de quiropodia en consulta.
- Artrítica: en este caso se recurre a fármacos modificadores de la enfermedad.
- Pustulosa palmoplantar: se trata con medicamentos tópicos, medicación sistémica para el funcionamiento general del cuerpo y terapia con luz.
Remedios Naturales y Consejos Adicionales
Además de los tratamientos médicos, existen algunos remedios naturales y consejos que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la psoriasis palmoplantar:
- Buena hidratación de las manos y los pies. Es imprescindible escoger los productos y la temperatura adecuados.
- Vitamina D: la exposición al sol es muy importante para el funcionamiento de nuestro organismo.
- Agua de mar hipertónica en spray: SKIN HEALTH de Quinton Biotech Labs, spray de agua de mar dermatológico, aporta numerosos beneficios a la piel debido a su rica composición de minerales como el magnesio, el sodio, el calcio, entre otros. En su práctica clínica aplicaba el agua de mar por medio de inyecciones, obteniendo resultados asombrosos en múltiples patologías. El agua de mar es un medio ideal para la célula, de la que recibe los elementos más importantes para el mantenimiento de sus funciones metabólicas por medio del equilibrio iónico. Los efectos del agua de mar de Quinton sobre el sistema inmunológico se han demostrado en diferentes estudios, el Dr.
- Vinagre de manzana: Aplicar directamente sobre la piel o diluir a partes iguales con agua. Se recomienda aplicar primero una pequeña cantidad sobre la piel para conocer cómo reacciona.
La mejor recomendación que podemos hacerte respecto a la psoriasis en los pies es que acudas a consulta podológica.
Pustulosis Palmoplantar (PPP)
La pustulosis palmoplantar, también llamada pustulosis palmaris et plantaris (PPP), es una afección inflamatoria de la piel, crónica y no contagiosa poco frecuente, con una prevalencia estimada del 0,050% al 0,12%. Es una forma localizada de psoriasis pustulosa, y se caracteriza por la aparición reiterada de pústulas estériles dolorosas -pequeñas lesiones cutáneas que contienen pus- principalmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
Aunque el área de afectación suele ser limitada, la PPP puede tener un impacto significativo en la calidad de vida y puede interferir en las actividades diarias de los pacientes, como caminar, trabajar o dormir.
Actualmente se desconoce la causa de la pustulosis palmoplantar, pero la hipótesis es que se trata de un trastorno de las glándulas sudoríparas ecrinas, que son más numerosas en las palmas de las manos y las plantas de los pies, y que es probable que en su desarrollo intervenga una combinación de factores genéticos (en concreto, una mutación en el gen IL36RN que aparece en alrededor del 5% de los pacientes con PPP), autoinflamatorios y ambientales.
En este sentido, esta enfermedad está fuertemente asociada al tabaquismo: la mayoría de los pacientes fuman o han fumado en el pasado (con una estimación del (65-90%).
La aparición de pústulas en las palmas de las manos y las plantas de los pies suele ser el síntoma más prevalente de la pustulosis palmoplantar. El diagnóstico suele ser fácil de realizar por los profesionales sanitarios mediante un examen visual.
La pustulosis palmoplantar no tiene cura, y su tratamiento es difícil, ya que actualmente no existe ningún tratamiento aprobado específicamente para esta enfermedad en EE. UU. o la UE. Sin embargo, existen varios tratamientos que pueden ayudar a aliviar sus síntomas.
Corticosteroides tópicos: El uso de cremas y pomadas con corticoides tópicos, que son agentes antiinflamatorios, puede ser útil para tratar la enfermedad.
Conceptos erróneos sobre la psoriasis
Es importante aclarar algunos conceptos erróneos sobre la psoriasis:
- No, la psoriasis en la planta de los pies no es contagiosa.
- La psoriasis no tiene cura, pero sí puede prevenirse y tratarse.
Impacto Personal
Hace algo más de un año mis “últimos” problemas en la piel tuvieron un nombre: psoriasis palmoplantar. Tanto en las palmas de las manos, en las yemas de algunos dedos y varias uñas, como en las plantas de los pies y en los laterales exteriores empecé a tener enrojecimiento y picor con desescamación muy molesta. Se me enganchaba en las heridas la ropa al vestirme o desnudarme, al planchar la ropa se he hacían incluso heridas si no tenia precaución. Dormía con guantes y calcetines, para que las pomadas hicieran mayor efecto. Algunos días estaba de muy mal humor por las molestas, otros días eran más tranquilos. Tenía que aceptar una (nueva) enfermedad crónica que no es grave, pero sí limita mucho algunas actividades de la vida diaria, y provoca un malestar muy continuo que genera estados de nervios y ansiedad con los que hay que romper, porque eso aún empeora la situación. Incluso dejé de fumar en Navidades por ver si eso aliviaba la situación. El invierno fue duro. Mi dermatóloga (fueron varias, hasta que fueron descartándose diagnósticos y especialistas) fue prescribiéndome diferentes cremas, preparaciones magistrales algunas, y pomadas, que durante unos días parecían hacer algún efecto. Durante tres meses estuve incluso con inyecciones de tratamiento(que tampoco surtió el efecto deseado), y acudí al reumatólogo (por posible artritis psoriásica) y al fisioterapeuta, porque las molestias parecían empezar a afectar también a articulaciones, cosa frecuente en personas con psoriasis. Me consolaba pensar que la primavera aliviaría un tanto los picores y el dolor (ya empezaban a doler las heridas de los pies; las manos parecían “en carne viva”, con la piel pelándose constantemente), y que los baños de gua y sol mejorarían mi piel. Así que cada vez que pude (tres-cuatro días de vacaciones) fui a la playa. Algo mejoré, sí. Pero la vuelta a zapatos y calcetines era paso atrás. Llegó el verano, y la dermatóloga me habló de fototerapia con rayos UVA, y de nuevas inyecciones de tratamiento. Parecía candidata a estas últimas, pero es un tratamiento muy caro, así que intenté que los dermatólogos (varios) de la sanidad pública valoraran mi caso. Tras varias consultas, propusieron que siguiera probando otros métodos, porque mi caso no era “demasiado grave” para inversión tan importante (palabras casi literales): debía probar con fototerapia(sesiones de rayos UVA con una crema especial, durante un periodo prolongado, y con mucha constancia por mi parte). En esos momentos, descubrí casualmente una espuma de tratamiento de las placas, y mi dermatóloga estuvo de acuerdo con intentarlo también con este producto durante una temporada. Eso hice, en julio y agosto. En septiembre volví a la rutina, y la piel empezó de nuevo a quejarse. Inicié de nuevo la fototerapia. Llevo cerca de veinte sesiones, no mejora la cosa… Estoy a la expectativa de que aparezca algo que me alivie. Ya sé que esta enfermedad es crónica, que no es “grave”, que no se contagia… pero es muy desalentadora e incómoda.
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