Psoriasis: Partes del Cuerpo Afectadas, Tipos y Tratamientos

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que supone un auténtico reto para quienes la padecen. Además de visible, también resulta incómoda para los que la sufren. Desde una perspectiva médica, la psoriasis se clasifica como una enfermedad autoinmune.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, se caracteriza por la aceleración del ciclo de crecimiento de las células cutáneas. Esto significa que el sistema inmunitario, que normalmente protege al cuerpo contra infecciones y enfermedades, ataca por error a las células sanas de la piel. Este ataque provoca una respuesta inflamatoria que acelera el ciclo de vida de las células cutáneas, llevándolas a la superficie de la piel mucho más rápido de lo normal.

Este proceso produce una formación de placas gruesas, rojas y escamosas, que pueden causar picazón, dolor y, en casos más severos, sangrado. Aunque estas placas suelen aparecer en zonas como los codos, rodillas, cuero cabelludo y espalda, también pueden manifestarse en cualquier parte del cuerpo.

Como resultado, las células se acumulan en la superficie de la piel, formando las características placas psoriásicas. En una piel sin psoriasis, este ciclo celular dura aproximadamente un mes, pero en la piel con psoriasis, puede completarse en tan solo unos días.

El impacto de la psoriasis va más allá de la piel. A menudo, esta condición está asociada con un mayor riesgo de desarrollar otras enfermedades crónicas, como la artritis psoriásica, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos trastornos mentales, como la depresión y la ansiedad. Esta asociación nos hace entender la importancia de una comprensión integral de la psoriasis, no solo como una enfermedad de la piel, sino como una condición que puede afectar al bienestar general de la persona.

La psoriasis varía en tipología y en gravedad, desde casos leves con pequeñas áreas afectadas hasta casos severos en los que prácticamente toda la piel puede estar comprometida. Cada experiencia es única, y los síntomas pueden fluctuar en ciclos, con períodos de remisión alternando con brotes.

Aunque actualmente no existe una cura definitiva para la psoriasis, sí existen numerosos tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas y a mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. Esta enfermedad puede expresarse de diferentes formas en los pacientes. Esto quiere decir que existen distintos tipos de psoriasis que también reaccionan de forma única en la piel de quien la sufre.

La psoriasis tiene una distribución universal. Puede comenzar a cualquier edad, pero es poco frecuente antes de los 10 años, siendo más probable que debute entre los 15 y 30 años de edad. La psoriasis resulta ser igualmente común entre hombres y mujeres. En los adultos, la prevalencia de la psoriasis varía entre el 0,17% en Asia oriental y el 2,5% en Europa occidental.

La psoriasis afecta a más de 60 millones de personas en todo el mundo. Afecta por igual a los hombres y a las mujeres, y es más frecuente en adultos que en niños.

No existe ninguna forma de prevenir la psoriasis. Sin embargo, se han identificado varios factores desencadenantes (por ejemplo, la obesidad, hábito tabáquico, ciertas infecciones como la tonsilitis o la periodontitis, y el estrés).

Puesto que aún se desconoce la causa de la psoriasis, el tratamiento disponible es sólo para controlar los signos y los síntomas de la enfermedad.

La causa exacta de la psoriasis se desconoce. Lo que sí se sabe es que la genética juega un papel importante. La función del sistema inmunitario es defendernos contra las infecciones y otras agresiones externas. En la psoriasis, el sistema inmunitario se activa por error y de manera desequilibrada. Como consecuencia de ello, el ciclo de recambio de las células de la piel se acelera. Normalmente, algunas de estas células, llamadas queratinocitos, se renuevan (es decir, mueren y son sustituidas por células nuevas) aproximadamente cada 28 días. En las personas con psoriasis, el ciclo de renovación se realiza unas 10 veces más rápido.

La psoriasis tiene un componente hereditario. Es decir, si tienes psoriasis, tú hijo tiene más probabilidad de padecerla que otras personas. Sin embargo, hay más factores que influyen.

Como que la psoriasis es una enfermedad en la que a menudo participan ciertos factores genéticos, existen familias con más predisposición a desarrollarla. De todos modos, no se puede saber del cierto, ni calcular el riesgo de tener un hijo con psoriasis.

No, la psoriasis no se contagia, ni por contacto ni de ninguna otra manera. La psoriasis no es contagiosa. La psoriasis no es una infección por lo que no se contagia.

No, la psoriasis se puede presentar de diferentes modos, incluso en un mismo individuo. Generalmente, aparecen unas placas rojizas con descamación blanca más o menos gruesa, de medida muy diversa. Aunque las localizaciones más frecuentes son los codos, las rodillas y el cuero cabelludo, puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo, incluyendo las uñas, las palmas y plantas, los pliegues o los genitales.

Ocasionalmente, la psoriasis puede presentar pústulas (granos de pus no infectados) sobre las placas rojizas. La extensión también es muy variable entre pacientes, siendo localizada y leve en la mayoría (70%), y menos frecuentemente moderada (20%) o muy extensa (10%).

La presentación de la psoriasis en placas, el tipo de psoriasis más común es bastante típica así que lo más probable es que el médico determine el diagnóstico solo con examinarte la piel. No suelen ser necesarias otro tipo de pruebas, aparte de la exploración en sí. Los análisis de sangre y las pruebas de imagen (radiografías) solo se hacen si se sospecha alguna complicación, como la artritis.

La psoriasis es crónica, es una enfermedad de por vida. Los períodos en los que aparecen las lesiones se conocen como brotes y los períodos en los que desaparecen se denominan remisiones. Que las manchas desaparezcan no significa que la psoriasis se haya curado, ya que esta desaparición es temporal.

La psoriasi cutánea es una enfermedad benigna que no comporta riesgo vital. A veces puede picar y más raramente causar dolor.

La psoriasis no se cura. De momento, no existe ningún tratamiento que cure definitivamente la psoriasis. Sin embargo, en algunas personas, la enfermedad afecta a una extensión de piel más amplia o a las articulaciones, o repercute de forma importante en el bienestar y la calidad de vida. En estos casos, la psoriasis puede requerir otro tipo de medicamentos, en comprimidos o inyectados.

La psoriasis puede asociarse a otras enfermedades. Además, las personas con psoriasis tienen más probabilidades de padecer otras enfermedades, como diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Al ser una enfermedad visible, la psoriasis puede afectar a la calidad de vida. La psoriasis puede repercutir de forma importante en la vida cotidiana, tanto en la esfera física como psicológica, y llevar a la persona a aislarse socialmente. Sin embargo, el impacto no es igual en todas las personas. Depende de muchos factores, como la extensión e intensidad de la enfermedad, el entorno social o la personalidad de cada uno. La ansiedad y la depresión son frecuentes.

El sol tiene un efecto antiinflamatorio, así que generalmente mejora la psoriasis y en ocasiones, la puede llegar a hacer desaparecer. Aún así, existe un grupo pequeño de gente con psoriasis al que no le va bien y, contrariamente, le puede empeorar. El sol se tiene que tomar de forma moderada evitando quemarse, ya que la quemada solar puede desencadenar, también, la aparición de psoriasis sobre la zona afectada.

Hasta el momento, no se ha demostrado que la dieta sea un factor de riesgo de psoriasis. Por tanto, no se conoce ningún alimento que provoque psoriasis. No obstante, ten en cuenta que la obesidad es un factor de riesgo de psoriasis, así que seguir una dieta hipocalórica (baja en calorías) para perder peso es beneficioso para las personas con sobrepeso. Por otra parte, si tienes psoriasis y enfermedad celíaca, eliminar el gluten de tu dieta puede mejorar la psoriasis.

PSORIASIS - Todo lo que necesita saber

Tipos de Psoriasis y Áreas Afectadas

La psoriasis es una enfermedad compleja que se manifiesta de diversas formas. A continuación, exploramos los tipos más comunes y las áreas del cuerpo que suelen afectar:

Psoriasis en Placas: El Tipo Más Común

El tipo más frecuente de psoriasis es la psoriasis en placas: 9 de cada 10 personas con psoriasis tienen este tipo. En este tipo de psoriasis las lesiones se localizan principalmente en las zonas de fricción: la psoriasis de los codos y las rodillas es muy conocida y muy frecuente, así como la psoriasis de la parte inferior de la espalda y las nalgas y, por otro lado, también hay formas de psoriasis en placas que afectan al torso, las piernas...

Se caracteriza por áreas de piel engrosada, de color rojizo y con escamas blanquecinas o plateadas. Las lesiones suelen ser simétricas, es decir, que aparecen a ambos lados del cuerpo. El tamaño varía desde pequeñas manchas hasta cubrir una amplia superficie corporal. Las placas pueden ser asintomáticas, pero es frecuente que provoquen picor.

La psoriasis puede presentarse en cualquier parte de la piel, pero las localizaciones más típicas son los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y la parte inferior de la espalda. Generalmente es simétrica, es decir, si hay lesiones en un codo, también habrá en el otro. Otras zonas que pueden afectarse son las uñas, los pliegues, las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Tratamientos Recomendados

El tratamiento para la psoriasis en placas varía según la severidad de la enfermedad. Las opciones incluyen cremas tópicas y ungüentos para aliviar la inflamación y la descamación, fototerapia que utiliza luz ultravioleta para reducir los síntomas, y medicamentos sistémicos para casos más graves. Las terapias biológicas, que se enfocan en bloquear específicamente las vías inflamatorias implicadas en la psoriasis, también han demostrado ser eficaces.

Psoriasis Guttata: La Variante en Gotas

Psoriasis guttata o en gotas. Es la más frecuente entre los niños. Suele salir en el tronco y la raíz de los brazos y las piernas, aunque puede afectar a cualquier parte de la piel, la cual se cubre de puntos y placas pequeñas de psoriasis, de entre 2 y 15 mm, que parecen gotas (de ahí el nombre). Presentan escamas más finas que las de la psoriasis en placas.

Opciones de Tratamiento

El tratamiento de la psoriasis guttata incluye tratamientos tópicos, fototerapia y, en ocasiones, medicamentos orales si la psoriasis es severa o persistente. Es muy importante identificar y tratar la infección que subyace, como la faringitis estreptocócica para controlar este tipo de psoriasis.

Psoriasis Inversa: Áreas Sensibles Afectadas

La psoriasis inversa afecta a los pliegues de la piel, como axilas, ingles, y debajo de los senos, causando lesiones rojas y suaves. Su diagnóstico puede ser complicado debido a su ubicación en áreas sensibles y está sujeta a infecciones por hongos o bacterias, complicando el cuadro clínico.

Estrategias para Aliviarla

El tratamiento se centra en mantener las áreas afectadas limpias y secas, utilizando medicamentos tópicos no irritantes y corticosteroides de baja potencia. En algunos casos, se pueden prescribir tratamientos sistémicos o biológicos.

Psoriasis Pustulosa: Más Allá de la Piel

Psoriasis pustulosa. En vez de placas, aparecen pústulas (ampollas llenas de un líquido no infeccioso, blanco o amarillo) localizadas en una zona de la piel o extendidas por todo el cuerpo.

Enfoques Terapéuticos

Los tratamientos incluyen cuidados intensivos con medicamentos tópicos, sistémicos y, en ocasiones, hospitalización para manejar los casos más graves. Las terapias biológicas también pueden ser muy eficaces en la psoriasis pustulosa.

Psoriasis Eritrodérmica: Un Caso Severo

Psoriasis eritrodérmica. Es el tipo más grave de psoriasis, pero es muy raro. Toda o casi toda la piel se pone roja, se descama y se cae en láminas.

Cuidados Críticos

El tratamiento puede requerir hospitalización para estabilizar al paciente, con hidratación, control de la temperatura corporal y administración de medicamentos sistémicos o biológicos.

Psoriasis del Cuero Cabelludo: Combatiendo la Invisibilidad

La psoriasis del cuero cabelludo es muy común y especialmente difícil de vivir a nivel físico, psicológico y social, aunque la superficie afectada es en realidad relativamente pequeña y tiene la suerte de poder ocultarse con el cabello. Las escamas abarcan todo el cuero cabelludo sin provocar la caída del pelo ni limitar su crecimiento, aun cuando son muy gruesas. La idea de que los pacientes con psoriasis pierden el cabello es un prejuicio.

Soluciones

El tratamiento de la psoriasis del cuero cabelludo suele incluir:

  • Champús medicados: Contienen ingredientes como el alquitrán de hulla o el ácido salicílico, diseñados para aliviar la picazón y reducir las escamas.
  • Corticosteroides tópicos: Ayudan a disminuir la inflamación y la irritación.
  • Tratamientos con luz ultravioleta: En casos seleccionados, donde los tratamientos tópicos no son suficientemente efectivos.
  • Terapias sistémicas y biológicas: Para casos severos o cuando la psoriasis se extiende más allá del cuero cabelludo.

Además de los tratamientos médicos, es importante el cuidado diario suave del cabello y cuero cabelludo para minimizar la irritación. El uso de peines de dientes anchos, evitar el calor excesivo y los productos de peinado irritantes pueden ayudar mucho a paliar los síntomas.

¿Cuál es el mejor tratamiento para mi? Existen múltiples tratamientos para la psoriasis, tanto tópicos como sistémicos. Según el paciente, el tipo de psoriasis, la localización y la extensión, el dermatólogo escogerá el tratamiento más adecuado para cada uno. Es necesario tener en cuenta que los tratamientos para la psoriasis hacen desaparecer las placas de psoriasis pero no curan definitivamente la enfermedad.

Para valorar la gravedad de la psoriasis, existen una serie de índices que toman en cuenta diferentes aspectos de la enfermedad. Uno de los más utilizados por los dermatólogos es el PASI, que evalúa la intensidad y la extensión de las placas de psoriasis. No es lo mismo tener una placa pequeña en los codos que muchas placas grandes con prurito. En este sentido, el médico clasificará la psoriasis en leve o en moderada a grave.

Cómo vives la enfermedad de forma práctica también es importante para evaluar tu psoriasis. Si trabajas de cara al público y tu psoriasis está en zonas visibles, probablemente sientas que la psoriasis afecta mucho a tu calidad de vida. Por otro lado, alguien que siempre trabaja con el cuerpo cubierto puede que no le preocupe tanto.

En CIO Salud Dermatología, entendemos lo difícil que puede ser vivir con psoriasis. Aquí, encontrarás un equipo que escucha, comprende y está listo para caminar a tu lado hacia una mejor salud de tu piel.

Sabemos que cada caso es único, por eso adaptamos nuestros tratamientos a ti, combinando lo último en cuidados dermatológicos con un apoyo genuino para tu bienestar emocional.

Desde las soluciones más sencillas hasta las más avanzadas, estamos aquí para ver todas las opciones contigo. Y más allá del tratamiento, queremos darte consejos prácticos y apoyo continuo para hacer más llevaderos los desafíos diarios que presentan los tipos de psoriasis.

tags: #psoriasis #partes #del #cuerpo #afectadas