La psoriasis es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica que afecta a un 1,5% de la población general. Más allá de los síntomas físicos, puede tener un impacto negativo considerable en el bienestar emocional y social de las personas.
Un estudio ha descubierto que los pacientes mayores de 65 años que sufren esta patología, tienen más riesgo de desarrollar linfomas, un tipo de cáncer. La psoriasis cutánea se caracteriza por la aparición de unas placas rojizas con descamación blanca más o menos gruesa, que pueden aparecer en cualquier área del cuerpo.
Prevalencia y Factores de Riesgo
La prevalencia registrada de psoriasis en Europa varía del 0,6% al 6,5% con un promedio de aproximadamente el 3% de la población, lo que hace que la psoriasis sea un problema mundial grave con más de 60 millones de personas afectadas en todo el mundo. Puede aparecer a cualquier edad, desde al poco del nacimiento hasta etapas finales de la vida, pero lo más frecuente es que afecte entre los 20 y los 50 años.
Se cree que la causa de la psoriasis es multifactorial y que afecta a individuos con una predisposición genética. Esta predisposición viene moldeada por diferentes factores ambientales que contribuirán a desencadenar brotes de psoriasis: las infecciones (amigdalitis), el estrés emocional, ciertos medicamentos, los traumatismos y el alcohol.
Estudios y Meta-análisis
Recientemente se ha descrito un aumento de frecuencia de obesidad, diabetes del adulto, hipertensión arterial, hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia, consumo de alcohol y tabaquismo, así como un aumento de la mortalidad cardiovascular en los pacientes con psoriasis cutánea. En un análisis exhaustivo en el que participaron 700.000 pacientes con psoriasis de cuatro países, los investigadores encontraron un mayor riesgo de cáncer en general y de múltiples tipos de cáncer.
Un meta-análisis partió de 365 estudios encontrados en las bases de datos PubMed y Embase hasta enero de 2019, utilizando los términos ‘psoriasis/psoriásica’ y ‘rodoplasmas/malignidad/cáncer’. Al evaluar los 112 estudios que reunieron todos los criterios, los investigadores observaron una prevalencia del cáncer en pacientes con psoriasis del 4,78 por ciento y una tasa de incidencia de 11,75 por cada 1.000 personas y año.
Parece que los pacientes con enfermedad psoriásica tienen un ligero aumento del riesgo de desarrollar cáncer, siendo los linfomas y los tumores queratinocíticos los más frecuentes, según un reciente metaanálisis. Una revisión sistemática y un metaanálisis en base a 58 estudios observacionales únicos ha señalado un "riesgo elevado" de que las personas con psoriasis puedan desarrollar cáncer, por lo que considera que ciertos tipos de cáncer en órganos son una "comorbilidad importante" de esta patología.
Tipos de Cáncer Asociados
Se hallaron asociaciones significativas para los siguientes tipos de cáncer:
- Cavidad bucal (HRa: 1,29)
- Faringe (HRa: 1,30)
- Esófago (HRa: 1,17)
- Hígado (HRa: 1,53)
- Páncreas (HRa: 1,09)
- Riñón (HRa: 1,19)
- Linfoma de Hodgkin (HRa: 1,56)
- Cáncer de queratinocitos (HRa: 1,37)
- Linfoma no Hodgkin (HRa: 1,43)
- Leucemia (HRa: 1,61)
El riesgo relativo de carcinoma epidermoide en pacientes con psoriasis fue de 2,28, el más elevado.
Los casos de psoriasis más severos están relacionados con mayor mortalidad por cáncer.
Las asociaciones de riesgo por lo general persistieron y se agravaron en los pacientes con psoriasis de moderada a grave, observándose asociaciones adicionales para los cánceres de pulmón y de ovarios.
Tratamiento y Manejo
Existen diferentes tratamientos contra la psoriasis que hacen desaparecer las lesiones psoriásicas pero no curan definitivamente la enfermedad. Esto significa que en aquellos casos de evolución crónica, al dejar el tratamiento, la psoriasis volverá a desarrollarse.
El manejo de la psoriasis moderada-grave según las guías clínicas o los protocolos puede verse alterado en pacientes que presenten alguna circunstancia o patología que contraindique una práctica o tratamiento. Así, en el contexto de psoriasis y hepatopatía hay que evitar el metotrexato y extremar la precaución con la ciclosporina A y la acitretina.
Un equipo de dermatólogos del Hospital Universitario Virgen del Rocío ha analizado la eficacia y seguridad del uso de terapia biológica en pacientes con psoriasis y neoplasia reciente. El tratamiento biológico no parece aumentar dicho riesgo, sin embargo, aún existen reticencias a utilizar este tipo de terapias en pacientes con psoriasis moderada-grave refractaria a otros tratamientos.
En cuanto a los agentes biológicos, se deben extremar las precauciones con el empleo de anti-TNF-α y de ustekinumab.
Opciones de Tratamiento
- Medidas generales: Perder peso (en los casos con sobrepeso) y abandonar la ingesta de alcohol y tabaco mejora la psoriasis cutánea. También se recomienda tomar el sol (con moderación y sin quemarse).
- Tratamiento tópico: Los tratamientos tópicos son el tratamiento de elección en formas localizadas y poco extensas de la psoriasis. Son los tratamientos que presentan menos efectos secundarios, pero son incómodos y requieren el uso continuado.
- Fototerapia: El uso de radiación ultravioleta B (UVB) o A (UVA) con la combinación de los psoralenos, un potenciador de la radiación (PUVA), está indicado en psoriasis extensas o en ciertas localizaciones (palmas y/o plantas) que no han dado respuesta a los tratamientos tópicos.
- Tratamiento sistémico: Los tratamientos sistémicos están indicados en psoriasis extensas o graves. Son fármacos eficaces pero pueden tener efectos secundarios importantes, hecho que obliga a hacer controles frecuentes de análisis de sangre.
- Tratamientos biológicos: Los tratamientos biológicos (efalizumab, etanercept, infliximab, adalimumab) son fármacos nuevos que han aparecido en los últimos años. Están indicados en psoriasis graves que no han dado respuesta, han presentado algún efecto secundario o tienen contraindicados los tratamientos sistémicos tradicionales.
Conclusión
“Encontramos una asociación entre la psoriasis y varios cánceres nuevos específicos de la localización”, escribieron los autores. “Con estos hallazgos”, añadieron, “se hace hincapié en la necesidad de reforzar las estrategias de prevención del cáncer en la atención de los pacientes con psoriasis para reducir la carga del cáncer”.