Independientemente de que llueva, esté nublado, haga sol, o si estamos en interiores o al aire libre, los rayos UV tienen efectos perjudiciales sobre la piel los 365 días del año. Por ello, para mantener la piel protegida y conservar un aspecto rejuvenecido por más tiempo, es necesario usar a diario productos con SPF (factor de protección solar) 30 o superior.
La mayoría de nosotros sabemos que deberíamos usar un SPF, pero, lo que a veces no está tan claro, es cómo debemos usarlo. Desde en qué zonas debemos aplicarlo hasta si realmente necesitamos volver a aplicarlo cada dos horas. Si no aplicamos correctamente la crema solar no conseguiremos la protección que necesitamos.
Recuerda: Los rayos UVA atraviesan el cristal (ventanas). Los protectores solares son un producto que debería aplicarse todos los días del año. Hago sol, esté nublado o llueve. Recuerda que la radiación UVA es capaz de atravesar nubes y cristales.
¿Cómo elegir tu protector solar?

El orden correcto en tu rutina de cuidado de la piel
El protector solar debería ser siempre el último paso de tu rutina de día para el cuidado de la piel. Eso significa que deberías aplicarlo después de tu sérum o crema hidratante (si las utilizas). Debería ser el último paso de cualquier rutina de cuidado la piel por la mañana.
La crema hidratante preparará la piel y facilitará la aplicación del protector solar y garantizará una cobertura uniforme. La respuesta es fácil: primero debes aplicar la crema hidratante. Esto asegura que tu piel esté bien nutrida y suave, sellando todos los pasos anteriores de tu rutina y dejando la piel lista para aplicar el protector solar.
Si realmente quieres proteger tu piel de los efectos dañinos del sol y los factores ambientales recuerda usar también un sérum rico en antioxidantes como parte de rutina del cuidado de la piel. Si además incluye ingredientes reparadores multiplicarás los beneficios. Recuerda que los antioxidantes completan la protección desde el interior. Neutralizan los radicales libres para prevenir y corregir el fotoenvejecimiento.
Además son capaces de ofrecer protección frente a los efectos nocivos de la luz azul que emiten los dispositivos electrónicos. Los antioxidantes también son capaces de proteger nuestra piel de los efectos de la contaminación.
¿Qué cantidad de protector solar debo usar?
Asegúrate siempre de aplicar protector solar en todas las áreas que vayan a estar expuestas al sol. Espera a que se absorba antes de vestirte. Es imposible dar pautas claras sobre la cantidad de producto que debemos usar, porque las superficies tienen un tamaño diferente en cada persona. Lo que si es común para todas es que debemos aplicar una cantidad generosa. Eso si, recuerda que no todos los tejidos son capaces de bloquear la radiación, por lo que cuidado con esto. Lo mejor después de aplicar el protector solar es esperar 15 minutos antes de exponer la piel al sol.
Para protegerte de forma efectiva, necesitas cubrir bien toda la piel expuesta. En el rostro, la medida ideal es sencilla: dos líneas de producto distribuidas a lo largo de los dedos índice y medio. Es visual y fácil de recordar. La cantidad de protector solar debe ser la misma sin importar el SPF. Un factor de protección más alto no justifica aplicar menos producto.

¿Cuándo reaplicar el protector solar?
La norma de reaplicación cada dos horas no siempre es necesaria. Los protectores solares van perdiendo su eficacia al exponerse al sol directo, no por el paso de las horas Si durante el día vas a estar en un interior (trabajando, por ejemplo) aplicar el protector solar por la mañana antes de salir de casa será suficiente, no hará falta reaplicarlo.
Si vas a pasar parte del día en el exterior entonces la respuesta sobre la reaplicación es diferente. Seguro que has escuchado esta recomendación mil veces, pero es por algo: el protector solar no es un producto que se aplique y ya está; como dicen los dermatólogos, hay que reaplicarlo cada 2 horas, y también después de nadar, sudar o secarte con la toalla. Porque aunque te pongas un SPF alto, sus ingredientes activos se degradan con el sol y las actividades diarias.
Reaplicarlo ayuda a mantener la cobertura uniforme y efectiva frente a los rayos UV y otros agresores ambientales. El protector solar debe volver a aplicarse al menos cada 2 horas para que siga teniendo efecto. Los protectores solares pueden perder eficacia cuando usted suda, nada o se seca con una toalla, así que podría tener que volver a aplicárselo más a menudo.
Puede que algunas personas necesiten volver a aplicarse protector solar con más frecuencia, independientemente de la actividad que estén haciendo al aire libre. Incluso si usa un protector solar con un SPF muy alto, esto no significa que pueda permanecer al sol más tiempo, usar menos protector solar o aplicarlo con menos frecuencia.
El índice ultravioleta (UV) como guía
Cuando estamos en pleno día en los meses calurosos y el sol aprieta con toda su fuerza, no suele haber duda: hay que ponerse protector solar e ir reaplicando a lo largo del día. Éste se puede conocer a través de la mayor parte de las apps del tiempo de los teléfonos móviles -por ejemplo, en la del iPhone viene- o, si no, con la aplicación UV-Derma de la Academia Española de Dermatología. Si este índice es 2 o inferior, no hará falta aplicarse protección solar. En cambio, si supera ese número, es necesario ponérsela para proteger la piel del daño solar.
"En general, en primavera y verano a partir de las seis de la tarde suele bajar a 2 o inferior", apunta. Sobre los días en los que el sol está cubierto, puntualiza que aun así el índice ultravioleta puede ser muy elevado, y que días soleados en invierno, éste puede ser muy bajo. "Por lo tanto, no nos tenemos que fiar de cuánto sol nos parezca que hace, sino realmente fijarnos en el índice ultravioleta", aconseja.
La experta recuerda además que el índice ultravioleta no mide otro tipo de radiaciones del sol que pueden causar fotoenvejecimiento y la aparición de manchas, como la luz visible o la luz azul.
Maquillaje y protector solar: ¿cómo combinarlos?
Sí, puedes aplicar base de maquillaje (sin SPF) sobre tu protector solar sin alternar el grado de protección, tan solo sigue estas pautas. Los productos para el cuidado de la piel están diseñados para ser absorbidos por las capas superiores de la piel, así que dale tiempo a tu producto SPF para que lo haga. El maquillaje permanece en la superficie de la piel, así que aplica tu base con cuidado para evitar mezclarla con tu protector solar y reducir su eficacia.
Recuerda que el maquillaje con SPF no es suficiente por sí solo para protegerte del sol. Lo mismo ocurre con los polvos compactos o los polvos sueltos con SPF, con la cantidad que se aplica no ofrecen suficiente protección contra el sol. Para no diluir o desestabilizar la fórmula del SPF y asegurarte de obtener toda la protección, es mejor aplicar por capas en lugar de mezclar.
Tipos de protectores solares
Hay dos categorías de protector solar: químico y mineral. Cada uno tiene sus propias características y beneficios.
- Protectores solares químicos: Esta categoría de protectores solares absorbe los rayos UV.
- Protectores solares minerales: Esta categoría de protectores solares está formulada con protectores solares físicos, que reflejan o dispersan los rayos UV.
Sí, los productos de protección solar minerales y sintéticos se pueden usar uno encima del otro. Pero con usar solo uno de ellos suele ser suficiente, siempre que los apliques generosamente y te asegures de que ofrece una protección de amplio espectro. En Paula's Choice, todos nuestros productos de protección solar ofrecen protección de amplio espectro frente a los rayos UVA y UVB.
Los filtros o protectores solares minerales son una buena opción ya que no usan los tipos de productos químicos que pueden ser perjudiciales para la vida marina.
Consideraciones adicionales
Usar protector solar no debería ser su primera línea de defensa. No se deben usar los protectores solares como una forma de prolongar el tiempo que pasa al sol. Siempre siga las instrucciones que se muestran en la etiqueta para aplicar y volver a aplicar los productos de protección solar. Lo ideal es aplicar el protector solar de manera abundante.
Las instrucciones podrían decir que se debe aplicar de manera abundante o generosa. O podrían recomendar una cantidad específica para usar. Al elegir un producto de protección solar, asegúrese de leer la etiqueta. Algunos productos de protección solar pueden irritar la piel. Las etiquetas pueden incluir información sobre cómo probarlos para ver si causan irritación o sensibilidad de la piel.
Verifique la fecha de vencimiento del protector solar para asegurarse de que sigue siendo efectivo. La mayoría de los productos de protección solar se pueden usar durante por lo menos 2 a 3 años, pero puede que deba agitar el envase para que los ingredientes vuelvan a mezclarse.
En la actualidad, la FDA no ha informado que ninguno de los ingredientes de los protectores solares que se usan en los Estados Unidos sea perjudicial para la salud de las personas. Sin embargo, la FDA ha recomendado que se investiguen más ciertos ingredientes que a menudo se usan en los productos de protección solar. Los ingredientes comúnmente usados en los EE.UU. que según la FDA necesitan más investigación son: ensulizol, octisalato, homosalato, octocrileno, octinoxato, oxibenzona y avobenzona.
Las organizaciones de expertos consideran que la protección solar es una herramienta segura y vital para prevenir el cáncer de piel.
No todo el producto que nos aplicamos para protegernos del sol se queda en nuestra piel. Al nadar, bañarnos y sudar se puede salir el protector solar y terminar en las vías acuáticas.
Si eres fan de los protectores solares en spray, te entendemos perfectamente: son muy cómodos, frescos y algunos ofrecen un secado inmediato. Es fundamental no escatimar producto: una capa fina reduce la protección. Aplica el fotoprotector 30 minutos antes de la exposición solar para que se absorba adecuadamente, por ejemplo, mientras te preparas para salir de casa.
Cada piel es única, y aunque no existe un protector solar perfecto para todas, sí puedes encontrar el que mejor se adapta a ti y a tu rutina. Para una protección total, lo ideal es contar con dos productos: uno específico para el rostro y otro para el cuerpo.
La piel del cuerpo está expuesta a diario a factores que la dañan, como el sol, la contaminación y la pérdida de hidratación. Por eso, protegerla bien es fundamental para mantenerla sana y joven. Si quieres además un bronceado natural y luminoso, Hydro Oil es la opción ideal. ¿No sabes cuál elegir?
Hoy tienes a tu alcance muchas opciones para proteger tu piel cada día, y todas buscan lo mismo: que luzcas una piel sana y cuidada. Pero el verdadero cambio lo haces tú, con el hábito de protegerte bien y de forma constante.