Los lunares, también llamados nevos melanocíticos, son lesiones benignas de la piel formadas por agrupaciones de melanocitos, las células que producen la melanina, el pigmento que da color a la piel. Suelen presentarse como manchas marrones o negruzcas, de forma redondeada u ovalada y pequeño tamaño. Algunos lunares están presentes desde el nacimiento; se denominan nevos melanocíticos congénitos. Sin embargo, la mayoría aparecen a lo largo de la vida -especialmente entre los 5 y los 35 años- y se conocen como nevos melanocíticos adquiridos. El número de lunares que tiene cada persona depende principalmente de factores genéticos y de la exposición solar.
Aunque la mayoría de los lunares son inofensivos, no deben ignorarse. El melanoma, el tipo más grave de cáncer de piel, puede originarse a partir de un lunar. La detección precoz del melanoma puede conducir a un tratamiento exitoso y aumentar significativamente las posibilidades de curación, tal y como defienden los especialistas dermatólogos.
Es más probable que detectes un melanoma a tiempo si estás familiarizado con la ubicación de tus lunares y el aspecto que tienen. Por lo tanto, es crucial saber qué especialista médico es el adecuado para realizar una revisión exhaustiva de tus lunares.
¿Cuándo debo preocuparme por un lunar?
¿Qué especialista debes consultar?
Normalmente los encargados de realizar esa vigilancia, a través de una exploración periódica de la piel, son los médicos de Atención Primaria. Lo primero, solicitar una cita con el médico de familia para que realice una valoración y, en el caso de que haya sospecha con alguno de nuestros lunares, nos remita al dermatólogo.
En otros pacientes, en los que el riesgo de desarrollar melanoma es mayor debido a antecedentes familiares o por su tipo de piel, se recomienda un control periódico de lunares por parte del dermatólogo. Por lo tanto, el dermatólogo es el especialista indicado para revisar los lunares y evaluar cualquier cambio o anomalía.
Cualquier momento del año es bueno para solicitar una cita a tu médico de cabecera que puede vigilar, en primera instancia un cambio o modificación de un lunar, o que puede derivar al especialista de la piel, el dermatólogo, si hay sospecha de que el lunar puede ser una lesión precancerosa o cáncer de piel.
En personas con elevado riesgo de desarrollar melanoma puede ser necesario, además, realizar otra prueba, la dermatoscopia digital, que permite registrar las imágenes de cada lunar en el ordenador.

¿Cómo se realiza la revisión de lunares?
La revisión de lunares, también conocida como examen de la piel o evaluación dermatológica, es un procedimiento en el cual se examinan los lunares y otras lesiones cutáneas para detectar posibles signos de cáncer de piel u otras condiciones preocupantes. Es importante realizar este tipo de revisiones regularmente como parte de una buena rutina de cuidado de la piel y detección temprana de problemas.
Durante un examen dermatológico, el profesional de atención médica inspecciona la piel de la cabeza a los pies. Durante una revisión de lunares, la dermatóloga examinará minuciosamente la piel en busca de cambios en la forma, tamaño, color o textura de los lunares existentes, así como de la aparición de nuevas lesiones. Habitualmente utilizará un dermatoscopio, un instrumento que permite examinar las estructuras de los lunares de manera más detallada.
El papel de la dermatoscopia y el mapeo de lunares
La dermatoscopia es un método que permite diagnosticar el melanoma maligno en una fase muy temprana, siempre que el dermatólogo disponga del equipo adecuado y de la formación y experiencia necesarias. Mediante un microscopio especializado, se ponen de manifiesto las características morfológicas de las lesiones, invisibles a simple vista, que se encuentran bajo la capa superficial de la piel.
La cartografía digital de lunares es el método más fiable para el diagnóstico precoz del cáncer de piel. Mediante una cámara especial conectada a un ordenador, se registran sistemáticamente todos los lunares del cuerpo y se representan digitalmente a intervalos definidos por el dermatólogo, con el fin de controlarlos y comparar las imágenes a lo largo del tiempo.

¿Cuándo debes preocuparte por un lunar?
La aparición de una nueva lesión pigmentada o cambios en un lunar existente son signos que deben ser evaluados por un especialista, ya que pueden indicar la presencia de malignidad. Si de forma casual, o al revisar tu piel, descubres una nueva mancha, esto es lo que debes hacer, según nos explica el Dr.
Si se detecta la aparición de una nueva mancha, lunar o verruga con un aspecto diferente a los demás y de rápida evolución, es fundamental acudir al dermatólogo lo antes posible. En cualquiera de estas circunstancias, no hay que dejar pasar el tiempo y se debe concertar una cita rápidamente con el dermatólogo.
Lo más importante es realizar la autoexploración varias veces al año y conocer cómo son nuestros lunares sin obsesionarnos. Los principales signos que nos pueden poner en alerta se pueden observar utilizando las clásicas siglas del ABCDE en cada lunar:
- A: Asimetría
- B: Bordes irregulares
- C: Color: Es importante observar si el lunar tiene varios colores.
- D: Diámetro: Se convierte en sospechoso cuando es mayor de 6mm.
- E: Evolución: Cambios en tamaño, forma o color.

Tratamiento y eliminación de lunares
La mayoría de los lunares no necesitan tratamiento. Si un lunar te avergüenza, puedes ponerte maquillaje para tratar de ocultarlo. Si tienes un pelo en un lunar, puedes cortarlo al ras de la piel o arrancarlo con una pinza pequeña. Todas las veces que cortes o irrites el lunar, mantén la zona limpia.
Además, si el lunar te molesta o notas cambios sospechosos en este, puedes hablar con tu dermatólogo sobre la posibilidad de someterte a una cirugía para quitarlo. La extracción de lunares es un procedimiento rápido que se realiza de forma ambulatoria.
Eliminación de lunares: Por qué debe realizarla un dermatólogo
La extirpación de un lunar, ya sea por razones médicas o estéticas, debe ser realizada por un dermatólogo especialista en condiciones estériles.
En casi todos los casos, la extirpación de un lunar puede realizarse durante una visita médica y con anestesia local. A continuación, el paciente puede reincorporarse a sus actividades cotidianas, excepto bañarse en el mar o en la piscina, realizar ejercicio físico intenso y utilizar la sauna, siempre y cuando los puntos estén colocados. Naturalmente, dependiendo del caso y del historial médico individual o de la posible medicación, se proporcionarán instrucciones personalizadas.
La eliminación de lunares por razones médicas puede realizarse durante todo el año, mientras que por razones estéticas es preferible hacerlo en los meses de otoño e invierno.

Medidas de prevención y protección contra el cáncer de piel
Los experimentados dermatólogos recomiendan las siguientes medidas de prevención y protección contra el cáncer de piel:
- Autoexaminarse la piel: El autoexamen puede ayudarte a detectar precozmente un melanoma. Puedes aprender cómo revisar tu piel y qué buscar utilizando la regla ABCDE.
- Protege la piel del sol: Existe la creencia generalizada de que la exposición al sol aumenta el número de lunares en la piel y provoca cáncer de piel. Las camas bronceadoras y las fuentes de bronceado artificial también son causas de cáncer de piel. Para proteger su piel, evita todo tipo de bronceado y utiliza protección solar todos los días.

Además:
- ☀️ Evita la exposición solar entre las 12:00 y las 16:00 h, cuando los rayos UV son más intensos.
- 🧴 Usa fotoprotector SPF 50+ si estás al aire libre, y reaplícalo cada 2-3 horas.
- 👒 Protege tu piel con sombrero, gafas de sol y ropa adecuada.
- 🔎 Revisa tus lunares periódicamente.
¿Tienes 50 lunares o más en la piel?
Las personas con muchos lunares corren un mayor riesgo de desarrollar melanoma. Por lo tanto, debes visitar a un dermatólogo para que examine tu piel con la frecuencia necesaria.
Conclusión
Cuidar tu piel es fundamental para tu salud. Detectar de manera precoz cualquier cambio en tus lunares puede curarte a tiempo. Recuerda que la autoexploración y las visitas periódicas al dermatólogo son clave para la detección temprana del cáncer de piel.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que el cáncer de piel es el cáncer más frecuente en el mundo y que los nuevos casos de melanoma se están incrementando más rápidamente que en cualquier otro tipo de cáncer. Tal vez el hecho de que cada vez vivamos más años, y la excesiva exposición al sol buscando un bronceado, estén contribuyendo a este aumento. La noticia optimista es que tal y como afirman los especialistas, en el 95% de los casos se cura si se detecta a tiempo.