La psoriasis es una enfermedad autoinmune y crónica que se caracteriza por la inflamación de la piel, manifestándose en forma de escamas y pápulas. Estas lesiones pueden afectar diversas áreas del cuerpo, como codos, cuero cabelludo, manos, rodillas, pies y tronco. La psoriasis puede causar enrojecimiento, hinchazón, dolor y/o picor.

Se conocen diversos tipos de psoriasis y formas clínicas clasificadas según su gravedad. La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel en la que se acelera el ciclo de vida de las células cutáneas.
En la actualidad, aún no existe una cura definitiva para la psoriasis; sin embargo, los síntomas sí se pueden controlar, permitiendo a los pacientes llevar una vida prácticamente normal.
Incidencia y Factores de Riesgo
Su incidencia ha aumentado en los últimos años. En España, se cifra en un 2,3% de la población. La edad de aparición varía y puede darse en cualquier etapa de la vida, siendo más habitual entre los 16 y 35 años y alrededor de los 60 años.
La psoriasis parece estar relacionada con ciertos genes y, por lo tanto, puede ser hereditaria, es decir, se hereda una predisposición a padecerla. En los pacientes con psoriasis, el sistema inmunológico reacciona en exceso, acelerando la multiplicación de las células de la piel.
También hay factores que influyen en el desarrollo y el empeoramiento de la psoriasis, tales como:
- Alcohol
- Algunos fármacos
- Clima frío y seco
- Estrés emocional
- Infecciones bacterianas o virales
- Obesidad
- Tabaco
- Estrés psicológico
- Cambios hormonales
- Traumatismos
ESTOS ALIMENTOS pueden MEJORAR tu PSORIASIS | Alimentación para la psoriasis | Nutrición clínica
Tipos de Psoriasis
No todos los pacientes tienen las mismas manifestaciones. Según el grado de intensidad y la distribución, existen varios tipos de psoriasis:
- Psoriasis en placas: Es la forma más frecuente.
- Psoriasis en gotas: Suele afectar a gente joven e ir precedida de un proceso de amigdalitis.
- Psoriasis invertida: Afecta a las axilas, ingles, genitales y zona perianal.
- Psoriasis pustulosa: Es menos frecuente y se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollitas de pus sobre una piel roja y sensible.
- Psoriasis vulgar (en placas): El 90% de los adultos afectados presenta esta variante, que se caracteriza por la presencia de placas escamosas, rojizas, muy bien delimitadas, que suelen distribuirse de forma simétrica por el cuerpo.
- Psoriasis gutata: Es la forma de presentación más habitual en niños y adolescentes (entre un 44% y un 95% de los pacientes infantiles la padecen).
- Psoriasis eritrodérmica: Se caracteriza por la aparición, de manera gradual o aguda, de un eritema o enrojecimiento de la piel que afecta a más del 90% de la superficie corporal.
Dieta y Nutrición para la Psoriasis
Una dieta específica para la psoriasis no existe, pero se sabe que una alimentación basada en la dieta mediterránea, prestando atención a ciertos nutrientes y adoptando hábitos de vida saludables, puede permitir que la piel se mantenga en mejores condiciones y controlar mejor la enfermedad. La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, por lo tanto, quienes la padecen se benefician de una alimentación influenciada por el consumo de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras y de la ingesta diaria de omega 3 (mayoritariamente EPA y DHA).
Fuentes de Omega 3:
- Pescado azul (EPA y DHA): anchoas, arenque, atún, boquerón, caballa, salmón, sardina…
- Frutos secos
- Semillas
- Aceite de oliva virgen extra
Se deben evitar las grasas saturadas (embutidos, carnes rojas, mantequilla, lácteos enteros…), grasas trans (alimentos industriales y procesados, fritos, margarinas, algunas galletas, bollería…) y los hidratos de carbono refinados (azúcar de mesa, bebidas azucaradas, galletas, golosinas, cereales blancos…).
Una ingesta excesiva de ácidos grasos Omega 6 de tipo vegetal (aceites vegetales de girasol, maíz o soja muy presentes en los alimentos industriales y procesados) se transforman en ácido Omega 6-araquidónico (presente también en alimentos animales como carne, huevos y lácteos) dentro del organismo, contribuyendo a una respuesta inflamatoria. Es importante lograr un equilibrio entre la ingesta de ácidos grasos omega 3 y los omega 6.

Dieta recomendada para pacientes con psoriasis
Antioxidantes para la Psoriasis
Las personas con psoriasis tienen varios marcadores de estrés oxidativo, por lo que la exigencia de antioxidantes es mayor. Se debe garantizar un aporte suficiente de antioxidantes en una dieta para psoriasis para favorecer la reparación de la piel:
- Carotenoides: zanahoria, espinacas, pimiento rojo, acelga, albaricoque, caqui, endivia, tomate, mango, brócoli, puerro, calabaza, guisante, judía…
- Flavonoides: arándanos, fresas, naranjas, ciruelas, moras, cerezas, manzana, limones, espinacas…
- Vitamina C: pimientos rojos, limón, naranja, pomelo, kiwi, papaya, fresas, caqui, brócoli, perejil…
- Vitamina E: aceite de oliva, semillas de girasol, almendras, avellanas, cacahuetes, pistachos, brócoli, pimiento, kiwi, espárragos, calabaza…
- Selenio: cereales y semillas, prácticamente todas las verduras, pescado…
En las formas más graves de esta enfermedad, puede haber una disminución de los niveles de vitamina D y ser necesaria la suplementación.
Otros Aspectos a Considerar
Las personas con psoriasis tienen más prevalencia de obesidad, diabetes, hipertensión e hipercolesterolemia, por lo tanto, una buena alimentación e intervención dietética ayudará a reducir el riesgo cardiovascular. También tienen más prevalencia de otras enfermedades autoinmunes como la celiaquía, es decir, sensibilidad al gluten de la dieta, a pesar de ello se necesitan más investigaciones para saber si una dieta libre en gluten puede ser beneficiosa. Así pues, no está justificada la eliminación del gluten de la dieta a no ser que la persona sea diagnosticada como celíaca.
Un estilo de vida saludable, que evite hábitos tóxicos como el tabaco y el consumo de alcohol, también será positivo para la psoriasis. Concretamente, el alcohol estimula la liberación de histamina, lo que favorece la inflamación y empeora las lesiones de la piel. Además, el consumo de alcohol se relaciona con alta ingesta de grasas saturadas y baja ingesta de frutas y verduras.
La práctica de ejercicio físico regular también es muy recomendable; andar, correr, ir en bicicleta, nadar (evitar las piscinas con cloro) y actividades de relajación como el yoga o la realización de estiramientos aumentan la sensación de bienestar y resultan beneficiosas para las personas que padecen psoriasis.
Tratamientos para la Psoriasis
Desgraciadamente, a día de hoy no existe un tratamiento curativo para esta enfermedad. Sin embargo, dependiendo del tipo de paciente y de psoriasis que presente, existen medicamentos capaces de mejorar considerablemente sus síntomas e, incluso, de mantenerlos controlados.
Los tratamientos disponibles incluyen:
- Cremas hidratantes y emolientes: Productos para eliminar el exceso de piel (urea, alfahidroxiácidos y salicilatos entre otros).
- Tratamiento farmacológico: El dermatólogo puede pautarte un tratamiento farmacológico, bien en comprimidos o inyectables.
- Fototerapia (UVA/ UVB-nb): Se utilizan sesiones de luz ultravioleta controlada.
- Tratamiento tópico: Corticoides tópicos, sustancias derivadas de la vitamina D, retinoides tópicos, breas y alquitranes, ácido salicílico y urea. Su objetivo es reducir la inflamación y el reemplazo celular, reducir la actividad del sistema inmunitario, descamar la piel y destapar los poros y suavizar la piel.
- Tratamiento sistémico: En casos graves de psoriasis, el especialista puede prescribir medicamentos como retinoides sistémicos o inmunosupresores (que inhiben el sistema inmune). Normalmente, no se usan antibióticos para el tratamiento de la psoriasis, a menos que se sospeche una infección bacteriana.
- Terapia combinada: Combina los tres tratamientos anteriores (los que se aplican en la piel, la fototerapia y los tratamientos sistémicos). Puede dar mejores resultados, además de que permite muchas veces usar una dosis más baja de cada tipo de terapia.
- Medicamentos biológicos: Estos medicamentos (etanercept, infliximab, adalimumab, ustekinumab) han supuesto una revolución en el tratamiento de la psoriasis, ya que se dirigen frente a dianas muy específicas en la patogenia de la enfermedad.
Recomendaciones Adicionales
Adoptar una serie de hábitos puede ayudar a prevenir y/o mejorar los brotes en quienes padecen esta enfermedad:
- Cuida tu alimentación: Mantén un peso adecuado, potencia los productos vegetales y consume abundantemente fuentes de ácidos grasos omega 3.
- Mantén una higiene diaria y muy cuidada: Dúchate todos los días o incluso date un baño caliente y con sustancias emolientes para reducir el picor, hidratar las placas de psoriasis e, incluso, relajarte.
- Presta atención a tus manos y pies: Recorta bien las uñas y evita las manicuras que puedan dañar su superficie; y usa calzado cómodo en los casos de psoriasis plantar, evitando rozaduras que pueden contribuir a agravar el cuadro.
- Utiliza cosméticos adecuados: El pH de los productos debería estar entre 4 y 4.5, es decir, ligeramente ácido, como nuestra piel.
- Pelos fuera: Cuando te afeites, opta por un método suave y usa siempre, antes y después, una crema emoliente, calmante y reductora de la descamación.
- No huyas del sol: Es conveniente exponerse al sol, pero tomando siempre las precauciones adecuadas para no sufrir quemaduras solares ni demasiada sequedad en la piel.
- Dale una oportunidad a los balnearios y la playa: La estancia en un balneario, el reposo, la tranquilidad, la aplicación de sales, barros, emolientes, aguas tratantes, etc… puede ser muy beneficiosa para tu enfermedad.
- Lactancia sí, pero con precauciones: Si acabas de ser madre y deseas dar el pecho a tu bebé, informa antes a tu médico, pues es posible que algunos medicamentos puedan llegar a la leche tras haber penetrado por la piel en otra parte del cuerpo.
- Intenta quitarle hierro al asunto: Si tu hijo tiene psoriasis, no te obsesiones con la enfermedad y ayuda también a tu hijo a entenderla con naturalidad.
Lo más importante a la hora de combatir esta enfermedad es que te pongas cuanto antes en manos de un dermatólogo experto en psoriasis.