¿Qué es un Queloide? Definición, Causas y Tratamientos

La cicatriz queloide es uno de los problemas clínicos más frustrantes en la curación de heridas y un gran desafío para los médicos. Esta cicatrización anormal es uno de los problemas clínicos más frustrantes en la curación de heridas y un gran desafío para los médicos.

Los queloides y las cicatrices hipertróficas son el resultado de la cicatrización anormal de la piel lesionada debido a trastornos fibroproliferativos de la piel. Son cicatrices rojas y elevadas que tienen un aspecto desagradable y se asocian con dolor intenso, picazón y sensaciones de contracción.

Un queloide se produce cuando el tejido cicatricial crece de forma descontrolada, sobrepasando los márgenes de la lesión original. La característica distintiva de un queloide es que el tejido cicatricial crece más allá de los bordes de la herida original.

Un queloide es una lesión cutánea fibrosa que se desarrolla como resultado de la proliferación excesiva de tejido cicatricial en el sitio de una herida curada o un trauma de la piel. Un queloide es un crecimiento benigno, exagerado y anormal de tejido fibroso como consecuencia de una cicatrización anormal.

Los queloides son lesiones fibróticas en la piel: derivan de una proliferación del proceso normal de curación de una herida de tipos variados (traumas de diferentes naturalezas, abrasiones, incisiones quirúrgicas, quemaduras, pero también piercing y pendientes). Los queloides están provocados por la pérdida de los mecanismos de control que regulan el equilibrio de reparación y regeneración de los tejidos epiteliales.

En el caso concreto de los queloides, la fase de proliferación se prolonga más de lo habitual, lo que conlleva una producción excesiva de colágeno. La formación de queloides parece ser una respuesta anormal de la piel a la cicatrización, en la que hay una producción excesiva de colágeno y otras proteínas de la matriz extracelular.

La palabra queloide tiene como raíz griega chele que significa patas de cangrejo, estos se extienden más allá de los márgenes de la herida original y además contiene no solo colágeno tipo III sino también tipo I y además desorganizado. Es una completa locura de la piel.

Cómo DESAPARECER las DESAGRADABLES CICATRICES QUELOIDES 🙂 Dr ALBERTO CALVO QUIROZ

Causas de la Formación de Queloides

Los queloides pueden surgir a raíz de cualquier lesión de la piel, incluyendo cortes, quemaduras, cirugías, tatuajes, perforaciones, acné e incluso picaduras de insectos. Aparecen tras lesiones cutáneas que afectan a la dermis reticular, tales como traumatismos, cirugías, picaduras, enfermedades infecciosas de la piel (varicela, acné o foliculitis, entre otras), vacunación y, ocasionalmente, pueden producirse de manera espontánea.

Las causas de esta cicatrización anormal son desconocidas. Sin embargo existe una predisposición hereditaria a su desarrollo, por lo que deben existir factores genéticos. No existe el conocimiento exacto de todos los factores genéticos y epigenéticos que controlan el proceso de curación de las heridas; es por eso que no hay herramientas confiables, actualmente disponibles, para predecir qué heridas acabarán desarrollando una cicatriz hipertrófica.

Aunque la etiopatogenia no está aclarada, se han asociado una serie de factores favorecedores:

  • Factor genético: La tendencia a su presentación podría heredarse, incluso algunos autores han descrito patrones de herencia autosómica dominante o recesiva; además, algunas razas, especialmente la negra, tienen mayor susceptibilidad a padecerlos.
  • Factor traumático: Es el factor más determinante. La tensión de la piel o de la herida es el factor crítico para el desarrollo de queloides y CH. Existen regiones cutáneas que soportan grandes tensiones; el área esternal (por la expansión torácica con los movimientos respiratorios y el peso de las mamas) y el área delto-acromio-clavicular (por el peso de la extremidad superior) son regiones que soportan mucha tensión y, por ello, tienen tendencia a desarrollar queloides y CH. Otras áreas conflictivas son: submandibular, braquial, antebraquial, glútea y femoral.
  • Factor endocrino: Los queloides y las CH aparecen con mayor frecuencia en la pubertad; además, pueden experimentar un aumento durante el embarazo.
  • Existe asociación con otras enfermedades dermatológicas que pueden favorecer su aparición, como la varicela, el acné, las foliculitis y múltiples lesiones inflamatorias.

Como factores locales influyentes están: límite de áreas corporales, la región preesternal, el hombro o la auricular. Los factores principales que influyen en su aparición son: ambiente húmedo inadecuado, infección, cuerpo extraño, fuerzas mecánicas, o todo lo que demore el proceso de curación.

Síntomas de un Queloide

Los síntomas de un queloide van más allá de su apariencia.

Los queloides se presentan con formas clínicas muy variadas: pequeñas pápulas, placas, nódulos o tumores de gran tamaño, con contornos bien delimitados, superficie lisa, coloración variable (desde roja congestiva a violácea) y muy duros al tacto. Pueden ser pruriginosos y excepcionalmente dolorosos, aunque suelen ser asintomáticos. La mayoría presentan una fase de crecimiento, posteriormente se estabilizan durante largos períodos de tiempo para, por último, aplanarse, ablandarse e hiperpigmentarse. No existen casos de malignización.

Normalmente los queloides aparecen muy lentamente y tardan entre 3 y 12 meses para comenzar a manifestarse: en las orejas pueden aparecer como una cicatriz con relieve, normalmente de color rosa, rojo o violeta, ya que están extremadamente vascularizadas. En general, al principio, el queloide es una simple cicatriz en relieve y la piel se presenta lisa, sin pelos y traslúcida.

Mientras se están formando, los queloides pueden causar prurito en la zona, hasta llegar a un verdadero dolor o quemazón y a la reducción de la sensibilidad en la parte afectada. La causa es el crecimiento de la piel, que es poco elástica, sensible y también está un poco inflamada; de hecho la pigmentación tiene un color diferente respecto a la circundante. El prurito acostumbra a ser leve, pero a veces se vuelve continuo y molesto, y rascarse empeora la situación.

Normalmente el color cambia, se pone rosa, así como la consistencia, que deviene más espesa y gomosa; al tacto, los queloides son suaves y duros. Mas oscura que la circundante, al tiempo que persiste la ausencia de pelos o glándulas sudoríparas.

En general, los queloides son elevados, con una superficie lisa o irregular, y pueden ser de color rosa, rojo, púrpura oscuro o marrón, dependiendo del color de la piel del individuo. En el intraoperatorio pudimos apreciar una disminución inmediata de la altura de la cicatriz.

En una revisión general de los tratamientos no invasivos e invasivos para las cicatrices, los tratamientos más aceptados, basados en la evidencia y recomendados son: presión/compresión, tratamiento con láminas y geles de silicona, inyección intralesional de corticosteroides o la corrección quirúrgica de la cicatriz.

El primer día posoperatorio, los pacientes refirieron disminución del prurito y del dolor, el color cambió a rosa pálido o normal, y la cicatriz era más flexible, lo que facilataba el movimiento cuando comprometía la articulación.

Tratamientos para Queloides

Aunque no existe una solución definitiva para eliminar completamente los queloides, existen diferentes tratamientos que pueden mejorar su aspecto, aliviar los síntomas y controlar su crecimiento.

Dependiendo del tamaño, de las molestias que produce, de su localización y de su apariencia, se recomienda o no poner un determinado tratamiento. En ocasiones el tratamiento utilizado puede aumentar el tamaño del queloide.

  • Inyectar corticoides en su interior. Suele ser la primera aproximación para cualquier queloide. Aproximadamente 7 de cada 10 personas responden satisfactoriamente con el aplanamiento del queloide. Sin embargo muchos de ellos recurren.
  • Escisión mediante cirugía. Suele ser la segunda opción si no hay respuesta al tratamiento con corticoides. Generalmente se combina con la inyección de corticoides.
  • Parches de gel de silicona. Se utilizan para tratar los síntomas, para evitar el crecimiento del queloide o para evitar su aparición en personas predispuestas que se hayan hecho una herida. Su eficacia es dudosa.
  • Quemar con frío (crioterapia). Suele utilizarse asociado a otros tratamientos, con respuestas satisfactorias en la mitad de los pacientes. Produce hipopigmentación en la zona tratada (queda la piel más clara), por lo que esta técnica debe evitarse en personas de piel oscura.
  • Quemar mediante radiación. En ocasiones se utilizan de forma eficaz para evitar la aparición de queloides sobre una herida quirúrgica o para tratar queloides que no responden a ningún otro tratamiento.
  • Fluoracilo intralesional.
  • Inyecciones de interferon alfa.

Entre las opciones de tratamiento se incluyen las inyecciones de corticosteroides, la crioterapia, la radioterapia, el láser, la terapia con presión o silicona y los medicamentos tópicos.

La cirugía se puede usar para tratar los queloides de dos maneras: primero, mediante la resección total del mismo y, en segundo lugar, mediante reducción de la masa queloide.

La resección total se debe combinar con terapia adyuvante porque la escisión queloide sola se asocia con una alta tasa de recurrencia (de entre el 45 al 100%). Permite dos principios principales: reducción de la tensión por incisión y reducción de la superficie por escisión del tejido cicatricial patológico.

El objetivo de la reducción de la tensión es mejorar la función de una articulación al incidir la cicatriz de forma que permita una movilidad óptima. Si una cicatriz se somete a una cantidad considerable de tensión, se debe utilizar una técnica de liberación de tensión.

Con los buenos resultados obtenidos, la cirugía también se realizó en cicatrices durante el proceso de maduración, 3 o 4 meses después de la quemadura. La zetaplastia múltiple, con o sin resección parcial de cicatriz hipertófica o queloidea, puede realizarse en cicatrices activas inmaduras, rompiendo el paradigma de esperar hasta que la cicatriz esté madura o incluso cuando los tratamientos terapéuticos hayan fallado.

En las cicatrices logitudinales diseñamos un dibujo de zetaplastia múltiple. Realizamos las incisiones de los colgajos de la zeta con hoja de bisturí nº 11 hasta encontrar tejido sano; disección mínima del colgajo si es necesario para facilitar su avance y rotación; hemostasia; cierre subdérmico con sutura absorbible para evitar tensión lateral; excepto en los dos primeros menores de edad en los que realizamos el punto de ángulo en cada extremo de la zeta, siempre realizamos el cierre de piel con una sutura continua de monofilamento no absorbible que comienza en un extremo de la zeta, incluido el ángulo subdérmico de la zeta.

En queloides muy anchos o extensos efectuamos las zetaplastias en 2 o 3 intervenciones, con intervalos de 6 meses o más según la complejidad del caso.

Es preciso diseñar unas directrices prácticas para protocolizar los tratamientos de las cicatrices que se adecuen a cada paciente.

La prevención de queloides es fundamental, especialmente en personas con predisposición a desarrollarlos. En el caso de cicatrices como las de una cesárea, es fundamental seguir las indicaciones del médico para el cuidado de la herida.

Los queloides son cicatrices que pueden afectar tanto al aspecto físico como a la calidad de vida de las personas. Si bien no existe una cura definitiva, una combinación adecuada de tratamientos y cuidados preventivos puede ayudar a controlar su crecimiento, mejorar su apariencia y minimizar las molestias asociadas.

Consultar con un dermatólogo es fundamental para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.

Tabla I. Comparación entre cicatrices hipertróficas y queloides

CaracterísticaCicatriz HipertróficaQueloide
ExtensiónLimitada al sitio de la herida originalSe extiende más allá de la herida original
RemisiónTiende a remitir en 6-12 mesesRara vez remite espontáneamente
TratamientoSuele responder a tratamientos tópicosRequiere tratamientos más agresivos

Tabla II. Tratamientos Comunes para Queloides

TratamientoDescripciónEficacia
Inyecciones de CorticosteroidesInyección de corticoesteroides directamente en el queloideEficaz para reducir el tamaño y la inflamación
CrioterapiaCongelación del tejido del queloide con nitrógeno líquidoÚtil para queloides pequeños y recientes
CirugíaEscisión quirúrgica del queloideAlta tasa de recurrencia si no se combina con otros tratamientos
Láminas de Gel de SiliconaAplicación de láminas de silicona sobre la cicatrizAyuda a hidratar y suavizar la cicatriz
RadioterapiaUso de radiación para reducir el crecimiento del queloideEficaz, pero reservada para casos severos debido a riesgos

En resumen, el queloide es una condición cutánea compleja que requiere una gestión cuidadosa y un enfoque individualizado para lograr los mejores resultados posibles. La combinación de diferentes terapias y la prevención son clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados.

Queloide en la oreja.

Queloide en el hombro.

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