La alergia al frío es una especie de urticaria que se produce debido a las bajas temperaturas, por lo que su manifestación es mucho más común en invierno. La alergia al frío, o la también conocida como urticaria por frío, es una afección de la piel más común de lo que nos imaginamos. Se trata de una respuesta inmunológica anómala al frío. No en vano también se la conoce como alergia al frío, ya que sus manifestaciones cutáneas -aparición de eritema y habones acompañados de picor-, se producen a los 10-30 minutos de haber expuesto la zona afectada al frío y en ocasiones incluso en el mismo momento de hacerlo.
¿Qué es la Urticaria por Frío?
La urticaria por frío o urticaria “a frígore” se trata de un trastorno de la piel que consiste en la aparición de picor, enrojecimiento, habones y, en ocasiones, angioedema (tumefacción o hinchazón) tras la exposición a bajas temperaturas. La urticaria por frío se desencadena tras exposición a estímulos fríos, como agua, aire o alimentos.
Aunque es una afección dermatológica poco frecuente, su incidencia es mayor en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Se trata de una afectación poco frecuente en la población sin bien su incidencia es más habitual en niños, adolescentes y jóvenes que en los adultos.
La alergia al frío se suele producir con temperaturas bajas, por debajo de los 4°C, pero también con los cambios bruscos de temperatura, como el cambio repentino de estación, el baño en agua muy fría o el acceso a una sala con fuerte aire acondicionado.
El frío provoca vasoconstricción en la piel, lo que hace que disminuya el riego sanguíneo.
Causas de la Urticaria por Frío
La causa de la alergia al frío es todavía desconocida, pero parece estar provocada por la sensibilidad mayor de algunas personas en las células de la piel. Este trastorno parece afectar en mayor medida a adultos jóvenes que presentan mastocitos “sensibles” al frío.
Síntomas de la Urticaria por Frío
La también llamada urticaria a frigore se manifiesta generalmente en la piel, con picazón y enrojecimiento en forma de ronchas. Los síntomas más característicos de la alergia al frío aparecen en la piel tras el contacto directo con bajas temperaturas o superficies frías.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Ronchas en la piel: La aparición de ronchas rojizas, elevadas y con picazón es el síntoma más común.
- Enrojecimiento e inflamación: La piel expuesta al frío puede enrojecerse e inflamarse, incluso sin la presencia de ronchas.
- Picazón, ardor o hinchazón en manos y rostro: Además de las ronchas, la piel expuesta al frío puede experimentar picazón intensa, sensación de ardor o hinchazón.
En una exposición prolongada de las personas más sensibles se pueden dar otros síntomas más graves de la alergia al frío, como dolor abdominal, dificultad para tragar y respirar o mareos. Si la exposición es prolongada pueden darse reacciones severas como dolor abdominal, dificultad a la deglución, dificultad respiratoria, mareo y pérdida de conocimiento. En los casos más graves, la urticaria por frío puede provocar reacciones generalizadas (reacciones de anafilaxia), con bajada de tensión (hipotensión), dificultad para respirar, mareo, náusea y vómitos; reacciones potencialmente mortales.
Es importante destacar que la intensidad y la combinación de síntomas pueden variar de una persona a otra. Algunas personas solo experimentan ronchas y picazón leves, mientras que otras pueden presentar reacciones más severas.
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Diagnóstico de la Urticaria por Frío
Diagnosticar la alergia al frío requiere la evaluación de un especialista, generalmente un alergólogo o dermatólogo. Como en la mayoría de las alergias, el diagnóstico consiste en observar la reacción del paciente al exponerlo en un entorno controlado a una pequeña cantidad del alérgeno, en este caso, el frío.
La principal prueba para diagnosticar la alergia al frío es la prueba del cubito de hielo, también conocida como prueba de provocación con frío. Esta prueba es sencilla, segura y generalmente proporciona resultados rápidos.
Para ello, se lleva a cabo la conocida como prueba del cubito de hielo, en la que se coloca este elemento envuelto en plástico para no dañar la piel en contacto con el paciente. Procedimiento de la prueba del cubito de hielo: el médico coloca un cubito de hielo envuelto en una gasa o un paño fino sobre la piel, generalmente en el antebrazo, durante un período de tiempo determinado, usualmente entre 1 y 5 minutos. Se retira el cubito de hielo y a los 10 min (1), tras el recalentamiento, se observa si aparece un habón en la zona de aplicación del estímulo.
Interpretación de los resultados: si la persona tiene alergia al frío, desarrollará una roncha roja, elevada y con picazón en el área donde se aplicó el hielo. La roncha suele aparecer a los pocos minutos de retirar el hielo y puede durar hasta 30 minutos. En las personas alérgicas al frío suele aparecer una roncha roja en el lugar en el que se ha colocado el cubito.
A veces el resultado de este es negativo y se recure a otro tipo de pruebas como la inmersión del brazo en agua fría. Consiste en colocar un cubito de hielo en el antebrazo del paciente alrededor de cinco minutos. De esta forma, se estudia la zona a intervalos de uno, tres, cinco y diez minutos para detectar la aparición de ronchas o rojeces.
Tratamiento de la Urticaria por Frío
No existe una cura para la alergia al frío y su tratamiento es sobre todo preventivo, es decir, siguiendo los consejos para evitar que sus síntomas aparezcan. El tratamiento para la alergia al frío se centra en aliviar los síntomas y prevenir futuras reacciones. Si bien no existe una cura definitiva para esta condición, existen diversas estrategias que pueden ayudarte a controlar los síntomas y a mejorar tu calidad de vida.
En ocasiones, siempre que el pediatra alergólogo así lo recomiende, los síntomas de esta patología se pueden prevenir con un tratamiento basado en antihistamínicos consumidos unas horas antes de la exposición al frío. Los antihistamínicos bloquean el efecto de la histamina, una sustancia presente en nuestro organismo que tiene un gran protagonismo en los procesos relacionado con las reacciones alérgicas. El uso de antihistamínicos ayuda a prevenir y controlar los síntomas de la urticaria por frío. Los antihistamínicos reducen la reacción de la piel de aquellos pacientes que padecen de esta enfermedad cuando se exponen al frío.
En los casos moderados, se puede recurrir a otros fármacos como los antileucotrienos(montelukast). Los casos graves con urticaria generalizadas se recomienda un autoinyector de adrenalina.
Además del tratamiento médico, existen algunas medidas que puedes tomar en casa para aliviar los síntomas y prevenir las reacciones de la alergia al frío:
- Protégete del frío: La mejor manera de prevenir los síntomas de la alergia al frío es evitar la exposición al frío. Hay que abrigarse convenientemente cuando se sale a la calle en invierno o en días ventosos a bajas temperaturas, dejando el mínimo de piel expuesta (abrigo, gorro, guantes, bufanda, etc.).
- Cremas hidratantes: Mantén tu piel hidratada aplicando cremas hidratantes regularmente. Es importante mantener una buena higiene de la piel utilizando jabones suaves y cremas hidratantes especiales en pieles sensibles y reactivas como las de CeraVe. Debemos aportar hidratación a la piel y reforzar la barrera cutánea, activos como las ceramidas presentes en CeraVe Crema Facial no deben faltar. Recomendamos La Roche-Posay Toleriane Crema Limpiadora porque consigue limpiar con eficacia y nutrir y proteger la piel.
- Evita cambios bruscos de temperatura: Los cambios bruscos de temperatura pueden desencadenar una reacción de alergia al frío.
- Duchas y baños con agua tibia: Evita las duchas o baños con agua muy caliente o muy fría.
- Identifica y evita otros desencadenantes: Algunas personas con alergia al frío también pueden ser sensibles a otros desencadenantes, como el viento, el agua fría o ciertos alimentos.
Si bien estas medidas pueden ayudar a aliviar los síntomas y prevenir las reacciones, es importante recordar que no sustituyen el tratamiento médico.
Recomendaciones de la SEICAP La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) recuerda en estas fechas una serie de consejos para evitar sufrir por la reacción a las bajas temperaturas. Si su hijo padece esta alergia la recomendación más obvia y efectiva es abrigarles de forma correcta en los días más fríos y asegurarse de que protejan las zonas que van a estar expuestas al aire gélido, especialmente las manos y la cara con guantes o bufandas. Además, se debe evitar el consumo de bebidas o alimentos demasiado fríos o darse baños en aguas muy heladas (para poder bañarse el agua tendría que estar a más de 25 grados).
En HM Hospitales, contamos con un equipo de alergólogos expertos en el diagnóstico y tratamiento de la alergia al frío y otras afecciones alérgicas. Ofrecemos una atención personalizada y un enfoque integral para ayudarte a controlar tus síntomas y mejorar tu calidad de vida.