El lunar, conocido técnicamente como nevus melanocítico, es una mancha pigmentada que aparece sobre la piel. Casi el 100% de las personas de raza caucásica (raza blanca) tienen uno o más lunares por el cuerpo. Algunos están presentes desde el nacimiento, pero la mayoría aparecen años después. Aunque la mayoría de los lunares son inofensivos, algunos pueden convertirse en un riesgo para la salud.
Entonces, ¿a qué médico debes acudir para revisar tus lunares? El especialista de la piel, el dermatólogo, es el médico indicado para vigilar cualquier cambio o modificación de un lunar, o para determinar si el lunar puede ser una lesión precancerosa o cáncer de piel.
¿Por Qué es Importante la Revisión de Lunares?
Los dermatólogos llamamos nevus melanocítico a lo que vulgarmente se conoce como lunar o peca. Los nevus melanocíticos son benignos, pero creemos que en ocasiones pueden malignizar y evolucionar y transformarse en un melanoma. El melanoma es el tipo de cáncer cutáneo más grave que existe. Se calcula que en España se diagnostican cada año unos 4000 casos de melanoma. El 90% de los melanomas pueden detectarse a tiempo, y si es así, habrá muchas más posibilidades de éxito en su curación. Para ello es fundamental el papel del paciente: tú puedes hacer mucho más de lo que crees a la hora de prevenir y detectar a tiempo un melanoma.
Euromelanoma: Una Campaña para la Prevención
Existe una campaña, promovida a nivel europeo, que pretende promover una educación para la salud e implementar hábitos saludables de exposición solar y favorecer el diagnóstico precoz del cáncer cutáneo. Esta iniciativa surgió en Bélgica en 1999, como Día del Melanoma, cuya actividad fundamental era realizar un examen cutáneo gratuito para detección precoz. Posteriormente se generalizó al resto de Europa: “Euromelanoma” con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la importancia de unos hábitos saludables para evitar su aparición, informar sobre los signos de sospecha de malignidad de las diferentes lesiones en la piel, realizar screening para diagnóstico precoz e informar sobre los diferentes tratamientos existentes en la actualidad.
En España la campaña se realiza y dirige desde la Fundación Piel Sana de la AEDV, como una de sus más importantes actividades en el campo de la prevención y promoción de la salud. España lleva participando en esta campaña desde el año 2000. Este año, la semana en que los dermatólogos de la Fundación Piel Sana de la AEDV revisarán los lunares de la población será del 24 al 28 de junio.
¿Cuándo Debes Acudir al Dermatólogo?
Para detectar a tiempo el melanoma, es fundamental vigilar cualquier cambio en los lunares existentes y estar alerta ante nuevos lunares con características atípicas, como pueden ser, la Asimetria, los Bordes, el Color, el Diámetro, y la Evolución. Cualquier modificación de un lunar indica que hay que acudir al dermatólogo. Cualquier momento del año es bueno para solicitar una cita a tu médico de cabecera que puede derivar al especialista de la piel, el dermatólogo, si hay sospecha de que el lunar puede ser una lesión precancerosa o cáncer de piel.
En primer lugar, te recomendamos que dos veces al año eches un vistazo a tus lunares. Y ¿qué te tiene que llamar la atención? Una mancha que cumpla estas características es susceptible de, al menos, ser revisada por el especialista. Seguro que si te echas un vistazo rápido ves uno o varios lunares que cumplen alguna de estas características de la regla ABCDE. ¡¡¡Tranquilo, no tienen por qué ser melanomas!!! Se trata de una regla general para que detectes lesiones susceptibles de ser revisadas. Una vez en la consulta del dermatólogo, determinaremos si verdaderamente tienen relevancia o no. Muchas veces un lunar cumple una de estas características y no tiene por qué ser malo. Además, esta regla se aplica para los nevus melanocíticos y no para las queratosis seborreicas, por ejemplo. ¡Pero es muy complicado que tú puedas diferenciar entre un nevus y una queratosis seborreica! Por eso, ante la duda, primero tranquilo y segundo acude a tu dermatólogo para una revisión.
Otros signos de alarma que pueden ser útiles: el picor, el sangrado y el patito feo. Un lunar que pica puede hacerlo simplemente por roce, pero es un signo que debería alertarte para consultar, pues en ocasiones esconde una lesión maligna. Si un lunar sangra puede ser también por roce, pero deberá llamarte la atención y deberás descartar que se trate de una lesión maligna. El signo del patito feo hace referencia a la presencia o aparición de un lunar diferente al resto porque sea más negro, más rojo, más grande o cualquier aspecto que simplemente le haga diferente a las demás.
Factores de Riesgo y Prevención
Existen diversos factores que incrementan el riesgo de padecer un melanoma: tener algún familiar de primer grado que haya sufrido uno, tener muchos nevus (lunares), tener nevus displásicos (lunares atípicos), tener una piel blanca y ojos claros y haberse quemado tras tomar el sol. De todos estos factores de riesgo el único sobre el que tú puedes influir es la exposición al sol.
Como indica la Dra. Egure, experta dermatóloga en Madrid, la mejor manera de prevenir el melanoma es evitar exposiciones solares excesivas y quemaduras, sobre todo en la infancia y adolescencia. Las quemaduras solares en esta etapa de la vida son las que mayor riesgo aportan para el desarrollo de un cáncer de piel en el futuro. Recuerda que la piel tiene memoria y los efectos nocivos del sol que tomas hoy no los notarás mañana, ni el año que viene, sino dentro de 30 ó 40 años. Protégete del sol porque más vale prevenir que lamentar.
La prevención primaria del melanoma y de otros tipos de cáncer de piel es fundamental para poner freno a esta enfermedad. Evitar excesos en la exposición solar, buscar sombras, recurrir a ropa, sombreros y fotoprotectores son algunas de las medidas aconsejables para reducir el riesgo de aparición de estas lesiones. También es crucial la autoexploración para reducir significativamente las tasas de mortalidad por melanoma.
En nuestra experiencia, el cáncer de piel es más frecuente en personas mayores de 50 años. No obstante, cada vez diagnosticamos más casos en personas jóvenes. ¿A qué se debe esto? A la moda de exponerse de manera excesiva al sol, sobre todo de manera intensa en cortos periodos de tiempo, es decir, a tomar mucho el sol durante las vacaciones.
Tratamientos para la Eliminación de Lunares
Existen varios métodos para quitar lunares, y la elección del tratamiento depende del tipo de lunar y de su ubicación en la piel:
- Láser: En el caso de lunares pequeños o superficiales, o grandes sin signos de malignidad, el láser puede ser una opción eficaz. Este tratamiento utiliza una alta concentración de luz para eliminar las células pigmentadas sin causar daño a los tejidos circundantes.
- Exéresis quirúrgica: Este es el tratamiento más utilizado para la eliminación de lunares cuando tenemos sospecha de malignidad. Consiste en cortar el lunar y una pequeña porción de piel circundante para asegurarse de que se eliminen todas las células pigmentarias. La intervención se realiza bajo anestesia local, y la cicatriz resultante dependerá del tamaño y la ubicación del lunar.
Si al inspeccionar tu piel observas alguna mancha con estas características o manchas nuevas de reciente aparición, puedes contar con la experiencia de un dermatólogo. Intentaremos resolver tus dudas y ayudarte a hacer frente al cáncer de piel. Te ayudamos a cuidar la salud de tu piel de la manera más resolutiva, eficaz y personalizada.
Recuerda, es recomendable ir al dermatólogo al menos en una ocasión, para un examen de la piel. El especialista descartará cualquier patología importante y determinará si es necesario realizar un control periódico de la piel.