La piel, ese órgano maravilloso que nos protege y nos conecta con el mundo exterior, a veces nos intenta enviar mensajes y debemos estar pendientes. Los lunares, pecas, nevus melanocíticos o nevus pigmentados son pequeñas manchas benignas que aparecen en la piel y que se oscurecen con la exposición solar o bien durante el embarazo. Todos los humanos tenemos pecas, al menos una.
En este artículo, exploraremos en detalle qué son los lunares, sus causas, los diferentes tipos que existen, y la importancia de su revisión periódica.
¿Cómo se forman los lunares?
Los lunares se producen cuando los melanocitos formadores de pigmento producen un exceso de melanina, que es el responsable de la coloración de la piel, el cabello y los ojos. Están formadas por células pigmentadas (melanocitos) que se disponen como adoquines en la superficie de la piel. Un lunar es una acumulación de melanocitos, puede ser plano o ligeramente elevado.
Las manchas hepáticas pueden estar presentes en gran medida desde el nacimiento, porque existe una predisposición genética, o pueden aparecer con el tiempo. Su formación puede ser estimulada por la exposición a la luz solar intensa. Los lunares son de pequeño tamaño y suelen ser de color marrón o negro. Las manchas del hígado pueden ser planas, salientes, lisas o rugosas, o pueden tener pelos. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo.
Pueden estar presentes en los recién nacidos (1%), suelen iniciar su aparición a partir del 6-12 meses e ir aumentando en número y tamaño hasta los 25 años. En la edad adulta, alrededor de los 50-60 años, tienden a perder progresivamente la pigmentación e incluso pueden llegar a desaparecer.
La aparición de lunares nuevos en nuestra piel es un fenómeno muy frecuente y normal. El nombre técnico de un lunar es nevus y viene del latín que significa marca de nacimiento, sin embargo la mayoría aparecen en la adolescencia y durante la adultez.
Tipos de lunares
Existen varios tipos de lunares, cada uno con características específicas:
- Nevus melanocítico congénito: Son los que ya están en el momento del nacimiento (1% de los recién nacidos). Pueden ser de pocos milímetros hasta ocupar una gran parte de la superficie corporal.
- Nevus melanocítico adquirido: Son los que aparecen durante la infancia o a lo largo de la vida.
- Nevos congénito: De nacimiento.
- Lunares atípicos o nevus diplásicos: Suelen ser hereditarios y tienen formas anómalas o atípicas. Pueden ser de varios colores, de formas asimétricas y bordes irregulares.
- Lunares comunes: Aparecen en la piel gracias a la acumulación de melanocitos. Suelen ser asintomáticos.
- Nevus junturales: Corresponden a los lunares planos y que normalmente tienen un color marrón claro a negro. Son benignos y se mantiene estables en el tiempo.
- Nevus dérmicos: Por otra parte, los lunares dérmicos o verrugosos (por su forma), son aquellos que tienen relieve. La gente también los conoce como lunares de carne. Estos lunares tienden a protruir en el tiempo y perder su pigmento.
¿Cómo detectar si un lunar es maligno?
¿Cómo diferenciar un lunar de otras lesiones cutáneas?
Es importante diferenciar los lunares de otras lesiones cutáneas, como las verrugas, los léntigos y los fibromas cutáneos:
- Lunar vs. Verruga: Un lunar es una acumulación de melanocitos, puede ser plano o ligeramente elevado. Una verruga es causada por el virus del papiloma humano, tienen una textura áspera y pueden sobresalir.
- Léntigos: Un léntigo (plural: léntigos) es una mancha en la piel sin relieve que es más oscura (normalmente marrón) que la piel circundante. Los léntigos no son malignos, sin embargo si no son evaluados por dermatólogos expertos en dermatoscopia se pueden confundir fácilmente con otros lunares o incluso con el cáncer de piel.
- Queratosis seborreicas: Las queratosis seborreicas son proliferaciones marrones o negras que suelen aparecer en la cara, pecho y la espalda. La buena noticia es que las queratosis seborreicas no son cancerígenas y tampoco son contagiosas.
- Fibromas cutáneos: Un fibroma cutáneo o acrocordón es un pequeño colgajo de tejido que cuelga de la piel por un tallo de conexión. Los fibromas cutáneos no son peligrosos y no deben confundirse con los papilomas o verrugas que son contagiosos.
- Angiomas cutáneos: Los angiomas cutáneos son lesiones muy comunes que pueden desarrollarse en casi cualquier parte del cuerpo. Este lesiones en la piel no suele ser motivo de preocupación a menos que sangre con frecuencia o cambie de tamaño, forma o color.
Entonces, ¿Todas las nuevas lesiones en la piel son lunares? ¡No!, no todas las manchas que aparecen en la piel son lunares.
En esta infografía informativa les muestro las causas más comunes de nuevas lesiones en la piel agrupadas por la edad.
¿Cuándo preocuparse por un lunar?
Aunque la inmensa mayoría de los lunares son benignos y a lo largo de la vida no se transforman en un cáncer de piel, es necesario revisar periódicamente con el dermatólogo ya que pueden sufrir cambios. No obstante, algunos melanomas (cáncer de piel muy agresivo y particularmente frecuente en gente joven) pueden originarse en un lunar antiguo. Especialmente, hay que tener cuidado con algunos lunares poco comunes que pueden indicar la presencia de un melanoma.
Los nevus pigmentados son asintomáticos. Los signos visuales que deberían alarmar son la coloración negra, el crecimiento rápido o su irregularidad en cuanto a forma o color. No obstante, estos signos suelen aparecer en un periodo relativamente avanzado del tumor.
Los lunares suelen ser asintomáticos pero si se aprecia un cambio de color o forma en un lunas preexistente, aparece un bulto atípico o mancha nueva que resulte extraña se debe acudir al dermatólogo.
La regla ABCDE
Para saber si un lunar puede ser peligroso, puedes usar la regla ABCDE:
- Asimetrías.
- Bordes irregulares.
- Colores variados.
- Diámetro mayor de 6 mm.
- Evolución (cambios en tamaño, forma o color).
En el dermatólogo, se explora toda la piel del cuerpo en busca de lunares y se revisan individualmente. En ocasiones, los lunares se examinan con un microscopio para que el médico pueda hacer una evaluación más precisa. Algunos dermatólogos pueden conectar el microscopio a un ordenador para guardar imágenes de los lunares.
Dermatoscopia digital
La herramienta que permite la detección precoz de los posibles cambios microscópicos en la estructura de los nevus y conseguir un diagnóstico muy precoz del cáncer de piel es la Dermatoscopia digital. Mediante el escáner de pecas digitalizado 360º (Fotofinder Bodystudio) se realiza un mapeo digital de todas las lesiones pigmentadas del paciente.
Tratamientos para lunares
En general, los lunares son inofensivos para la salud. En la mayoría de los casos, solo se eliminan por motivos estéticos. Los lunares no desaparecen por sí solos.
Ninguno o cirugía ambulatoria. La mayoría de los lunares no requieren tratamiento, solo seguimiento. Sin embargo, si están en una zona en la que se irritan o pueden recibir un corte, por ejemplo al afeitarse; o si pueden significar un problema de autoestima se puede plantear su extirpación al dermatólogo. En función del tipo de lunar podrá plantear un extirpación por crioterapia o extirpación mediante bisturí.
Una forma de tratamiento es la extirpación quirúrgica con bisturí o corriente eléctrica. En este caso, el lunar se pincha o se recorta, o se elimina con un electrocauterio. Otra forma de tratamiento es la terapia con láser, mediante la cual se cauteriza el lunar. La ventaja de este tipo de tratamiento es que no quedan cicatrices. La intensidad y el ritmo de las pulsaciones, así como la duración del tratamiento, varían en función del lunar. Pero la desventaja es que el tejido se destruye y ya no puede ser analizado en el laboratorio. Por lo tanto, este tratamiento no es adecuado en caso de sospecha de melanoma.
Tras la extirpación, el lunar puede reaparecer. Pero en este caso se trata casi siempre de un lunar benigno.
¿Cómo prevenir la aparición de lunares y proteger la piel?
La prevención es clave cuando se trata de lunares con relieve y sus posibles complicaciones. Es muy importante estar familiarizados con la ubicación, tamaño, forma y color de nuestros lunares para poder detectar posibles cambios.
Las quemaduras solares, especialmente en la infancia, aumentan en gran medida el riesgo de melanoma. Así que asegúrate de que la delicada piel de tu hijo esté siempre bien protegida. La loción solar para niños NIVEA SUN Kids Sensitive Protege & Juega proporciona una protección fiable.
Aquí hay algunos consejos para la prevención y el cuidado:
- Evita la exposición prolongada al sol, especialmente a la hora de comer.
- Lleva ropa que cubra las zonas más sensibles.
- Utilizar factor de protección solar 50 SPF si se tiene la tez clara o el factor de protección adecuado al tipo de piel que recomiende el dermatólogo.
- Las personas con piel clara tienden a tener lunares. Es esencial que utilicen una crema con un alto factor de protección solar. Se ha desarrollado especialmente para personas con piel sensible y no contiene fragancias, colorantes ni conservantes.
- La regla más importante: reacciona inmediatamente cuando veas que un lunar ha cambiado.
Siempre es mejor acudir al dermatólogo ante cualquier problema de la piel, es el médico especialista mejor cualificado para valorarlo. Muchas veces los pacientes llegan tras haber probado múltiples productos o tras consultar fuentes no médicas, y eso retrasa el tratamiento adecuado.
Antes de acudir al dermatólogo, es recomendable venir con la piel limpia, sin maquillaje ni cremas, sobre todo si se trata de una consulta facial. Si es posible, trae apuntados los tratamientos que has usado, informes previos o analíticas recientes.
Un buen dermatólogo no solo diagnostica bien, también escucha, explica y pauta tratamientos ajustados a tu caso. Para saber si un dermatólogo es bueno, puedes fijarte si ha hecho la especialidad en España y si desarrolla actividad tanto en el sistema público como en la consulta privada. A los pacientes suele tranquilizarles esa combinación, porque sienten que la sanidad pública nos mantiene al día y conectados. Desde mi punto de vista es una visión parcial. También es buena señal si escribe artículos, participa en investigaciones o imparte docencia. Las reseñas pueden orientar, sobre todo si están verificadas, como en plataformas como Doctoralia o Top Doctors.
Sí, vale la pena acudir al dermatólogo por una alopecia. La caída del cabello puede tener muchas causas, y puede no resolverse con champús, lociones genéricas o consejos. El dermatólogo es el único especialista capacitado para valorar la piel del cuero cabelludo, siempre implicada en las alopecias, ya que el folículo piloso forma parte de la piel.La rama que estudia la caída del cabello se llama tricología, y es parte de la dermatología médica. En consulta identificamos el tipo de alopecia, exploramos el cuero cabelludo, revisamos antecedentes y pautamos un tratamiento individualizado.