Echarse crema solar es fácil, pero entender lo que pone en la etiqueta... no tanto. ¿No sabes por dónde empezar? No te preocupes. Hemos preparado esta guía para ayudarte a entender cada término y hacer de este verano un momento de sol, protección y tranquilidad.

¿Qué significa SPF?
Cuando caminamos por los pasillos de productos de protección solar en el supermercado, es común encontrarse con una variedad de opciones, cada una etiquetada con un número seguido de las letras «FPS». Sin embargo, ¿qué indica el número del protector solar? Entender su significado es crucial para elegir el producto adecuado que te proporcione la protección necesaria contra los rayos UV.
El número de la crema solar se refiere al Factor de Protección Solar (FPS). Este número indica la cantidad de protección que la crema solar proporciona contra la radiación ultravioleta, que es la responsable de las quemaduras solares y contribuyen al desarrollo de cáncer de piel. El FPS es una medida de la eficacia de una crema solar para proteger la piel contra los rayos UVB.
Sabemos que el sun protection factor (SPF) o factor de protección solar (FPS) indica la protección frente a la radiación UVB. De esta forma, aplicando una crema solar SPF 50 el sol tardará 50 veces más en provocar una quemadura de lo que tardaría sin aplicarla.
Cuando ves un SPF 50, estás ante un fotoprotector de alta protección, muy eficaz frente a las quemaduras solares. Recuerda: por mucho que el SPF sea alto, si no aplicas la cantidad correcta, reaplicas cada 2 h o usas protección complementaria (ropa, sombra…), la eficacia no será la misma. Eso sí, en la práctica solemos usar mucho menos producto del recomendado, así que la protección real suele ser bastante menor.
Un dato curioso: un SPF 30 deja pasar solo un 3,3 % de la radiación UVB, mientras que un SPF 50 deja pasar un 2 % y un SPF 50+ apenas un 1 %.
¿Qué es un SPF 50 y qué otras categorías existen en Europa?
15, 20, 30, 50… ¡Seguro que más de una vez lo has visto! En Europa, los protectores solares se clasifican en función de su nivel de protección SPF. Esta escala ayuda a elegir con más criterio según tu tipo de piel, el clima o el tiempo que vayas a pasar al sol.
Existen protectores solares desde SPF 6. Los productos para la protección solar se dividen en 4 niveles de SPF: Bajo (de 6 a 10), Moderado (de 15 a 25), Alto (de 30 a 50) y Muy Alto (50+).
A partir de un SPF mayor de 50, en condiciones habituales, no se obtiene una mayor protección al aumentar el SPF (por ejemplo, un protector solar SPF 100 no tiene un beneficio significativo respecto a uno SPF 60).
El factor de protección solar (en muchos envases indicado con las siglas FPS o SPF) va del 2 al 100, aproximadamente.
Pongamos como ejemplo un protector solar que ofrezca un factor de protección 15. Esto significa que la piel puede estar expuesta a los rayos UVB sin presentar quemadura 15 veces más tiempo que la misma piel sin protección solar. Así pues, una persona que se quemaría a los 10 minutos de estar expuesta al sol, cuando se aplica un fotoprotector de FPS 15, el tiempo que tardará en quemarse se trasforma en 150 minutos (10 x 15 = 150 minutos).
Por lo tanto, conviene saber que cuanto más elevado sea el factor de protección, más tiempo de protección presenta.
Existen muchos factores que pueden distorsionar el valor del FPS. No solo los inherentes a las características de la radiación y al tipo de piel, sino también los relativos al tipo de filtro: capacidad de penetración cutánea, resistencia al agua y al sudor y el modo de aplicación.
El factor de protección solar nos indica el tiempo durante el que estaremos protegidos del sol. La exposición al sol puede causar problemas en la piel, así como a la salud en general. Pero estos datos, demostrados científicamente, no son suficientes para que la población tome consciencia de ello. La Academia Española de Dermatología y Veneralogía (AEDV) explica como sólo el 18% de los usuarios toma acciones para protegerse de la radiación del sol.
UVA vs. UVB: por qué el SPF no lo es todo

Ya hemos visto que el SPF mide la protección frente a la radiación ultravioleta B (UVB), que es la principal responsable de las quemaduras solares.
Los rayos ultravioleta A y B se diferencian por su longitud de onda: los UVA tienen una longitud de onda mayor y penetran más, mientras que los UVB tienen una frecuencia y energía mayor. Recibimos más cantidad de radiación UVA que de UVB (gran parte de la radiación UVB no nos alcanza por el efecto de la atmósfera). La radiación UVA es más uniforme a lo largo del día y del año, sin embargo, existen picos de radiación UVB en mediodía o verano. Además, la radiación UVA es capaz de atravesar el cristal.
Este tipo de radiación penetra más profundamente en la piel, y aunque no quema, sí daña a largo plazo: acelera el envejecimiento, favorece la aparición de manchas y puede contribuir al desarrollo de cáncer de piel.
Es importante tener en cuenta que el FPS solo indica la protección contra los rayos UVB y no contra los rayos UVA, que también pueden causar daños en la piel. La recomendación general es que la protección contra los rayos UVA debería ser al menos 1/3 de la protección contra los rayos UVB.
Lo más recomendable es asegurar que el protector solar se usa sea el espectro para tener más eficacia contra las radiaciones.
- UVB: Son aquellos que inciden directamente en la epidermis (superficie de la piel). Estos son los que activan la melanina y la piel se bronzea.
- UVA: Penetran en capas más profundas de la piel. Penetra hasta la dermis (la capa más profunda), tiene efecto acumulativo y a largo plazo causa fotoenvejecimiento, manchas y cáncer cutáneo.
- Luz Visible: Responsable del estrés oxidativo de la piel. ¿Sabías que la luz visible emitida por el sol, o incluso por las pantallas de tu móvil o tu ordenador, también produce daños?
Factor de protección solar (SPF) qué es y cómo elegir el más adecuado
PA++++: otra forma de medir los UVA
En algunos productos, sobre todo de origen asiático, verás letras como PA+, PA++, PA+++ o PA++++. Esta es otra forma de indicar la protección frente a la radiación UVA, muy popular y cada vez más usada en Europa también.
PA:+ (o ++, o +++, o ++++): es otra forma de expresar el grado de protección UVA. A más signos ‘+’, mayor protección.
¿Qué significa protección de amplio espectro?
Si ves en la etiqueta que tu protector solar tiene protección de amplio espectro, ¡buenas noticias! Eso significa que está diseñado para protegerte tanto de los rayos UVA como de los UVB. De hecho, la Academia Americana de Dermatología (AAD) solo recomienda el uso de protectores de amplio espectro, ya que ofrecen una protección más completa frente a los daños solares a corto y largo plazo.
Ya sabes: el SPF es solo la mitad de la historia.
Si ves en la etiqueta que tu protector solar tiene protección de amplio espectro, ¡buenas noticias! Eso significa que está diseñado para protegerte tanto de los rayos UVA como de los UVB. De hecho, la Academia Americana de Dermatología (AAD) solo recomienda el uso de protectores de amplio espectro, ya que ofrecen una protección más completa frente a los daños solares a corto y largo plazo.
Este símbolo de reciente introducción aparece así: λc 370nm. Significa que ofrece una efectiva protección “Amplio Espectro”, es decir, tanto de los UVB como de los UVA. Un valor de lambda crítica mayor o igual a 370 nm indica una protección de amplio espectro UVB-UVA.
1) Con el símbolo UVA: indica que la protección UVA es al menos un tercio de la UVB.
Waterproof vs. Resistente al agua
Si alguna vez has buscado un protector solar waterproof, te adelantamos algo: no existe. Por normativa, ningún protector solar puede considerarse impermeable, ya que el agua siempre reduce su eficacia. Lo que sí encontrarás en el envase es la indicación de «resistente al agua» o «muy resistente al agua». Aun así, no te confíes: desde ISDIN, siempre recomendamos reaplicar el fotoprotector cada 2 horas, y también después de bañarte, sudar o secarte con la toalla.
Waterproof o very water resistant: nos está indicando que el protector solar mantiene su capacidad de protección tras 4 baños de 20 minutos en el agua (80 min). Water resistant: nos indica que el protector solar mantiene su capacidad de protección tras dos baños de 20 minutos (40 min). Si nuestros pequeños andan en la orilla, entrando y saliendo del agua, jugando en la orilla, etc., tenemos que estar mirando el reloj, porque a los 40 minutos, debemos sí o sí, renovar la aplicación. Eso si antes no han acudido a la toalla para secarse, en este caso, la reaplicación del fotoprotector debe ser inmediata.
Glosario de términos en protectores solares
Como ya hemos visto, el SPF, la protección UVA y los claims más visibles suelen llevarse todo el protagonismo en la etiqueta. Así que, para ir un paso más allá, te dejamos un glosario exprés con algunos de los términos que probablemente ya estén en el envase de tu fotoprotector… aunque nunca te hayas parado a mirarlos.
| Término | Descripción |
|---|---|
| PAO (Period After Opening) | Indica los meses de caducidad de un cosmético una vez abierto. Si se utiliza el producto después de este tiempo no se puede garantizar su capacidad de protección y puede llegar a producir problemas de intolerancia o alergia. |
| INCI (International Nomenclature Cosmetic Ingredient) | Corresponde al listado obligatorio de los ingredientes cosméticos de la formulación del fotoprotector que deben aparecer en su envase. |
- PAO o «period after opening»: Indica los meses de caducidad de un cosmético una vez abierto. ¿Qué es el PAO? Sí, la tapita abierta. Y no, no significa que va “a rosca”, sino el tiempo (mira el número de “M”, meses) que puede permanecer abierto y mantener sus propiedades. Pues se siente, ¿por qué no seguiste utilizándolo el resto del año? ¿Tan pronto? Sí, tan pronto.
- Filtro mineral: Contiene filtros como óxido de zinc o dióxido de titanio, ue protegen la piel frente a la radiación solar. Inconvenientes: Los filtros minerales son menos cosméticos (más pastosos y blanquecinos).
- Filtro químico: Componente responsable de la protección solar. Puede ser un filtro químico (como avobenzona). Inconvenientes: Se absorben a través de la piel, siendo posible hallarlos en sangre en estudios de laboratorio en los que se aplican grandes cantidades (mayores a las de uso normal). Tienen más riesgo de dermatitis de contacto, alergia y fotoalergia. Muchos fotoprotectores combinan ambos tipos de filtros.
- No comedogénico: Un producto no comedogénico no obstruye los poros.
Antes de terminar, un apunte importante: proteger tu piel empieza por elegir un producto auténtico. En ISDIN trabajamos con los más altos estándares de calidad, tanto en el desarrollo de fórmulas como en la seguridad del envasado y distribución.
Has aprendido a descifrar símbolos, filtros, claims y categorías. Ahora entiendes lo que tu piel necesita y cómo buscarlo. A partir de aquí, la elección es tuya: ¿Con color o sin color? ¿Acabado efecto glow? La buena noticia es que hay un protector ideal para cada tipo de piel, estilo de vida y momento.