Ropa Recomendada para Personas con Dermatitis: Materiales y Cuidados

La dermatitis es un término genérico que describe la irritación de la piel. Es evidente que todo lo que está en contacto directo con la dermis contribuye a empeorar o atenuar estos problemas, como es el caso de la ropa. De ahí que sea imprescindible saber qué tejidos y materiales son los más adecuados en los casos de pieles sensibles y, por supuesto, si sufres dermatitis de contacto textil.

¿Qué es la Dermatitis Atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que progresa en episodios. Los síntomas a menudo son evidentes en los bebés y, aunque en muchos casos mejoran con los años, también pueden persistir.

Causas de la Dermatitis Atópica

La dermatitis atópica puede tener diversas causas. Se sospecha que los factores genéticos pueden desempeñar un papel, pero el estilo de vida y las influencias ambientales también parecen afectar el desarrollo y la gravedad de la condición.

  • Condiciones climáticas como el frío en invierno o las fluctuaciones de temperatura.
  • Alérgenos como el polen.
  • Defectos en la actividad de las células inmunitarias.
  • Alergias a ciertos alimentos.
  • Estrés, aunque no es la causa, puede ser un factor desencadenante.

Síntomas

Típicamente, los cambios en la piel con picazón aparecen inicialmente en la cabeza; con el aumento de la edad, también se ven afectadas las flexuras de los brazos y las piernas. Inicialmente, el eccema supura, luego la piel se vuelve seca, agrietada y escamosa.

Dermatitis Atópica vs. Psoriasis

Tanto la dermatitis atópica como la psoriasis son condiciones de la piel influenciadas genéticamente. Sin embargo, la dermatitis atópica se presenta con lesiones de eccema, mientras que la psoriasis se caracteriza por escamas de piel blanco plateadas, llamadas placas, sobre piel roja e inflamada. Mientras que la dermatitis atópica puede ser desencadenada por alergias, no existe conexión entre la psoriasis y las alergias.

Materiales Recomendados para Pieles Sensibles

Las pieles sensibles requieren un cuidado especial, no solo durante el día, sino también por la noche. Uno de los factores más importantes en la rutina nocturna para quienes sufren de piel sensible es la elección del pijama adecuado. A menudo, se subestima el impacto que puede tener un pijama en la salud de la piel, pero la realidad es que una mala elección puede agravar problemas como la irritación, el enrojecimiento o incluso provocar reacciones alérgicas.

Durante el sueño, nuestra piel entra en contacto continuo con el tejido del pijama. Si este tejido no es adecuado, puede causar fricción, retener la humedad y no permitir una correcta transpiración, lo que resulta en irritaciones o exacerba condiciones como la dermatitis atópica o la psoriasis.

Existen varios materiales que se destacan por su suavidad, transpirabilidad y propiedades hipoalergénicas:

1. Algodón

El algodón es uno de los materiales más populares para pieles sensibles. No se puede entender la historia de la industria textil sin hablar del algodón. Desde siempre, ha sido una de las materias primas más utilizadas, incluso en las etapas en las que los tejidos sintéticos eran los grandes protagonistas. Y es que las ventajas del algodón son muchas, como su suave textura y su durabilidad. Todas estas características explican por qué las colecciones de ropa interior de Abanderado priorizan el algodón como materia prima.

Para evitar la dermatitis, es importante el tipo de tejido y, además, el tratamiento que se le da durante su fabricación. Por eso, dentro de los distintos algodones, el algodón orgánico es el más adecuado para las pieles atópicas o más sensibles.

El algodón es uno de los tejidos favoritos de muchas personas con eccema. Notarás su suavidad y frescura al contacto con la piel. Su estructura hueca y porosa permite la circulación del aire y absorbe el sudor, lo que ayuda a prevenir la acumulación de calor. Si usas pijamas de algodón, es posible que observes una mejor hidratación de la piel en comparación con las de poliéster. Esto significa que la barrera cutánea se mantiene más fuerte y sientes menos picazón.

2. Bambú

El bambú es un material natural y sostenible, con propiedades antibacterianas e hipoalergénicas. El bambú destaca como uno de los mejores tejidos para el eccema. Te encantará su suavidad y resistencia. El bambú contiene aniones que ayudan a purificar la sangre y aliviar los síntomas de la alergia. Sus propiedades antimicrobianas mantienen la piel libre de bacterias, lo cual es importante para las pieles propensas al eccema. Si buscas telas aptas para pieles con eccema para bebés, descubre los pijamas de bambú Friendtex. Estos pijamas están confeccionados con viscosa de bambú con certificación OEKO-TEX, lo que garantiza que están libres de químicos dañinos. Son hipoalergénicos, termorreguladores y naturalmente antibacterianos. Los bebés duermen mejor y se mantienen cómodos toda la noche.

Pijamas de bambú son perfectos para pieles sensibles.

3. Seda

La seda es conocida por su suavidad y su capacidad para regular la temperatura corporal. Si hay una tela por excelencia que nos evoque la suavidad y delicadeza máxima, esa es la seda. Un tejido natural que, además, favorece la transpirabilidad y el control de la temperatura corporal. Pero tiene un problema respecto a otras de las mejores telas para dermatitis y ese es su excesivo precio.

La seda es suave y tersa, lo que puede ayudar a reducir la fricción en la piel. Algunas personas con eccema prefieren la seda porque se desliza suavemente sobre las zonas sensibles. Sin embargo, los estudios clínicos demuestran que las prendas de seda no ofrecen beneficios adicionales en comparación con el tratamiento estándar para el eccema en niños.

4. Tencel

El Tencel es una fibra de origen vegetal que es suave como la seda, absorbente y muy transpirable. El Lyocell (un tipo de Tencel) ofrece suavidad, regulación de la temperatura y resistencia a las arrugas. Los estudios demuestran que ofrece mejores resultados que el algodón en cuanto a la reducción de la humedad y el picor.

5. Lino

El lino es otra de esas fibras naturales que siempre han sido valoradas por su extraordinaria calidad. Por supuesto, se trata de un tejido suave, ligero y transpirable. Pero, además, el lino tiene propiedades fungicidas y antibacterianas, lo que evita que proliferen microorganismos, moho y hongos en las prendas elaboradas con lino. Como ocurría con la batista de algodón, las prendas de lino requieren de mayores cuidados que las de algodón. Deben lavarse con agua fría o que no supere los 30 grados centígrados, con programas cortos y evitando el centrifugado. De hecho, uno de los principales inconvenientes del lino es que tiende a arrugarse fácilmente.

Notarás su transpirabilidad y la sensación natural que proporciona. Las fibras del lino favorecen la circulación del aire, manteniendo la piel fresca y cómoda, sobre todo en climas cálidos. Sus propiedades de absorción de la humedad eliminan el sudor, reduciendo la irritación y favoreciendo la sequedad. El lino es hipoalergénico, por lo que es menos probable que cause reacciones en la piel. Muchos padres afirman que los pijamas de lino ayudan a sus hijos durante los brotes de alergia en verano.

Tejidos a Evitar

Algunos tejidos pueden desencadenar síntomas de eccema o empeorarlos:

  • Lana: Suele causar irritación en la piel debido a sus fibras gruesas que pueden provocar rozaduras. La lana tradicional también contiene lanolina y residuos químicos del proceso de fabricación.
  • Tejidos sintéticos: Como poliéster, nailon y acrílico, suelen causar problemas a las personas con eccema. Estos materiales provienen de productos petroquímicos y pueden contener residuos químicos de su fabricación.
  • Tintes y tratamientos químicos: Debes tener cuidado con la ropa con tintes fuertes o tratamientos químicos, ya que los tintes dispersos en la ropa sintética son alérgenos comunes.

Si quieres mantener tu eczema bajo control, elige tejidos naturales sin tratar siempre que sea posible.

Consejos Adicionales

  • Lava la ropa nueva antes de usarla: Siempre es recomendable lavar la ropa siguiendo las normas del fabricante para eliminar sustancias que pueden causar problemas.
  • Usa detergentes suaves: Utiliza un detergente suave y sin perfume, y enjuaga la ropa dos veces para eliminar cualquier resto de jabón. Evita los suavizantes y los productos químicos agresivos.
  • Seca la ropa por completo: Usar ropa húmeda puede empeorar el eccema.
  • Revisa las etiquetas: Busca etiquetas que digan 100% algodón, bambú, lino, seda o Tencel.

Ropa de Cama Hipoalergénica

La ropa de cama juega un papel crucial en las alergias, ya que puede ser un refugio para alérgenos como ácaros del polvo, moho y caspa de mascotas. Para combatir las alergias, invierte en ropa de cama hipoalergénica:

  • Algodón 100% o Algodón Orgánico: Suave, transpirable y resistente a los ácaros del polvo.
  • Microfibra: Densa y resistente a la acumulación de polvo y ácaros.
  • Tencel: Fabricado a partir de pulpa de madera, es naturalmente hipoalergénico y altamente transpirable.

Sábanas de algodón egipcio.

Cuando se trata de sábanas de algodón, uno de los factores importantes a considerar es la cantidad de hilos por pulgada cuadrada (ppc), también conocida como el número de hilos. Este número indica la densidad de hilos tejidos en la tela y puede influir en la suavidad, la durabilidad y la sensación general de las sábanas.

Número de Hilos Características
100 hilos Económicas y básicas.
200 hilos Sensación mejorada de suavidad y mayor durabilidad.
300 hilos Alta calidad y suavidad notablemente superior.
400 hilos Suavidad excepcional y aspecto lujoso.

Es importante tener en cuenta que el recuento de hilos no es el único factor que determina la calidad de las sábanas de algodón. Otros aspectos, como el tipo de algodón utilizado y el proceso de tejido, también influyen en la calidad general de las sábanas.

Protectores Solares y Ropa

La utilización aplicando productos fotoprotectores sobre la piel se complementa con la protección que nos puede aportar las prendas de ropa. Pero, existen situaciones en las que no se aconsejan (dermatitis irritativas o alérgicas) la aplicación de fotoprotectores, por lo que se tendrán que utilizar prendas que ofrezcan información sobre su grado de fotoprotección, recordando que, si se mojan, esta valoración se reduce.

A las personas con especial sensibilidad a la radiación solar, se le debe informar que las horas para desarrollar cualquier actividad física o simplemente un paseo, serán aquellas (depende de la época del año) en las que la radiación recibida esté más inclinada, es decir, por la mañana pronto y por la tarde, antes de la puesta de sol. También, informar que, en determinados entornos, como cerca del agua, arena o nieve, se incrementará la cantidad de RU recibida.

Hablar del sol y de la piel, significa hablar del efecto de las radiaciones ultravioletas (RU) sobre ella: fotoenvejecimiento, las lesiones que provoca o fotodermatosis, y el cáncer cutáneo. Esto ya nos indica, que no todas las prendas nos protegerán de la influencia de la radiación solar de igual manera.

  • Los UVA producen bronceado, eritema y se consideraban inocuos, sin embargo, intervienen directamente en el envejecimiento de la piel, la fotosensibilización cutánea y la inmunosupresión.
  • La radiación UVB produce la quemadura o el eritema solar en cuya génesis es la principal implicada, el daño crónico de la piel por la luz y es la principal causa inductora del cáncer cutáneo. Es la principal responsable del bronceado y de la síntesis de vitamina D.
  • La radiación UVC es eritematógena, carcinogénica y mutagénica.

Los tejidos con mayor entramado (menor tamaño de los orificios) o entramados muy apretados, como los sintéticos o semisintéticos, o el algodón, protegen más que los tejidos fabricados con lino. Y los tejidos de poliéster o rayón, protegen más que los de algodón.

Si una prenda está mojada, los expertos afirman que su grado de protección se reduce a la mitad, por este motivo, las prendas pensadas para ambientes “húmedos” (piscina, playas), están diseñadas para un secado rápido. Cuanto más oscuro sea el color de la prenda, mejor bloquea la radiación.

El incorporar el nivel de UPF de una prenda en su etiquetado, es aún algo recomendado, pero no obligatorio. Los fabricantes de tejidos técnicos, para poder obtener la certificación UPF, deben cumplir unas determinadas normas internacionales (algunas de ellas emanadas de determinados organismos: Australian Radiaton Protection & Nuclear Safety Agency UPF Rating; American Society for Testing Materials). Si las superan, podrán incluir en su etiquetado el logo UPF, junto a su rango de protección (10, 20, 30, 40, 50+).

Dermatólogo explica los cuidados básicos para el control de la dermatitis atópica

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