La rosácea es una enfermedad crónica de la piel que se manifiesta principalmente en el rostro. Se caracteriza por enrojecimiento, vasos sanguíneos visibles en la superficie de la piel y, en ocasiones, por la aparición de pápulas y pústulas similares a las del acné. Es una patología que puede ser confundida con otras afecciones cutáneas debido a la similitud en algunos de sus síntomas. La rosácea es un trastorno inflamatorio crónico que se caracteriza por rubor facial, telangiectasias, eritema, pápulas, pústulas y, en casos graves, cambios fimatosos como rinofima.
Conocida con el nombre de cuperosis, esta enfermedad cutánea no contagiosa y evolutiva, al principio de aspecto benigno, se manifiesta por rojeces inicialmente pasajeras y simétricas (rubor), que se cronifican en la nariz, las mejillas y a veces también en el mentón y la frente. Estos signos se acompañan de sensaciones de comezón, incomodidad y tirantez que en ocasiones son muy invalidantes para las personas afectadas. La rosácea es una dermatosis de curso crónico por lo que tiene periodos de exacerbaciones y remisiones.
La prevalencia mundial de la rosácea es del 5 %. Se han observado disparidades significativas entre las zonas geográficas. La prevalencia de la rosácea varía entre el 2 y el 22% de la población, dependiendo del área geográfica que se investigue.
La edad típica de comienzo de la rosácea es después de los 30 años. Los estudios nos dicen que es igual de frecuente en mujeres y varones, con ligera predominancia mujeres, sin embargo, la realidad de la consulta es una amplia mayor consulta de mujeres.
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Etiología de la Rosácea
La etiología exacta de la rosácea es desconocida, aunque existen varias teorías. La etiología de la rosácea se desconoce, pero algunas asociaciones propuestas incluyen:
- Control vasomotor anormal
- Obstrucción del drenaje venoso facial
- Aumento de los ácaros del folículo (Demodex folliculorum)
- Aumento de la angiogénesis, expresión de ferritina, y especies reactivas del oxígeno
- Disfunción de péptidos antimicrobianos (p. ej., catelicidina)
Algunos expertos creen que la rosácea puede ser el resultado de una reacción vascular anómala en la piel, mientras que otros sugieren que puede ser causada por microorganismos presentes en la piel. Se ha planteado también la posibilidad de que los ácaros del género Demodex, que viven en los folículos pilosos, puedan desempeñar un papel en su aparición.
La dieta no tiene un papel importante, pero algunos agentes (p. ej., amiodarona, corticosteroides tópicos y nasales, altas dosis de B6 y B12) pueden empeorar la rosácea. En la rosácea se produce una alteración en la glándula sebácea que deriva en la aparición de pústulas y pápulas en la cara.
Tipos de Rosácea
Aunque la rosácea puede manifestarse de diversas formas, existen varios subtipos clínicos que se distinguen por sus características y síntomas. Si hablamos de una cara con rosácea debes saber que existen seis tipos diferentes:
- Rosácea eritemato-telangiectásica: Las personas que padecen este tipo de rosácea en la cara suelen sufrir episodios de enrojecimiento en la piel que duran por lo general, más de 10 minutos. Es usual que este tipo de rosácea aparezca por consumir ciertos alimentos, pero también pueden influir factores emocionales, climáticos (cambios bruscos de temperatura), e incluso, el uso de ciertos cosmético. La rosácea eritemato-telangiectásica suele aparecer cerca a la nariz, mejillas, mentón, frente y entrecejo.
- Rosácea pápulo-pustulosa: Es muy frecuente en las mujeres de mediana edad y se caracteriza por la presencia de bultos y espinillas en el rostro.
- Rosácea fimatosa: Se da principalmente en hombres y causa engrosamiento en la piel, así como nódulos. Este tipo de rosácea hace que la nariz se vea bulbosa o inflamada, lo que puede hacer que se confunda con otras patologías.
- Rosácea ocular: Como su nombre indica, este tipo de rosácea aparece en los ojos y afecta principalmente a los párpados y la córnea. La rosácea ocular genera conjuntivitis, venas en los ojos que son visibles y hasta visión borrosa.
- Rosácea granulomatosa: Se caracteriza por la presencia de nódulos amarillos, marrones o rojizos en el rostro.
- Rosácea fulminante: Cuando se trata de rosácea y sus tipos, la fulminante es la más grave de todas. Se conoce como pioderma facial y es la rosácea en la cara más peligrosa. Es poco frecuente, pero cuando se presenta, existen altas probabilidades de que deje cicatrices.

Signos y Síntomas de la Rosácea
La rosácea se limita a la cara y al cuero cabelludo; se presenta en 4 fases:
- Prerrosácea
- Vascular
- Inflamatoria
- Tardía
El enrojecimiento facial persistente es una característica común a todos ellos.
- En la fase prerosácea, los pacientes describen rubor y enrojecimiento molestos, a menudo acompañados de un prurito desagradable. Los desencadenantes más comunes parecen ser la exposición a la luz solar, el estrés emocional, el agua fría o caliente, el alcohol, las comidas picantes, el ejercicio, el viento, los cosméticos y los baños o bebidas calientes. Estos síntomas persisten en todas las fases del proceso.
- En la fase vascular, los pacientes desarrollan eritema y edema faciales con telangiectasias múltiples, tal vez como resultado de la inestabilidad vasomotora persistente.
- A menudo sigue una fase inflamatoria, en la cual se desarrollan pápulas y pústulas estériles (que conduce al concepto de rosácea como "acné del adulto").
- Algunos pacientes llegan a desarrollar la fase tardía de la rosácea, que se caracteriza por una hiperplasia tisular macroscópica de las mejillas y la nariz (cambios fimatosos, incluyendo rinofima que causa una nariz grande, eritematosa y bulbosa) causada por la inflamación tisular, el depósito de colágeno y la hiperplasia de las glándulas sebáceas.
Las fases de la rosácea suelen ser secuenciales. Sin embargo, algunos pacientes pasan directamente al estadio inflamatorio sin pasar antes por los estadios previos. El tratamiento puede hacer que un paciente retroceda hasta el estadio previo. La progresión hacia el estadio tardío no es inevitable.
La rosácea ocular puede preceder o acompañar a la rosácea facial y se manifiesta como una combinación de blefaroconjuntivitis, iritis, escleritis y queratitis, causa prurito, sensación de cuerpo extraño, eritema y edema oculares.
Diagnóstico de la Rosácea
El diagnóstico de la rosácea se basa principalmente en el examen clínico. La observación de las características y la ubicación de las lesiones en el rostro son generalmente suficientes para establecer el diagnóstico. El diagnóstico de la rosácea se basa en el aspecto clínico; no existen pruebas diagnósticas específicas. La edad de aparición y la ausencia de comedones ayudan a diferenciar la rosácea del acné.
El diagnóstico diferencial de la rosácea incluye el acné vulgar, el lupus eritematoso sistémico, la sarcoidosis, la fotodermatitis, los exantemas farmacológicos (sobre todo por yoduros y bromuros), los granulomas cutáneos y la dermatitis peribucal.
Tratamiento de la Rosácea
El tratamiento de la rosácea tiene como objetivo controlar los síntomas y mejorar la apariencia de la piel. Es importante que los pacientes comprendan que, aunque la rosácea puede ser controlada, actualmente no tiene cura definitiva. La elección del tratamiento dependerá del subtipo de rosácea y de la severidad de los síntomas. El tratamiento inicial de la rosácea involucra evitar los factores desencadenantes (incuido el uso de protector solar). Pueden utilizarse antibióticos y/o ácido azelaico para la enfermedad inflamatoria. El objetivo del tratamiento es el control de los síntomas, no la cura de la enfermedad.
El tratamiento de la rosácea involucra:
- Evitar los factores desencadenantes
- Considerar el uso de antibióticos orales o tópicos, ácido azelaico tópico o ivermectina
- Para el rubor o el eritema persistente, considerar brimonidina tópica o bien oximetazolina y, a veces, betabloqueantes orales
- En casos recalcitrantes considerar isotretinoína oral
- Considerar la dermoabrasión, ablación con láser y la resección tisular para el rinofima
- Para la telangiectasia, considerar el tratamiento con láser o electrocauterio
Las cremas de metronidazol al (1%), lociones (0,75%) o gel (0,75%) y la crema de ácido azelaico al 20% o gel al 15% aplicados 2 veces al día tienen una eficacia similar; se puede añadir peróxido de benzoílo al 2,5% en cualquiera de sus presentaciones (p. ej., gel, loción, crema), aplicado 1 o 2 veces al día para mejorar el control de las lesiones. Algunos pacientes requieren tratamiento indefinido para el control a largo plazo. La crema tópica de ivermectina al 1% también es eficaz para el tratamiento de las lesiones inflamatorias de la rosácea.
Los antibióticos orales están indicados en los pacientes con múltiples pápulas o pústulas y en quienes sufren rosácea ocular; las opciones incluyen doxiclina en dosis de 50 a 100 mg 2 veces al día, tetraciclina 250 a 500 mg 2 veces al día, minociclina 50 a 100 mg 2 veces al día, eritromicina 250 a 500 mg 2 veces al día y azitromicina 250 mg 1 vez al día o varios regímenes de dosis en día alternos o en pulsos.
Cuidado de la Piel con Rosácea
Además de los tratamientos médicos, es esencial que los pacientes con rosácea sigan algunas recomendaciones para el cuidado de su piel. Si tu piel tiene tendencia a la rosácea, nada como utilizar Toleriane Rosaliac AR de La Roche-Posay. Este producto cuenta con elementos que ayudan a re-equilibrar el microbioma, hidratar la piel y minimizar las rojeces y las afecciones cutáneas. Se aplica dos veces al día: en la mañana y en la noche. Además, te encantará porque tiene una textura ligera que ayuda a neutralizar el daño en la piel.
Aquí hay algunos consejos para el cuidado de la piel:
- Identifica los factores desencadenantes de la rosácea.
- Usa protector solar. Utiliza crema solar de amplio espectro que bloquee los rayos ultravioleta.
- Trata tu piel con cuidado.
- Usa productos que no te inflamen la piel. No elijas tus productos de belleza en función del precio, sino de la calidad.
- Aplica frío, pero sin quemarte.
- Sigue una dieta equilibrada.
Complicaciones de la Rosácea
La rosácea cursa en brotes con periodos de remisión en la mayoría de los afectados, el brote suele ceder con tratamiento. Las complicaciones que pueden asociarse son la afectación ocular que requiere manejo cauteloso y el asesoramiento del oftalmólogo. Otra complicación es la aparición de granulomas en la piel, engrosamiento de la misma y formas de rosácea fimatosa.
Impacto Psicológico
La afectación de la calidad de vida es notable en la rosácea. Los brotes afectan a la cara, produciendo molestias e inflamación. Además es una zona visible, por lo que se acompaña de conductas de vergüenza, ansiedad o evitación.
Tabla Resumen de los Tipos de Rosácea
| Tipo de Rosácea | Características Principales |
|---|---|
| Eritemato-telangiectásica | Enrojecimiento persistente, telangiectasias |
| Pápulo-pustulosa | Pápulas y pústulas |
| Fimatosa | Engrosamiento de la piel, nódulos (rinofima) |
| Ocular | Afectación de los ojos (blefaritis, conjuntivitis) |
| Granulomatosa | Nódulos amarillos, marrones o rojizos |
| Fulminante | Forma grave con alta probabilidad de cicatrices |
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