Rosácea y el Uso de Mascarillas: Cómo Mitigar los Efectos en tu Piel

La rosácea es una patología inflamatoria crónica de la piel que se manifiesta con síntomas como rojeces, venas rojas, granos inflamados (similares a los del acné), ardor y picor. Suele aparecer en personas adultas, a partir de los 30 años, en la zona central del rostro: mejillas, frente, nariz y barbilla. Afecta por igual a hombres y mujeres, aunque es más habitual en personas de piel clara.

La Covid-19 ha hecho que el uso de mascarillas sea habitual, convirtiéndose en un desafío para quienes padecen patologías de la piel. El uso cotidiano de la mascarilla como medida ante la propagación del coronavirus es habitual en nuestro día a día desde hace más de un año. El uso repetido de este complemento de seguridad ha conllevado una serie de afecciones en nuestra piel como la rosácea.

La rosácea se caracteriza por episodios transitorios de rubor, enrojecimiento, capilares dilatados muy visibles, pápulas y granitos, que recuerdan a los del acné adolescente. En ocasiones, pueden durar semanas o meses. Más frecuente en mujeres y entre los 30 y 50 años de edad, afecta sobre todo a la piel del área central del rostro -nariz, mejillas, mentón, frente y entrecejo-, que son las zonas donde se produce más sebo. En sus formas más severas, puede cubrir toda la cara, incluidos los párpados, y propagarse al cuello.

Es fundamental entender cómo la mascarilla puede influir en esta condición y qué medidas podemos tomar para minimizar los efectos adversos. A continuación, exploraremos las causas de la rosácea, el impacto del uso de mascarillas y los cuidados esenciales para mantener una piel saludable.

Causas y Factores Desencadenantes de la Rosácea

Según los dermatólogos, no hay una única causa que provoque su aparición, sino diversas. La genética puede ser determinante, pero hay factores externos que pueden estar detrás de un brote de rosácea, como explican desde la unidad de dermatología del Instituto Médico Láser.

El experto explica que “se considera una enfermedad inflamatoria y ambiental causada por múltiples factores: piel clara, predisposición hereditaria o capilares muy sensibles con más tendencia a dilatarse, por lo que aparecen las rojeces que, con el tiempo, pueden volverse permanentes.

Entre los factores desencadenantes, se incluyen:

  • Exposición crónica a temperaturas extremas
  • Ejercicio
  • Consumo de alcohol (factores de acción vasodilatadora)
  • Presencia de Helicobacter Pylori en la mucosa del estómago
  • Alimentos picantes
  • Estrés
  • Exposición al sol
  • Baños o bebidas calientes

Además, hay factores ambientales que favorecen la aparición de rosácea, como el estrés, la exposición al sol, o determinados medicamentos y alimentos (picantes, por ejemplo). El alcohol no produce rosácea, pero sí puede agravarla".

El Impacto del Uso de Mascarillas en la Rosácea

El uso de la mascarilla puede empeorar el estado de las pieles con rosácea, según un estudio realizado por la compañía farmacéutica Galderma. En la situación actual, las mascarillas sanitarias son imprescindibles en nuestra rutina diaria para evitar el contagio por el Covid-19 y la piel del rostro puede sensibilizarse por permanecer muchas horas seguidas ocluida por esta medida de prevención.

Las mascarillas más protectoras (FFP2 y FFP3), al ser más ajustadas, son las que mayor riesgo tienen de producir estas dermatitis.

Los resultados de una encuesta on-line llevada a cabo por la compañía farmacéutica Galderma, y en la que participaron 220 pacientes que sufren rosácea, muestran que casi dos tercios (63%) experimentaron un agravamiento de los síntomas en su piel relacionados con el uso de la mascarilla, incluyendo enrojecimiento (75%), granos y/o pústulas (72%) y mayor cantidad de brotes (53%).

Mascarillas caseras para rosácea y piel sensible

A pesar del elevado porcentaje de empeoramiento de los pacientes que sufren de rosácea, solo un tercio (33%) de los encuestados ha visitado físicamente a su dermatólogo desde que comenzó la pandemia y solo el 8% ha tenido cita médica a través de videoconsulta on-line.

Las consecuencias de la rosácea no son solo marcas visibles, sino que también afectan al bienestar social de los pacientes. Se trata de una patología que causa vergüenza y ansiedad en algunos de los pacientes que la padecen, que, a su vez, pueden sentir frustración y generar un impacto negativo en su vida social. De hecho, el 52% de las personas encuestadas admitió utilizar la mascarilla para ocultar la rosácea.

Cuidados Esenciales para Pieles con Rosácea

Al tratarse de una piel reactiva, es importante utilizar productos formulados para pieles sensible. Leonor Prieto, directora científica de La Roche-Posay, explica que «a nivel dermocosmético, lo esencial es la limpieza, la hidratación de la piel y la protección solar, así como los productos de color».

Limpieza Facial

Para limpiar la piel, sobre todo cuando hay un brote de rosácea, la experta aconseja «usar productos que no necesiten aclarado, como las aguas micelares. Es importante no frotar, porque en la piel hay terminaciones nerviosas que se activan mecánicamente cuando frotamos o masajeamos en exceso, por lo que debemos limpiar la piel suavemente».

Hidratación

Tan importante como la limpieza es la hidratación, que ayudará a mantener la barrera cutánea y evitar la sequedad que puede provocar picores y otras molestias. Leonor Prieto recomienda elegir «cremas ligeras o brumas hidratantes adaptadas a las pieles sensibles con activos hidratantes como el ácido hialurónico, la glicerina o los derivados de la filagrina.

Protección Solar

La rosácea se agrava con el sol, así que tampoco puede faltar la fotoprotección, adaptada a la piel sensible. Si se va a estar en el exterior, además de las cremas solares con alta protección (SPF50+), conviene utilizar también protección física (sombreros, gorras, etc).

Otros Cuidados Complementarios

Otros cuidados complementarios e interesantes para las pieles con rosácea son las aguas termales, que ayudan a refrescar y calmar la piel, para aliviar los picores.

En la piel con rojeces sin lesiones inflamatorias (granos), podemos utilizar tratamientos de belleza, como sérums, contorno de ojos…, que miman y cuidan la piel más en profundidad.

Productos y Activos a Evitar

En las pieles con rosácea hay que evitar cualquier tratamiento agresivo como los peelings, las exfoliaciones, así como activos irritantes como el ácido glicólico y otros alfahidroxiácidos y betahidroxiácidos o la vitamina C.

Durante esta época es preferible evitar agentes irritantes que utilizamos con frecuencia en dermatología estética como el retinol, los hidroxiácidos o los peelings químicos.

Tratamientos Médicos para la Rosácea

Aunque es una enfermedad crónica, la rosácea se puede mejorar. Desde Galderma insisten en la importancia de visitar al dermatólogo para tratarla y evitar que empeore.

En el Instituto Médico Láser combinan antibióticos por vía oral, preparaciones sulfuradas, metronidazol y ácido retinoico, entre otros, con bótox y láser para reducir el número de brotes. Según explica el equipo de dermatología, la toxina botulínica «inhibe los mediadores de la inflamación producidos por los mastocitos, que cumplen un papel fundamental en el desarrollo de la rosácea. Se administra en suave concentración y número variable de sesiones (entre 1 y 4)».

Respecto al láser vascular de doble emisión «elimina las rojeces, al coagular los capilares dilatados que las originan. Entre 1 y 4 sesiones, espaciadas cada mes y medio, son suficientes para borrar incluso los vasos más finos. También recomendamos el láser ablativo y fraccional de CO2 para eliminar el engrosamiento de la piel en la nariz que caracteriza a la Rosácea Fimatosa.

Recomendaciones Adicionales

Para aquellas personas con patologías previas en la piel como las citadas anteriormente, la recomendación principal es seguir con sus rutinas, insistiendo mucho en la importancia de ser constantes en la aplicación diaria de los productos recomendados por su dermatólogo. El tratamiento dependerá del tipo de afección, por ejemplo, en un brote de rosácea pautaremos antibióticos orales o tópicos.

Es fundamental la limpieza facial diaria mañana y noche y evitar el maquillaje bajo la mascarilla para disminuir el acúmulo de sebo que puede llevar a la aparición de lesiones de acné. Si la mascarilla se lleva puesta durante periodos prolongados, se debe cambiar la posición de mayor roce periódicamente (cada 1-2 horas) y usar cremas hidratantes bajo la mascarilla a modo de protección.

  • Utiliza una mascarilla que se adapte a tu rostro: Minimizarás las agresiones sobre la piel y reducirás el riesgo de exacerbación o empeoramiento de los síntomas.
  • El maquillaje como opción: Los cosméticos pueden ayudarte a camuflar los signos de la rosácea y mejorar el aspecto de tu piel, si esto te ayuda a sentirte mejor.
  • Huye de los ambientes cargados de humo: Además, si fumas, reduce o elimina el consumo de tabaco.
  • Modera el consumo de bebidas alcohólicas.
  • No abuses de las comidas picantes: Evita los alimentos muy picantes o los platos demasiado condimentados, especialmente, cuando están calientes, pues también pueden provocar la vasodilatación de los capilares sanguíneos.
  • Aprende a relajarte: Mejora tus técnicas respiratorias y practica regularmente actividades como relajación muscular, meditación, mindfulness o yoga. Esto te ayudará a manejar mejor el estrés y a reducir la ansiedad u otras emociones negativas, más frecuentes en una época como la actual.

El Problema de la Automedicación

“Es motivo de gran preocupación que solo un tercio de los pacientes encuestados que padecen rosácea haya acudido al dermatólogo durante la pandemia. Nuestra encuesta desvela que la mayor parte de los pacientes están auto tratándose. Un hecho que podría significar que están utilizando productos que no están específicamente adaptados a su problema de la piel. En última instancia, esto podría hacer más daño que bien”, comenta Aliene Noda, directora global de la División de Prescripción Médica en el área de rosácea y onco-dermatología GBU, en Galderma.

“Durante la pandemia, la automedicación y el uso inadecuado de los tratamientos prescritos para la rosácea son preocupantes. Muchos pacientes ocultan su rosácea bajo la mascarilla para reducir sus complejos. Y este comportamiento también podría estar empeorando su problema con la rosácea. Si se padece rosácea, es importante concertar una cita con el dermatólogo por teléfono, en vídeo o físicamente, si es posible.

Conclusión

Cuidar la piel con rosácea durante la pandemia requiere un enfoque integral que incluya una rutina de cuidado de la piel adecuada, la elección de productos no irritantes y, cuando sea necesario, la consulta con un dermatólogo. Siguiendo estos consejos, podrás mitigar los efectos del uso de mascarillas y mantener una piel saludable y confortable.

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