El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes a nivel mundial. A menudo, la infección por VPH no presenta síntomas visibles, lo que plantea interrogantes sobre su transmisión, especialmente cuando no hay presencia de verrugas. Este artículo aborda en detalle cómo se transmite el VPH, incluso en ausencia de verrugas, y proporciona información clave sobre prevención, diagnóstico y tratamiento.
La prevención del cáncer de cuello uterino ha evolucionado rápidamente gracias a la identificación del VPH como su causa principal. La asociación VPH/Cáncer de Cuello Uterino es aplicable tanto al carcinoma escamocelular como al adenocarcinoma. Dos de los tipos oncogénicos, los VPHs 16 y 18, son responsables del 70% de los casos de cáncer de cuello uterino a nivel mundial. El VPH es muy prevalente entre personas sexualmente activas y se puede identificar fácilmente mediante tecnologías capaces de detectar ADN y otros biomarcadores del VPH.
Los virus del papiloma humano están muy extendidos: entre el 85% y más del 90% de las personas sexualmente activas se infectan al menos una vez en su vida.
Infografía sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH)
¿Qué es el Virus del Papiloma Humano (VPH)?
Los Virus del Papiloma Humano son una familia de más de 100 subtipos, de los cuales 15 tienen un alto riesgo para el desarrollo del cáncer de cuello uterino. Los tipos 16 y 18 son los virus del papiloma de alto riesgo más frecuentes y el tipo 6 es el más frecuente de bajo riesgo, causante de las verrugas genitales.
Transmisión del VPH sin Verrugas
El VPH se transmite principalmente por contacto sexual, pero también puede propagarse a través del contacto piel con piel. Es importante destacar que:
- Contacto Directo: El virus se transmite por contacto directo con la piel o las mucosas de una persona infectada, incluso si no hay verrugas visibles.
- Relaciones Sexuales: El VPH se contrae al mantener relaciones sexuales con una persona infectada, ya sea sintomática o asintomática. Esto incluye relaciones vaginales, orales o anales.
- Zonas No Cubiertas por el Preservativo: El uso correcto del preservativo reduce las probabilidades de contraer esta y otras enfermedades de transmisión sexual, pero el VPH se puede adquirir con el roce o el contacto con otras zonas del aparato genital que estén infectadas por el VPH y que el preservativo no cubre.
En la mayoría de los casos, la presencia del virus en la persona infectada es asintomática, por lo que se puede transmitir la enfermedad sin presentar síntomas. El síntoma visible más llamativo son las verrugas anogenitales.
¿Cómo evitar el VPH? Te damos las claves
Factores de Riesgo y Protección
Factores de Riesgo
Los principales factores de riesgo para la infección por el VPH incluyen:
- Relaciones sexuales múltiples, con múltiples parejas sin preservativo.
- Inicio precoz de las relaciones sexuales.
- Inmunodepresión, especialmente estar infectado por VIH.
- Tabaquismo.
- Presencia de otras infecciones genitales de transmisión sexual (herpes, chlamydia).
Factores de Protección
El uso de preservativo protege en un 70% de la infección por el HPV. El 30% restante donde no protege se debe a la existencia de lesiones en zonas no cubiertas por el preservativo y el mal uso del mismo.
¿Cómo Actúa el VPH?
El virus del VPH se transmite por contacto directo, piel con piel y sexual, y no por los fluidos. En la mayoría de las ocasiones, un 90% de los casos, desaparece de manera espontánea, pero mientras el virus está presente es transmisible.
El VPH se clasifica en función del riesgo que tiene o no de desarrollar cáncer:
- Bajo riesgo: pueden causar verrugas genitales benignas o condilomas.
- Alto riesgo: se han descrito hasta 14 tipos diferentes de VPH de alto riesgo o congénitos, de los cuales los que tienen más prevalencia son los del tipo 16 y 18, que son los responsables del 70% de los cánceres causados por este virus.
Hay que destacar que una persona se puede infectar con más de un tipo de VPH. Además, la persistencia de una infección puede acabar desarrollando un cáncer en el cuello uterino, la vulva, el pene, el ano o la orofaringe.
Diagnóstico del VPH
El diagnóstico del VPH puede realizarse mediante diversas pruebas:
- Citología Cervical (Papanicolau): Es la prueba de screening precoz para el cáncer de cuello uterino. Consiste en el cepillado del canal cervical y el raspado de la superficie externa del cérvix y la extensión en un porta para su posterior examen al microoscopio.
- Colposcopia: Si la citología resulta anómala, se puede complementar con una colposcopia, que permite examinar el cuello del útero a través de una lupa y tomar muestras.
- Tipaje de VPH: Prueba más específica que permite detectar algunos tipos de virus de alto riesgo.
Tratamiento del VPH
No existe un tratamiento antiviral específico para el VPH. El tratamiento se centra en:
- Verrugas Genitales: En la mayoría de los casos, se pueden eliminar por medio de una cirugía, pomadas u otros tratamientos.
- Lesiones Precancerígenas: Dependiendo de la etapa, puede comportar la extirpación de tejidos lesionados.
- Cáncer: Puede requerir una histerectomía, radioterapia o quimioterapia.
Vacunación contra el VPH
La vacunación es una herramienta muy importante en la prevención del VPH. En España se comercializan dos vacunas para el HPV; una tetravalente, Gardasil® Merck and Co., Inc, y otra trivalente, Cervarix® GlaxoSmithkline Biologicals.
La vacunación generalizada podría acabar con un cáncer tan frecuente y letal cómo el cáncer de cérvix.
Eficacia de las Vacunas
Los últimos datos publicados con un seguimiento medio de 3 años son los siguientes.
Vacuna Tetravalente
Ha publicado una protección cruzada a los 4 años frente a los mismos en mujeres de 16 a 26 años para los mismos cuadros de: Y en el rango de edad de 24 a 45 años se observa que protege contra la enfermedad dela siguiente forma:
Vacuna Trivalente
Los últimos datos, con seguimiento medio de 14,8 meses, con resultados en población "por intención de tratar modificada", son: En poblaciones vacunadas, a 5,5 años, se ha comunicado altos niveles de Ig G en moco cervical, y niveles altos y sostenidos de anticuerpos, 10 veces superiores a los generados por la infección natural.
Infografía sobre el VPH y el cáncer (Fuente: CDC)
Mitos sobre el VPH
Existen varios mitos sobre el VPH que es importante aclarar:
- Mito: El VPH afecta sólo a mujeres.
- Verdad: Es la infección de transmisión sexual más común en individuos sexualmente activos, es posible contraerla y transmitirla tanto en mujeres como en hombres.
- Mito: El VPH sólo se transmite con la penetración.
- Verdad: Se puede transmitir mediante relaciones vaginales, orales o anales, juguetes sexuales y con cualquier tipo de contacto, roce o fricción con la piel durante las relaciones sexuales.
- Mito: El VPH no se transmite si no hay síntomas.
- Verdad: En la mayoría de los casos la presencia del virus en la persona infectada es asintomática por lo que se puede transmitir la enfermedad sin presentar síntomas.
- Mito: Es imposible que se cure la infección por el VPH
- Verdad: Es posible la negativización y la eliminación del VPH. De ahí la necesidad de una adecuada prevención y de un adecuado seguimiento y tratamiento.
- Mito: La vacuna sólo se puede administrar en mujeres y antes del inicio de las relaciones sexuales.
- Verdad: Cualquier mujer o varón a partir de los 9 años de edad, con o sin infección previa o actual, se puede beneficiar de la administración de las vacunas disponibles en la actualidad.