Rosácea: Síntomas, Causas, Tratamientos y Cuidados

La rosácea es una dermatosis crónica que se caracteriza por la aparición de enrojecimiento, telangiectasias (vasos dilatados) en la cara, con o sin pápulas o pústulas, afectando principalmente la parte centrofacial. Es importante destacar que la rosácea puede afectar también a los ojos, condición conocida como rosácea ocular. A continuación, exploraremos en detalle los aspectos esenciales de esta condición, desde su comprensión hasta los tratamientos y cuidados necesarios para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

Distribución común de la rosácea en el rostro.

Comprendiendo la Rosácea

La rosácea es una dermatosis de curso crónico, lo que significa que presenta periodos de exacerbaciones y remisiones. Los pacientes con rosácea suelen asociar su condición con piel sensible y seca. La prevalencia de la rosácea varía entre el 2 y el 22% de la población, dependiendo del área geográfica investigada. Esta variación puede deberse a diferencias en la metodología de los estudios y a las percepciones culturales y sociales de la enfermedad.

La edad típica de comienzo de la rosácea es después de los 30 años. Aunque los estudios indican que es igual de frecuente en mujeres y varones, en la práctica clínica se observa una mayor consulta de mujeres.

Origen y Fisiopatología

El origen exacto de la rosácea no es bien conocido. En la rosácea se produce una alteración en la glándula sebácea que deriva en la aparición de pústulas y pápulas en la cara. La fisiopatología de la rosácea es compleja. Muchos estudios sugieren que existe una respuesta inmunitaria innata inapropiada a los estímulos locales, lo que lleva a una inflamación. No obstante, también se han encontrado alteraciones en la inmunidad adaptativa, lo que sugiere una cadena de alteraciones en el sistema inmune local de la piel.

Estas alteraciones inmunitarias locales producen la liberación de mediadores de la inflamación, sustancias que actúan como mensajeros para otras células. Estas sustancias son pro-inflamatorias y neuropéptidos, y actúan sobre los vasos sanguíneos, produciendo vasodilatación y extravasación de plasma y células, lo que resulta en las telangiectasias y el color rojo característico de la piel.

Factores Desencadenantes

La exposición a la radiación ultravioleta es un factor de riesgo conocido en pacientes con rosácea. La mayoría de los pacientes con rosácea empeoran con la exposición solar, especialmente si es excesiva. Además, tradicionalmente se ha relacionado una bacteria que vive en la piel, llamada Demodex Folliculorum, cuya infestación de la glándula sebácea puede iniciar una alteración en la microbiota de la piel. Otras bacterias, como el estafilococo epidermidis, también han sido relacionadas con brotes de rosácea.

Demodex Folliculorum, ácaro asociado a la rosácea.

Complicaciones de la Rosácea

La rosácea cursa en brotes con periodos de remisión. Las complicaciones que pueden asociarse incluyen la afectación ocular (rosácea ocular), que requiere manejo cauteloso y asesoramiento oftalmológico, la aparición de granulomas en la piel, engrosamiento de la misma y formas de rosácea fimatosa.

La afectación de la calidad de vida es notable, ya que los brotes afectan la cara, produciendo molestias e inflamación en una zona visible, lo que puede generar vergüenza, ansiedad o evitación social.

¿Qué es la ROSACEA? ¿Cómo se trata? + Productos que recomiendo

Rosácea Ocular

Aproximadamente entre el 50 y el 72% de los pacientes con rosácea pueden presentar rosácea ocular. Hasta ahora, no existe un test diagnóstico para confirmar la rosácea ocular. En la exploración, se puede apreciar depósito e inflamación de aspecto grasiento en los párpados y secreción seborreica. El tratamiento incluye medidas locales, como la higiene de los párpados y de las glándulas del borde libre.

Signos y Síntomas

La marca distintiva de la rosácea es la presencia de un eritema centrofacial persistente, típicamente en las mejillas, la barbilla y la frente, respetando la zona perioral y periocular. La prevalencia de cada uno de los tipos de rosácea es variable, siendo el tipo uno el más frecuente, seguido del tipo dos.

Diagnóstico Diferencial

Es fundamental diferenciar la rosácea de otras condiciones como:

  • Acné: Afecta a un grupo de edad más joven, presenta comedones y puede afectar al tronco.
  • Dermatitis: Los pacientes muestran piel sensible, mala tolerancia a cosméticos, sensibilidad al sol y tendencia al enrojecimiento.
  • Dermatitis perioral: Algunos autores la consideran una forma de rosácea o muy cercana a ella.

La rosácea es más frecuente en pieles claras, lo que sugiere una relación con el sol. Aunque es menos frecuente en pieles o fototipos oscuros, esto puede deberse a que la inflamación o el enrojecimiento son menos visibles.

Factores Desencadenantes y Agravantes

Son muy conocidos los factores ambientales que pueden empeorar la rosácea, como la exposición a altos niveles de radiación ultravioleta y los niveles de vitamina D muy altos. Contrariamente, parece que fumar puede disminuir el riesgo de padecer rosácea, por una afectación en el sistema vascular y su endotelio.

La piel sensible de los pacientes con rosácea condiciona que una mala elección de una crema, rutina o limpiador pueda desencadenar un brote. Un estudio de Alinia et al. (2018) indagó sobre estos posibles desencadenantes o agravantes, aunque no encontró una relación significativa con el tabaco ni con la exposición solar.

No existen consejos dietéticos especiales para las pacientes con rosácea, aunque se recomienda adherirse a las recomendaciones generales de una dieta antiinflamatoria. Respecto a los medicamentos, el médico prescriptor es el más indicado en ofrecer alternativas y dirigir el tratamiento.

Un consejo importante es evitar la mala cosmética, los productos milagro y los consejos de las "influencers". La mejor forma de prevenir la rosácea es usar siempre productos de alta gama, testados en piel sensible si es posible, limpiezas suaves y un buen factor de protección.

Es recomendable evitar la exposición solar, especialmente en la cara, y utilizar medidas físicas como gorros de ala ancha y gafas de sol, especialmente en pacientes con rosácea ocular.

Tratamiento de la Rosácea

Es posible curar los brotes de rosácea. Con medidas preventivas, buena educación, conocimiento, productos y tratamiento adecuado, la rosácea se puede controlar bastante bien. La rosácea se encuentra entre las 10 causas más frecuentes de acudir a un dermatólogo. Dentro de los ingredientes básicos de los tratamientos se encuentran los limpiadores y las cremas hidratantes.

Las recomendaciones son utilizar vehículos hidratantes sobre pH neutro que no entra en la barrera y que no sean alcalinos. Otro de los elementos básicos que se pueden utilizar es cambiar a protectores solares filtros físicos y sin químicos durante el brote. No obstante el manejo de un brote de rosácea con cremas de farmacia está indicado en formas leves, en formas moderadas u oculares necesitará acudir a un especialista.

El tratamiento del brote puede ser tópico, con cremas, o sistémico, con pastillas, o mediante la combinación de ambos. Entre los principios activos recomendados por el dermatólogo en cremas se puede usar el ácido azelaico, retinoides y sus diferentes derivados y sustancias que actúan en la flora de la piel. Los tratamientos orales tienen el mismo objetivo, desinflamar, modular la microbiota y regular la glándula sebácea.

Los brotes más severos requieren mayor tiempo para su vuelta al estado basal de la piel, tienen mayor profundidad de afectación y la inflamación afecta a más estructuras de la piel. Son especialmente lentas las formas de rosácea granulomatosas, ocular o fimatosa que pueden tardar semanas.

El láser vascular o la luz intensa pulsada son bastante selectivos y, en manos expertas, en una sesión se consigue mucha mejoría. La “perfección” puede requerir una segunda sesión, separada al menos de dos a tres semanas. Los cuidados posteriores al láser vascular en la rosácea son muy sencillos y requieren protección solar e hidratación, pudiendo incorporarse a la vida diaria de forma inmediata.

Cuidado de la Piel con Rosácea

El jabón o limpiador ideal es aquel que no lleva surfactantes, tiene PH neutro y está incluido en un vehículo hidratante o no secante. Una vez al día es suficiente para una limpieza facial en pieles con rosácea, algunos pacientes realizan dos. Utilizar múltiples pasos, dobles limpiezas, exfoliantes, limpieza seca y luego grasa, puede ser perjudicial.

Además de un limpiador con las características señaladas, añadiría como mucho un tónico para completar la limpieza, especialmente si hay maquillaje. Las exfoliaciones en pieles con rosácea las haría con cautela, y las usaría entre brotes. No durante los brotes, pueden ser perjudiciales.

En los brotes la piel de con rosácea puede no tolerar las cremas, ninguna crema. A medida que en tratamiento médico va controlando el brote la paciente puede iniciar la tolerancia a las cremas. Recomiendo que no empiecen por toda la cara de golpe, sino detrás de las orejas o en las mandíbulas, donde la piel es más gruesa y está lejos de la inflamación.

Las cremas para piel rosácea pueden añadir funciones a la hidratación, con acción calmante o preventiva, con aditivos con buena tolerancia. Las cremas cosméticas están sujetas a una regulación y se someten a pruebas de tolerancia en la piel con pruebas en pacientes. Además se mide la estabilidad del producto, la duración y la cosmeticidad entre otros factores que influyen en su uso diario.

Puesto que la rosácea tiene un componente vascular e inflamatorio, la sensación de calor, ardor o quemazón puede ser interesante. Con la precaución siempre de considerar que estamos ante una piel con poca tolerancia a aplicar cremas cuando está en un brote, podemos considerar aplicar compresas templadas o frías, o bien manzanilla o camomila focalmente dos a tres veces al día.

Vida Diaria con Rosácea

La presencia de enrojecimiento facial forma parte de los síntomas predominantes de la rosácea, siendo una de las formas más típicas de presentación. En la rosácea se produce una neuroregulación vascular y un aumento de la respuesta inmune local. Este eritema causado por el flushing debe diferenciarse de los otros enrojecimientos en la cara de los pacientes con rosácea.

Un segundo componente vascular que tiene un eritema residual o persistente que refleja el flushing y un empeoramiento del enrojecimiento paralelo al brote y que puede estar rodeado por pápulas y pústulas. Cuando se observan muchas lesiones, el eritema perilesional está presente de forma focal alrededor de las lesiones y es una manifestación muy típica de un empeoramiento de la rosácea.

Debido al propio mecanismo por el que se produce el flushing y el enrojecimiento en la rosácea asociar ... La Rosácea es una alteración muy común en la piel. No se considera una enfermedad como tal sino una forma especial de la piel que puede provocar diferentes trastornos y problemas. Consiste en el enrojecimiento y la irritación en las mejillas, mentón, y región del entrecejo.

Con el tiempo, a medida que nos hacemos mayores, la rosácea va empeorando. En un momento determinado, puede incluso complicarse con un tipo muy concreto de acné, donde las lesiones típicas del acné aparecen sobre este fondo rojizo que tiene las mejillas.

Las causas de la rosácea, no son bien conocidas. Se sabe que existe una fragilidad vascular que provoca que la piel de las personas que sufren esta condición se ponga más colorada y más rosa de lo normal. Esto es muy típico después de hacer ejercicio físico o cuando entramos en un edificio donde hace calor desde el exterior donde hace frío. También es muy común cuando se bebe algo de vino o alcohol o se toman alimentos picantes.

Impacto Psicológico

Parece ser que la rosácea afecta no solo a la piel y que existen diferentes problemas que se asocian a los de la cara. Se sabe que las personas que padecen rosácea son más vulnerables a tener acidez de estómago. También sabemos que la psicología de las personas con rosácea es especial. Los que llevamos trabajando 28 años frente a los pacientes nos damos cuenta de ello.

La persona con rosácea es perfeccionista, humilde, trabajadora, y enseguida se pone nerviosa cuando quiere resolver diferentes problemas. En diciembre del año pasado, 2021, se publicó un magnífico estudio para detectar si las personas que padecen rosácea tienen más frecuentemente ansiedad, depresión, u otras alteraciones psicológicas. El estudio lo realizaron varios dermatólogos del Hospital universitario de Taipei, en Taiwan.

De todos los estudios que fueron seleccionados, se obtuvieron datos de 101 millones de pacientes con rosácea. Cuando se vertieron todos estos datos para realizar un estudio estadístico, se detectó que los pacientes que padecen rosácea sufren más frecuentemente depresión.

Estos hallazgos nos aportan más evidencia de que la rosácea se asocia significativamente con depresión y ansiedad. Esto no nos debe extrañar. Las publicaciones acerca de la relación entre depresión, ansiedad, y rosácea son bastante numerosas. De hecho, en el año 2016, un grupo de dermatólogos daneses hicieron una revisión exhaustiva de 4.632.341 personas que sufrían rosácea.

Descubrieron en su estudio que la rosácea moderada a severa incrementaba el riesgo de depresión unas dos veces. También se asociaba con trastornos de ansiedad donde el riesgo relativo era de 1,80 y de 1,98. Otro estudio realizado en China, en la facultad de medicina de la Universidad de Hanhzhou, recopilo datos de 14 estudios en los que se incluyan 14.134.021 pacientes con rosácea.

Descubrieron que la prevalencia de la depresión era del 19,6 % y que la ansiedad se presentaba en el 15,6 % de los pacientes la prevalencia de depresión y ansiedad es significativamente menor en poblaciones normales de tal manera que solo el 9,2% de la población normal tiene depresión y el 10,2 % tiene ansiedad.

Con todos estos datos, debemos advertir a las personas que si se encuentran con depresión o ansiedad sufriendo rosácea, este es un hallazgo normal.

Confusión con el Acné

La rosácea es una enfermedad de la piel que a veces no resulta fácil de diagnosticar al confundirse con otras patologías de la piel. ¿Puede ser acné? No lo es. ¿Puede ser simplemente una piel sensible? Lo es, pero es mucho más que todo eso.

¿POR QUÉ SE CONFUNDE LA ROSÁCEA CON EL ACNÉ?

Porque también pueden aparecer granos. Hace tiempo, se denominaba a la enfermedad “acné rosácea”, imagínate qué lío tenían. La principal diferencia es que una piel acneica no es extremadamente sensible y no se ruboriza. Simplemente sus glándulas producen un exceso de sebo que se queda “atrapado” en los poros.

Además, aparece en forma de mariposa en la cara por mejillas y nariz, de forma simétrica. A medida que avanza la enfermedad, van apareciendo otros síntomas como la telangectasia, dilataciones de los pequeños vasos sanguíneos de la superficie de la piel.

Causas y Estímulos Externos

Si su causa estuviese mejor identificada, el tratamiento sería más efectivo. La presencia de un ácaro que vive en la piel, Demodex folliculorum, y otros microorganismos parecen ser responsables de la enfermedad. Desde luego, el metronidazol en crema gracias a su acción antibacteriana y antiinflamatoria mejora la enfermedad.

La rosácea es una enfermedad crónica de la piel, que por ahora no tiene cura y es necesario tratarla para espaciar los brotes y que no vaya a peor. Existen determinados estímulos externos que pueden empeorar la rosácea: el consumo de alcohol y tabaco, la exposición a la radiación solar, la comida picante, saunas, baños calientes y líquidos o comidas muy calientes.

Como ves, todos tienen en común la vasodilatación de los vasos sanguíneos.

Rosácea en Hombres

En los hombres la rosácea se manifiesta de una forma muy característica, la nariz se encuentra inflamada, roja y con vasos sanguíneos prominentes. Se denomina rinofima y es habitual en hombres con rosácea (en mujeres no es tan significativa). Hace años se decía que este tipo de nariz era característica de personas alcohólicas. Ahora se sabe que puede aparecer en la misma proporción en personas que beben alcohol y en las que no lo prueben.

Afectación Ocular

Muchas personas con rosácea pueden experimentar disconfort y quemazón ocular. Los ojos se pueden enrojecer y puede aparecer blefaritis, inflamación de los párpados con exceso de secreción sebácea. También tienen más probabilidades de experimentar conjuntivitis. Se puede parecer a los síntomas del ojo seco. Su tratamiento es paliativo: lágrimas hidratantes a diario y a demanda.

Tratamiento y Cuidado Específico

La piel con rosácea se irrita con mirarla por lo que se deberán utilizar productos específicos para esta patología. Evita ingredientes en tus cosméticos como alcohol, hamamelis, perfume, mentol, eucalipto… Cremas y limpiadores deben tener principios activos calmantes y deben reforzar la barrera cutánea, como las ceramidas.

El ácido azelaico, aunque sea un di-hidroxiácido y pueda sonar irritante, debido a sus propiedades antinflamatorias y queratolíticas ha demostrado mejorar la calidad de la piel con rosácea. Para que sea efectivo debe estar en una concentración entre el 5-10 %. También ofrece beneficios en pieles con acné.

¿Qué es la Rosácea?

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de origen multifactorial que afecta principalmente a la piel de la cara. Entre sus signos destacan el enrojecimiento, eritema, ardor e incluso la aparición de pápulas y pústulas. Se puede dar tanto en hombres como en mujeres, aunque son ellas las más propensas a padecerla, sobre todo las mujeres de mediana edad con la piel clara.

Tipos de Rosácea

La rosácea es una patología muy común que se clasifica en diferentes subtipos en función de la gravedad:

  • Fimas: Con el paso del tiempo, la piel puede engrosarse y adquirir un aspecto bulboso, esto ocurre principalmente en la nariz y se conoce como rinofima (aunque también puede ocurrir en la frente, los pómulos, el mentón o los párpados).
  • Problemas oculares: Las personas con rosácea pueden tener los ojos secos o irritados y los párpados hinchados o enrojecidos. Incluso, a veces, estos síntomas pueden derivar en problemas de visión.

Factores Internos y Externos

En el desarrollo de la rosácea intervienen múltiples factores, tanto internos como externos:

  • Fuertes cambios de temperatura o temperaturas extremas: el enrojecimiento de las pieles con rosácea empeora con el frío. Las bajas temperaturas provocan un aumento de la vasodilatación de los capilares cutáneos para aportar más sangre y así mantener la temperatura de la piel.

Recomendaciones

Ante la aparición de los primeros signos, es conveniente acudir al dermatólogo para que pueda realizar un correcto diagnóstico y prescribir el tratamiento adecuado a cada necesidad. Usar fotoprotección todos los días: utilizar siempre un protector solar de amplio espectro con un SPF alto, a partir de 50. La exposición solar suele ser el desencadenante más frecuente del brote de rosácea. La radiación solar induce inflamación de los vasos sanguíneos y daño oxidativo. Además, este protector solar para rosácea está enriquecido con Fernblock® que ofrece una protección frente a las cuatro radicaciones y a la luz azul.

Rubor Facial Transitorio (Flushing)

El rubor facial transitorio (RFT) o flushing describe un enrojecimiento pasajero de la piel causado por un incremento del flujo sanguíneo cutáneo como consecuencia de una vasodilatación transitoria de los vasos sanguíneos locales. Afecta de forma preferente a la cara, el cuello, la región anterior del tronco y epigastrio.

Los episodios de RFT se distinguen en base a su frecuencia, duración, extensión y síntomas acompañantes, y comprenden un amplio espectro de condiciones adquiridas o hereditarias, con causas endógenas o exógenas. Aunque en la mayoría de los casos el RFT está condicionado por cuadros benignos, puede asociarse con procesos de significada morbilidad e incluso mortalidad, precisando en esas situaciones un abordaje multidisciplinario.

El tratamiento debe ser individualizado según la etiología concreta, por lo que el primer paso ante un paciente con flushing debe ser la búsqueda del diagnóstico específico en cada caso.

tags: #test #rosacea #sintomas