La Medicina Estética, según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), se define como la rama de la medicina que se ocupa de la restauración, el mantenimiento y la promoción de la estética, la belleza y la salud. Esto se logra mediante prácticas médicas y un intervencionismo mínimo o superficial, que generalmente implican anestesia tópica o local y se realizan de forma ambulatoria.
Estas prácticas actúan como un tipo de medicina estética y preventiva, asegurando un aspecto adecuado y satisfactorio para el paciente, tanto en bienestar estético como en su salud en general. Debido a esto, hay muchas áreas para especializarse; ya sea en tratamientos faciales, tratamientos corporales, tratamientos capilares, las variedades son muchas.
Actualmente, el bótox es uno de los tratamientos de rejuvenecimiento facial más demandados en medicina estética, tanto en mujeres como en hombres. Eso sí, hablamos de una intervención que debe llevarse a cabo en clínicas especializadas y a cargo de profesionales cualificados. Estos deben adquirir una titulación que les habilite para poner bótox y aplicar otras técnicas estéticas.
¿Quién puede inyectar Bótox en España?
Siguiendo el criterio de la SEME y, tal y como lo ha corroborado recientemente el Tribunal Supremo, “la medicina estética corresponde de forma exclusiva a la profesión médica“.
Así pues, teniendo en cuenta la normativa, por ley, ningún profesional que no sea médico puede aplicar tratamientos de medicina estética, incluido el bótox. A partir de ahí, existe la posibilidad de estudiar medicina estética para especializarse, obteniendo competencias y habilidades específicas que son fundamentales para desenvolverse en el sector.
Ser médico y cursar una especialización en medicina estética permite conocer las aplicaciones de los tratamientos faciales y corporales, así como sus efectos y contraindicaciones. Además de poner bótox, hay otras técnicas estéticas que se pueden aplicar y que destacan en la actualidad. El ácido hialurónico, los hilos tensores, la criolipólisis, la mesoterapia o el lipoláser, son algunas de los más demandadas.
Los médicos que enfocan su carrera a la medicina estética obtienen múltiples oportunidades laborales. Según un estudio de la SEME sobre la situación socioeconómica y el impacto del sector, más de un 56% de los pacientes se someten a tratamientos faciales, mientras que un 20% confirma realizarse intervenciones tanto en el rostro como en el cuerpo. Por lo que la demanda de profesionales en este ámbito de la medicina va in crescendo.
Requisitos para la Formación Profesional en Estética
En el caso de la formación profesional, la titulación de Técnico Superior en Estética Integral y Bienestar es la que capacita para llevar a cabo los distintos procedimientos dentro de la medicina estética.
¿Cómo Cursar un Máster en Medicina Estética?
Para acceder a esta formación, la mayoría de los centros les solicitan a los estudiantes interesados, formarse en materia de medicina general y, posteriormente recibir una preparación especializada en medicina estética. Esta especialización será la que abre las posibilidades para poder aplicar procedimientos no quirúrgicos. Adicionalmente, muchos centros estéticos también ofrecen la posibilidad de formarse con ellos por medio de cursos o formaciones adicionales y complementarias, que en promedio tienen una duración de aproximadamente 2 años.
Los requisitos para inscribirse a un máster dentro del mundo de la estética varían según el centro educativo. En algunos casos incluso se llega a solicitar el Currículum Vitae del alumno interesado.
Entre los requisitos comunes están: poseer un Título Oficial de Graduado/a en Medicina (Licenciados o Graduado), dicho título tiene que haber sido expedido por por una Institución del Espacio Europeo de Educación Superior que faculte, en el país expedidor del título, para el acceso a enseñanzas de Máster. Además de haber superado el proceso de selección respectivo. Las titulaciones deben ser de un equivalente a 240 créditos europeos.
Esta formación va dirigida a los Licenciados o Graduados en Medicina.
También pueden acceder a la formación los estudiantes que consiguieron su titulación en sistemas educativos ajenos al Espacio Europeo de Educación Superior, sin necesidad de homologación de sus títulos, previa comprobación por la Universidad de que aquellos acreditan un nivel de formación equivalente a los correspondientes títulos universitarios oficiales españoles. El acceso por esta vía no implica en ningún caso la homologación del título previo de que esté en posesión la persona interesada, ni su reconocimiento a otros efectos que el de cursar las enseñanzas de Máster.
Dicho esto, vale recalcar los requisitos que se deben cumplir, según el tipo de formación que estamos buscando.
Intrusismo Profesional
Si hablamos con los médicos expertos en la materia, hay un tema candente que les afecta tanto a ellos, los profesionales, como a los pacientes. Se trata del intrusismo profesional, un práctica que las asociaciones nacionales y comunitarias luchan por erradicar, con el objetivo final de garantizar la seguridad última de quienes decidan someterse a una intervención médico estética (lo que nos tare a la mente el caso 'Linda Evangelista'), 'pinchazos' de ácido hialurónico, bótox... tal y como defiende la doctora Petra Vega, tesorera de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).
Como ya recogía la SEME en julio, el juzgado de lo penal de Barcelona ha reconocido que personal no médico no puede realizar tratamientos de medicina estética y ha dictado sentencia condenatoria por un delito de intrusismo, salud pública y lesiones en Cataluña.
Por su parte, la SEME, personada en este caso como acusación popular y tras diez largos años de instrucción, ha celebrado la sentencia: "es un paso muy importante para la seguridad de los pacientes".
Pero eso solo un paso, porque, tal y como 'acusa' la doctora Virtudes Ruiz, "queda mucho por hacer y legislar, ya que en muy poco tiempo la medicina estética ha experimentado un 'boom' donde todo el mundo quiere una parte del pastel".
Así, profesionales no médicos como dentistas, enfermeros, fisioterapeutas, y por supuesto esteticistas que realizan todo tipo de tratamientos considerados médicos, se "saltan a la torera la legislación", declara Ruiz.
En Francia también andan muy concienciados con este tema. Desde principios del año 2022, la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento y Productos Sanitarios francesa (ANSM) ha recibido unos cuarenta informes de reacciones adversas después de inyecciones de ácido hialurónico realizadas por personas no autorizadas, en prácticas llevadas a cabo por no médicos que son peligrosas y están prohibidas, para más inri.
Explica la doctora Vega que el ejercicio de la medicina estética está totalmente regulado según la Ley de Ordenación de los Establecimientos Sanitarios de 2003, que organiza los centros sanitarios y recoge qué requisitos se necesitan y qué cartera de servicios pueden ofrecer. El epígrafe U.48 establece, en concreto, que los centros sanitarios de medicina estética deben estar bajo la responsabilidad de un médico (tanto a nivel legal como penal).
Por eso, 'en teoría', los profesionales que pueden ejercerlo pueden ser médicos exclusivamente. Desde el año 2021, además, por ejemplo, un máster en medicina estética solo puede ir dirigido a médicos.
Es cada comunidad autónoma en particular quien revisa qué va a querer hacer cada centro para dar la licencia según las leyes establecidas. "¿Que quiero pinchar ácido hialurónico? Pues me pedirán qué titulación tengo, qué seguro de responsabilidad civil, cómo lo voy a hacer, para que el paciente en cada momento sepa qué circuito se va a seguir", explica la doctora Petra Vega.
Y, sin embargo, como argumenta la doctora Ruiz, la medicina estética no está considerada como una especialidad dentro del Sistema Sanitario Español y por lo tanto no existe una regulación al respecto en cuanto a la formación específica en esta parte de la medicina que debería ser necesaria para poder ejercer con garantías suficientes para la población usuaria de la misma.
Esto se debe a que, aunque esta rama estética está reconocida por los colegios de médicos y la OMC, en España, para obtener la categoría de especialidad hay que hacer el MIR, que solo se consigue prestando asistencia pública, cuando la medicina estética se limita al ámbito privado.
Desde 2003, recuerda la doctora Vega, para esta disciplina y otras como los cuidados paliativos y las urgencias, se intenta crear una acreditación avanzada que demuestre una formación continuada, posgrados... "Pero esto requiere que todas las comunidades autónomas lo desarrollen y 19 años después se sigue creando el marco legal".
En teoría sí, pero muchas comunidades autónomas se curan en salud y añaden al desarrollo del U. 48 que "tengas un diploma de un colegio de médicos donde el presidente firme que tengas un conocimiento al respecto", como señala Vega.
Cuidado con el intrusismo: la medicina estética es cosa de médicos
¿Por qué es tan importante elegir bien quién nos pincha?
La popularización en redes sociales y el aumento de la demanda de procedimientos médico estéticos ha llevado, según la doctora Vega, a que la gente llegue a creer que pincharse no conlleva riesgos.
Paradójico resulta que "preocupe comer un tomate que no sabes de dónde viene y te puede envenenar y pienses que si te pinchas un producto estético del que ignoras la procedencia no te va a pasar nada", reflexiona Vega.
"Es mucha la gente que cree que hacer algo solo por ser más guapo no va a tener consecuencias, cuando cualquier cosa que metamos en el organismo tiene repercusiones, buenas o malas", prosigue la experta.
No hay que olvidar, a la hora de elegir bien dónde pincharse y con quien, que la medicina estética es un "área satisfactiva, la persona no acude porque le vaya la vida en ello, quiere mejorar, no salir del procedimiento con un efecto secundario tan grave que te empeore la vida".
Es por eso que la elección del profesional que realice un procedimiento médico estético es vital. "Gracias a nuestros conocimientos adquiridos tras seis años de carrera y cuatro o cinco de especialización, los médicos realizamos una historia clínica para detectar posibles anomalías que nos impidan realizar determinados tratamientos; tenemos conocimiento exhaustivo de la anatomía de la zona, de las propiedades del producto y de la técnica empleada... Pero, lo más importante de todo, es que si durante el tratamiento surge un problema (grave o no), que puede ocurrir a pesar de la banalización de estos tratamientos, estamos preparados para atender al paciente y solventar el problema", argumenta Virtudes Ruiz.
"No hay seguridad suficiente para los usuarios si no es en manos de un médico, y esto la mayoría de la población no lo tienen muy claro", se lamenta Ruiz.
Por eso, para que quede más claro, agua, la doctora Vega resume en tres puntos por qué es tan importante saber con quién te pinchas:
- Porque un médico sabe tratar los efectos secundarios que, como en todo en esta vida, pueden aparecer. "Somos los únicos que tenemos en nuestras manos las herramientas para hacerlos, medicación incluida".
- Solo un médico garantiza el producto que se infiltra (bótox, ácido hialurónico), porque es el único que legalmente lo puede comprar en una farmacia o laboratorio, y seguir su trazabilidad, desde la fabricación hasta la infiltración, pasando por la conservación.
- Y solo un médico tiene la responsabilidad civil, médica e incluso monetaria que garantiza que está respaldado ante cualquier problema que tenga.
El paciente debe informarse de que el centro donde va a ir es un centro médico que está autorizado, y eso se se puede mirar en cada comunidad autónoma. "¿No estamos todo el día consultando al doctor Google? Pues este es sin duda el momento de no dejar de hacerlo, metemos número o nombre y averiguaremos qué autorización tiene ese centro o profesional y para ejercer el qué", aclara la doctora Vega.
Efectos y contraindicaciones de la toxina butolínica
Entre los principales efectos del bótox, está la eliminación temporal de las arrugas dinámicas o de expresión, las cuales se forman a raíz de los gestos con los músculos faciales.Por otra parte, en cuanto a las contraindicaciones del bótox, la mayoría se producen por una aplicación errónea de la sustancia. Los más comunes son los siguientes:- Caída del párpado o músculo facial donde se aplica la inyección.
- Paralización del músculo de forma excesiva.
- Posible reacción alérgica a la toxina butolínica.
- Imposibilidad de cerrar los ojos, lagrimeo constante, síndrome del ojo seco…
- Debilitación de los músculos faciales.
El auge de la profesión médico-estética
Según datos de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), en España existen más de 5.200 clínicas dedicadas a la medicina estética (un 30% más respecto el año 2016). Asimismo, el sector genera una media de 100.000 puestos de trabajo tanto de forma directa como indirecta.Teniendo en cuenta el auge de la profesión médico-estética, cabe remarcar la importancia de que esta labor sea ejercida por especialistas autorizados. Y es que, por ejemplo, poner bótox en el lugar equivocado o mal introducido puede derivar en riesgos para la salud del paciente, tanto a nivel físico como estético.tags: #titulacion #para #inyectar #botox #requisitos