La aplicación correcta de los productos de cosmética facial es fundamental para obtener los mejores resultados. Conocer el orden adecuado y los beneficios de cada paso puede transformar tu rutina de belleza diaria. Aquí te guiaremos a través de cada etapa, desde la limpieza hasta la hidratación, para que puedas lucir una piel sana, suave y radiante.
El Orden Correcto en tu Rutina Facial
El primer paso a tener en cuenta es aplicar en tu rostro los productos de menor a mayor densidad con respecto a sus texturas. Imagina por un momento que aplicas antes un producto más denso. Sabemos que a todo el mundo le suenan estos productos de higiene y cuidado de la piel, pero ¿sabrías aplicarlos por orden dentro de tu rutina de belleza diaria? ¡Ajá! ¡Te hemos pillado! Sabemos que puede llegar a ser un proceso engorroso, pero la importancia de aplicar los productos adecuados en el momento y lugar acertado puede llegar a tener efectos súper positivos en nuestro rostro a lo largo del tiempo: arrugas menos profundas, menos manchas en la piel, conseguir un cutis liso e hidratado, la desaparición del acné, entre muchas otras.
Desde nuestro blog, queremos ayudarte a fijar una rutina de belleza con la que poder notar resultados desde las primeras semanas. Para ello, no podemos dejar de contar con nuestros compañeros de Yves Rocher, creadores de la cosmética natural libre de siliconas y parabenos. A continuación, enumeraremos los pasos a seguir dentro de nuestra nueva rutina de cuidado de la piel y los productos que se deben utilizar en cada uno. ¡Sigue leyendo!
Primer Paso: Limpieza
El primer paso en cualquier rutina facial es la limpieza del rostro. Antes de comenzar a aplicar cremas o cualquier otro tipo de producto, necesitamos limpiar nuestra piel para retirar impurezas, restos de maquillaje y cualquier tipo de partícula contaminante de nuestro rostro. Con geles de limpieza o agua micelar, conseguiremos el efecto deseado. Lo único que tenemos que hacer es poner un poco de producto en un disco de algodón y aplicarlo por toda la cara dando suaves toques. En este caso, puedes optar por el limpiador facial y desmaquillante Toleriane de La Roche Posay. También puedes utilizar el gel limpiador Gel Limpiador Purificante +M. Este gel es perfecto para pieles grasas con tendencia acneica y posee un efecto purificador sin desecar.
Otra buena opción, podría ser apostar por los cepillos limpiadores que siempre realizan una labor más a fondo. Dado que nos estamos lavando la cara, lo mejor es hacerlo con el agua templada y terminar con agua fría, de manera que ayudemos a cerrar los poros del rostro.
Segundo Paso: Exfoliación
Tras la limpieza, es momento de exfoliar nuestra piel. El proceso de exfoliación de la piel consiste en limpiarla en profundidad para eliminar las células muertas, el exceso de sebo y las impurezas. ¿Qué beneficios conseguimos con la exfoliación? Limpiamos los poros, activamos la circulación y eliminamos las células muertas. Lo que se busca aquí también es mejorar la hidratación, no es necesario exfoliar todos los días. Las cremas exfoliantes ayudan a retirar las células muertas de tu rostro. Esto permitirá también que no se congestionen los poros. Disfrutarás de una piel más sana, suave y brillante.
Con el rostro humedecido, coloca en la palma de tu mano un poco de producto y empieza a masajearte toda la cara (evitando el contorno de ojos) haciendo movimientos circulares. Luego, retira los restos del producto aclarando con agua o usando algodones húmedos. El exfoliante es uno de esos pasos que NO son necesarios a diario, así que puedes reservar para los días en que tengas más tiempo para disfrutar de tu rutina facial. La exfoliación consiste en eliminar las células muertas de la piel y así unificar su textura.
Atención, existen dos tipos: los exfoliantes mecánicos, esos que contienen pequeñas partículas que arrastran las células muertas con la fricción, y los exfoliantes químicos que usan ingredientes químicos como los alfahidroxiácidos AHA (ácido láctico, ácido glicólico) y los betahidroxiácidos BHA (como el ácido salicílico ideal para pieles grasas). Si es mecánico, masajea el exfoliante con movimientos circulares sobre la piel húmeda evitando el contorno de los ojos y aclara con agua templada. Si es químico, aplícalo sobre la piel con un disquito de algodón, no lo aclares y espera a que se seque para seguir con tu rutina.
El cuerpo puede exfoliarse cuantas veces se quiera, pero recomendamos hacerlo mínimo una vez a la semana. El cuero cabelludo es aconsejable exfoliarlo una vez al mes. En cuanto al rostro, las pieles normales igualmente deben exfoliarse una vez a la semana.
Tercer Paso: Aplicar Mascarilla
Puedes utilizarla de una a dos veces por semana. Aplica una cantidad suficiente para cubrir el tamaño de tu rostro y repártela dando un ligero masaje circular evitando el contorno de los ojos. Deja actuar 5 minutos y retírala con agua tibia o algodones humedecidos. Por último, seca tu rostro con una toalla dando toques suaves, sin arrastrar. Habrás oído mil y una veces que las mascarillas (en caso de aplicarlas) deben usarse después del tónico. Sin embargo, “nos referimos a una mascarilla de hidratación. Pero en el caso de las mascarillas de limpieza (de arcilla) deben hacerse antes para que luego el tónico pueda hacer su función y evitar la sensación de tirantez que por lo general dejan todos los productos de limpieza,” aclara Sara Jiménez de Innia Beauty. ¿Su función? Limpiar los poros en SUPER profundidad.
Cada tipo de mascarilla (en crema, de tela, de burbujas, carbón activado…) se usa diferente así que léete muy bien las instrucciones y síguelas paso por paso.
Cuarto Paso: Tonificar
Tras la mascarilla, ¡es momento del tónico! Su función es equilibrar el pH de la piel y refrescarla al máximo. El tónico facial es un producto que equilibra el pH de la piel, ayuda a cerrar los poros, elimina los restos de impurezas y refresca el rostro para los cuidados posteriores. Un tónico facial elaborado a base de ingredientes naturales es la solución ideal. Estos ingredientes poseen activos de origen orgánico y no contienen alcohol ni perfumes. De esta manera, evitarás irritaciones para que tu piel se vea mucho más sana y brillante. Una vez más, coge un disco de algodón, echa un poco de producto y aplícalo sobre el rostro a pequeños toquecitos, sin arrastrar. En este caso, no vamos a retirar los restos, por lo que, ¡evita el aclarado!
Ya te avisamos: cada vez que te saltas este paso en tu rutina facial, lo estás haciendo fatal . Y es que el tónico se trata de un producto que debería ser obligatorio. Quizás no verás resultados inmediatos como al realizar una limpieza o dejarán en tu piel esa sensación gustosa de las cremas hidratantes, pero con el uso continuado se obrarán verdaderas maravillas. El tónico reduce la apariencia del tamaño de los poros y cualquier BUEN tónico coreano, además, hidrata y equilibra el pH de tu piel. “Si los niveles de pH de tu piel son bajos, puedes padecer irritación, rojeces y acné , mientras que un pH demasiado elevado provoca sequedad y descamación,” detallan las fundadoras de MiiN Cosmetics en su libro. Aplícalo con un disquito desmaquillante.
Quinto Paso: Aplicación de Esencia y Sérum
El siguiente paso en el orden de tu rutina facial es la aplicación de un sérum. Siguiendo con este orden de rutina facial, le toca el turno al sérum. Un producto hidratante que cuenta con una alta concentración de ingredientes activos y una textura líquida de fácil y rápida absorción. Los sérums son productos concentrados en activos, que penetran en la piel con facilidad , más ligeros que una crema y se aplican antes que esta. Es muy importante elegir un buen sérum facial, el que mejor se adapte a las necesidades de tu piel. El sérum concentrado Hyalu B5 Suractivated, precisamente, está indicado para tratar las arrugas y la pérdida de volumen y elasticidad de la piel sensible. Su textura fresca se combina con dos ácidos hialurónicos puros y vitamina B5.
Si eres una fan fatal de la cosmética coreana, habrás oído hablar de las esencias. Sin embargo, este producto aún sigue siendo un misterio para la mayoría de nosotras. ¿Cuál es su función? MiiN Cosmetics al rescate: “Una esencia es un tratamiento con tal concentración de ingredientes activos que los resultados se multiplican. ¿Necesitas un plus de hidratación? ¿Quieres reducir las arrugas? ¡Estás de suerte, porque hay una esencia para cada tipo de necesidad!”. Además, ayudará a que los productos posteriores penetren mejor y sean aún más eficaces. De la misma manera que aplicarías un tónico, con un disquito de algodón.
Aplica 2 o 3 gotitas directa y suavemente con los dedos dando ligeros toquecitos para ayudar la absorción.
Sexto Paso: Contorno de Ojos
Por último, y no menos importante, hay que hablar en tu rutina facial del contorno de ojos. Esta zona es una de las más sensibles y con más movimiento en tu rostro, por lo que requiere de unos cuidados especiales. Hyalu B5 para ojos sensibles de La Roche Posay es un tratamiento especial para el contorno de los ojos. Este producto ayuda a reparar y rellenar la barrera de la piel del contorno de los ojos. Es perfecto también para tratar las líneas de expresión y la pérdida de volumen y elasticidad. La zona del contorno de ojos es extremadamente delicada y la primera que empieza a delatar el paso de los años. Sí, amiga, las primeras que deberían preocuparte son las famosas patas de gallo, que puedes empezar prevenir desde el día en el que cumples 20 años. Y no, no sirve la crema hidratante: el contorno de ojos necesita sus cuidados especiales para prevenir arruguitas, difuminar ojeras oscuras o descongestionar bolsas.
MiiN Cosmetics te da las claves: “El contorno de ojos se aplica hasta el límite del hueso del pómulo y del arco de las cejas. No debemos poner el producto cerca del lagrimal o directamente en el párpado, los capilares se encargarán de distribuir los principios activos por la zona.”
Séptimo Paso: Hidratación
Y por último, y el paso que más nos gusta, llega el momento de hidratar nuestro rostro. ¿Cómo vamos a hacerlo? Aplicando crema facial adecuada para nuestro tipo de piel de forma que quede bien repartida. Puedes aplicarte un poco en la frente, nariz, mentón y mejillas para que a la hora de extenderla llegue a todos los puntos de la cara. Sigue masajeando hasta que la crema sea absorbida completamente y ¡listo! El básico entre los básicos, el imprescindible más imprescindible y el obligatorio más necesario. Si solo pudieses tener un producto de belleza tendría que ser la crema hidratante. Eso sí, las chicas de Laconicum avisan: “la hidratante perfecta no existe y aunque nunca nos cansaremos de buscarla, es muy probable que no la encontremos. Las pieles cambian, nuestra vida cambia y no siempre necesitamos lo mismo. Una vez más, no busques la hidratante de tu vida, busca la hidratante para este momento de tu vida."
Con las manos limpias, aplica suavemente la crema sobre la piel de la cara y, ATENCIÓN, no te olvides jamás del cuello. Si te sobra hidratante, úsala en las manos.
Octavo Paso: Protección Solar
Sí, aún queda un producto: la protección solar. Hay que protegerse del sol TODOS los días del año llueva, nieve o haga solazo (entonces más aún) antes de salir de casa. Un SPF50 no es exagerado, es IDEAL. Y existen versiones específicas para rostro, con color, para pieles mixtas o grasas, con tratamiento antiedad… Lo que necesites.
Igual que aplicarías una crema hidratante (pero DESPUÉS de la hidratante).
Este es, en líneas generales, el orden que debes seguir en tu rutina facial. Quizás no te resulte necesario emplear todos los productos o todos los pasos. Sin embargo, si deseas que tu piel luzca mucho más brillante y sana esta es la rutina más completa que deberás realizar.
Por supuesto, puedes ampliarla y adaptarla a las necesidades de tu piel. Aplica un gel, un aceite o un bálsamo limpiador e introdúcelo en la piel realizando suaves movimientos circulares. Tras la limpieza, utiliza adicionalmente un exfoliante una o dos veces por semana. En este caso, también debes introducir el producto en la piel realizando movimientos circulares. Vierte un poco de tónico en un disco de algodón y aplícalo dando toquecitos en el rostro. Pon un poco de tu sérum favorito en las palmas de las manos y realiza un suave masaje en tu piel para introducirlo. Aplica un poco de contorno de ojos en tu dedo anular e introduce el producto con cuidado dando toquecitos. Este paso sirve para sellar los productos anteriores. Ahora, en función del momento del día o de la noche, aplica una cantidad abundante de tu crema hidratante. Por último, aplica protector solar generosamente en el rostro, el cuello y las orejas.
El tónico facial es uno de esos productos que a veces pasa desapercibido en la rutina de cuidado de la piel, pero cuando lo pruebas y lo incorporas de manera habitual, te preguntas por qué no lo has hecho antes. Aporta frescura, equilibrio y prepara la piel para recibir mejor los siguientes pasos del tratamiento.
Tabla Resumen del Orden de Aplicación de Productos Faciales
| Paso | Producto | Frecuencia |
|---|---|---|
| 1 | Limpiador de base aceitosa | Noche (y mañana si se desea) |
| 2 | Limpiador de base acuosa | Mañana y noche |
| 3 | Exfoliante | 1-2 veces por semana |
| 4 | Mascarilla purificante | 1-2 veces por semana |
| 5 | Tónico | Mañana y noche |
| 6 | Mascarilla hidratante | 1-2 veces por semana |
| 7 | Esencia | Mañana y noche (si es necesario) |
| 8 | Sérum | Mañana y noche |
| 9 | Contorno de ojos | Mañana y noche |
| 10 | Crema hidratante | Mañana y noche |
| 11 | Protección solar | Cada mañana |
El tónico facial es ese paso que muchas veces pasamos por alto, pero que puede transformar la forma en que sentimos nuestra piel. Es el equilibrio perfecto entre limpieza e hidratación, ayudando a que respire mejor, se mantenga fresca y luzca más saludable cada día. Dale una oportunidad e incorporar a tu rutina facial diaria.